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Podrán cortar todas las flores, pero no podrán detener la primavera. (Pablo Neruda)

Nuevo récord mundial: 12.000 kilómetros de vuelo sin escalas en 11 días

Ejemplar juvenil de aguja colipinta en una playa gallega. Foto: Onioram/Wikimedia Commons

Una cosa es que la naturaleza no deje de sorprendernos y otra es que su espectacularidad nos pulverice todos los esquemas. Que se lo digan a los científicos que estudian la migración de una pequeña ave de nuestras costas, la aguja colipinta (Limosa lapponica).

La ves picoteando el barro en las costas españolas, con su exageradamente largo pico y unas delgadas patas de zancuda, y te parece imposible que pueda moverse mucho más allá de esa playa. Pero es una especie de viajes heroicos que para sí los quisiera Charles Lindbergh. Especialmente 4BBRW, la aguja colipinta que acaba de batir el récord mundial de migración sin escalas al volar de Alaska a Nueva Zelanda sin parar: ¡12.200 Km en 11 días!

Mapa de la migración de 4BBRW.

Sin comer, ni beber, ni parar

Como lo oyes. Ha volado 11 días seguidos y sus respectivas noches atravesando el océano Pacífico de norte a sur sin descansar ni un solo minuto, sin beber ni comer, agitando durante todo ese tiempo sus alas incluso mientras duerme.

Si no fuera por el registro minucioso del GPS que llevaba adosado a la espalda nadie se lo podría creer. Pero ha sucedido.

Y lo más increíble es que 4BBRW no es un bicho raro, una rara avis entre los de su especie. Todo apunta a que estas migraciones alucinantes son habituales en las colipintas. Alucinante.

Conozcamos al héroe

4BBRW es un ejemplar macho de aguja colipinta. Tan peculiar nombre hace referencia al código de anillas de color que los biólogos le colocaron en sus patas: azul, azul, rojo y blanco. El número cuatro se debe a que era uno de los cuatro que fueron capturados juntos en una marisma localizada al suroeste de Alaska, donde se habían estado alimentando de almejas y gusanos durante dos meses.

También se le instaló un pequeño dispositivo de seguimiento satelital de tan solo 5 gramos de peso.

Aquí la proeza

4BBRW salió de Alaska el 16 de septiembre de 2020 y llegó a una bahía cerca de Auckland, la ciudad más grande de Nueva Zelanda, 11 días después.

Llegó a volar a velocidades de casi 90 kilómetros por hora.

Lo increíble es la adaptación de este animal a los grandes viajes. Con un peso de entre 200 y 400 gramos, es capaz de doblar su peso antes de emprender esos vuelos tan largos que le permiten afrontar tan largos ayunos.

Misterio sin resolver

¿Cómo son capaces de orientarse, de día y de noche, en un viaje tan largo y peligroso por el medio del océano?

En declaraciones al periódico británico The Guardian, que es quien ha difundido la noticia, el investigador Jesse Conklin, de la Global Flyway Network, reconoce su desconocimiento: “Parecen tener cierta capacidad para saber dónde se encuentran en el mundo. Realmente no podemos explicarlo, pero parece que tienen un mapa a bordo”.

Lo más impresionante es que este viaje heroico no tiene fin. En marzo las agujas colipintas volverán a hacer las maletas, esta vez con destino al norte.

Si el viento no les vuelve a empujar hacia el mar, lo lógico es que hagan el retorno volando a través de Asia, descansarán un mes alrededor del Mar Amarillo, y después seguirán el vuelo para llegar en primavera a Alaska.

Para estos pájaros increíbles, el planeta no tiene límites ni fronteras.

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