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Podrán cortar todas las flores, pero no podrán detener la primavera. (Pablo Neruda)

Conoce Las Loras, el primer geoparque de Castilla y León

El geoparque de Las Loras, el primero de Castilla y León reconocido por la UNESCO, aspira a convertirse en un destino ecoturístico de primer nivel. Méritos no le faltan.

Ocupa parte del norte de las provincias de Burgos y Palencia, unas comarcas tan bellas como desconocidas donde la espectacular geología acoge un patrimonio natural y cultural sin paragón. Grandes páramos calizos formados a lo largo de 250 millones de años, a casi 1.000 metros de altitud, separados por espectaculares cañones fluviales dominan un paisaje de contrastes. Bosques, ríos, planicies hacen el resto.

Estas fortalezas naturales reciben el nombre local de “loras”, asociado al relieve en forma de grandes “mesas” o cerros elevados, fortalezas pétreas, páramos calizos que en realidad son el relieve residual de enormes sinclinales colgados del Mesozoico. De etimología incierta, procedente quizá del latín “lauris-laura” (laurel) o el árabe Lawra, han servido como refugio y protección para muchos pueblos y culturas durante milenios.

Cuevas, cortados calizos, fallas, dolinas e innumerables cascadas conviven con pequeños pueblos que conservan la esencia del medio rural castellano albergando grandes tesoros en forma de iglesias románicas, eremitorios rupestres y una arquitectura popular bien conservada. Necesitados del ecoturismo más incondicional para evitar un despoblamiento galopante que está convirtiendo a ese territorio en la España de los muertos sin vivos.

Como ya os conté en un artículo que escribí en Navidad después de visitar esta querida comarca burgalesa, en invierno cada pueblo al que llegas está más despoblado que el anterior. Una pena.

Aves, dólmenes y mucho románico

Lo primero que llama la atención al visitante es la inmensidad del paisaje. Las loras son unos relieves poderosos entre los que se abren paso valles fluviales, creando un conjunto lleno de contrastes donde se nota el poder moldeador del agua sobre la piedra caliza. Además, es un territorio con una enorme biodiversidad, con espacios naturales protegidos como la Zona de Especial Protección de Aves (ZEPA) de Humada-Peña Amaya.

Dentro de esta estampa tan geológica destacan algunos lugares icónicos como la Cueva del Agua en la que se sumerge el río Hurón, el paisaje kárstico de Orbaneja del Castillo con su espectacular cascada o las hoces que el Ebro y el Rudrón trazan en el entorno de Sedano y Valdelateja formando un magnífico cañón. Y en las entrañas de Sargentes de la Lora y Ayoluengo aún quedan las últimas gotas del que fuera el único yacimiento petrolífero español en tierra firme, ahora definitivamente cancelado.

Toda esta zona prodigiosa en naturaleza ha estado habitada desde hace milenios. Buena muestra de ello son los numerosos dólmenes que se reparten por el territorio o la riqueza del yacimiento del castro de La Ulaña. Los pueblos, perfectamente integrados con el entorno, muestran una cuidada arquitectura tradicional.

Muchas de sus localidades guardan un tesoro patrimonial con monumentos románicos con nombre propio como el espectacular pórtico de Moradillo de Sedano o los templos de Bañuelos del Rudrón, Rebolledo de la Torre o la sencilla ermita de San Cristóbal en Sotresgudo.

También existen bellos ejemplos de edificios civiles de gran valor. Es el caso del palacio de los Fernández-Zorrilla en Huérmeces, los castillos de Rebolledo de la Torre o Úrbel del Castillo y los palacios de Villadiego, entre otros.

A pie, en coche o en bici, hay mil rutas para hacer por esta extensa comarca.

Pero también se puede optar por el turismo literario, el más pausado y tranquilo de todos. Elegir una bonita casa rural y dedicarse a la lectura.

En todo caso, no te olvides de pasar por Sedano. Allí está la casa de Miguel Delibes, que tanto disfrutó y donde tanto escribió. Y también un espacio lleno de recuerdo agradecido a su figura, el Centro de Interpretación del Valle de Sedano Miguel Delibes.

Tienes más información en la página web oficial del geoparque de Las Loras.

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2 comentarios

  1. Dice ser Gonzalo Calvo

    Las Loras viene, o bien de Lurra, tierra en vasco, o de Lorea, flor.

    12 marzo 2018 | 02:45

  2. Dice ser Piloto

    Claro, no se dice nada de los yacimientos petrolíferos que albergan esas tierras, y que se han estado explotando Y DANDO VIDA A LOS PUEBLOS HASTA QUE LA DECLARACIÓN DE GEOPARQUE LAS HA MANDADO A LA M… Descansen en paz, Sargentes de la Lora y demás pueblos.

    12 marzo 2018 | 06:59

Los comentarios están cerrados.