La crónica verde La crónica verde

Podrán cortar todas las flores, pero no podrán detener la primavera. (Pablo Neruda)

El peligro de una nueva pandemia también está en las mascotas raras

Tití común, propio de las selvas de Brasil y rescatado de una colección particular. Foto: AAP

La culpa de la terrible pandemia de la covid-19 se la hemos echado, injustamente, a pangolines y murciélagos. Este crimen de lesa humanidad lo extendemos por añadidura a los mercados chinos de animales salvajes, repugnantes espacios callejeros donde igual te despiezan viva una serpiente que un perro o unos sapos extraños.

Pero quizá el peligro (y el pecado) lo tengamos en casa.

En esas mascotas exóticas, extrañas, de procedencia desconocida, fruto de un vergonzante tráfico ilegal de especies amenazadas que alimenta los caprichos ridículos de tanta gente ridícula con más ego que cerebro.

Y no es una exageración. Uno de cada siete animales exóticos rescatados del mascotismo porta una zoonosis.

Las ardillas puedes ser portadoras de peligrosas zoonosis para los humanos. Foto: AAP

Peligro en casa

Un nuevo estudio publicado por la organización AAP (Animal Advocacy and Protection) revela que el 13,7% de los animales de compañía exóticos rescatados por esta asociación en los últimos cinco años en diez países de la Unión Europea portaba uno o más patógenos zoonóticos potencialmente peligrosos para el ser humano.

En el caso de los animales rescatados de la calle – que presumiblemente habían escapado o habían sido abandonados por sus propietarios – la prevalencia de zoonosis asciende hasta un impactante 50%: uno de cada dos era un peligro sanitario.

Advertencia científica

Tal y como los científicos llevan años alertando, los animales salvajes son un reservorio de patógenos, conocidos y desconocidos, que pueden ser transmitidos a las personas (zoonosis).

Por ello, el comercio de animales exóticos para el mercado de los animales de compañía constituye un alarmante factor de riesgo para la transmisión de enfermedades infecciosas, pues propicia que una amplia variedad de especies de animales salvajes entren en estrecho contacto con humanos y otros animales a gran escala.

La UE es uno de los principales mercados mundiales de mascotas exóticas y, sin embargo, según denuncia AAP, “la creciente industria europea del mascotismo de exóticos opera en un espacio regulatorio con muy pocos controles y escasa supervisión”.

Las mofetas americanas son también habituales mascotas exóticas ilegales. Foto: AAP

Portadores de peligrosos virus

“Nuestro estudio muestra que muchos animales exóticos, previamente tenidos como animales de compañía o extraviados dentro de la UE, portaban patógenos zoonóticos que no habían sido detectados hasta que llegaron a nuestras instalaciones de cuarentena, altamente especializadas, donde se les realizaron las pruebas pertinentes”, indica Marta Merchán, directora de AAP en España.

Algunos de los ejemplos mostrados en el estudio son primates con STLV (virus linfotrópico de células T de simios), que en humanos puede provocar graves enfermedades incluido cáncer en los linfocitos T.

Otros animales portaban parásitos nematodos, como baylisascaris, cuyas larvas pueden migrar a los ojos o al cerebro de la persona infectada, provocando daños neurológicos graves, a veces incluso mortales.

La punta del iceberg

Los expertos de AAP destacan que los patógenos y enfermedades presentes en la fauna exótica son fácilmente pasados por alto a menos que se busquen específicamente, lo que no suele ocurrir debido a la “muy limitada” capacidad veterinaria especializada en animales exóticos.

La asociación destaca que si en los pocos cientos de animales que ha podido rescatar se han localizado tantas zoonosis, “¿qué cabe pensar de los millones de animales exóticos mantenidos como animales de compañía que hay en casas y colecciones particulares europeas?”.

La probabilidad sugiere que muchos de ellos nunca han sido examinados adecuadamente y sean portadores de patógenos potencialmente peligrosos aún no detectados.

Por todo ello, AAP reclama un marco regulatorio preventivo para hacer frente a los riesgos derivados del comercio de animales exóticos. Y propone como mejor alternativa la adopción de un Listado Positivo de especies adecuadas y seguras como animales de compañía en la UE.

El mismo llamamiento ha sido expresado por el Parlamento Europeo en su informe sobre la Estrategia sobre la Biodiversidad 2030, adoptado recientemente en sesión plenaria.

Serval rescatado de una colección ilegal. Foto: AAP

Hacen falta más medios

El informe de AAP apunta a que la actual regulación de la UE no está suficientemente equipada para prevenir, detectar y responder a los riesgos de enfermedades zoonóticas que plantea el comercio de mascotas exóticas.

A día de hoy, según este trabajo, la UE todavía permite la importación, el comercio y la tenencia de la gran mayoría de especies de animales salvajes presentes en todo el mundo, a pesar de los riesgos sanitarios y para la biodiversidad que ello conlleva.

Además, la Ley de Sanidad Animal de la UE se centra principalmente en el sector ganadero y no incluye muchas de las enfermedades raras que pueden ser transmitidas por los animales exóticos.

A todo esto se añade que los animales de compañía exóticos se encuentran en su inmensa mayoría exentos de las obligaciones de identificación, registro y trazabilidad que se aplican a otros animales y productos derivados de animales.

Zorro plateado rescatado y cuidado en el centro AAP Primadomus de Alicante. Foto AAP

Necesidad de una lista positiva

El sistema preventivo más eficaz para resolver el grave problema de las mascotas exóticas es aprobar un listado positivo europeo de especies adecuadas y seguras como animales de compañía, descartado todas las demás. Así lo defiende AAP, contar con una lista blanca que recoja las especies que pueden comercializarse y tenerse como animales de compañía como resultado de una evaluación exhaustiva, realizada por expertos, de los riesgos para la salud pública, la seguridad ciudadana, la biodiversidad, el bienestar animal y la salud animal.

Todas las especies no incluidas en el listado quedarían automáticamente prohibidas. AAP promueve la aprobación de este sistema, que describe como “transparente, eficaz y económicamente viable”, destacando además que estaría en consonancia con el enfoque de precaución ya adoptado en otras áreas reguladas por la UE.

“Si queremos prevenir futuras pandemias y brotes de enfermedades zoonóticas, es fundamental abordar y dar respuestas políticas y normativas a las causas últimas que están llevando a una peligrosa y cada vez mayor interacción entre el ser humano y los animales salvajes, así como a la explotación extrema de la fauna silvestre”, concluye Marta Merchán, directora de AAP en España.

Si te ha gustado esta entrada quizá te interesen estas otras:

Los comentarios están cerrados.