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Pocoyo, uno de los héroes de mis hijos, premiado en la Mostra de Venecia

05 septiembre 2010

Leo en formulatv.com que el niño animado azul que todo padre reciente conoce sobradamente ha cosechado un premio más.

La serie de animación española ‘Pocoyó’ continúa arrasando en medio mundo. El último galardón cosechado, el Premio Kineo-Diamanti al Cinema Italiano de la prestigiosa Mostra de Venecia. José María Castillejo, presidente de la productora Zinkia, ha asegurado a Efe que recibir este premio es una ilusión.

“Nosotros cuando nos pusimos a ello, siempre quisimos hacer un producto global, que fuera aceptado y visto por los niños independientemente de su país de origen, de residencia o de la religión que tuvieran”, ha confesado Castillejo para quien “En realidad buscábamos algo diferente para nuestros hijos, para que se entretuvieran y a la vez se educaran”.

La serie, producida junto a ITV Global Entertainment cosecha multitud de premios internacionales, como un BAFTA británico en 2006 o la medalla de oro de la asociación estadounidense Parent’s Choice.

Por cierto, que siempre he pensado que a Pocoyo le faltaba una canción para terminar de ser un producto redondo. A falta de la oficial, os dejo con ésta:

Las chuches ¡qué difícil equilibrio!

06 julio 2010

Los padres recientes tenemos que guardar delicados equilibrios en muchos asuntos que, hasta hace apenas un par de generaciones, eran impensables.

Entretenimientos, hobbies, alimentos, saberes, distracciones, aficiones… que hay que procurar que nuestros peques usen y disfruten en su justa medida.

Pero es tan difícil encontrar la virtud del témino medio.

Probablemente la tele y las chuches son los dos mejores ejemplos.

De la televisión, ese invento del demonio, ya he hablado en el pasado. Creo que puede ser un instrumento muy útil pero hay que moderar su consumo. Nosotros procuramos que no se coma nunca con ella encendida delante y no la tenemos de ruido de fondo constante en la casa.

De hecho desde que estamos trabajando para que el peque se sobreponga en la medida de lo posible a su TGD o autismo, apenas se pone unos pocos ratos al día y siempre con la compañía de un adulto y con contenido apropiado: Cantajuegos, Pocoyo, JimJam & Sunny…

Conozco padres recientes que no tienen tele en casa y cuyos hijos alucinan con ella cuando se la encuentran en otros hogares. Espero que le salga bien la jugada pero me da a mí que en muchos casos están dando a la tele el irresistible halo de lo prohibido.

Otro asunto son las chuches.

Mis hijos son de buen comer. Pero como cualquier niño por muchas lentejas o macarrones que se hayan zampado, siempre están dispuestos a hacer un hueco al regaliz, las galletas o los caramelos.

Disfrutar del chocolate o un buen helado forma parte de los pequeños placeres cotidianos de la vida. Los adultos disfrutamos de ellos y tampoco hay razón para negárselo a los peques.

Pero si ya a tantos adultos les cuesta moderarse con estos alimentos tan discutibles, es imposible pedírselo a los niños.

Eso sin contar que la cantidad de golosinas que para unos padres es razonable, para otros puede ser exagerada.

Por regla general tendemos a hacer con nuestros hijos lo que nos permitimos a nosotros.

Yo soy más permisiva conmigo misma con chocolate, helados, galletas, bizcochos, patatas fritas… muy poco con la bollería industrial (es rarísimo que la coma) y nada con las chuches gomosas.

Por cierto que esas chuches no vienen del petróleo. Son proteína procesadísima con azúcar, colorantes y aromatizantes básicamente. Algo muy poco nutritivo. Aquí hay más información sobre ellas.

He querido trasladar eso a mis hijos, pero por desgracia las chuches le encantan al peque. Y como es importante que se comunique, que aprenda signos y palabras y que reforcemos sus peticiones atendiéndolas, está comiendo más de lo que me gustaría.

Claro que cada vez que dice “aaiiiz” por “regaliz” o “elo” por “caramelo”, la cosa compensa.

La úncia solución que veo de momento es enseñarles a lavarse bien los dientes lo antes posible. A los míos no se le da nada mal afortunadamente.

Pocoyo, Cantajuegos… y ahora Jim Jam & Sunny

25 junio 2010

No es que en mi casa se vea mucha televisión precisamente. Todo lo contrario, se ve muy poca y en momentos más que escogidos (nada de tenerla puesta mientras comemos o como fondo de ambiente).

De hecho cuando en mayo de 2009 nos dieron el diagnóstico del peque una de las recomendaciones fue limitarla mucho para que no se perdiera dentro, entre las luces y la música. Y pasamos unos cinco meses sin catar ni un minuto sin que muriera nadie.

Ahora es un buen instrumento para que utilice el panel de peticiones (ya os hablaré de él si tenéis curiosidad) y para que nos pida más música signando.

El primer héroe catódico de mi hijo fue Pocoyo. Tras el niño azul vinieron los Cantajuegos, fenómeno de masas en toda regla y portada de nuestro periódico hace una semana, ahora los que causan furor son los británicos Jim Jam & Sunny.

Cantan mucho, por eso les encanta a ambos. Julia ya ha aprendido a decir “Saaaniiii” y a corear algunas de sus canciones. Los ha visto una de las terapeutas de Jaime y le han gustado. Desde luego los prefiere al tan de moda Bob Esponja.

Os dejo algunos vídeos por si no los conocéis:

¿Los bebés suelen parecerse al padre?

24 enero 2010

El viernes dijeron en la serie de televisión Bones algo que me llamó la atención.

Su protagonista, antropóloga forense, afirmó que los bebés se suelen parecer más al padre durante el primer año de vida para que se queden más tranquilos y asuman su paternidad sin dudas.

Vamos, que estadísticamente es más probable que salgan al papá, al menos al principio.

Y entre los que yo conozco, la mayoría sí que se dan un aire al padre al comienzo de su vida que luego en unos casos se perpetúa y en otros se desvanece.

Tiene toda la lógica del mundo que sea así, sin embargo no sé si será cierto y no he sido capaz de corroborarlo.

A fin de cuentas no es más que una serie. Y lo que yo vea en los bebés de mi entorno no tiene ningún valor estadístico.

Pero me gustaría salir de dudas. ¿Hay alguien por ahí que sepa si es verdad?

¿Conoces a The Wiggles?

03 enero 2010

Acabo de descubrir ahora mismo a los descacharrantes The Wiggles en un canal de televisión infantil y no me he podido contener. Quería compartirlo con vosotros y que os descacharrarais conmigo. Sobre todo después de descubrir (según la Wikipedia) que:

The Wiggles es una banda de Sidney, Australia, que está especializada en música destinada a niños en edad preescolar.

El grupo es conocido internacionalmente por sus discos, vídeos y programas de televisión para niños. The Wiggles también han hecho giras por Australia, Nueva Zelanda, Reino Unido y Estados Unidos.

Actualmente, son los australianos que más ganan en la industria del espectáculo. De acuerdo con estimaciones publicada en 2006 en los medios australianos, The Wiggles tuvieron unos ingresos en 2005 mayores que AC/DC y Nicole Kidman juntos.

A Julia le han encantado. Su padre y yo no damos crédito a lo que vemos. Estamos ojipláticos que diría un amigo mío.

Aquí os dejo con algunos de sus vídeos por si no los conocéis:

Madres adolescentes en la tele

28 septiembre 2008

Cuatro ha estrenado este viernes un nuevo “coach”, uno de esos programas pensados para que uno o varios expertos oriente y ayuden sobre determinados temas con tintes de reality (unos más que otros).

Se llama Madres adolescentes, es la adaptación de un formato inglés y consiste en:

Seis jóvenes madres, con sus hijos, conviven durante quince días en una casa apartada de la ciudad. Asesoradas por un equipo de profesionales, una psicóloga y dos enfermeras, aprenderán todo lo relacionado con el cuidado de sus bebés.

Las adolescentes son las protagonistas indiscutibles del programa. La narración se estructura cruzando la convivencia de las jóvenes en su nueva casa con las lecciones y consejos individualizados de las expertas que tratan de enseñarles a ser mejores madres.

Narrada en cuatro capítulos, la presencia de las cámaras en la casa permite asistir a la evolución de estas adolescentes que, por primera vez, se quedan totalmente a cargo de sus bebés y muestran muchas carencias como un escaso vínculo madre-hijo.

A través de sus confesiones, de las sesiones con la psicóloga y de la convivencia entre ellas, será posible conocer las circunstancias que les han llevado a convertirse en madres adolescentes. El programa contará con la presencia de seis jóvenes españolas que tienen entre 16 y 17 años. Sus nombres son Zara, Raquel, Elsa, Victoria, Isabel y Alejandra. La edad de sus hijos abarca una amplia franja, entre recién nacidos y 18 meses.

Sus predecesoras, Supernanny y S.O.S. Adolescentes, ya fueron polémicas. Esta lo parece aún más.

Había visto las promociones y había leído sobre el formato. Y a mí me chirría por todas partes. Estamos hablando de menores de edad y bebés en la televisión y en una situación difícil.

Pero quería ser justa, no quería escribir sobre el tema hasta no haberlo visto. Y por desgracia este viernes se me escapó, así que pensaba esperar una semana más.

Pero no he podido evitarlo. El sábado en una comida familiar un familiar, aún sin hijos, comentó algo así:

¿Habéis visto el nuevo programa de madres adolescentes? ¿No? Pues es interesante. Te cuenta muchas cosas que vienen bien y que yo no sabía. Por ejemplo, una de las enfermeras eseñaba a una de las madres que el bebé tiene que llorar, que hay que dejarle un rato que llore y no acudir corriendo a cogerle en brazos porque a los bebés les viene bien oirse llorar a sí mismos. Así aprenden a identificar su propia voz y a hablar antes.

Cuando le dije, con otras palabras, que como teoría me parecía una soberana estupidez, me replicó que esa enfermera había atendido más de 300 bebés y sabría por su experiencia lo que mejor para ellos.

Yo sólo he atendido a un bebé y me he leído unos cuantos libros y artículos con diversas teorías. Pero si efectivamente es así cómo van a enseñarlas a cuidar de sus bebés, vamos aviados.

Lo primero que pensé es que podían limitarse a mostrar como bañarlos, alimentarlos o atenderlos si están malitos.

El próximo viernes no me lo pierdo para opinar de primera mano.

Aquí os dejo la crítica de Vayatele.com, que sí que lo vió.

Soy seguidora de los coach de Cuatro, me gustan casi todos, desde los de perros hasta los de cuentas, con la excepción de Desnudas y los que presentó Raquel Sánchez Silva, así que anoche esperaba ver otro programa de ayuda, con un nuevo tema pero con una estructura similar, pero Madres adolescentes resultó ser una desagradable vuelta de tuerca en el formato.

La primera pregunta que me hice es por qué terminan convirtiéndolo todo en un Gran Hermano. Las seis chicas con sus seis hijos pasarán quince días en una casa apartada, ayudadas y supervisadas por una psicóloga y tres enfermeras que les enseñarán cómo cuidar de sus hijos. No me lo esperaba y me sorprendió ver la crudeza de algunas imágenes, los cebos que alimentan la tensión, los zoom dramáticos, la música de terror, el blanco y negro…,. En fin, un drama con todas las letras que llegó a tener momentos desagradables, como la imagen ampliada, en blanco y negro, con música de ultratumba, de una criatura de quince días vomitando en una cuna.

Pero más allá del aspecto también eché de menos lo que nos daba Supernanny o SOS Adolescentes, es decir, el entorno. ¿Los padres de unas niñas menores de edad no tienen nada que aprender? ¿Y los padres de los bebés? Se emitieron vídeos testimonio de los familiares pero eso no me parece suficiente en un problema de estas características, con un fuerte alcance social. Parece ser que la gracia del asunto es que estas jóvenes estén solas y se enfrenten y asuman las nuevas responsabilidades en la soledad de una habitación, vigiladas por una cámara. Pues a mí, qué queréis que os diga, esa no me parece la mejor manera.

Pese a todo esto Madres adolescentes se estrenó con un 10% del share y casi millón y medio de espectadores, veremos cómo le va en las siguientes semanas.

¿Vosotros lo habéis visto? ¿Qué os parece?

La tele, ese invento del demonio

17 septiembre 2008

¿Es realmente la tele algo tan perjudicial para los niños?

Parece que hoy día y entre gente medianamente instruida, hay una tendencia creciente a creer que sí.

He visto en mi entorno padres que jamás han puesto la tele delante de sus hijos pequeños. Alguno, de hecho, ni siquiera tenía televisor en casa.

Y también he visto con mis propios ojos como esos niños llegaban a mi casa y quedaban hipnotizados ante ese aparato mágico lleno de colores y sonidos.

Tal vez tenerles el acceso a la televisión limitado en exceso rodea de un aura de lo más misteriosa y atractiva al invento.

Yo, que cada año que pasa estoy más aristotélica, sigo pensando que en el término medio está la virtud.

A mi peque le gusta ver un rato de vídeos musicales, de Pocoyo o de Cantajuegos, y tampoco creo que le vaya a causar un daño irreparable.

¿No será mejor normalizar su uso, como el de cualquier otro entretenimento o instrumento inventado por el hombre?

No puedo olvidar lo que disfruté en mi infancia con Comando G, La abeja Maya, Erase otra vez la vida o el hombre.

Y cómo me dió luego la oportunidad de ver películas antiguas, series estupendas, informativos o documentales. Hoy mismo he estado disfrutando del documental sobre embarazos múltiples de National Geographic del que ya os hablaré en otro momento.

La tele es una mierda, sí, vale. Afirmarlo es ya una convención.

Pero yo siempre la defenderé y estaré agradecida por las muchas horas de ocio y aprendizaje que me ha dado.

Eso sí, si un día mi hijo no juega con mi perra cuando le traiga la pelota por estar enganchado a la tele, a lo peor me arrepiento de todo lo dicho.

¿Recordáis este anuncio? Mi santo no. Está claro que yo veía más tele que él.

Mi primer héroe infantil televisivo y el de mi peque

29 enero 2008

No recuerdo cual fue el primer programa que me enganchó en televisión, pero mi madre dice que me quedaba embobada con el bosque de tallac.

Mi santo recuerda chiflarse de bien pequeño con Ulises 31.

Pues mi peque, a sus 17 meses y medio, ha encontrado su primer héroe infantil: Pocoyo.

Gracias a youtube, nos sabemos de memoria todos sus episodios en castellano e inglés (incluso nos hemos visto alguno en portugués).

Entre los que más le gustan: el del teléfono, el de la muñeca de Elly, el de irse a dormir, el de “no tocar”…

Pero gracias a también gracias a youtube hemos encontrado su preferido. Con el que se troncha entero. Las carcajadas resuenan por toda la casa.

Lo han hecho un par de hermanitas y ya lo han visto más de 80.000 personas.

Aquí lo tenéis:

Creo que antes que Pocoyo fueron los Lunnis y los Teletubbies.

Cada generación tiene sus pequeños héroes catódicos…