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Podrán cortar todas las flores, pero no podrán detener la primavera. (Pablo Neruda)

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Los toros quieren entrar en la escuela

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La Plataforma La Tortura No Es Cultura (LTNEC) ha denunciado que entre las conclusiones del I Congreso Internacional de Tauromaquia celebrado la pasada semana en Albacete se plantee llevar la tauromaquia a la escuela. Según el plantel de supuestos expertos reunidos con dinero público (tuyo y mío) en ese foro, los toros es un arte “que tiene mucho que enseñar” y serviría para plantar cara “al gran problema del relevo generacional” que existe en la afición al toreo. Un argumento, por cierto, idéntico al esgrimido por los cazadores.

Los taurinos, más que nadie, deberían saber que este tipo de propuestas son absolutamente descabelladas. Adjetivo procedente de descabellar. Según la RAE: “Matar instantáneamente al toro, hiriéndolo en la cerviz con la punta de la espada o con la puntilla”. Pues sólo quien mata así, a sangre fría y para satisfacción del respetable, es capaz de idear tamaño despropósito, educar en el gusto por la tortura animal.

Porque además, y como recuerdan los antitaurinos, la propuesta contraviene la recomendación  del Comité de los Derechos del Niño de las Naciones Unidas que, en sus revisiones sobre la situación de la infancia de Portugal (2014) y Colombia (2015), ha instado a los gobiernos a “proteger a la infancia de la violencia física y psíquica de la tauromaquia”. Sin embargo, en España siguen muriendo niños en eventos taurinos y se siguen subvencionando las escuelas de tauromaquia con fondos públicos.

De la misma manera, es igualmente “descabellado” que nuestro Gobierno nacional plantee que la UNESCO declare  la tauromaquia “Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad”, objetivo último de este congreso internacional. Trágicamente, el mismo gobierno que se está cargando la cultura en este país aplicándole unos impuestos abusivos, es el que quiere promocionar como cultura algo arcaico y tan dudosamente cultural como los espectáculos de leones y cristianos del circo romano, por suerte cada vez con menos apoyo popular.

Ideas descabelladas, con vuelta al ruedo de los siete enanitos toreros y peón de brega cargando con la suerte de tantos maestros venidos a menos.

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Galería de los horrores ecológicos

Recientemente Ecologistas en Acción de Albacete ha entregado los premios del II Concurso Fotográfico de Denuncia Ecológica “José Manuel Pérez Pena”.

Un concurso nacido con el doble objetivo de homenajear a un compañero fallecido y fomentar en los ciudadanos una actitud de denuncia activa ante las múltiples agresiones al medio ambiente.

Es una mirada rápida a nuestra huella ecológica, cada vez más profunda e imperecedera, que nos hace reflexionar a todos. Porque si así está Albacete, imaginaros nuestro impacto en lugares mucho más urbanos como las grandes megalópolis españolas.

Imágenes tan cotidianas como vergonzosas. ¿Cuál de ellas te parece la más dura?

El primer premio ha sido para la fotografía “Travesía fallida”, de Antonio Lillo Felipe, que corresponde al río Júcar, entre Alcalá del Júcar y Tolosa. Un triste río de basura.

Segundo premio para la fotografía “Migración eléctrica”, de Isabel Piqueras González, en una imagen tomada a las afueras de Albacete.

Se han otorgado dos terceros premios “ex aequo”. A la fotografía “Punto limpio…”, de Diego Tévar Igarza, perteneciendo la imagen a la localidad de Alcadozo,

y a “Residuos línea blanca”, de Santiago Orovitg García, por una imagen tomada en Bonete.

También se han otorgado dos Accésit. El primero corresponde a Natividad M.G. Otxoa, cuya imagen fue tomada en un área de servicio de Chinchilla,

Y el otro Accésit fue para “Aguas eutrofizadas”, de Ascensión Navalón Fernández, con una fotografía donde se refleja el desequilibrio del río Cabriel, manifestado por un exceso de algas.

Para mí la fotografía más impresionante de todas es la del aparcamiento de esa gasolinera donde los techos se pusieron doblando unos árboles para los que ya no había tiempo de esperar a que crecieran y dieran sombra. Por supuesto se secaron. ¿Se puede ser más bruto e insensible?