¿Broma o casualidad? El jersey que comparten Mango y Pull&Bear

Empezamos a copiar desde pequeños, y si no que se lo digan a aquellos profesores que, horas antes de la clase de inglés, hacían la vista gorda mientras volaban los workbook de un lado a otro de la clase.

Más adelante perfeccionábamos la técnica cuando de la Encarta pasamos a copiar usando Wikipedia, que era cuando, generalmente, solían descubrirnos la táctica. Poco a poco conseguíamos alejarnos del “copia y pega” aprendiendo a utilizar diferentes fuentes que, al final, simplemente servían de ayuda para que consiguiéramos elaborar trabajos por nuestra cuenta. El objetivo estaba conseguido, y el proyecto, aprobado.

Pero luego llegas al mundo laboral y nadie te dice que, al poco de escribir un artículo, puede que lo encuentres en otro medio fusilado palabra por palabra, y sin mencionar el origen, por supuesto. Copiar está a la orden del día y hay pocos sectores que se escapan de las imitaciones.

[Un momento… ¿Aún no me sigues en Twitter o Facebook?]

Quizás uno de los que más se ve perjudicado por esto sea la industria de la moda. Por todos es sabido que la pasarela tiene imitadores. Y bien que hace en tenerlos, para quienes las tendencias son su manera de expresarse, las marcas de lujo no están al alcance de todos.

Las imitaciones que aparecen a la venta, que han sido diseñadas con el ojo puesto sobre la pasarela, hacen de la moda algo democrático consiguiendo que llegue a más gente con un precio más accesible. Entre la globalización y la libertad de encontrar inspiración donde sea, hemos pasado a que, en la moda, todo es de todos.

Y si bien existen las demandas, hay una norma no escrita que afirma que si un experto percibe siete diferencias, la ley no lo considera plagio según explicó a La Vanguardia la directora del Instituto Español de Derecho en la Moda, Antonella DiCampo, una pauta que se ha establecido a partir de casos precedentes.

El forro, corte, diseño, color o material son algunas de las características que se tienen en cuenta a la hora de comparar dos prendas, una cantidad de diferencias que han sido imposibles de encontrar entre un jersey marrón de punto que han sacado a la venta este otoño las marcas Pull&Bear y Mango.

Mientras que tanto la composición como el precio son el principal factor diferenciador (el jersey de Pull&Bear hecho únicamente de fibras sintéticas cuesta 29,99 euros, mientras que el de Mango, con un pequeño porcentaje de lana, 49,99 euros) en un mundo lógico la calidad se paga más cara y no al contrario, las anchuras o las nimias medidas que varían de las líneas entre uno y otro pasan casi desapercibidas.

Echándole un vistazo a colecciones anteriores, buscando de dónde ha podido surgir la inspiración para este diseño, encontramos en la pasarela de Otoño-invierno 2017-2018 de Chloé un modelo con el diseño similar al de ambas firmas.

Perteneciente a la colección con referencias en la América del Medio Oeste de los 90 y un toque de la estética parisina actual, de inspiración vintage, ha podido servir como punto de partida del jersey de este año con la diferencia de que se escapa de los 357 euros que cuesta el original del año pasado.

Sin embargo, teniendo en cuenta que ambas prendas distan de ella, solo cabe preguntarse cómo es posible que haya sucedido una inspiración tan similar. ¿Casualidad? ¿Comparten diseñadores ambas firmas a pesar de dirigirse a públicos totalmente diferentes? ¿Es una broma teniendo en cuenta que ambas firmas han llamado a las prendas de la misma manera? ¿O es que estamos ante otro caso de intercambio de workbook solo que aplicado a la moda?

4 comentarios

  1. Dice ser Lola

    Sí que son bastante parecidos, las diferencias que veo, aparte de la tonalidad es que uno es más ancho que otro y el cuello en uno de ellos también es más amplio, el dibujo se repite más en uno que en otro. Este caso da bastante el cante, pero por ej. los jerseys tipo nórdico repiten casi todos el mismo patrón, cambiando un poco el dibujo y la combinación de colores.

    29 noviembre 2018 | 11:29

  2. Dice ser Lola

    Por cierto, he estado mirando en las páginas de ambas tiendas, el nombre del jersey coincide porque a ese tipo de punto se le llama así: jacquard.
    Juraría que había puesto antes otro comentario.

    29 noviembre 2018 | 11:35

  3. Dice ser KITY

    Estas empresas tienen a gente del departamento de diseño viajando a ciudades como New York, Paris, Londres, Moscú, Tokio… donde estudian tendencias, modas, estampados y compran lo que más les llama la atención… Y luego en sus oficinas destripan todo para diseñar las colecciones… …No me extrañaría que dos personas de diferentes compañías se fijaran en cierto dibujo para hacer la prenda… (sería perfectamente posible)…

    Hay que decir que, esta misma gente también se mete en líos al plagiar diseños o imágenes para poder hacer algo creativo… No sé qué nivel de estres o presión tendrán para hacerlo, los pobres…

    29 noviembre 2018 | 13:19

  4. Dice ser Windows 10 Apps

    Here the homepage to get online windows 10 tutorial completely free of cost.

    04 diciembre 2018 | 05:35

Los comentarios están cerrados.