BLOGS
La crónica verde La crónica verde

Podrán cortar todas las flores, pero no podrán detener la primavera. (Pablo Neruda)

La degradación de los suelos nos deja sin comida y sin farmacias

LaPisquerra

Hace unos días se ha clausurado con más pena que gloria el Año Internacional de los Suelos. Parece que algo así sólo pueda interesar a los especuladores del ladrillo, pero nos interesa a todos. Y mucho.

A los suelos se les conoce como los aliados silenciosos de la humanidad. Resultan de vital importancia para la producción agrícola. También filtran, acumulan y limpian el agua. Almacenan carbono, ayudando a regular las emisiones de dióxido de carbono y otros gases de efecto invernadero. Y casi todos los antibióticos para combatir nuestras infecciones se obtienen de microorganismos del suelo, incluidos los que todavía están por descubrir. Son una inmensa farmacia.

Un informe encargado por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) a 200 científicos de 60 países y publicado hace apenas dos semanas pone los pelos de punta. Concluye que la mayor parte de los recursos mundiales de suelos se encuentran en malas condiciones y van a peor. Una tercera parte de las tierras productivas están entre moderada y altamente degradadas debido a la erosión (al año se pierden de 25.000 a 40.000 millones de toneladas de la capa arable), salinización, compactación, acidificación y contaminación química. Todo por culpa de nuestro disparatado crecimiento demográfico y económico, inasumible para quienes no contamos con la alternativa de un Planeta B.

Por ejemplo, las pérdidas anuales en la producción de cereales debido a la erosión se calculan en 7,6 millones de toneladas. Y las proyecciones señalan una reducción de producción de más de 253 millones de toneladas en 2050. Esta pérdida de rendimiento sería equivalente a eliminar 1,5 millones de kilómetros cuadrados de tierras agrícolas, o aproximadamente toda la tierra cultivable en la India.

La acelerada destrucción de bosques para cultivar alimentos, o soja y maíz para el ganado, provoca además grandes pérdidas de carbono del suelo, nutrientes y biodiversidad, aunque el desastre apenas se ve como una anécdota mientras seguimos globalizando el consumo compulsivo de carne.

Los expertos apuntan inútilmente soluciones que evitarían el descarrilamiento del sistema pero nadie les hace caso. Este tren no tiene frenos.

Foto: La Pisquerra, en las Bardenas Reales (Navarra)

Si te ha gustado esta entrada quizá te interesen estas otras:

2 comentarios

  1. Dice ser Marichi Luque Arellano

    SOLUCIÓN: CULTIVEMOS SUELO
    .
    …Idea sencilla, amigo César-Javier, aunque costosa de realizar y propia de primeras potencias mundiales, como EEUU, China, G. Bretaña, Alemania, Francia… Nunca España, que, a nivel internacional, no significa absolutamente nada, por mucho que diga el señor Rajoy.
    .
    …Se trataría simplemente de crear empresas punteras con un doble objetivo:

    a) Cultivar y multiplicar los diferentes tipos de suelo (arenosos, arcillosos, limosos, de turba, salinos) para su posterior venta.

    b) Recuperar los suelos agrícolas fatigados por la erosión o la sobreexplotación.

    …La idea estaría en crear grandes invernaderos con fosas en su interior, donde poder ubicar el suelo deteriorado. Al controlar la temperatura, humedad y otros factores ambientales, dichos suelos recuperarían sus características edafológicas e incluso se multiplicarían naturalmente para su posterior venta a municipios, agricultores o terceros países.
    .
    …Este proyecto, mucho más desarrollado, claro, y que salvará el mundo, se lo voy a vender a una gran multinacional (por supuesto, a usted le daré una comisión por haberme inspirado la idea)
    .
    …Otra idea mía, también genial, sería la creación de ‘Un Proyecto de Banco de Suelo para el Milenio’, al estilo del creado ya para las semillas en Inglaterra. Posiblemente usted ya habrá oído hablar de él. El Banco de semillas es un proyecto de conservación a nivel internacional, coordinado por el Real Jardín Botánico de Kew (Londres), y donde colaboran instituciones de todo el mundo. Se inició en el 2000 y su propósito es almacenar todas las semillas del planeta para evitar que se extingan. Las tienen metidas en grandes cámaras acorazadas, congeladas y subterráneas.
    .
    …Hasta ahí todo bien. Pero estos ingleses no saben que ahora estamos hablando de la extinción de algo mayor: el suelo. Por tanto, no serviría de nada conservar todas las semillas del planeta en grandes frigoríficos, si luego no vamos a tener dónde plantarlas. Cada semilla precisa de su propio suelo. Mi proyecto estaría, por tanto, en la conservación de todos los tipos de suelo del planeta para su posterior uso, una vez se hayan extinguido.
    .
    …Este 2º proyecto lo pienso donar a la ciencia, como se suele decir. Da pocos beneficios y grandes dolores de cabeza. En primer lugar, se necesitaría, como el de las semillas, de un jardín botánico coordinador y de instituciones colaboradoras importantes en todos los continentes. También, por supuesto, de la implicación de las Naciones Unidas, dentro de su programa de conservación del medio ambiente. A usted, si lo desea, le dejo su gestión.
    .
    …¿Qué le parecen estas ideas? ¿No son geniales? Y todo gracias a su magnífico post. Estoy pensando ahora en aumentarle su comisión cuando venda mi 1ª idea, la de los invernaderos de suelo. Supongo que el dinerillo le vendría muy bien para estas fiestas.

    19 diciembre 2015 | 23:37

  2. Dice ser Disfrutar de lo votado

    Es habitual emplear como “abono” restos de depuradoras e incineradoras.

    En realidad es un negocio encubierto, se arrojan miles de toneladas de residuos tóxicos que envenenan cultivos, suelos y aguas subterraneas.

    Los politicos no hacen nada porque sacan sus beneficios mirando para otro lado.

    29 diciembre 2015 | 14:10

Los comentarios están cerrados.