La crónica verde La crónica verde

Podrán cortar todas las flores, pero no podrán detener la primavera. (Pablo Neruda)

Entradas etiquetadas como ‘España vaciada’

Una macrogranja amenaza a la Reserva de la Biosfera del Cabriel

Chorreras del Cabriel, un espacio cercano a la futura macrogranja de Cardenete.

Vuelven las macrogranjas. ¿Se había ido alguna vez? Vuelven a elegir para su ubicación la España vaciada, que se empeñan en llenar de una mierda que el mundo urbano no quiere tener cerca. La última víctima a la vista es un paisaje único y maravilloso, la Reserva de la Biosfera del Cabriel, cuyas famosas Hoces del Cabriel se salvaron en 1995 de ser destrozadas por la autovía de Madrid a Valencia gracias a la presión ciudadana. La amenaza de ahora es menos tangible pero más dañina. Lee el resto de la entrada »

Oliverio, el olivo apadrinado que regala un pedazo de pueblo

Os presento a Oliverio, mi querido olivo marginal y esquinado hacia la izquierda.

Ante todo, muchas gracias. Os pedí ayuda para encontrar un buen nombre al precioso olivo que he apadrinado en Oliete gracias a Apadrina un olivo y la respuesta ha sido brutal. Me habéis propuesto nada menos que 30 nombres, todos ellos preciosos: Aceituno, Zeituno, Salvador, Olivia, Olivín, García, Despeinado, Zurdo, Oliver, El Pala, Carlos, Half Rainbow, Monín, Aceite de España, Oliverio, Generoso, Majorero, Longino, Pacífico, Rodolfo, Virtus, Sardo, Maxorata, Preto, Silvestre, Esperanza, Mochuelo, Melenudo, Frondoso, Porvenir.

Y había que elegir. ¡Menudo dilema!

Qué bonito llamarse Despeinado, Mochuelo, Olivín, Esperanza,… Pero al final se va a llamar Oliverio. Lee el resto de la entrada »

España vaciada: pueblos con sabor frente a ciudades doble caldo concentrado

Foto: Faustino Calderón

Perdonen el símil, pero España se está convirtiendo en un doble caldo concentrado de carne. Todos amontonados en cada vez menos ciudades, cociéndonos en un caldo demasiado espeso mientras el resto de los pucheros, medianos, pequeños y muy pequeños, se quedan sin sopa, vacíos, vaciados, rebañados, olvidados.

Son dos Españas, dos modelos, dos cocinas, dos formas de vivir cada vez más antagónicas. La España urbana de los calderos llenos, opulentos, donde todos los ingredientes se mezclan con generosas cantidades, y la España rural de los calderos vaciados, rebañados hasta su último resto de salsa pero que, no lo olvidemos, no hace tanto estaban llenos y hasta más llenos que los de las ciudades pues abastecían la totalidad de sus despensas. Lee el resto de la entrada »