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Cinco minutos para ser como Victoria Beckham

Porque ¿quién no querría ser durante un día Victoria Beckham? Reconocida diseñadora de moda, ídolo de los 90 por formar parte de las Spice Girls (bueno no cantaba mucho, pero ¿y el rollo que le da al videoclip con su estilo posh?), madre de 4 niños que te los comerías de un bocado y cónyuge de David Beckham que es un padrazo. (Sí, para mí David está al final de la lista).

Con el nuevo vídeo que ha subido la diseñadora a Vogue puedes imitarla y seguir su rutina de maquillaje para lucir como ella en tan solo 5 minutos, uno más de lo que tardas en escuchar Wannabe.

Victoria Beckham, divina hasta con la toalla enrollada en la cabeza. YOUTUBE/GTRES

Divina hasta con la toalla enrollada en la cabeza. YOUTUBE/GTRES

En primer lugar necesitas una base de maquillaje que te deje el cutis como la porcelana. Que vale, que no explica la base en el vídeo, pero qué queréis que os diga, me parece más importante saber cómo se maquilla lo demás que cómo se pone el tapaojeras y los polvos, que a fin de cuentas es algo que todas sabemos hacer.

Para los ojos, se hace un look London, que viene a ser según Beckham un “ojo ahumado, oscuro y bastante sexy”. “I´m just going to spice up my eye” dice mientras echo corazones por los ojos.

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Mientras que en el párpado superior se difumina la sombra en color marrón en la parte de la cuenca o arcada y añadiendo un poco de sombra gris en la línea superior de las pestañas, en el inferior utiliza eyeliner negro en la línea del agua junto a un poco de sombra en las pestañas de abajo.

Para la boca utiliza un color claro: “Lo que me gusta con un ojo oscuro es un color pálido de labios“. Con un lápiz en rosa nude perfila la forma rellenándolos después con un labial en el mismo tono que el lápiz.

Por último aplica iluminador en polvo y en crema iluminadora en pómulos y nariz y…listo! Ya eres la Vicky Beckham del lugar.

 

‘Ab crack’, los nuevos (y extraños) abdominales

La línea 1 no es la única raya que está volviendo loca a las redes sociales últimamente (no, no hablo de drogas, ya sabéis que soy #fitnessgirl y los únicos polvos que consumo son de los batidos de proteína) y es que habemus tendencia nueva, el ab crack.

Aunque el nombre te puede sonar a marca de cereales americanos, es la línea que se forma en el centro de la tripa. Como es posible que no la tengas (no por nada, que ya sé que no te conozco sino porque muy poca gente la tiene), te dejo la foto de lo que es:

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Ahora que la has visto, ¿qué te parece? A mi me recuerda a la película de Alien. Sí, a la firme defensora de la belleza de los abdominales, le da un poco de ‘grimilla’.

Pero como en el mundo tiene que haber de todo, imagino que a más de uno le parecerá atractivo, por lo que he decidido profundizar un poco en el tema.

Ángel Carmona, entrenador personal y monitor del gimnasio Altafit de Cuatro Caminos, me explica que “es una tendencia de este año. La línea marcada varía según la genética de cada mujer, algo que en los hombres es imposible de conseguir”.

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Es decir, si había algún lector (¿tengo lectores hombres más allá de los que solo me leen para trolear?) interesado en lucirla, aquí termina su sueño.

El secreto del ab crack es tener “un porcentaje de grasa mínimo con dieta, ejercicios básicos y trabajo cardiovascular”. Y diré algo más, porcentaje de grasa mínimo significa “Adiós tetas” (a no ser que estés operada como la de la foto).

Respecto a los ejercicios, lo recomendable “sería entrenar fullbody (todo el cuerpo el mismo día) basándose en un ejercicio compuesto por cada zona muscular” afirma Carmona. “Lo que llamamos abdominales son seis músculos (six pack) y aquí no se marca ninguno, simplemente es un abdomen que está más tonificado“.

Todas las mujeres tienen esta línea solo que unas más gruesas que otras. Es más fácil de conseguir que un six pack. Cualquier mujer que se ponga a entrenar controlando la dieta lo puede conseguir“.

La belleza que depende de tus hábitos y no de tu genética

Piensa en algo que todos tengamos, en tu teléfono móvil por ejemplo. Los primeros días de tenerlo lo llevabas casi entre cojines de un lado a otro (y más si es un iPhone). Después empezaste a descuidarlo: le desenchufabas de la corriente sin que estuviera cargado del todo, se te cayó alguna vez por despiste al suelo… y con el tiempo empezó a fallar y a darte problemas.

Con los hábitos de belleza pasa lo mismo. Si les dedicas tiempo, mejor te verás, pero si te descuidas y empiezas a ‘maltratarte’ acabarás dañando tu producto más preciado: tu propio cuerpo.

De esto habla la farmacéutica Meritxell Martí en su libro Vivir sano, sentirse bien (JdeJ Editores). Como interesada del cuidado, en general, por el tema anti-aging y, por ende, por la belleza, sabe cómo debemos cuidarnos para evitar algunos de los errores más comunes, como el caso de algo tan básico como son las horas de sueño.

Lo de que las supermodelos recomienden dormir ocho horas me parece genial, pero entre que mañana tienes reunión/entrega de un trabajo/te despiertan los niños, acaba siendo muchas veces imposible. Martí opina que, pese a todo, “hay que intentarlo. El sueño reparador es muy importante porque es cuando se regenera el organismo, cuando se fabrica la mayor parte del colágeno”.

Dormir ocho horas es como el caminar, todo es empezar: “Es muy importante seguir una rutina de sueño. Irse a dormir a la misma hora, estar en una habitación a oscuras, con tranquilidad, que no haya mucho ruido… A partir de las tres de la tarde nada de excitantes: ni cafeínas, ni aminoácidos”, así que es mejor que vayas despidiéndote del café del postre si quieres dormir a pierna suelta.

Si no puedes renunciar a él, te pueden dar una ayuda extra “los extractos de hierbas y la melatonina”. Le pregunto por el famoso vaso de leche templada antes de ir a la cama: “Lleva componentes que ayudan a relajar, aunque hay gente a la que le cuesta digerirla”.

Además del cansancio que arrastraremos si no descansamos correctamente, el sueño se nota en la piel. Solo tenéis que comparar cómo os levantáis un día normal y un día que habéis salido de fiesta. Si ahora mismo no te lo notas tanto, ya te acordarás de mí dentro de 10 años. Porque según pasa el tiempo, la piel cambia, “se seca y presenta problemas de flacidez ya que con la edad producimos menos hormonas, que influyen en el organismo” afirma Martí.

Meritxell Martí

Hazle un favor a tu piel y dedíca un rato para mimarla, ya que una de nuestras asignaturas pendientes son “los cuidados rutinarios: no se limpia bien la piel. Hay que limpiarla mañana y noche a no ser que sea muy seca, ya que así estimulas la producción de colágeno. La limpieza de la piel con un gel que se aclare con agua seguido de un tónico” debería ser nuestro pan de cada día. Martí aconseja “para la noche un exfoliante, a no ser que se tenga piel sensible, y de día una crema hidratante y regenerante”.

Empiezo a sospechar que el colágeno, que ya ha salido un par de veces en la conversación, parece ser la clave de todo. Es una proteína que fabrica el propio organismo. “Está de moda consumirlo en polvo o en pastillas y está a la venta en farmacias, supermercados o tiendas de dietética. Pero antes de comprarme un colágeno barato prefiero toma una carne o incluso un vasito de gelatina” opina Martí. La cantidad diaria recomendada por la farmacéutica es de 5.000 mg diarios, que equivale a dos vasos de gelatina al día (sin azúcar mejor, claro).

Y es que llevar una dieta equilibrada, siguiendo la pirámide nutricional, no tiene por qué necesitar consumir ningún producto extra, pero, como dice Martí los suplementos “son un plus. Siempre aconsejo tomar Omega 3 u Omega 6, que se encuentra en el aceite de borraja. El zinc, también va muy bien. Si hablamos de la piel lo mejor son los antioxidantes, que ayudan a atacar los radicales libres”.

Antes de que te vuelvas loco buscando en el supermercado la sección de superfoods –como los llama la autora en el libro- pásate mejor por la frutería: “Las superfoods son muy ricas en todos los nutrientes como las bayas de açai, el cacao, las semillas de chía… Los más antioxidantes son los que tienen más color como los mirtillos o las bayas rojas”.

Aunque también tenemos la opción de superfoods low cost para todos los bolsillos como las fresas o frambuesas. ¿La clave? “Los que tienen más colores” afirma Martí.

Por último, no podemos olvidar el ejercicio. Si te resulta difícil hacerle un hueco “mételo en el día a día. Si vas andando al trabajo anda más rápido o más tiempo. Para que sea eficaz has de sudarlo, notar que has hecho un poco más. Otra opción es subir y bajar escaleras. Hacer ejercicio al aire libre siempre es mejor sobre todo en personas con depresión”.

¿Qué conclusión podemos sacar entonces? Muévete, come sano, cuida la piel y duerme ocho horas. Solo tienes un cuerpo y es el que te va a acompañar toda tu vida. Cuanto mejor lo trates, mejor funcionará.