Entradas etiquetadas como ‘contexto’

El gesto protagonista en el momento más tenso del debate político

La candidata por Barcelona del Partido Popular, Cayetana Álvarez de Toledo ha protagonizado uno de los momentos más tensos del debate electoral celebrado este martes en TVE junto a la candidata de Podemos, Irene Montero.

Además de la potencia de las palabras pronunciadas en ese momento, la comunicación no verbal también tuvo su protagonismo en ese instante. Cuando aumenta la tensión se produce un impacto emocional que provoca el descontrol de nuestro cuerpo y aquellos gestos y muecas que antes dominábamos se vuelven independientes.

Alvárez de Toledo realizó un polémico comentario en el que argumentaba que en caso de consentimiento de una mujer hacia un hombre era dudoso que hubiera un ‘Sí’ explícito hasta el final y recriminaba que el silencio fuera un ‘No’. Esto desató la ira de Irene Montero quién le recriminó duramente; mientras lo hacía es interesante observar el rostro de Álvarez de Toledo cuando la escuchaba, tiene mucha potencia no verbal.

Vemos cómo en un primer momento sonríe con la elevación unilateral de las comisuras labiales, en un desprecio y rechazo absoluto hacia lo que escucha de Irene Montero. Inmediatamente después se sorprende al escuchar su nombre en una acusación directa, abre los ojos sobremanera, no esperaba que el comentario fuera para ella y se coloca en posición de alerta.

 

Tras esta alerta, aprieta los labios y después se pasa la lengua por ellos. Fijaos lo importante que es el contexto, porque este mismo gesto puede expresar agrado, coquetería, deseo si la situación es propicia, pero en otro contexto como es en el que nos encontramos, transmite todo lo contrario, significa una profunda contrariedad, represión emocional y conductual (es un ‘tengo que callarme lo que realmente te diría en este momento’), está conteniendo su reacción más instintiva.

Relamerse el labio es un gesto apaciguador, auto-tranquilizador a causa de un nerviosismo extremo, estimulando el labio liberamos tensión emocional interna, ya que se trata de una zona erógena y muy sensible al tacto. Nos reconforta, nuestro cuerpo lo hace insconscientemente como medida de auto-protección en situaciones límite.

Es interesante apreciar la ira no solo con un ceño fruncido sino también con señales sutiles de nuestro cuerpo que manifiestan que algo no va bien en nuestro interior.

 

Trapero baja la cabeza ante la Policía Nacional

Hay gestos difíciles de interpretar, siempre lo dejo bien claro, los gestos no son universales, dependen del contexto, la cultura, la personalidad y de un largo etcétera. Si bien es cierto que hay gestos que sí que están muy estudiados y avalados por las investigaciones, como por ejemplo, el sentimiento de triunfo: asociado a la elevación de los brazos; o las emociones de culpa/vergüenza: asociadas a un descenso de la mirada y de la cabeza.

Mi compañera Ana de Puig, autora del blog “En Clave No Verbal” ha detectado un ejemplo muy visual de éste último gesto (agachar la cabeza) en Josep Lluís Trapero, quien imputado en la Audiencia Nacional por sedición  acudía al juicio en calidad de testigo. En su entrada al recinto del Supremo, se topa con un agente de la Policía Nacional, el agente le saluda protocolariamente y él seguidamente baja la cabeza y no la eleva hasta que llega a la puerta de entrada.

“¿Qué significado puede tener este lenguaje no verbal? Bajar la cabeza de esta manera forma parte del repertorio conductual de la culpa, la vergüenza y la derrota. La culpa y la vergüenza son emociones autoconscientes en las que ponemos el “yo” bajo la lupa y percibimos que ha fallado en algún sentido. La derrota, que otro ha ganado y tiene más poder, y muestro sumisión.” Asegura la experta.

No os perdáis la secuencia y el análisis completo de su conducta pinchando aquí. ¡Muy interesante! Enhorabuena Ana por captar el gesto, tenemos un equipazo de ‘cazadores’ de microexpresiones y gestos no verbales. 🙂

‘Deleite del engaño’. Qué es y por qué sucede

Os animo a que sigáis a Paul Ekman, es uno de los mayores referentes sobre comunicación no verbal y detección de la mentira, asesoró la trama de la serie ‘Lie to me‘ (muy recomendable la primera temporada) y no cesa de investigar los entresijos de la expresión emocional y el atractivo mundo de la psicología de la mentira.

Este autor destaca un concepto insólito a la par que frecuente. El deleite del engaño. Los ejemplos explicativos son maravillosos: El suboficial de la Armada John Anthony Walker, Jr. fue declarado culpable de espionaje para la Unión Soviética en 1987 y está cumpliendo cadena perpetua. El New York Times dijo que había sido el espía más dañino de la historia, ya que ayudó a los soviéticos a descifrar más de 200,000 mensajes navales encriptados. No fue el polígrafo lo que lo atrapó, ni la vigilancia de los oficiales de contraespionaje de los EE. UU. Fue su esposa Bárbara quién lo ‘entregó’ al FBI. Walker presumía de todo el dinero que estaba ganando, pero Barbara era su exmujer y él se retrasaba en los pagos de la pensión alimenticia.

¿Qué motivó a este tipo brillante y astuto a descuidar un detalle tan simple? Probablemente el deleite engañoso , la emoción casi irresistible que sienten algunas personas al tomar un riesgo y salirse con la suya. Algunas veces incluye el desprecio por el objetivo que está siendo explotado con despiadado éxito. Es difícil contener el deleite engañoso; ya que realmente deseamos fervientemente compartir los logros (aunque sean maliciosos) con otros, buscando siempre la admiración por nuestras hazañas.

Cuando Hitler logró engañar a Chamberlain, ocultando que ya había movilizado al ejército alemán para atacar a Polonia, solicitó un ‘tiempo muerto’ en la reunión con sus generales, que habían estado presenciando sus mentiras más exitosas. Entonces, Hitler entró en una antesala, donde, según los informes, saltó de alegría y, después de haber reducido su deleite engañoso, regresó a la reunión.

La presencia de otros testigos ante el farsante exitoso  intensifica, generalmente, el deleite experimentado y aumenta las posibilidades de que parte de la excitación, el placer y el desprecio se filtren en algún momento, delatando así al mentiroso. No todos tienen esta tendencia a sentir el deleite del engaño, algunas personas lo que sienten realmente es terror por ser ‘pillados’ en el engaño. Las personalidades más manipuladoras son los perfiles más vulnerables a esta emoción de embeleso y placer en la mentira. Por tanto, podemos establecer que las emociones que delatan al mentiroso pueden ser: el deleite, el miedo o la culpa, que es la tercera emoción que interviene en este proceso, el sentimiento de infracción y responsabilidad ante un engaño.

Pero cuidado, siempre hay que contextualizar y sumar indicadores. La culpa o el miedo por sí solos no acusan directamente a un sospechoso. Una persona inocente puede temer no ser creída, lo que complica la interpretación del miedo como prueba concluyente. De igual modo, las personas pueden mostrar culpabilidad por algún otro aspecto de la situación, que no sea relevante para la fechoría que el interrogador está investigando. Paul Ekman cita un caso en el que un sargento, que no asesinó a la esposa de su vecino, se sentía culpable (y así lo transmitía con su lenguaje corporal en el interrogatorio) pero por algo bien distinto (extraño pero no un delito), haberse sentido excitado sexualmente al haber descubierto el cuerpo de la mujer desnudo.

Como siempre decimos, las emociones congruentes/incongruentes son señales de alarma para identificar las mentiras en un relato, pero siempre hay que contextualizar, ir más allá, y descubrir por qué y ante qué estímulo exactamente se desencadenan esas reacciones…

Una película sobre comunicación no verbal que tienes que ver

Fotograma de la película 'Perdida'. Momento en el que el marido de la desaparecida posa sonriente ante los medios.

Fotograma de la película ‘Perdida’. Momento en el que el marido de la desaparecida posa sonriente ante los medios.

Si te gusta el mundo de la comunicación no verbal deberías darle una oportunidad a la película ‘Perdida’. Hace ya tiempo que la vi pero anoche volví a verla en televisión y me recordó todo lo que significó para mí en su momento y lo ejemplar que es para demostrar que en el análisis del lenguaje corporal nada es siempre blanco o negro.

Esta historia nos recuerda lo importante que es el contexto para entender el porqué de un gesto u otro en según qué momentos. No quiero hacer spoiler, el guion juega con el espectador de un modo muy inteligente manteniendo la intriga de la trama hasta el final. Sólo destacaré algunos detalles que me parecen imprescindibles a la hora de entender la aplicación al ámbito de la comunicación no verbal.

Ya hice hace unos meses un avance cuando hablaba de las primeras declaraciones públicas de los padres de Diana Quer en el post: ¿Por qué la opinión pública desconfía de los padres de Diana Quer? En la película una mujer desaparece en extrañas circunstancias y acusan al marido de ser el responsable, él se defiende pero sus apariciones públicas ante los medios sólo consiguen empeorar la situación y aumentar su rol de sospechoso.

Uno de los motivos fundamentales por lo que esto ocurre, tanto en la película como en el caso de los padres de Diana por ejemplo, es por la adecuación del afecto. Me explico, en toda situación hay una reacción emocional esperable. No es que ocurra un suceso y haya una sola emoción asociada, puede haber un abanico amplio de posibilidades, por ejemplo, ante la desaparición repentina de un ser querido nuestros cerebros ‘esperan’ ver en los afectados emociones relacionadas con la nostalgia, la desesperación o la tristeza ante la pérdida, pero incluso esta reacción puede ampliarse a otras emociones que pudieran parecer contrarias a simple vista, todo dependerá del momento en el que se expresen y al hecho al que se refieran.

Este concepto la película lo ilustra muy bien y también lo siguiente: Existen multitud de factores que intervienen en el proceso de exteriorización de los sentimientos, por ejemplo, la relación previa con la persona desaparecida: ésta pudiera ser tortuosa y lo vivido en el pasado puede interferir en la filtración de expresiones de índole negativo en el momento presente;

el contexto de la desaparición: una separación de los padres de por medio, la retirada de la custodia de la hija menor a la madre, la intervención de la prensa, la opinión pública, datos erróneos, o no, filtrados a los medios, la exposición de la intimidad de la familia, y un largo etcétera, pueden ir minando el ánimo  y transformando la conducta hasta parecer extraña; variables de personalidad: personas más introvertidas o con rasgos de psicoticismo elevados demuestran una mayor dificultad para expresar sus emociones, esto no quiere decir que no lo sientan intensamente o que lo exterioricen pero sólo en la intimidad; incluso puede intervenir la fisionomía de un rostro.

En definitiva… si queréis entender la parte realmente complicada de un análisis de comunicación no verbal ¡no os podéis perder esta peli!

Recordatorio: 

Me hace mucha ilusión anunciaros que el próximo día 2 de Marzo participaré (junto con otros profesiones excepcionales) en la I Reunión Anual: “Expertos en Comunicación No Verbal a tu alcance”. Se celebrará en el CaixaForum de Madrid de 10.00 a 14.00 horas y la entrada será totalmente gratuita pero no olvidéis reservar vuestra plaza ya que el aforo será limitado. Nos vemos!!

Confirmación de asistencia y más info: comunicacion@aconve.org

Las tres reglas imprescindibles para interpretar gestos

gestosExisten varios canales de comunicación no verbal a través de los cuáles somos capaces de transmitir mensajes sin palabras, y es que filtramos nuestras emociones y sentimientos a través de nuestra cara, del contacto, de la mirada, de nuestra voz y cómo no, de nuestros gestos. Los gestos juegan un papel crucial en la comunicación de los seres humanos y animales, sirven para apoyar la organización de los pensamientos, enfatizar nuestras palabras, ilustrarlas, regular el flujo de la conversación e incluso sustituir al mensaje oral cuando sea posible (gesto de ‘ok’, ‘adiós’, o levantar el dedo corazón para hacer un ‘corte de manga’), depende de la cultura en la que lo hagamos nos entenderán perfectamente sin pronunciar palabra.

Ahora bien, un gesto no tiene un único significado a nivel universal y para poder interpretarlo con cierto nivel de rigor hay que tener en cuenta los tres siguientes aspectos: Lee el resto de la entrada »