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Mara viste y calza Mara viste y calza

“Algunas personas
sueñan con piscinas,
yo sueño con armarios”.
Audrey Hepburn

Zumos ‘detox’, los juegos del hambre

“Vale, en cuanto acabe la Navidad prometo empezar con la operación bikini”. “¿Cómo es posible que los turrones me duren hasta febrero? El año que viene compraré menos”. “Dos semanas en el gimnasio y comiendo sano y empiezan a notarse los resultados. ¡Este verano sí, trikini!“. “Que sea Semana Santa no significa que no pueda seguir con la dieta”. “Mmm… torrijas“. “Oh, ¡mierda!”

Un año más no has llegado a tiempo a la operación bikini y el verano te espera ahí, a la vuelta de la esquina, con sus camisetas de tirantes con la barriga al aire y sus bragas de bikini más minúsculas que el tanga de un stripper. Después de navidades todo tenía buena pinta, pero la Semana Santa ha destruido tus ilusiones.

Queda un mes y cada día veo en el gimnasio gente más desesperada intentando hacer en 30 días entrenamientos casi militares y dietas milagrosas: la de la piña, la de las proteínas o la de los zumos de frutas y verduras, que siguen algunas conocidas celebrities como Katie Holmes, Alessandra Ambrosio, Gwyneth Paltrow o Megan Fox entre tantas otras.

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Sin embargo, por muy tentados que podamos sentirnos de probar el sistema, como diría mi madre, “los experimentos mejor solo con gaseosa” ya que sus beneficios a la hora de perder peso no son tales.

Las frutas y verduras son recomendables en una dieta equilibrada, pero como una parte más, no como sustitutivo de otros alimentos: “Son importantes aportes de fibra, vitaminas y minerales” afirma Mónica Martínez Erro, graduada en Ciencia y Tecnología de los Alimentos, “a la vez son ricas en agua pero pobres en proteínas, grasas e hidratos de carbono complejos, excepto algunos como el aguacate o el plátano”.

Lo cual significa que un excesivo consumo de estos zumos deja a parte de las demandas de macronutrientes (aquellos que se toman en grandes cantidades) de nuestro organismo sin cubrir: “Lo ideal sería 55-65% hidratos de carbono, 15-20% proteínas y 20-30% grasas” dice Martínez Erro.

Al no aportar estos macronutrientes, el cuerpo nota los resultados en la báscula, sí, pero no de la forma en la que nos gustaría: “Al final se pierde más porcentaje de peso en agua que de grasa, lo que a la larga es inútil porque cuando se vuelve a comer con normalidad se recupera. Es como con los diuréticos, se va mucho al baño por el contenido en agua y fibra, pero realmente la pérdida de peso se puede deber a deshidratación”.

¿Cómo reacciona nuestro cuerpo si abusamos del consumo de estos batidos? “La deshidratación provoca las cefaleas, como la resaca, se debe a una pérdida de agua en proporción mayor a la que se ha consumido”.

Además, al estar compuestas de azúcares simples y 90-95% de agua “provocan subidas en el índice glucémico (contenido de glucosa en sangre) ya que los azúcares simples son absorbidos con mayor velocidad, algo que con los años provoca diabetes del tipo II” afirma Martínez Erro.

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Pero con esto no os estoy diciendo que le pongáis una cruz a la fruta. Como complemento de una alimentación sana es más que recomendable ya que cubren las necesidades de micronutrientes: “Es cierto que los zumos de frutas contienen las propiedades de las piezas de frutas que se añaden sin pérdidas de valor nutricional significantes, y son ricas en antioxidantes, agentes fitoquímicos, fibra como ya he dicho, que se relacionan todos con la menor frecuencia de aparición de problemas de salud, pero la fruta madura no contiene hidratos de carbono complejos como el almidón, sino azúcares simples”.

Lo más recomendable, si queremos tomarlos, es tener al lado un buen filete de ternera (o algún otro alimento que cubra la demanda proteica): “al ser hidrato no digerible promueve la saciedad y regula la motilidad gastrointestinal, eliminación de colesterol y sales biliares…”. Para cuidar el índice glucémico, frutas como “el plátano, las naranjas, la manzana, el melocotón o el pomelo tienen un índice glucémico moderado” dice Martínez Erro.

Podrán ser muy buenos, pero por propia experiencia os aseguro que los detox no están ricos. Se beben, pero entre el intenso sabor y las fibrillas que te puedes encontrar, te da la sensación de haberte tumbado en un prado y estar lamiendo el césped. Si aún así estás decidido a probarlo, puedes hacerte un zumo detox siguiendo esta receta

-media bolsa de espinacas
-4 hojas de lechuga iceberg
-medio tallo de apio
-1 manzana
-1 pera

5 comentarios

  1. mara-viste-y-calza

    Gracias 🙂

    05 Mayo 2016 | 17:11

  2. Dice ser Pecas y lunares

    Tienes toda la razón, de un tiempo a esta parte cada vez que voy al gimnasio veo gente nueva y con la misma cara de desesperación que yo, que no soy nueva pero soy de las que va cuando me cuadra, con lo cual, por supuestísimo que me ha pillado el toro y este verano iré como el resto de los veranos, con mi barriga poco lisa y prometiéndome a mi misma que el próximo año no me van ni a reconocer cuando me vean como un palo…
    Con qué facilidad se cogen los kilos y lo que nos cuesta quitarlos
    Gracias por los consejos…todavía es 5 de mayo !!!

    05 Mayo 2016 | 17:12

  3. mara-viste-y-calza

    Querida Pecas y lunares,

    Lo que hace de ti que seas estupenda no es una barriga más o menos lisa, es esa actitud tan genial que tienes!

    06 Mayo 2016 | 09:49

  4. Dice ser Lara

    Estoy de acuerdo en casi todo. Los zumos verdes, que yo no los llamo detox, sí que están ricos, al menos los que yo me hago: espinacas, leche de coco y plátano o manzana, pera, naranja y espinacas. Pero claro, yo los tengo por batidos de fruta y verdura, y por supuesto siempre los acompaño con proteína. Mi desayuno favorito son unos huevos revueltos con jamón serrano y un batido verde, ummm.
    El error está en pensar que solo con un batido de esos ya te has hecho una comida, y no. Yo me los hago para desayunar porque me resulta más fácil a las 7 de la mañana tomarme eso más la proteína que ponerme a comer una fruta entera.

    06 Mayo 2016 | 13:06

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