Archivo de febrero, 2021

¿De dónde surge llamar ‘escarabajos’ a los ciclistas colombianos?

Es muy común escuchar durante la retransmisión de una carrera ciclista que el locutor haga referencia a algún corredor de nacionalidad colombiana como ‘escarabajo’.

¿De dónde surge llamar ‘escarabajos’ a los ciclistas colombianos?

Ramón Hoyos fue un ciclista colombiano que en la década de 1950 ganó en cinco ocasiones la Vuelta Ciclista a Colombia y que se convirtió en un experto escalador. Por tal motivo recibió el sobrenombre de ‘el escarabajo de la montaña’.

Fue tal su popularidad que, a partir de su retirada como profesional en 1964, a los ciclistas colombianos son conocidos como ‘escarabajos’, aunque la popularización del término a nivel mundial fue a partir de la década de 1980, cuando hubo un buen número de corredores de esta nacionalidad que destacaron internacionalmente.

 

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¿De dónde proviene el nombre de la capital de Francia?

A través de mi cuenta @curiosisimo en la red social TikTok me preguntan de dónde proviene el nombre ‘París’ de la capital de Francia.

¿De dónde proviene el nombre de la capital de Francia?

La capital de Francia fue fundada por los romanos en el año 52 a.C., durante la conquista de la Galia, nombrándola como ‘Lutetia Parisiorum’, la primera parte de la toponimia posiblemente por el César y el Parisiorum a raíz de los antiguos habitantes de la zona: ‘los Parisii’, un pueblo galo que vivió en los alrededores del río Sena.

A partir de la Edad Media pasó a ser denominada únicamente como París.

 

 

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‘Tripanofobia’, el miedo irracional a ponerse una vacuna

La pandemia de Covid19 que ha afectado a todo el planeta ha obligado a buscar la manera más rápida y eficaz de frenar los contagios y poner a salvo a toda la población mundial o al menos al máximo posible de habitantes, por lo que diferentes laboratorios han desarrollado nuevas vacunas capaces de combatir el virus y que, desde el pasado 27 de diciembre de 2020, ya se están administrando.

‘Tripanofobia’, el miedo irracional a ponerse una vacuna

Pero, dejando de lado a aquellas personas que se declaran ‘negacionistas’ de la pandemia y también los declarados como ‘antivacunas’, nos encontramos con un sector de la población que, a pesar de querer ser inmunizados medicamente, se ven incapaces de ponerse la vacuna, debido a que padecen lo que se denomina como ‘tripanofobia’, que se trata del miedo irracional y patológico a ponerse una vacuna.

Esa fobia a ser inyectados con la aguja de una jeringa también se conoce como ‘aicmofobia’ y no solo abarca a las inyecciones o vacunas en si, también ese inexplicable y angustioso miedo se hace extensible hacia todos aquellos objetos puntiagudos que pueda pinchar e incluso cortar (alfileres, navajas, cuchillos…).

Aquí también nos encontramos con quienes padecen de ‘belonefobia’, la cual se trata de un miedo irracional hacia todos aquellos objetos que puedan causar sangre o daño e incluso las personas que sufren mareos y desmayos cuando ven la sangre, debido al miedo que sienten (hemofobia).

Se calcula de algo más de un 10 % de la población mundial padece de tripanofobia y si se junta con quienes padecen otro tipo de fobias similares y que podrían dificultar la vacunación, el porcentaje podría estar alrededor del 20 %.

 

 

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El curioso origen del término ‘desayuno’

Conocemos como desayuno a la primera comida del día que se ingiere (normalmente recién levantados por la mañana) y que, tal y como indica el diccionario de la RAE, el término proviene de ‘desayunar’, vocablo compuesto por el prefijo latino ‘des-‘ (quitar, separar, negación) y el verbo ‘ayunar’ (abstenerse de ingerir algún alimento), por lo que su significado literal sería ‘deshacer el ayuno’.

El curioso origen del término ‘desayuno’

Y es que el acto de desayunar rompe con el ayuno que se ha realizado durante la noche (desde que se tomó la cena o último alimento del día anterior).

Cada época y cultura ha tenido una costumbre diferente respecto a ese primer alimento del día, encontrándonos que muchas eran las civilizaciones en las que no se ingería ninguna comida hasta bien entrada la mañana y otras en las que se hacía nada más despertarse, con el fin de coger energía para la jornada de trabajo.

Curiosamente, durante la Edad Media, en los países con una mayor presencia del catolicismo, no era una costumbre bien vista el hecho de desayunar, debido a que, según la tradición religiosa, no se debía ingerir alimento alguno hasta haber acudido a la primera misa del día.

Incluso podemos encontrar algunos escritos medievales (entre ellos del religioso italiano Tomás de Aquino) en los que se indicaba que el ingerir algún alimento, antes de los oficios diurnos (conocidos como ‘laudes’), era considerado como un pecado (concretamente lo relacionaban con la ‘gula’, el quinto de los denominados ‘Siete pecados capitales’) ya que se estaba comiendo sin haber realizado ninguna actividad importante.

Eso sí, se permitían a ciertos grupos de la sociedad a saltarse el ayuno matinal (o sea, a desayunar) y estos eran las personas enfermas, ancianos, mujeres embarazadas, niños pequeños y aquellos trabajadores que, por su empleo, necesitaban un aporte de energía por las mañanas.

 

 

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¿De dónde surge llamar ‘hipocondriaco’ al individuo exageradamente aprensivo con su salud?

Se conoce como ‘hipocondría’ al síndrome que se caracteriza por una exagerada preocupación por padecer cualquier tipo de enfermedad, siendo muchas de esas dolencias que se sienten de origen imaginario. Aquella persona que desarrolla esta patología (que suele ser por factores psíquicos pero no físicos) es denominada como ‘hipocondriaca’.

¿De dónde surge llamar ‘hipocondriaco’ al individuo exageradamente aprensivo con su salud?

Al médico griego Hipócrates de Cos (que vivió entre el 460 a.C y el 370 a.C) se le atribuye una teoría (altamente defendida por los filósofos y expertos de la época) que catalogaba la personalidad de los individuos en cuatro estados y que fue conocida como la ‘Teoría de los humores’ y en la cual destacaba que el cuerpo humano producía una serie de fluidos (humores) que recorrían por el interior del organismo de cualquier persona y que eran los responsables de las enfermedades o estado de ánimo de cada individuo.

Esos fluidos eran: la sangre (producida por el corazón) la cual proporcionaba valentía y corajela bilis amarilla (producida en el hígado) que daba exacerbación y mal carácter;  la bilis negra (que se producía en el bazo y el hipocondrio) responsable del decaimiento, tristeza y la depresiónla flema (que se producía en los pulmones) que convertía a la persona en indiferente y aplacada.

El hipocondrio se encuentra inmediatamente debajo de las llamadas ‘costillas falsas’ y fue precisamente la relación de esa ‘bilis negra’ con la tristeza y depresión que padecían algunas personas (según dicha Teoría de los humores) la que originó que se conociera como ‘hipocondría’ al miedo a padecer enfermedades, debido a que el temor a padecerlas proporcionaba tal decaimiento en el ánimo de las personas.

Con el paso de los siglos y ya descartado científicamente este tipo de teorías, los términos ‘hipocondriaco’ e ‘hipocondría’ continuó utilizándose con el mismo sentido.

El término ‘hipocondriaco’ nos llegó a través del latín tardío ‘hypochondriacus’, proviniendo del griego ‘hypochondriakós’ y este a su vez de ‘hypochóndrion’ (hipocondrio) formado por ‘hypo’ (debajo) y ‘khondrión’ (cartílago), significando literalmente ‘cartílago que está debajo’ (de las costillas).

 

 

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Reseña del libro: ‘Sé por qué te miento’ de Viviana Fernández-Pico

Reseña del libro: ‘Sé por qué te miento’ de Viviana Fernández-PicoAcaba de salir a la venta la nueva novela de mi amiga Viviana Fernández-Pico. Lleva por título ‘Sé por qué te miento’ y ha sido publicada por La Esfera de los libros.

Se trata de la cuarta obra de la autora gallega, siendo esta su tercera novela. La primera de ellas fue ‘Taradas’ y le siguió ‘La voluptuosidad de la tristeza’, publicadas por la Editorial Carena en 2010 y 2012, respectivamente.

Después de siete años de espera, Viviana nos sorprendió con el libro ‘Te dibujaré una armadura’ que nada tenía que ver con sus anteriores obras y en el que nos relataba la entrañable historia de su hijo Otto, un niño con diversidad funcional, diagnosticado de un trastorno del espectro autista y que lo condiciona a no comportarse como el resto de niños de su alrededor.

‘Sé por qué te miento’ es el regreso de Viviana Fernández-Pico al género de la novela y espero (y deseo) que no sea su última aventura e inclusión literaria y que, tampoco, nos haga esperar demasiado tiempo para la próxima.

La protagonista de esta novela, Miriam, nos narra en primera persona los entresijos de su batalla (perdida) personal y su batalla (ganada) profesional. Subida en una montaña emocional vertiginosa, nos cuenta que necesita explicarnos la verdad a través de la mentira, pues la simple exposición de los hechos sería demasiado simple y carente de la fuerza necesaria para reflejar la realidad. Como un color desgastado que ya no pinta lo suficiente.

Viviana consigue que llegue a no importarte sobre qué va la historia que te está explicando. Simplemente quieres saber más de la misma, y si fuera posible, hasta irte a tomar un café con su protagonista.

 

‘Sé por qué te miento’ de Viviana Fernández-Pico
Editorial: La Esfera de los libros
ISBN: 9788491649922
http://www.esferalibros.com/libro/se-por-que-te-miento/

¿Cuál es el origen del ‘aperitivo’?

El término aperitivo proviene del latín tardío ‘aperitīvus’ y éste del clásico ‘aperire’, cuyo significado era ‘abrir’, ‘apertura’. Y es que el concepto de este bocado que se toma antes de las comidas no es otro que abrir el apetito.

¿Cuál es el origen del ‘aperitivo’?

Aunque comúnmente llamamos de ese modo a todo lo que compone ese refrigerio, cabe señalar que en sus orígenes tan solo hacía referencia a la bebida, normalmente dulce (solía ser un vino tipo quina) que se tomaba antes de comer con intención de abrir el apetito. Posteriormente, con el paso del tiempo, se le fue añadiendo algunos alimentos para acompañar esa bebida.

Como dato curioso, cabe señalar que años atrás a los niños se les daba de beber un poco de quina con el fin de abrirles el apetito y de ese modo no se dejarían la comida, cena o merienda. En el siguiente vídeo podréis ver un anuncio de publicidad de hace unas décadas.

 

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¿Cuál es el origen del término ‘inmunidad’?

¿Cuál es el origen del término ‘inmunidad’?

Conocemos como inmunidad a la resistencia (tanto natural como adquirida a través de vacunas, de forma natural o farmacología) hacia ciertos patógenos y enfermedades (por ejemplo, ser inmune a un virus).

Pero también es usado este mismo término para hacer referencia a cierto privilegio que poseen algunos individuos a consecuencia de su rango, cargo o estatus, que los puede librar de ser juzgados o que están exentos del pago de un tributo (por ejemplo, la inmunidad parlamentaria).

Ambos vocablos, a pesar de ser idénticos no significan lo mismo ni proceden de la misma raíz etimológica (es lo que se conoce como palabras homófonas).

El uso de la forma ‘inmune’ (en relación a la excepción de un pago, castigo u obligación de cumplir algún requerimiento) es muchísimo más antiguo que el que hace referencia al de estar protegido de una enfermedad o contagio.

Antiguamente, a algunos lugares de culto (como templos, conventos o iglesias) se les concedía ciertos privilegios y dispensas, por el cual las personas que allí dentro se encontraran no sufrirían la persecución o castigo de las autoridades, motivo por el que algunos delincuentes y criminales allí se refugiaban. Muchos de estos acababan teniendo esa inmunidad frente a la justicia gracias a estar resguardados en ese lugar y un gran número acababan redimiendo sus pecados y delitos convirtiéndose a la vida religiosa.

También se aplicaba a aquellas personas que servían al pueblo a través de un estamento de carácter gubernamental (como por ejemplo los parlamentos o las embajadas), además de disfrutar de esa inmunidad frente a la justicia los miembros de una Corte Real.

Para encontrar la aplicación del vocablo en referencia a la protección frente ciertas enfermedades, debemos ir hasta Louis Pasteur, quien, durante el último cuarto del siglo XIX,  le dio ese otro sentido a los términos ‘inmune’ o ‘inmunidad’, debido a que en esa época centró gran parte de sus estudios e investigaciones científicas a las vacunas y la eficacia de estas.

La primera aparición del término ‘inmune’ en el diccionario fue en la edición de 1780 (Academia Usual) con la única acepción de: ‘Libre y exênto de algun riesgo, peligro, cargo, ó pension, ó el que tiene el privilegio de inmunidad. Immunis’.

No fue hasta la edición de 1925 cuando ya apareció un segundo significado: ‘No atacable por ciertas enfermedades’.

 

 

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El curioso motivo por el que el ministro de finanzas británico es conocido popularmente como ‘Chancellor of the Exchequer’

El curioso motivo por el que el ministro de finanzas británico es conocido popularmente como ‘Chancellor of the Exchequer’

En la cultura anglosajona es muy común modificar ciertos nombres de cosas, celebraciones o cargos, en los que se les hace algún acrónimo o una abreviatura (como el caso de Halloween que es la contracción de ‘All Hallows’ Eve’ o Víspera de Todos los Santos) e incluso se cambia por completo dándole un nombre que conserva alguna connotación histórica.

Este es el caso del  ‘Chancellor of the Exchequer’, una forma ampliamente popularizada para referirse al responsable del Ministerio de Finanzas del Reino Unido.

Dicho título es de carácter oficial y su traducción literal vendría a ser ‘Canciller del tablero’.

El tablero al que hace referencia (Exchequer) era la mesa utilizada antiguamente (a partir del siglo XIII) por los recaudadores de impuestos y que estaba formada por unas flanjas verticales y horizontales blancas y verdes que dejaban dibujados unos recuadros en la misma, recordando a un tablero de ajedrez (tal y como aparece en la ilustración que encabeza este post).

El día que tocaba recaudar los tributos o repasar el saldo del Tesoro Real, los miembros de la Cámara de Cuentas se sentaban alrededor de la mencionada mesa y realizaban sus cuentas. El responsable de dicha cámara era el Chancellor (Canciller), que, con el paso de los siglos, se convirtió en el cargo de ministro de finanzas, conservando el antiguo modo de ser denominado.

 

 

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Fiscal, fisco y confiscar, tres términos con un mismo origen etimológico: una cesta de mimbre

En la Antigua Roma se conocía como ‘fiscus’ a la cesta de mimbre (también podía ser de junco) en la que los funcionarios del imperio depositaban el dinero recaudado por los impuestos y que iban a parar al patrimonio particular del emperador y no al erario del Estado, aunque con el paso del tiempo el término acabó siendo utilizado para designar a todo el capital del tesoro público. Ese término derivó en la castellanización ‘fisco’ que es como conocemos al erario, hacienda o tesoro público.

Fiscal, fisco y confiscar, tres términos con un mismo origen etimológico: una cesta de mimbre

De ahí que, cuando había algún tipo de conflicto legal con ese dinero, se recurriese a la figura de un funcionario público que se encargaba de defender los intereses del Estado o del emperador, siendo conocido como ‘advocatus fisci’ (que vendría a traducirse como ‘abogado del tesoro’) y que con el paso del tiempo se convirtió en la figura del ‘fiscal’ y que en la actualidad conocemos como la persona que representa y ejerce el ministerio público en los tribunales, pero también para designar a lo relativo a la hacienda pública.

Cuando los funcionarios públicos debía ir a privar a alguien de sus bienes (por que había cometido algún delito o no había satisfecho sus pagos tributarios), aquello que le era requisado (normalmente dinero o la escritura de alguna propiedad) era depositado en la mencionada cesta con la que también se recaudaban los impuestos (fiscus), de ahí que se conozca esta práctica como ‘confiscar’, del latín  ‘confiscāre’ (de la unión del prefijo ‘con-‘: agregación y el término ‘fiscus’: cesta)

 

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