Archivo de noviembre, 2018

Lo que podemos esperar (y lo que no) de la colaboración entre H&M y Moschino

Parece que la firma sueca H&M ha encontrado la manera de subir sus ventas sin esperar al Black Friday, la colaboración anual que realiza desde 2004 con diseñadores de moda de lujo haciendo que, por un precio no tan abusivo, los amantes de la moda con salarios estándar podamos permitirnos el capricho de tener en el armario una prenda de alta moda.

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Karl Lagerfeld, Roberto Cavalli, Versace o Balmain son algunos de mis marcas favoritas que han pasado por el ojo de la aguja del fast fashion haciendo prendas, algunas por primera vez, con un precio por debajo de las tres cifras.

Este año, la colaboración ha causado mucha expectación ya que ha tocado uno de los grandes de la moda, Moschino. Pero no es solo Moschino, sino, más bien, Jeremy Scott, que ha convertido a la firma en lo que es ahora, irreverencia hecha dinero.

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El director creativo ha elevado los objetos cotidianos poniéndolos a la altura del lujo más exquisito, lo que se traduce en que Scott es a la moda lo que Claes Oldenburg a la escultura, utilizando cerillas, cucharas o incluso manzanas mordidas como inspiración para sus obras.

Podríamos resumirlo como el triunfo de la elegancia de lo mundano que convierte en deseable un frasco de spray limpiacristales que se vuelve recipiente para colonia bajo la visión de la firma italiana.

Para quienes esperen una colección atemporal de la que basta una prenda para hacerse con un básico, así como una pieza con print animal de Roberto Cavalli siempre va a poder llevarse, decirles que no es eso lo que vamos a encontrar.

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Jeremy Scott ha vuelto sobre sus pasos plantándose en la década de 1990, el turno de la televisión, de la era de MTV y la colección es la prueba. Habrá cadenas, leopardo y dibujos de Mickey Mouse, a falta del Bob Esponja o el My Little Pony de otras ocasiones, acompañando prendas en cuero negro o dorado.

Si la web de H&M entra en colapso cada vez que sale una colaboración, así como las colas en las tiendas se vuelven imposibles, es mejor que nos preparemos para Moschino, que más que seguramente, agotará velozmente.

Quizás no estamos delante de la colección más original del diseñador (es difícil competir cuando hablamos de un director creativo que ha presentado propuestas enteras inspirándose en Barbie o McDonalds, aunque tampoco puedo obviar los pendientes o bolsos con forma de envoltorios de condón de la selección de este año), pero si hay algo que juega a favor de la firma es ese diseño italiano un poco estridente rayando lo hortera que caracteriza a la marca, pero que, sobre todo, convence al street style.

Y es que no en vano Jeremy Scott se ha ganado el título de “El diseñador de la gente”.

Los gorros y sombreros para vestir con estilo (y sin pasar frío) los próximos meses

Los sombreros y gorras son al armario lo que la mermelada de fresa a una tarta Sacher. De hecho, si eres especialmente aficionada a este tipo de complementos, como yo, tendrás en tu habitación varios sombreros de ala ancha, que son los que se llevaban estos años.

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Yo misma de paseo por Barcelona.

Pero la pasarela, más caprichosa que tu yo de ocho años en el Toys “R” Us, tienes otros planes y ya te adelanto que sus propuestas no coinciden con las que ya tienes en casa.

Para esta temporada, despídete de los fedora, esos sombreros maravillosos que conseguían que salieras a la calle en días de lluvia sin que se te borrara el eyeliner por el agua gracias a su ala.

Si no te ves preparada para hacer borrón y cuenta nueva y romper con tus accesorios del año pasado, que no cunda el pánico, puedes darle una segunda vida al clásico beanie, ese gorro de lana que se lleva ligeramente arrugados y que no ha faltado en las colecciones de Dolce & Gabbana o Michael Kors.

Aunque los diseños de sombreros han cambiado. Hemos pasado a modelos de corte masculino. De hecho, es probable que en algún momento de tus sesiones de scroll por Instagram, también te encuentres con gorros de estilo militar, que no se resisten algunas influencers del street style.

Mis estilismos de hacer turismo siempre incluyen zapatillas pero están libres de aceite de palma.

¿El mejor lugar para encontrarlos? Cualquier tienda de segunda mano en Inglaterra. Aunque si te pilla muy a desmano (por aquello de que todavía no llega la línea de metro), siempre puedes ir a Malasaña o a la Riera Baixa.

En la categoría de gorras con visera, hay un modelo que se ha impuesto por encima de los demás, las gorras baker boy que son el nuevo it hat. A la gorra marinera en color negro no se han resistido Chiara Ferragni, Dulceida, Aimee Song o yo misma, que aproveché el puente de Todos los Santos para hacer una escapada a Barcelona y estrenar mi gorra de Headict (la que llevo es la marinera).

Todas las amantes de la moda y las tendecias aprobamos el uso de este sombrero en todos tus estilismos independientemente de si llevas falda, pantalón, zapatillas de cordones o tacón, así que si buscas un modelo seguro, opta por el baker boy.

Prada, por otro lado, ha sido la responsable de hacer un sombrero que nadie imaginaba en otro de los diseños más buscados: el gorro de pescador. ¿Lo mejor? Tu madre, o por lo menos la mía, tiene uno para la lluvia exactamente igual al de la Linea Rossa de la firma italiana, con la diferencia de que no te cuesta cien euros y te protege igual de la lluvia.

Reciclar tu abrigo del año pasado esta temporada es posible

Ha pasado otra vez. Ha sido llegar el otoño y enamorarme cada vez que paso por delante de un escaparate.

Para que os hagáis una idea, si mi vida fuera un programa de televisión, se llamaría Mujeres y Abrigos y Viceversa con la diferencia de que solo soy yo la pretendienta.

URBAN OUTFITTERS

Y no quiero caer en la tentación porque, además de tener un armario limitado (el de Narnia seguro que también se me acabaría quedando pequeño), los de otros años están como nuevos y quiero seguir usándolos.

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Aunque tu abrigo te parezca del año de Da Vinci en comparación con los diseños nuevos, aún puedes sacarle partido (y mucho).

Esta temporada, hay una serie de trucos que puedes llevar a cabo para vestirlo como si acabaras de sacarlo de la percha de una tienda recurriendo, por ejemplo, a un cinturón.

Y es que según la pasarela de este otoño/invierno se llevan los diseños ajustados al talle. Así que si a tu abrigo largo le sumas tu cinturón ancho, como resultado consigues un look a la última sin tener que tocar la cartera (y eso siempre lo agradecemos), aunque es un poco pesado cuando tienes que andar quitándotelo y poniéndotelo varias veces en el mismo día (especialmente si te mueves en transporte público).

Si te encantan los abrigos con estampado de cuadros o de leopardo, aprovéchate de una bufanda o de un pañuelo con el print y colócalo por encima alrededor de tu cuello.

Pueden cumplir la misma función complementos como zapatos o bolsos que también estén cubiertos de diseños dibujados y así poder lucir tu abrigo en clave 2018. Chúpate esa, capitalismo.

También me encantan los diseños que imitan las superposiciones, pero como ya os he dicho que no entra en mis planes renovar el armario, yo me lo guiso y yo me lo como consiguiendo el mismo efecto metiendo camisas abiertas por debajo del abrigo, que es algo que da como un toque muy casual y deconstruido al estilo de Balenciaga pero sin costarte miles de euros.

Aunque no solo te doy opciones para reciclar tu armario. Si por lo que sea tu padre o tu abuelo están pensando deshacerse de algún abrigo, corre y agárralo antes de que lo eche al contenedor de Humana como si no existiera un mañana.

Esta temporada también se llevan los diseños XL masculinos. Además de ser una prenda calentita y enorme, puedes envolverte como una cebolla por debajo, parecerá que acabas de salir del desfile de Marc Jacobs o Stella McCartney (por mucho que tu padre te diga que a dónde vas con esas pintas).

¿Cómo quitarse (bien) el maquillaje de Halloween?

Cuando llegas a casa la madrugada del 1 de noviembre y te ves en el espejo del baño, te queda claro que desmaquillarte es algo que te asusta más que la mismísima fiesta de Halloween. Sí, más terrorífico que el momento en el que pensabas que habían perdido tu armario los del ropero.

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Tú preguntándote si esa pintura blanca va a salir. PIXABAY

Frotar como si no existiera un mañana puede hacer que tu piel sufra y termine irritada, algo que le pasó a Sara Sampaio al quitarse las prótesis.

Puede que tú no te pusieras postizos por toda la cara como hizo ella, pero estoy segura de que, al menos, te maquillaste alguna mancha roja imitando la sangre.

La limpieza antes de acostarnos es fundamental, además de que tu funda de la almohada te lo agradecerá. Pero además de desmaquillarte por completo debes recordar que, a continuación, debes hidratar tu piel de nuevo.

Lo mejor es optar por productos naturales para no añadirle a tu rostro todavía más químicos de los que ha llevado la noche pasada encima.

Además, las dos sabemos que no has ido a por maquillaje profesional para disfrazarte precisamente (¡has bajado a por las ceras del chino!).

La opción casera que resulta menos dañina es utilizar aceite de coco. No solo es un cosmético que te venden en crudo para que, precisamente, puedas limpiarte la cara, sino que te deja la piel como nueva.

Aunque en esta época del año se encuentra en estado sólido, basta con coger un poco y extenderlo por tu cara. En cuanto entre en contacto con el cutis se derretirá y verás que empieza a salir el maquillaje.

Después de pasar el aceite, aclara con agua tibia. Pero, eh, esta es solo la primera parte.

Con una leche desmaquillante o jabón neutro, enjabónate otra vez el rostro y, para terminar, aclárate. Es un poco pesado, pero lo importante es que la doble limpieza funciona y elimina todos los restos de pintura por muy solidificados que estén.

Además, si por lo que sea, no tienes aceite de coco, puedes utilizar también el de oliva virgen. Al ser líquido no peques de desconfiada echándote media botella en la cara, sino que es mejor que lo apliques poco a poco en tu palma de la mano o sobre un disco de algodón.

Una vez tienes la cara limpia, sécate con una toalla dándote golpecitos y, o esa noche o al día siguiente, pasa a la fase de Netflix & Chill por y para ti.

Mímate un poco con una buena mascarilla hidratante, un sérum o ampollas de vitamina C, que son como una inyección de “vidilla” inmediata para la piel.