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Podrán cortar todas las flores, pero no podrán detener la primavera. (Pablo Neruda)

Una bacteria mata en Fuerteventura a toda una familia de raros gansos del desierto

Tarro canelo con pollos. Foto: Juan José Ramos / Birding Canarias

Decía el genial Jorge Luis Borges que “la vida es una muerte que viene“. En la naturaleza todo es vida camino de la muerte y muerte que da vida, pero cuesta aceptarlo. Me acaba de ocurrir mientras daba uno de mis queridos paseos de pajareo por Fuerteventura, feliz hasta que me topé con la tragedia.

Todos los años me gusta acercarme a una charca artificial abierta en un barranco para abastecer de la siempre escasa agua a una hermosa finca agrícola. Allí, entre palmeras y tarajales, una pareja de tarros canelos, un raro pequeño ganso del desierto, saca adelante su familia.

En cuanto te acercas al territorio, los adultos, siempre en estado de alerta, empiezan a emitir un trompeteo nervioso mientras vuelan a tu alrededor. Pero esta vez me recibió el silencio. Muy mala señal.

Enseguida los vi flotando sin vida en el agua. Todos estaban muertos: seis pollos ya volanderos y la madre. Solo había sobrevivido el macho, que silencioso, oteaba el horizonte desde su atalaya como si esperara un milagro imposible.

¿Qué había pasado? 

Tres de los pollos muertos por botulismo flotan en la charca donde nacieron.

Advertidos los agentes de Medio Ambiente del macabro encuentro, habrá que esperar a tener los resultados de las necropsias para saberlo con seguridad, pero esta vez la culpa puede que no sea nuestra. Todo apunta a un nuevo brote de botulismo.

El botulismo es una peligrosa intoxicación bacteriana que suele desarrollarse en humedales y embalses durante la época estival. Es tan virulenta que en menos de 15 minutos puede matar a miles de aves acuáticas.

También es un foco muy peligroso para las personas que toquen esa agua o los alimentos que puedan regarse con ella. Por eso es tan importante avisar siempre a las autoridades cuando se detecta una mortandad de este tipo.

En un territorio tan árido como Fuerteventura los brotes de botulismo aviar no son infrecuentes. El último más grave ocurrió hace dos años. En esa ocasión murieron 25 tarros canelos en el único embalse con agua que existe en la isla.

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1 comentario

  1. Dice ser Cubacas

    La verdad es que vertemos de todo por los desagües y no sabemos donde va a parar. Puede ser muy perjudicial para la fauna y flora, en nuestro blog (https://www.desatascoscubacas.es/noticias-desatascos/desatascos-de-tuberias-con-agua-a-presion) ya hablamos de ello pero no parece la gente hacer mucho caso.

    15 junio 2020 | 17:58

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