Entradas etiquetadas como ‘dolor’

El contacto físico reduce el dolor #EstudioCientifico

El canal háptico correspondiente al lenguaje corporal (comunicarnos a través del tacto) es uno de los menos estudiados a nivel científico, aunque los pocos resultados que se van publicando no dejan de sorprendernos, dejando constancia del poder del contacto entre seres humanos. Cogernos las manos, un abrazo, una caricia, incluso un leve toque, pueden dotarnos de un vínculo inimaginable con los demás. Al final de este artículo os dejo algunos ejemplos.

Recientemente, un estudio de la Universidad de Colorado, en Estados Unidos, ha demostrado que al coger las manos de un ser querido dolorido se sincroniza la respiración de ambos, el latido cardíaco y, lo que es más importante, las ondas cerebrales, con una enorme ventaja, y es que a medida que los cerebros se sincronizan, el dolor se desvanece. Goldstein sospecha que el contacto físico empático activa mecanismos de recompensa analgésicos en el cerebro.

En el experimento, Goldstein y su equipo pusieron a prueba el ‘remedio táctil’ en 22 parejas con edades comprendidas entre 23 y 32 años, y al menos un año de relación. Y sometieron a las mujeres a un dolor en el brazo producido por exceso de calor. Comparando las respuestas en la misma habitación con y sin contacto físico con sus parejas, los investigadores llegaron a la conclusión de que sostener las manos de la persona dolorida tenía un fuerte efecto analgésico, más intenso cuanto más empático era su compañero.

A este fenómeno lo llaman tacto curativo o analgesia inducida por el tacto. Y alertan de que está en peligro en esta era “en la que hemos desarrollado muchas maneras nuevas de comunicarnos pero cada vez interactuamos menos físicamente”, en palabras de Pavel Golstein, autor del estudio.

 

Te puede interesar:

 

*Referencia: Noticias Heraldo: Por qué si me cogen las manos cuando algo me duele, el dolor se calma

 

Lo que todavía no sabes sobre las lágrimas

Podemos llorar de alegría, por afectación emocional, tristeza, miedo, dolor… emociones variopintas y contradictorias desatan una misma respuesta fisiológica: el llanto. Hay animales que derraman lágrimas con el puro objetivo de mantener húmedo el globo ocular, parece que las ‘lágrimas emocionales’ son exclusivas del ser humano, de un modo universal, todos lo hacemos independientemente del género, la cultura, la edad… Aunque es obvio que esta conducta adquiere una importancia mayor en la edad infantil, pura comunicación no verbal, cuando no conocemos las palabras, nuestras emociones básicas hablan por nosotros para comunicar nuestras necesidades más primarias.

Lo curioso del tema es que los expertos en la materia aún no saben con certeza por qué lloramos, hay muchas teorías e hipótesis al respecto, las más aceptadas apuestan por el sentido evolutivo de la indefensión, de la necesidad de comunicarle a los demás que necesitamos ayuda sin hacer mucho ruido, es decir, sin llamar la atención del resto de ‘depredadores’. No podemos resistirnos a consolar/ayudar a una persona que llora, según los estudios sociales estamos programados para ello y nuestra sensibilidad aumenta irremediablemente, inhibiendo nuestros instintos más agresivos.

Llorar sienta bien. Las lágrimas contienen hormonas del estrés, es una buena forma de expulsar el malestar de nuestro organismo. Tras el llanto nuestro cuerpo libera endorfinas, provoca que nuestro estado de ánimo se reactive equilibrando nuestras emociones, nos sentimos más tranquilos, liberados y reconfortados. Llorar ayuda al cuerpo a volver a un estado de homeostasis después de estar excesivamente excitado, ya sea positiva o negativamente.

Otro dato, en general, las mujeres lloran con más frecuencia y de forma más prolongada que los hombres. Puede existir aquí un componente cultural que provoque un sentimiento de vergüenza o debilidad en el hombre que le haga reprimir el llanto en etapas adolescentes y habitúe a su organismo a no reaccionar de este modo. Aunque según el Wall Street Journal también hay genética en esta diferencia: Las mujeres están programadas biológicamente para derramar más lágrimas que los hombres. Bajo un microscopio, las células de las glándulas lagrimales femeninas se ven diferentes a las de los hombres. Además, el conducto lagrimal masculino es más grande que el de la hembra, por lo que si un hombre y una mujer se rompen, emocionalmente hablando, las lágrimas de la mujer se derramarán sobre sus mejillas más rápido.

Continuando con el género, en 2011 se realizó un estudio que demostraba la correlación del llanto con la excitación sexual, los resultados fueron contundentes: la testosterona y la excitación sexual descienden en los hombres después de que huelan las lágrimas de una mujer. “Concluimos que hay una señal química en lágrimas humanas, y al menos una de las cosas que hace la ‘quimioseña’ es reducir la excitación sexual” determinaban los autores de la investigación.

También hay rasgos de personalidad que se relacionan con una mayor facilidad para llorar, personas que han experimentado fuertes traumas en el pasado, niveles elevados de ansiedad/neuroticismo, extroversión y empatía, por ejemplo.

¿Y qué hay de las lágrimas de cocodrilo? ¿Realmente existen? Sí, los cocodrilos lloran continuamente, pero no de dolor físico o emocional, su función es meramente la de lubricar el ojo, tienen un tercer párpado y es importante que el lacrimeo sea constante para no causar daños o infecciones.

 

 

 

*Referencia: https://www.huffingtonpost.com.mx/entry/tear-facts_n_4570879

 

 

Dolor y rabia en el mensaje (no verbal) de Puigdemont

En situaciones de alto estrés y preocupación la comunicación no verbal grita. No hay forma humana de controlar todas nuestras emociones en un estado tan intenso. Tras el encarcelamiento de los ex-Consellers del Govern de Catalunya, Carles Puigdemont comparece en televisión para exigir su liberación. El mensaje verbal ha sido enérgico pero su expresión emocional lo ha sido todavía más.

Mis compañeros del blog “Analistas de la mentira” han hecho una excelente labor al recopilar los fotogramas más significativos de esta exposición del ex-president ante los medios.

En estas dos primeras imagenes vemos de un modo muy potente la tensión en los labios, los aprieta fuertemente. A través de estas dos capturas podemos observar una profunda contención y represión emocional, con una connotación bastante negativa en cuanto a sus sentimientos internos se refiere.

Las siguientes dos fotografías son mis favoritas, entendédme, por la potente comunicación que poseen a pesar de ser solo un gesto:

Como veis expresan un vehemente enfado. En la primera captura se mezclan el dolor y la tristeza. Se describe un movimiento bien definido por el fruncimiento de las cejas, contracción orbicular de los ojos, compresión de los labios, elevación del mentón/labio inferior (puchero). Pareciera un rostro infantil en el proceso de una rabieta. Es una expresión muy llamativa. En la segunda foto vemos una expresión más pura de ira, ya que vemos fruncimiento de las cejas y exhibición de los dientes.

Por útlimo vemos una emoción de dolor cuando habla de los “presos políticos”:

Estoy muy sorprendida con estas capturas porque realmente Puigdemont tiene una corporalidad bastante neutral, no tiene alta expresividad, y una vez más, podemos comprobar cómo en momoentos de alto impacto emocional nuestro cuerpo reacciona y “grita” expresiones emocionales como estas. Como apunte adional, si se visualiza el vídeo y se atiende a la tasa de parpadeo, se identifica un aumento considerable de dicho comportamiento. Esto se asocia, en este caso, al estrés que está experimentando en esos momentos.

 

La expresión de las emociones en la canción ¿se sienten o se interpretan?

Hace unos días, Antonio Guiro, un buen amigo y mejor cantante si cabe, me avisaba de que había subido un nuevo vídeo a su canal de YouTube interpretando una canción. Se grabó en primer plano y cuando lo vi no pude evitar fijarme en las expresiones faciales que iba ejecutando a lo largo de la canción. Me quedaba hipnotizada viendo el abanico tan amplio de emociones que podía identificar en pocos minutos, pero, ¿las sentía realmente? ¿la expresión era natural? ¿las fingía para interpretar la canción? 

La expresión emocional de las emociones básicas: tristeza, alegría, miedo, ira, sorpresa, desprecio, (y como incluimos recientemente) el dolor, tienen una configuración facial propia, muy específica, que comparten todos los seres humanos de cualquier cultura, en cualquier parte del mundo. Esto nos hace más sencilla la tarea de discernir entre la realidad o el falso intento de simular un sentimiento.

Y bien, respondiendo a las preguntas del inicio, no hay truco posible, para que una emoción de alegría sea de alegría hay que sentir realmente felicidad en el interior de uno mismo, si no es así, veremos una sonrisa en la boca pero no la acción muscular de los ojos. O por ejemplo, también es muy interesante saber cómo es la tristeza verdadera, pudiéramos pensar que la tristeza se ve a través del llanto, o de una boca caída, cuando la realidad es que se ve en la triangularidad de las cejas, que se elevan de la zona interior. Esta acción es muy difícil de realizar a propósito, necesitaríamos ensayarla a conciencia frente a un espejo, y ni así lograríamos una ejecución perfecta del movimiento.

Lee el resto de la entrada »