La crónica verde La crónica verde

Podrán cortar todas las flores, pero no podrán detener la primavera. (Pablo Neruda)

Este verano, métete a Darwin en el bolsillo

Darwin en el bolsillo, en la bolsa de la playa, en la maleta, en la mochila, en el jardín, en la terraza. Darwin forever!

Y este verano, más fácil que nunca de la mano de dos publicaciones hermosísimas editadas con cariño por Nórdica Libros: Autobiografía y La selección natural.

La obra, pero también la biografía de Charles Darwin (1809-1882), es apasionante. Su fructífero viaje durante casi cinco años dando la vuelta al mundo en el Beagle es algo con lo que todo naturalista ha soñado alguna vez; y eso que el famoso científico no fue un gran viajero, pues después de su periplo iniciático nunca más volvió a salir del Reino Unido y creo que tampoco volvió a subirse a un barco.

Ese viaje lo cambió todo. Nos ha cambiado a todos nosotros, a la humanidad entera. Desde entonces, el mundo que nos rodea lo vemos de manera muy diferente, dinámico, en permanente evolución, donde las personas tan solo somos una pieza más del inmenso rompecabezas de la vida.

Historia de una nariz

Leer ahora la autobiografía que escribió Charles Darwin ya muy mayor, en tardes de verano, con todo el cariño pues lo hizo pensando en sus hijos y nietos, para que supieran más cosas de él cuando ya no estuviera con ellos, resulta enternecedor. “Como si fuera un muerto en el otro mundo que recapitulara su vida”, confiesa. También a él, reconoce, le habría gustado leer historias de su abuelo.

Anécdotas como que a punto estuvo de ser rechazado en el Beagle ¡por la forma de su nariz! El capitán Fitz-Roy, seguidor de las teorías sobre fisionomía de Lavater, dudaba de que alguien con su nariz pudiera tener la suficiente energía y determinación para acometer tal viaje. Por suerte le aceptó a bordo y se equivocó con el disparatado diagnóstico.

O cuando, capturando escarabajos raros y con las manos ya ocupadas, el tercer ejemplar se lo metió en la boca como mejor lugar donde preservarlo.

Y qué decir de los tiernos recuerdos que dedica a su padre, médico con quien no se llevó al principio demasiado bien pues Charles no eligió su misma carrera. De él dice en el libro que era “el hombre más grande que he visto en mi vida”.

¿Te sorprende? Pues en esos libros hay otras muchas historias increíbles. Disfrútalas. ¡Felices lecturas!

Si te ha gustado esta entrada quizá te interesen estas otras:

Los comentarios están cerrados.