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Podrán cortar todas las flores, pero no podrán detener la primavera. (Pablo Neruda)

Entradas etiquetadas como ‘despoblamiento’

¿Tendrá 2018 cuatro estaciones?

Foto: Wikimedia Commons

¿Cómo será 2018? Imposible saberlo con detalle, aunque una cosa sí que desgraciadamente está clara. Seguiremos hablando de cambio climático cada vez que haya tormentas, sequías, inundaciones, sigan los calores y el reloj biológico de la naturaleza acelere las locuras a las que cada día nos tiene más acostumbrado. Aparentemente nos preocupará sus efectos pero seguiremos sin cambiar ni un milímetro nuestra hoja de ruta de consumo disparatado, hasta el punto de que se mantiene la incógnita de si 2018 tendrá cuatro estaciones o las habremos perdido definitivamente.

“Que el cambio climático se haya convertido en un tema de conversación casual sólo significa que esta es nuestra nueva normalidad, la normalidad climática. En 2017 hemos hablado de ello más que nunca y, probablemente, se ha generado más conciencia climática que nunca. Sin embargo, eso no se está traduciendo en acción de Estado. O, al menos, en la acción necesaria”, señala la directora ejecutiva de SEO/BirdLife, Asunción Ruiz.

La ONG conservacionista dibuja en diez preguntas algunos de los grandes retos ambientales para el próximo año. La principal pregunta es si el próximo año tendrá las cuatro estaciones. Lee el resto de la entrada »

Descubren el mensaje desesperado de un pueblo fantasma

En la larga ruta soriana de la despoblación Vea es uno más de esos pueblos arrumbados, olvidados, a pesar de estar situado a tan sólo ocho kilómetros de San Pedro Manrique.

En el censo de 1842 contaba con 39 hogares y 152 vecinos. Ahora sólo quedan ruinas alrededor de una iglesia igualmente arruinada. En ella, entre escombros, acaba de hacerse un terrible descubrimiento. El doloroso grito enviado hace 50 años al mundo por uno de sus últimos habitantes.

A falta de mar donde arrojar la botella con el mensaje, Marcos León sacó del bolsillo su lápiz de grafito, chupó (por costumbre) la afilada punta y eligió para dejar a la posteridad el triste epitafio de su pueblo el lugar más sagrado que allí quedaba, el coro de la parroquia. Dice así:

Día 21 de Octubre de 1962. se ba terminando el pueblo. Ya se ha terminado la fiesta que no sé si habrá más año porque desaparecen un 90% de los vecinos.

Marcos acertó. Se acabó la fiesta y el pueblo. Como en tantas otras localidades, sus vecinos se disolvieron en el anonimato de las grandes ciudades.

Visto en el blog de mi buen amigo Elías Rubio Memorias de Burgos. Sobre estas líneas, estado actual de la iglesia donde apareció el grafiti.

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¿Hay más osos y avutardas que niños?

“En la montaña de Riaño nacen más osos que niños”, asegura Porfirio Díaz, alcalde de Burón. “En las llanuras de León ya nacen más avutardas que niños”, le secunda Matías Llorente, alcalde de Cabreros, en la agrícola comarca de Los Oteros.

Además de mentira, ambos ediles son unos demagogos, pero tienen parte de razón. El campo español se muere mientras algunas especies animales hasta hace poco amenazadas de extinción se van recuperando; aunque todavía estén muy lejos de lograr unos censos cercanos a los que tenían hace apenas un siglo.

Por ejemplo, la población de avutardas en Castilla y León se ha incrementado en más de un 30 por ciento en los últimos diez años y ya hay 14.000 ejemplares.

Y respecto a los osos, el año pasado un total de 19 hembras lograron parir 37 cachorros en toda la Cordillera Cantábrica.

Obviamente, sigue habiendo en el campo más niños que avutardas y osos, pero el despoblamiento rural es cada vez mayor. Desde que comenzara el siglo XXI, 279 municipios castellano leoneses no registraron ningún nacimiento y sólo en 128, de los 2.248 de la región, el número de nacidos superó al de defunciones. Resultado de este descalabro demográfico, en 226 municipios más de la mitad de su población es mayor de 65 años.

En realidad el mundo rural ha desaparecido. Poca diferencia hay ahora entre una aldea y un barrio de adosados, todos ligados a ese coche que nos lleva rápido al centro comercial, al hospital o al trabajo. La vida en nuestros pueblos es totalmente urbana, pero sin las ventajas de la ciudad. Y al final la gente joven acaba yéndose a vivir a la gran urbe, dejando el campo para las vacaciones.

Es necesario cambiar la mentalidad. Y son precisamente avutardas y osos los que pueden ayudarnos a mantener la vida en los pueblos. La agricultura y la ganadería sostenible, el turismo, el atractivo de la vida tranquila, de la buena mesa. Ésa es la auténtica misión del mundo rural, dar servicio de calidad a nuestras locas e insostenibles ciudades, y no querer convertirlo en centros de producción masiva de alimentos de baja calidad. Mientras tanto, los pueblos continuarán agonizando, y los niños, osos y avutardas seguirán sin futuro.