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Luces en el camino

Mirad atardeceres solos o acompañados; cantad por dentro o a voz en grito, pero cantad; mojaos los pies aunque hayáis bajado a la playa en vaqueros pitillo; pelead y reconciliaos (o no); tened tantas noches de sexo apasionado como podáis; haced planes aunque no se cumplan; aferraos a los que aportan y apartad a los que restan; no seáis mezquinos y olvidad las envidias; no os tengáis lástima, reíros de vosotros mismos; no hagáis más triste, malvado y pequeño un mundo que con frecuencia ya es triste, malvado y pequeño sin nuestra ayuda.

Gozad en paz y buena compañía sin sembrar piedras en el camino de nadie, que la vida puede ser muy larga o muy corta, puede escaparse a destiempo e incluso sin previo aviso, y no hay nada menos inteligente que no valorarlo cada día y poner de nuestra parte para que las huellas que dejemos el tiempo que pisemos esta tierra, dure mucho o poco, proyecten más luces que sombras.

Descansa Juanjo, ojalá me hubiera acercado a alguna de esas fiestas que organizabais en el pueblo para conocerte. Siempre creí que habría más años por delante para hacerlo.

Toda la fuerza del mundo Amaya. Tienes un clan a tu lado y dos hijos con la suerte enorme de poder aprender de tu sensibilidad y tu sabiduría.

Yo no puedo vivir sin conciliar, ni tú, ni él, ni ella, por eso ‘Crianza y conciliación’ es una nueva categoría en los Premios 20Blogs

Conciliación, divino tesoro, enorme entelequia y reto rampante a lomos del virus. No es conciliación todo lo que parece. La conciliación no existe, son los padres. Pero la conciliación no es solo cosa de padres, es un desafío conjunto en el que unos y otros, con nuestras diferentes circunstancias, tenemos que apoyarnos. Andar a la caza de agravios comparativos, no tener disposición a entendernos, es un sinsentido que retrasará cualquier avance que se pueda obtener en este sentido.

La conciliación es causa para Laura Baena, para su poblado Club de las malas madres, que al grito razonado de “yo no renuncio” ya antes, pero sobre todo tras el estado de alarma decretado en marzo, están reuniendo firmas y trabajando duro para lograr que el Gobierno apruebe medidas que favorezcan la conciliación. Creen, al igual que yo, que es necesario que se entre a regular esta necesidad vital.

¿Cómo están trabajando en favor de toda la sociedad? Así lo cuentan:

A partir de diferentes líneas de trabajo:

  • Ser el altavoz de las personas que tienen dificultades para conciliar, pero también de aquellas que concilian y son referentes positivos para avanzar.
  • Fomentar la concienciación social y el cambio de valores heredados del patriarcado que suponen una amenaza actual para el camino hacia la igualdad.
  • Impulsar medidas que promuevan el cambio social en pro de una conciliación real a través del Estado, las Empresas y las Familias.

Para conseguir estos objetivos a partir de diferentes líneas de trabajo:

  • Estudios sociológicos: investigaciones sociales para analizar la realidad social en cuanto a temas de conciliación y maternidad.
  • Campañas: campañas de concienciación con gran alcance en redes sociales que se hacen virales y que invitan a la reflexión y concienciación sobre el problema social, visibilizando que lo personal también es social y político.
  • Activismo político: actuando como agente responsable de transmitir a las Instituciones Públicas la problemática social y las necesidades de la población por las fuentes de conocimiento que se recogen la Asociación.
  • Servicios a empresas: trabajando en las empresas para concienciar de forma transversal a todos los cargos sobre la necesidad de equilibrar los tiempos, visibilizar las necesidades personales y familiares ajenas a la esfera productiva o concienciar en corresponsabilidad.
  • Servicios a Malasmadres: asesoramiento legal, formación o red de empresas comprometidas con la conciliación.

La crianza y la conciliación, que no solo es una reivindicación necesaria para las familias con hijos menores, es este año una de las nuevas categorías de los Premios 20Blogs, que ya están en su XIV edición y cuya inscripción se acaba de abrir con la opción de ganar 5.000 euros y convertirse en bloguero de este periódico como premio principal. Categoría de la Laura Baena (y por extensión el Club de las malas madres) es embajadora. 

Desde 20minutos hemos querido establecer esta categoría para ayudar a visibilizar la necesaria reivindicación de reflexionar, promover y legislar sobre la conciliación, porque yo no puedo vivir sin conciliar, ni tú, ni él, ni ella. 

Lo que dice la última guía del Ministerio sobre la próxima vuelta al colegio en Educación Especial

Esta vez sí, la guía de 26 páginas del Ministerio de Educación y FP con las medidas para mantener a raya la COVID-19 el próximo curso, una contempla a los alumnos de Educación Especial. En las páginas 17 y 18, y equiparándolos con Educación Infantil de 0 a 3 años, explica el reto al que se enfrentarán centros, profesionales, familias y alumnos en septiembre.

Una guía que, por cierto, desdice algunos puntos de prevención adelantados por el ministerio hace quince días. Teniendo en cuenta lo que queda hasta septiembre, ya veremos lo que nos espera en la vuelta al cole más atípica y llena de incertidumbres que se recuerda.

Pero lo que tenemos a día de hoy es esta guía, ¿qué es lo que dice respecto a la Educación Especial? Os dejo al final el texto íntegro, pero os resumo que están exentos de mascarilla, como era de esperar; que en las interacciones con los educadores ellos también podrán llevarla y que hay que ventilar y  limpiar mucho a todo y a todos.

No han descubierto la pólvora precisamente. La pelota queda en el tejado de cada centro, que tendrá que sacar el máximo partido a sus instalaciones (un aseo por cada uno o dos grupos, cuando son grupos de cuatro a seis niños, es imposible en la mayoría) y en los profesionales que trabajan con estos niños y jóvenes. Profesionales cuya carga de trabajo, voluntad, implicación y flexibilidad suelen ser sobresalientes y que espero que hagan acopio de energía este verano para afrontar la incertidumbre y los retos que nos esperan a todos.

También a las familias y a los alumnos, que suelen estar apegados a unas rutinas que en muchos casos serán difíciles de mantener y verán alteradas, que afrontarán un retorno al colegio tras muchos meses en casa, con sus terapias y actividades extraescolares también interrumpidas. Una vuelta al colegio que puede ser especialmente complicada de gestionar, sobre todo teniendo en cuenta la limitada capacidad de comprensión de una mayoría.

Mi hijo con autismo, sin ir más lejos, siempre comienza en septiembre alterado, con más conductas disruptivas nacidas de la poca motivación por volver al trabajo. Este año no me extrañaría que este comportamiento arreciase.

El inicio del próximo curso puede que sea muy higiénico, pero además va a ser muy movidito en muchos sentidos.

(JORGE PARÍS)

Limitación de contactos

– Se organizará la entrada y salida de manera que un miembro del personal acompañará a cada alumno/a su aula de referencia, si no es autónomo para ir solo.
– Se asignará un aseo por cada 1-2 grupos, si es posible. Si no, se intensificará la limpieza y desinfección.
– Cuando se vayan a producir desplazamientos por el centro educativo, se contará con un horario y organización que posibiliten que los grupos no coincidan a la vez en los desplazamientos.

Medidas de prevención personal
– Se recomienda intensificar la higiene de manos (con agua y jabón) asegurando los siguientes momentos: al llegar al centro educativo, tras estornudar o sonarse, al cambiar de espacio o de actividad, antes y después de comer, después de ir al baño y siempre que haya suciedad visible.
– Se recomienda evitar la utilización de gel hidroalcohólico en niños/as que se meten las manos frecuentemente en la boca. Tener precaución de no dejarlo accesible sin supervisión.
– Es importante consolar a los niños y niñas y puede ser frecuente la necesidad de tenerlos en brazos o tener una interacción cercana con ellos para su adecuada atención. Cuando se les coge en brazos o es necesaria una interacción estrecha la persona cuidadora podrá llevar mascarilla higiénica.
– No se recomienda el uso de mascarilla en el centro educativo ni para menores de tres años (contraindicado en menores de 2 años por riesgo de asfixia) ni en personas con discapacidad o con situación de dependencia que les impida ser autónomas para quitarse la mascarilla o personas que presenten alteraciones de conducta que hagan inviable su uso adecuado.
– En el caso de los trabajadores, se recomienda llevar el pelo recogido y evitar el uso de anillos, pulseras y colgantes.
– En la medida de lo posible utilizar ropa de trabajo que se lave a diario a alta temperatura.
– El Servicio de Prevención de Riesgos Laborales evaluará el riesgo de exposición de determinadas actividades más allá de las presentes en este documento.

Limpieza y ventilación del centro
– Se utilizarán objetos y juguetes que se puedan limpiar o desinfectar de manera sencilla.
– Si se utilizan peluches o juguetes de tela, se deben poder lavar a alta temperatura.
– Dado que la ventilación es una de las medidas más eficaces para minimizar la transmisión, y que se recomienda ventilar frecuentemente, se tendrá una especial precaución en estos grupos de alumnos para evitar accidentes.

Bragas menstruales: una buena opción para cualquier mujer, sobre todo para aquellas con discapacidad y niñas que empiezan con la regla

Hoy, 28 de mayo, es el Día de la Higiene Menstrual, cuyo objetivo es concienciar y educar sobre la importancia de seguir hábitos saludables, un día para erradicar mitos e informarnos con naturalidad y rigor. Un buen día para que os hable de algo que tengo pendiente hace demasiado: las bragas menstruales.

Pero antes, tengo que remontarme un par de años en el tiempo, a una conversación con una amiga que tiene una hija adolescente con discapacidad intelectual. Un feliz torbellino rebosante de sonrisas que acababa de empezar con la regla. Recuerdo perfectamente a esta amiga contándome, con muy buen humor, todo hay que decirlo, la odisea que suponía gestionar la menstruación. “Ponerle un tampón es imposible, pero las compresas se le mueven, le molestan, se las quita, y las lía muy gordas. Su hermano mayor, que es un santo, está curado de espanto y me ayuda a ponerle y quitarle las compresas sin el menor problema”.

Aquello que me contó entonces, lo he visto repetido más tarde. Adolescentes con discapacidad intelectual para las que ni compresas, ni tampones, ni copas son la mejor opción, con las sus familias y educadores tienen que trabajar para que puedan gestionar su menstruación de la manera más autónoma y correcta posible. Con ellas en mente, me topé con la existencia de las bragas menstruales y me planteé que, de ser cómodas y seguras, podían ser una buena respuesta. Además de para mujeres con discapacidad, también para niñas como mi hija, que con once años está a punto de tener su menarquia y que ya me ha dejado claro tras leer el altamente recomendable manual ilustrado ¡Hola menstruación! que tampones y copas tampoco le atraen nada en un primer momento.

Pero no solo podían ser buenas compañeras para mujeres con diversidad funcional o que empiezan a menstruar. Yo soy la primera que nunca me he sentido cómoda con tampones; me resultan especialmente incómodos al principio y final del ciclo y solo los he usado en situaciones de fuerza mayor: piscina y playa ineludibles, pero imaginar ese algodón empapándose en mi interior de agua de piscina o mar nunca ha sido santo de mi devoción. Intenté la copa menstrual, porque a mi alrededor hay mujeres felicísimas con ella, pero no acababa de sentirme segura y me parecía una solución engorrosa fuera de casa. Así que mi universo ha estado casi exclusivamente limitado a las compresas durante tres décadas.

Para comprobar si eran una buena alternativa, nada mejor que probar su eficacia y comodidad en primera persona. Estuve indagando y pronto me quedó claro que las bragas menstruales más baratas, de calidad más cuestionable, no iban a ser una buena solución. Otra amiga me confirmó que unas de ese tipo que compró por internet pueden ser un buen complemento a la compresa, copa o tampón, pero no valen por sí solas. Son más semejantes a las típicas bragas que tenemos asimiladas a los días de regla por su comodidad con un punto extra de seguridad, que un sustituto a otros sistemas.

Una de las braguitas de Cocoro.

Durante varios meses he podido probar bragas de dos marcas de calidad para flujo abundante, Saforelle y Cocoro, y la verdad es que este producto se ha convertido en algo sin lo que ahora me costaría mucho vivir. Ya no he vuelto a usar compresas, con lo que eso supone de ahorro y sostenibilidad.

Tenía muchas dudas cuando me lancé a este testeo, dudas que imagino compartirán muchas personas. La primera, y probablemente la más importante, es si eran capaces de aguantar el flujo sin escapes. Es difícil afirmar con toda seguridad que serán del todo fiables para todas las mujeres, pero en mi caso no ha habido ningún accidente y las he puesto a prueba a conciencia, saliendo a correr e incluso montando a caballo (eso con las Saforelle, que son algo más recias). Ninguna noche hubo la menor fuga, y yo soy de las que de noche necesita una compresa especialmente grande y concebida para ese momento del día, y aún así a veces me fallaban. A día de hoy voy con ellas con la absoluta seguridad de que no va a pasar nada.

La segunda es si son cómodas. De nuevo solo puedo hablar por mí, y sí que lo son. Importantísmo, porque me consta que para las mujeres con discapacidad puede ser algo especialmente relevante. Es cierto que son más robustas (las Cocoro algo menos) que las bragas que acostumbro a llevar, pero en ningún momento molestan. Bien es verdad, que son bragas que no conviene que nos aprieten y que no van a permitir el uso de esa ropa que requiere lencería que no marque, en color o en ajuste a la carne. Son negras y grandes, los pantalones blancos ajustados y los vaporosos vestidos semitransparentes tendrán que esperar en el armario días mejores.

La tercera gran duda. ¿Son prácticas? ¿No es un engorro andar limpiándolas? No me lo han parecido en absoluto. De hecho me sorprendió lo fácil que quedan perfectas a poco que se las frote bajo un grifo con agua templada y un jabón adecuado. Lo más importante es no meterlas en la lavadora (al menos con programas fuertes, las Cocoro aguantan un máximo de 30 grados sin suavizante) y no esperar, lavarlas cuanto antes. Si se las puede poner a secar al aire y al sol, mucho mejor.  Yo he estado lavando la de la noche a primera hora de la mañana bajo la ducha. Durante el día un par de ellas me han bastado. Es decir, que me he apañado perfectamente con tres unidades. Y pese a llevarlas ocho o diez horas, no experimenté ninguna sensación desagradable, como humedad por ejemplo.

Vamos a la cuarta y última pregunta. El precio. ¿De verdad compensan? Es cierto que no son bragas baratas. El culotte ultra absorbente de Saforelle se puede encontrar por un precio que oscila erte 22 y 29 euros. El equivalente de Cocoro son algo menos de 30 euros. Es decir, que tres bragas suponen una inversión de entre 80 y 90 euros. Un paquete de compresas de 32 unidades pueden costar unos cinco euros, pero en un par de ciclos se ha terminado. Un paquete de 20 tampones ronde los 3 o 4 euros. Pero a la larga es más económico, sin entrar en su sostenibilidad, exactamente igual que sucede con las copas menstruales, que también son más caras.

No digo que sean la mejor solución para todo el mundo, ni mucho menos, pero no os las estaría recomendando si no me hubieran convencido. Es una alternativa menos conocida, pero igual de válida que merece la pena sopesar. Tal vez especialmente en casos como el de mi amiga y su hija.

Es obligatorio llevar mascarilla y también recordar que hay discapacidades invisibles

Mi hijo no puede llevar mascarilla. Tiene autismo y discapacidad que le hace ser muy dependiente y no tolerarla. No es posible tampoco explicarle y que entienda la necesidad de llevarla.

Es una situación en la que se encuentran muchas personas con discapacidad de todas las edades.

Al elaborar la ley que obliga desde hoy a llevar mascarillas lo han tenido en cuenta y, en casos como el suyo, no es obligatorio.

Pero si le veis caminando a mi lado no notaréis que algo le pasa, os parecerá una adolescente sano y desmascarillado paseando junto a su madre y saltándose las normas.

De nuevo toca recordar que hay discapacidades invisibles.

Y enfermedades que también lo son. No nos precipitemos al juzgar a los demás.

Espero que no se repita, a cuenta de las mascarillas, las miradas que culpabilizan y los improperios a personas con discapacidad que trajeron los paseos al comienzo del estado de alarma.

Y para los que tenemos personas como mi hijo a nuestro cargo. Mucha prudencia por favor. Evitemos en lo posible entrar en lugares cerrados o caminar por calles muy transitadas. No salgamos si tenemos sospechas, por mínimas que sean, de que están enfermos. Extrememos el cuidado. Si enferman el aislamiento en casa sería imposible y un ingreso extremadamente complicado de gestionar.

Jaime no llevará mascarilla, pero el gel hidroalcohólico va siempre en su mochila y la conciencia de responsabilidad social en todos los que le cuidamos.

Hay niños jugando en nuestras calles, hay un futuro

No hay mejor sensación de contento que la que produce ver la felicidad de nuestros niños, de lo que más queremos. Ver la natural alegría de un niño al jugar caldea el corazón, nos reconforta y hace que merezca la pena todo lo gris que hay en nuestras vidas.

Vuelve a haber niños jugando en nuestras calles, ya no solo algún niño yendo rápido y furtivo a comprar con su padre o madre o a cambiar de casa en la que permanecer.

Vuelve a haber niños jugando y es imposible no sonreír al verlos. Son la esperanza de que la normalidad, que parece que hayamos olvidado, va a volver.

Nuestros niños, un ejemplo de resiliencia y adaptación del que aprender. Maestros también de que ser feliz radica en los pequeños detalles, en ser capaz de parar y apreciar el ahora.

Hay niños de nuevo jugando en nuestras calles y eso anticipa un mañana más luminoso para todos.

Un mañana complejo y lleno de retos, también de miedo y sufrimiento, un mañana que miles no podrán ver, un mañana imperfecto.

Pero ahí estará, el sol seguirá saliendo. El futuro es un hecho y nuestros niños jugando en las calles es la mejor prueba.

Este curso escolar era un naufragio anunciado

Da igual lo que decidieran para acabar el curso escolar, estaba claro desde el principio que ninguna medida, por consensuada que fuera, iba a contentar a todo el mundo. Iba a haber críticas de un tipo y de otro independientemente de las decisiones tomadas. Críticas razonables y también otras que no lo son basadas en prejuicios personales: que si los profesores no trabajan nada, que si no obligar a repetir es hacer la vida fácil a los alumnos… En este país hay una legión que sabe de educación más que los profesionales que se dedican a ello.

El problema era de una complejidad considerable. No son lo mismo los niños de Infantil y Primaria, para los que puede ser más sencillo ponerse al día, que Secundaria y Bachillerato, aunque por ser niños más pequeños su cuidado a falta de las horas escolares sea un reto nunca visto para la conciliación. No digamos ya la generación de chavales a los que ha pillado en pleno paso a la Universidad. Y dentro de los estudios superiores, poco tiene que ver una titulación en la que enseñan informática, diseño o creación de videojuegos y hay una mayoría de estudiantes con buenos equipos en casa y preparados para la formación online, que otras que requieren una educación más práctica.

Luego está la Educación Especial, que da respuesta a casi 40.000 alumnos y que son, como siempre, los últimos en los que se piensa. Pocos titulares han acaparado desde que ayer se supiera el plan de Isabel Celaá para cerrar el curso. Aquí parece que no preocupa a casi nadie si pasan curso gratis, si quedarán descolgados, si se les regala un curso o pierden unas valiosas bases.

Lo que ha quedado meridianamente claro tras todo esto es que ni la sociedad está preparada para el cierre de los colegios y tener, por tanto, que atender las necesidades de sus menores; ni los centros educativos, salvo algunas excepciones (normalmente privadas y caras), están preparados para funcionar de manera telemática, sobre todo a la hora de hacer evaluaciones.

La evaluación. Ese es el gran problema. Más o menos podemos apañarnos para impartir conocimientos si profesores y familias arrimamos el hombro. Más o menos, con muchas desigualdades de por medio, con muchos niños y padres apartados directamente de la educación por falta de medios o capacidad para dar respuesta a la situación. Pero evaluar es otra cosa, las circunstancias no garantizan la equidad y objetividad necesarias. Es imposible en una mayoría de casos hacer exámenes justos y evaluar las tareas hechas en casa este tiempo tampoco lo sería.

Era imposible, por tanto, llevar este barco a buen puerto. Al final lo que han hecho es encallarlo en el lugar que parecía menos peligroso en medio del temporal, en esa playa de arena blanda de agarrarse a los dos primeros trimestres, casi enteros, que transcurrieron con normalidad, y reaccionar hacia delante cómo buenamente se pueda y de diferentes maneras.

Lo único que nos queda es aprender del naufragio. Necesitamos estar mejor preparados por si esta situación se repite, tener un plan de contingencia articulado para que nuestros niños y jóvenes, nuestro futuro, y ya de paso sus familias, no se vean a merced de los vientos.

Pero eso tampoco va a ser tarea rápida ni fácil.

(GTRES)

Un grupo de investigadores necesita nuestra ayuda para saber cómo están pasando el confinamiento nuestros niños y adolescentes

Hoy soy solo un altavoz, y lo soy a petición de mi amiga la doctora Amalia Arce, conocida desde hace muchos años (lleva divulgando tanto que ni recuerdo) como @lamamapediatra y que trabaja en el Hospital de Nens.

Está participando en un estudio que quiere conocer el impacto que esta situación de largo confinamiento puede tener para nuestros niños y adolescentes. Como parte de ese estudio han lanzado un cuestionario online, que se puede hacer de forma anónima, en el que necesitan que participe cuanta más gente mejor. Personas que se tomen en serio esta investigación y contesten con la verdad, no pretendiendo aparentar que todo va fenomenal y lo estamos haciendo todo perfecto.

(GTRES)


No lleva más de cinco minutos
, incluso deteniéndonos a reflexionar en alguno de los puntos en los que nos preguntan por cómo duermen, comen, se ejercitan o se entretienen nuestros hijos de hasta 17 años de edad.

¿Os animáis a echar una mano a la ciencia?

Somos un grupo multidisciplinar formado por endocrinólogos pediátricos, nutricionistas, médicos del deporte y pediatras del Hospital HM Nens. Queremos estudiar los efectos del confinamiento generado por el COVID-19 mediante una encuesta que valorará los hábitos de nutrición, actividad física y sueño de los/as niños/as y adolescentes. Además queremos dar nuestro apoyo brindándoles a las familias menús saludables y opciones para la cesta de la compra.

Os invitamos a cumplimentar este cuestionario si tiene hijos menores a 17 años. Apenas le llevará unos 5 minutos. Esta encuesta es totalmente anónima y voluntaria. Al finalizar la encuesta os dirigiremos a un link de nuestra web donde podréis descargar los menús y las listas de la compra. Es un estudio aprobado por el CEIm HM Hospitales (código 20.04.1585-GHM_COVID)

Necesitamos que esta encuesta llegue al máximo número de personas posible para tener una muestra representativa y mejores resultados. Por favor, no dudéis en difundir la encuesta por whatsapp o vuestras redes sociales.

¡Muchas gracias por colaborar!

#quedateencasa #podemoslograrlo

¿Y si hoy aplaudimos vestidos de azul, para que las personas con autismo reciban en su día apoyo y no insultos desde lo alto?

Hoy, 2 de abril, es el Día Mundial por la Concienciación sobre el Autismo. Un día que pasaremos encerrados en nuestras casas, por responsabilidad social para frenar la pandemia del coronavirus, aunque tal vez haya algunas personas con TEA den algún paseo terapéutico acompañados, para liberar el estrés que les produce esta situación de confinamiento. Personas que, como probablemente bien sabréis, han estado recibiendo improperios desde ventanas y balcones por los policías de balcón que se creído los ayudantes del sheriff del condado.

No habrá carreras solidarias como otros años, no habrá eventos, pero hoy podemos mostrar nuestro apoyo a este colectivo tan diverso desde nuestras redes sociales. Hay muchas formas de hacerlo, por ejemplo difundiendo por nuestras redes sociales contenidos que desmitifiquen este trastorno, que informen y aporten. También vistiéndonos de azul y haciendo #unselfieporelautismo, mostrando imágenes de globos en las terrazas o de corazones azules pegados en las ventanas o de molinillos fabricados durante el encierro obligado, que tan difícil es para todos pero que se hace especialmente cuesta arriba para muchas personas con TEA.

Todo aporta, todo alimenta la empatía y hace que las personas con TEA y sus familias se sientan arropadas.

Y os voy a pedir algo más, os voy a pedir que hoy a las 20 cuando salgamos a nuestras ventanas y balcones a dar el #aplausosanitario de todos los días, lo hagáis vestidos de azul y penséis un poquito en las necesidades y reivindicaciones de las personas con TEA. Para que reciban cariño y no insultos desde lo alto.

Si luego lo compartís en vuestras redes, mejor aún, porque más lejos llegará vuestro gesto. Podéis emplear los hahstagas #DiaMundialAutismo y #LIUB, que significa Light It Up Blue, una iniciativa internacional por la que edificios y monumentos de todo el mundo se iluminan de azul la tarde-noche del 2 de abril.

(EFE)


Termino con el comunicado de Autismo España y sus tres reivindicaciones para las personas con autismo en plena lucha contra el covid-19:

Este año, la campaña desarrollada por el movimiento asociativo del autismo en España, en coordinación con Autismo Europa, lleva por lema ‘Puedo aprender. Puedo trabajar’, ya que pone el foco en la educación y el empleo, dos ámbitos fundamentales para conseguir la participación efectiva en la sociedad de las personas con TEA y, por consiguiente, la mejora de su calidad de vida.

Los datos obtenidos del registro sociodemográfico que Autismo España comenzó en el año 2015 ponen de manifiesto que ha habido un considerable incremento del alumnado escolarizado con TEA identificado en los últimos cinco años: de más del 118% entre los cursos 2011-12 y 2017-2018. Además, el alumnado con TEA tiene un riesgo mayor a ser víctima de acoso escolar (más del 50% del alumnado con este trastorno sufre bullying) y se han detectado índices altos de abandono escolar al finalizar la Educación Secundaria, en comparación con los índices de continuidad del resto del alumnado escolarizado en educación no universitaria. Tampoco está suficientemente desarrollada la orientación vocacional y las experiencias de prácticas y que no hay conexión entre las últimas etapas educativas con los servicios de empleo. En este sentido, es necesario hacer explícita su mayor vulnerabilidad frente a otros colectivos, enfrentándose a mayores tasas de desempleo, sufriendo una mayor exclusión en el mercado de trabajo; así, se estima que más del 90% de las personas con TEA están desempleadas, también debido tanto a la escasez de servicios de apoyo para adultos como a una falta generalizada de comprensión sobre las capacidades de las personas con TEA y su potencial laboral.

Pero, este año, la crisis sanitaria del COVID-19 obliga a Autismo España, como confederación estatal que agrupa y representa a 133 entidades que prestan apoyos y servicios especializados a las personas con TEA y sus familias, a visibilizar las demandas urgentes del colectivo en estos momentos, como son:

1. Concienciación social. En el caso de las personas con TEA, el impacto del confinamiento es significativamente mayor ya que, debido a las dificultades de flexibilidad de comportamiento y de pensamiento que muchas de ellas presentan, precisan rutinas estables y predecibles y presentan dificultades para adaptarse a los cambios en su contexto, por mínimos que sean. Por ello, algunas pueden experimentar altos niveles de estrés y ansiedad, manifestar un incremento de conductas negativistas o desafiantes o presentar dificultades de auto-regulación que puedan poner en riesgo su integridad física o la de las personas que la acompañan. De ahí que algunas personas con TEA puedan necesitar salir a la calle para no agravar el impacto que supone la situación de confinamiento. Aunque está aprobada la Instrucción que lo permite, muchas están siendo objeto de increpaciones e insultos cuando salen a dar estos pequeños paseos, acompañadas o no de algún familiar. Por ello, reclamamos la comprensión y concienciación del conjunto de la sociedad sobre este derecho que les asiste, así como ejercerlo sin necesidad de recurrir a ningún elemento identificativo (chalecos reflectantes, pañuelos azules, etc) que, a medio o largo plazo, puede resultar estigmatizante e inducir, incluso, a un mal uso por parte de personas que quieran aprovecharse de dicha situación para eludir eventuales sanciones.

2. Atención sanitaria. En este ámbito, demandamos a las autoridades sanitarias:
Que las personas con TEA sean consideradas como población de alto riesgo y prioritaria para que no queden fuera de los protocolos clínicos de atención, ni en la detección ni en la hospitalización. La discapacidad nunca puede ser un factor de discriminación que atente contra los derechos humanos, por lo que demandamos que se vigilen estos protocolos y que se respete la igualdad de oportunidades de las personas con discapacidad y su derecho a la salud.
La Implantación de “ajustes razonables” en la hospitalización de las personas con TEA contagiadas por Covid-19, para minimizar los efectos sobre su bienestar emocional e integridad. Entre ellos, flexibilizar las medidas que establecen el ingreso individual y el aislamiento de la persona afectada, permitiendo el acompañamiento en todo momento por parte de una persona cercana (familiar o profesional), así como contar con el asesoramiento y la orientación de familiares y/o profesionales especializados que conozcan a la persona y ayuden a establecer las medidas específicas en cada caso particular, proporcionando un entorno lo más estable posible.

3. Falta de recursos. La carencia absoluta de equipos básicos de protección, limpieza y desinfección, así como de material sanitario, está aumentando alarmantemente el riesgo de contagios (tanto de las personas con TEA como de los profesionales que los atienden), las bajas de profesionales y, en última instancia, el colapso de los servicios. Además, la propia falta de recursos económicos debido a la interrupción de los conciertos con las Administraciones Púbicas, así como de las cuotas de las personas atendidas, está poniendo en riesgo la sostenibilidad de los servicios especializados que prestan las entidades, a las personas con TEA y sus familias. Si no se ponen en marcha medidas contundentes de apoyo financiero y fondos extraordinarios que palíen esta situación, puede perderse de manera irreversible, buena parte de la red de servicios específicos para el colectivo.

Carta a los profes: “que los niños pasen cinco horas en casa como si estuvieran en el colegio es insostenible para las familias”

María José Rodríguez es científica (trabaja con virus, por cierto), autora de los cuentos Chiquitina, Galgui, Un amigo diferente, Elefante y Miguel y Clara y las sombras e integrante de iniciativas solidarias como Apadrina la ciencia o Jugando por ellos. También fue profesora en un instituto durante un curso, que la financiación de los proyectos científicos en este país a veces es intermitente, por muy importantes que sean como está quedando de manifiesto estos días.

María José también es madre de dos niños que están en Primaria y que están pasando este encierro forzoso por el estado de alarma enterrados en deberes. De hecho, tal era el aluvión que recibía que escribió una carta a sus profesores pidiéndoles moderación y sentido común. Una carta que surtió cierto efecto y que ha tenido la amabilidad de facilitarme, ligeramente modificada.

No es mi caso, el nivel de exigencia transmitido desde el colegio es más que razonable, pero abundan los padres y niños que están ahora agobiados gestionando una cantidad abrumadora de tareas, cuando la gestión de la situación es, ya de por sí, compleja. Espero que estas palabras de una madre y maestra sirvan para que todos racionalicemos la situación, sirvan sobre todo para hacernos reflexionar.


En primer lugar quiero agradeceros a todos los profesores vuestra labor y la preocupación por los niños. Sabemos que los alumnos – nuestros hijos- son la parte esencial de nuestro trabajo como padres y la de los profesores como sus alumnos. Sabemos que los profesores os esforzáis, en muchos casos enfrentándoos a tecnologías y modos de trabajar que son nuevos para vosotros. Lo entendemos, y creo que la empatía y buena voluntad se está demostrando día a día por parte de todos.

Pero entre todos podemos ajustar las actividades para hacer de este confinamiento algo más agradable y llevadero.

No se puede mantener el pulso escolar como si estuvieran yendo a clase, y de esto debemos ser conscientes. Por lo que mi opinión es que hay que moderar los deberes que mandáis. Entiendo que habéis recibido unas instrucciones, pero  se pueden adaptar de la mejor manera posible para los niños y sus familias. Y desde luego es el Ministerio de Educación el que debe dar la cara y no dejar a los profesores solos frente a esta situación, deben darles instrucciones y directrices claras y precisas, teniendo en cuenta las necesidades de las familias y tratando de mantener el pulso escolar de la manera más racional posible.

No se trata de que los niños pasen cinco horas en casa como si estuvieran en el colegio, porque esa situación es insostenible debido a varias razones, que todos estamos sufriendo:

-No están en el colegio, por lo que les cuesta concentrarse y llevar una rutina similar a la de las horas de cole.

-Se pide que flexibilicemos el horario de deberes de los niños, entonces por favor que se envíen los deberes lo más temprano posible. Los padres no podemos estar continuamente delante del ordenador esperando a ver si se han mandado ya los mails o actualizado los blogs con deberes para ese día.

No todos los niños son autónomos para organizarse la tarea y llevarla a cabo ellos solos. Los padres tenemos que estar encima de ellos, motivándoles, animándoles, explicándoles y además tratando de mantener el buen humor.

-Los padres, en muchos casos, trabajamos, dentro o fuera de casa, y nos resulta muy difícil realizar todas nuestras obligaciones diarias y además actuar de profesores para los niños, en todas las asignaturas. Ahora, además de padres y trabajadores, somos profesores, con la tensión que acarrea el intentar llevar todo a cabo. Nos gustaría, en estos momentos de angustia e incertidumbre, tener más tiempo para jugar con ellos y no dedicar tantas horas a hacer deberes. Además, no quiero ni pensar en cursos más altos, en las que los temarios a explicar son mucho más complicados y a veces los padres no llegamos a poder ayudar a nuestros hijos.

-Se nos ha informado que los deberes no son una obligación diaria exigible, pero los niños se angustian viendo cómo se van acumulando. Si no son una obligación diaria exigible, que se pongan deberes una vez a la semana y que los niños se organicen, o que se pongan menos deberes, o que se diga cuáles de los deberes son de verdad obligatorios y cuáles no. Si se mandan menos deberes o no se mandan a diario, no existirá la sensación de que es una obligación diaria y menos cuando se acumulan por que no da tiempo a hacerlos.

-Muchos padres no tenemos en casa ordenadores suficientes para hacer nuestro trabajo y además para que los niños hagan sus deberes, vean los vídeos, hagan los ejercicios interactivos etc. Muchos padres no tenemos una impresora en casa para imprimir fichas y rellenarlas. Muchos padres no tienen cartulinas y otras cosas para realizar las propuestas de manualidades… hay una brecha tecnológica entre unas familias y otras, por lo que, por favor, yo pediría que se simplificaran los deberes.

Agradezco por otro lado la flexibilidad, comprensión y adaptación a la situación actual y la ayuda que nos brindáis los profesores en la medida en la que podéis: las llamadas, los mails, los vídeos sorpresa para que vean a sus amiguitos y todo el personal del centro… la parte humana, que es en estos momentos lo más valioso. Mucho más que los deberes.

Muchas gracias a todos. No dudéis que os echamos mucho de menos.

(GTRES)