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“Las manos de mi hijo nunca harán daño”

19 mayo 2013

Scan0154Andrés Aberasturi, como muchos sabréis, tiene un hijo con parálisis cerebral al que dedicó el libro de poemas Un blanco deslumbramiento (Palabras para Cris), del que muestro un par de fragmentos . Este mes acudió a la televisión con motivo de los preocupantes recortes en dependencia para contar la historia de su hijo, una historia de dolor, de asimilación, de aceptación… una historia que Andrés no quiere convertir en un drama, igual que no quiero yo, igual que no lo quieren muchos. Por que no es un drama.

Las manos de mi hijo
no empuñarán banderas
ni fusiles
ni moldearán el barro
ni escribirán sonetos.
Las manos de mi hijo
nunca harán daño.

Me gusta ese poema de Andrés y me gusta su testimonio en el vídeo que os traigo, porque al final recoge una de mis claves: Jaime es feliz, mi obligación es hacerle feliz. Y lo estamos consiguiendo.

No es fácil tener un hijo con autismo, un hijo con cualquier discapacidad. Hay días, por muy asimilado que lo tengas, por muchos años que hayan pasado, que odias el autismo, ese trastorno huidizo que te ha robado tanto de tu hijo, que lo ha convertido en una persona dependiente para siempre, a veces ingobernable, que impide que puedas hacer tantas cosas con él que para otros niños son tan normales. Y eso que soy muy consciente de que yo tengo suerte comparada con muchos, que la discapacidad de mi hijo no impide que sea un niño saludable y juguetón.

En esos momentos difíciles siempre vuelvo a la base: Jaime es feliz, mi obligación es hacerle feliz. Y lo estamos consiguiendo.

Os recomiendo que veáis la intervención de Andrés Aberasturi hasta el final, espero que entendáis lo de la tinaja y el dedal. No sé si tan bien como lo hice yo, que tengo mi propia tinaja y mi propio dedal en casa.

Cuando asumí la historia de Cris fue con una frase de Santa Teresa que dijo que estaba igual de llena una tinaja llena de agua que un dedal. Yo tenía el hermano mayor que era la tinaja, y el dedal que era Cris. Siempre lo hemos tenido lleno de agua y ha sido nuestro gran triunfo.

Aquí tenéis el vídeo, lo único que le sobra es la musiquita sensiblera de fondo:

 

Andrés, compartimos sueño, lo compartimos con muchos:

Por eso
para sus labios
invento yo sonidos
y fabrico palabras
que tengan el tamaño de su boca.
Las tallo y las horneo y las guardo
y cuando están maduras
las desparramo
entre sus sueños blancos
y en sueños mi hijo dice “madre”,
“alba”, “amigo”, “hermano”.

Y cuando sueña el hijo
como ahora está soñando
con palabras que solo nosotros conocemos,
con esas palabras que le hago en noches como esta,
cuando mi hijo sueña
es un canto.

Porque somos feroces, fuertes, más listas que el hambre, no damos nada por sentado y estamos llenas de amor

05 mayo 2013

BI3n3UUCMAE8Pdc.jpg_largeNo siempre es así, no todos los días, no en todos los casos, no en todos los puntos. Ojalá. Pero en un día como hoy, primer domingo de mayo, me ha parecido hermoso recoger el escrito de Kymberly Grosso para las madres de niños con autismo en el Día de la Madre Autism in Real Life (traducido por Silvia I. Quiros).

Es un escrito además ampliable a las madres de niños con cualquier discapacidad o enfermedad crónica. Muchas tendremos durante toda nuestra vida a nuestros hijos a nuestro cargo, recibiremos ilusionadas y orgullosas las manualidades que nos traigan de sus colegios específicos o especiales sin pensar en que tal vez procede de las manos de un chaval de catorce años y parezca obra de uno de cuatro, celebraremos este día aunque nuestros hijos jamás sean capaces de entender lo que significa o felicitarnos, haremos planes especiales que incluirán pictos, agendas visuales o crónicas posteriores en cuadernos viajeros, agradeceremos los regalos y repartiremos besos y cuidados como cada día. El amor que nos tienen y que les tenemos está por encima de todo eso.

Y felicidades a todas, absolutamente a todas, las madres y abuelas. Estamos juntas en esto, contamos con vosotras, nuestros hijos cuentan con vosotras y con los valores que transmitáis a vuestros hijos para vivir en un mundo más inclusivo, respetuoso y tolerante.

Las palabras que te cambian la vida: «Tu hijo tiene autismo». Esas palabras vinculan a las madres de una forma que otras no pueden entender. Porque el autismo supera todas las barreras sociales, económicas y culturales, existen madres de niños con autismo en países de todo el mundo y abarcan cualquier clase social. He conocido madres de niños con autismo vía Facebook, en reuniones de apoyo para el autismo y hasta en el colegio. Algunas son conocidas, y a otras me siento orgullosa de poder considerarlas amigas íntimas. Me asombra su amor hacia sus hijos y familias, y me siento inspirada por ellas continuamente.

Desde organizar grupos de apoyo hasta defender los derechos en nombre de sus hijos, estas mujeres son apasionadas, intrépidas y una fuerza a tener en cuenta. Cuando miro a las madres de niños con autismo que conozco, es sencillo encontrar similitudes a pesar de sus diferencias. Así que, mis queridas madres de niños con autismo, aquí os presento mis 5 razones por las que podéis presumir:

Sois feroces

En la vida, no hay mujer más feroz que aquella que protege a sus hijos. Ya sea en temas de salud o educación, las madres de niños con autismo están muy al corriente de lo que les sucede a sus hijos, tanto malo como bueno. Son amantes de ayudar a sus hijos y apoyarse mutuamente. Estas «madres luchadoras», como a veces se las llama, pelean por servicios, el derecho de sus hijos a recibir una educación apropiada y la libertad de poder tomar decisiones relacionadas con la salud familiar. Buscan hechos, la verdad y a menudo ponen a prueba el status quo.

Sentaos en una mesa con las madres de niños con autismo y las escucharéis compartir historias de guerra. Puede que entremos solas al combate, pero siempre sabemos que hay otra madre en algún lugar que ya ha estado allí y puede ayudarnos. A través de sus voces y sus conversaciones, escucharéis la implacable devoción hacia sus hijos y familias. A estas insaciables madres no se les toma a la ligera cuando se trata del bienestar de sus hijos, ni deberían serlo.

Así que tanto si estoy de acuerdo con otra madre de un niño con autismo sobre un tema en particular, como si no lo estoy, les doy todo mi respeto. Ella lucha en su propia batalla. Vive su propia vida. Protege a sus hijos y su familia. Llámalo fiereza. Llámalo como quieras. Pero nunca subestimes a una madre de un niño con autismo. El autismo nunca deja nuestra familias, y nosotras nunca dejamos a nuestros hijos desprotegidos.

Tenéis fuerza interior

A pesar de que las madres de niños con autismo a menudo nos centramos en cómo el autismo ha cambiado nuestras vidas, fácilmente reconocemos y admitimos la fuerza que este camino nos ha proporcionado. Como bien expone el dicho, aunque no sé si estoy muy de acuerdo, «lo que no nos mata, nos hace más fuertes». Sí, algunas veces el autismo hace a las madres unas personas más fuertes. Pero también puede destrozarlas en lo más interno de su ser. El autismo tiene la propiedad de endurecer hasta la más suave de las almas. Vivimos la vida llena de estrés, normalmente en un estado de «lucha o huida». Pero, seas cuales sean las emociones que les ocupen, las madres de los niños con autismo aprenden a unirse y hacerse más fuertes, porque esa es la forma en que nuestros hijos nos necesitan.

Las madres de niños con autismo sabemos que aún quedan muchas batallas por delante: con colegios, médicos, compañías de seguros, el gobierno, la intolerancia, etc. Nunca sabremos quién, directa o indirectamente, atacará a nuestros hijos o intentará hacerles algún daño. Como soldados listos para la batalla, levantamos nuestros muros emocionales para protegernos del dolor. Vestimos nuestra armadura sin saber qué enemigo nos atacará cada día. Y aún cuando ganamos una pequeña batalla, como tener una reunión del Plan Educativo Individualizado con éxito, sabemos que la guerra no ha terminado. Por eso disfrutamos de nuestro tiempo con nuestra familia y amigos, pero las barreras que hemos construido a nuestro alrededor nunca se desvanecen por completo. Porque sabemos que en cualquier momento puede pasar lo inevitable y volveremos a estar batallando una vez más. Eso es por lo que las madres de niños con autismo somos, a menudo, de las mujeres más fuertes que conozco.

Sois más listas que el hambre

Una vez que obtienes un diagnóstico, pronto descubres que necesitas ser directora general, médico, abogada y profesora, todo a la vez. Aunque puede que esté exagerando un poco, hay algo de cierto en mi afirmación. Las madres de niños con autismo a menudo llevamos a cabo la coordinación del equipo del niño y tomamos decisiones importantes casi todos los días.

Muchas madres se ven forzadas no solo a aprender lo que autismo significa en el caso de su hijo, sino también a pasar horas leyendo sobre las últimas investigaciones en autismo. Si se pretende que estemos de acuerdo con las recomendaciones de los médicos, debemos ser educadas en esas materias que conciernen a nuestros hijos. Sentaos en un grupo de apoyo y escucharéis discusiones sobre tratamientos bio-médicos e intervenciones, medicaciones, problemas de sueño, dificultades de motricidad de precisión, sensibilidad, habilidades sociales curriculares, etc.

Una vez que tu hijo entra en el sistema educativo, las madres de niños con autismo comienzan a ser plenamente conscientes de que deben comenzar a aprenderse las leyes que rigen los sistemas escolares. Si los padres quieren asegurarse de que sus hijos reciben una educación pública adecuada y gratuita, es imprescindible que aprendan cuáles son las leyes básicas de la educación especial y cómo afecta a sus hijos. Algunas de estas madres defensoras que he conocido podrían enfrentarse de igual a igual con los mejores administradores de la educación especial y obtener la enseñanza que verdaderamente se merecen y es apropiada para sus hijos. Y cuando las madres de los niños con autismo no saben qué hacer, siempre conocen otra madre que estará encantada de ayudarlas y encontrar un abogado o defensor.

Educadas, insistentes, inteligentes. Las madres de niños con autismo no pueden permitirse el lujo de ser otra cosa. Y aún hoy, continúo impresionada por estas madres que lo hacen todo para ayudar a sus hijos.

Nunca dais nada por sentado

La habilidad para comunicarse, montar en bicicleta, mecerse en un columpio, nadar, comer lo que se quiera o tener una amistad. Todo esos son hechos significativos y actividades que muchos padres dan por sentado. En cambio, los padres de los niños con autismo no pueden permitirse estos privilegios. A lo mejor nuestros hijos llegan a montar en una bicicleta por sí mismos. O quizá no. Con ayuda, tal vez nuestros hijos aprendan a crear y mantener una amistad. O puede que nuestros hijos no tengan amigos y tengamos que luchar para ayudarles con las habilidades sociales y la amistad. Cualquiera que sea el objetivo a alcanzar, las madres de los niños con autismo no dan por sentado las pequeñas cosas.

Durante la vida de nuestros hijos, las metas conseguidas se convierten en un milagro a celebrar, no simplemente una nota en la lista de un médico. Las madres de los niños con autismo viven el presente y se alegran por los logros que para otros son más sencillos. Recuerdo decirle a mi propia madre: «Me gustaría que tan solo pudiera decir ‘Mamá’». Tan básica es la necesidad de comunicarse, pero a veces tan remota que sólo podemos ver un destello de la misma. Y ahora, que mi hijo puede decir Mamá, muchas veces al día, sé cuán agraciado es poder hacer algo todos los días que muchas personas dan por sentado.

Aprecio. Gratitud. Agradecimiento. Realmente ninguna de estas palabras puede expresar los sentimientos de alegría que sentimos cuando nuestros hijos alcanzan sus triunfos. Y probablemente es por esa razón por la que estas madres no necesitan que se les recuerde que se detengan para apreciar ciertas cosas. Viven el autismo y nunca olvidan el no dar las cosas por sentado, aprenden día tras día de sus hijos.

No conocéis fronteras cuando se trata de amor

Las madres de los niños con autismo aman a sus hijos más allá de las palabras. A menudo oiréis a madres decir que a pesar de que no les gusta el autismo, aman a sus hijos. Y es verdad. No importa cuál sea el comportamiento o las dificultades, estas mujeres expresan abiertamente su profundo amor de ser madre y cuánto quieren a sus hijos con autismo.

Las madres de niños con autismo suelen recorrer grandes distancias de sacrificio emocional, financiero y de otras índoles, para ayudar a sus hijos a progresar. Sabemos que no hay mucho margen para cometer errores. Nuestros hijos realmente comienzan con desventaja por lo que a menudo sentimos el deseo irresistible de conseguirlo todo a la primera.

Las madres de niños con autismo que conozco aceptan a sus hijos por lo que son y a pesar de ello nunca dejan de ayudarles a alcanzar sus objetivos. El amor verdadero es paciente y amable, y no existen fronteras ni condiciones.

Madres por una causa

Lo más curioso en este artículo es que estaba pensado para el Día de la Madre. Pero, habitualmente, el mes de mayo está lleno de actividades de fin de curso para mis hijos, por lo que no pude sacar tiempo para escribirlo. Y aunque este tributo a las madres de niños con autismo llega unos meses tarde, ellas han de saber que son especiales durante todo el año.

Muchas madres de niños con autismo afrontan retos cada mes con elegancia y se apoyan mutuamente de un modo que jamás había visto. Cuando una de nosotras cae, como ocurre a menudo, estas mujeres están siempre ahí para ayudar a levantarse, restar importancia a lo sucedido y ayudarnos a seguir nuestro camino. No hay palabras para describir esta hermandad de autismo pero siento que probablemente todas hemos cambiado a partir del diagnóstico. ¿Somos mejores? Quizá sí, quizá no… dependiendo del día o a quién le preguntes. A veces somos fuertes. A veces nos rompemos. Somos luchadoras y protectoras de nuestras familias e hijos.

Al final, las madres de niños con autismo me inspiran para ser una mejor persona, para tratar de hacer el mundo un lugar mejor para nuestros hijos. Para continuar la pelea. Para conseguir avanzar un día más, un mes, un año. Cuando me siento lo más mínimamente triste sobre algo, encuentro fácilmente otra madre con un hijo con autismo que me da fuerza. Puede enseñarme el camino para ayudarme a luchar en una nueva batalla. Puede subir mis ánimos y mostrar una comprensión que solamente las madres de niños con autismo dan. Sí, realmente, ¡son fantásticas!

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Os espero el próximo domingo en la 2ª carrera solidaria a favor del autismo

21 abril 2013

El año pasado, más o menos por estas fechas, se celebró la primera carrera solidaria en favor del autismo en Madrid, más concretamente en Getafe e impulsada por la asociación Afanya TGD (@afanyaTGD en twitter). Salió muy bien y aquí tenemos la segunda edición de la carrera.

Es a las 12 de la mañana, son apenas 1.200 metros (aquellos que no quieran correr, bien lo pueden hacer andando) es en una zona muy tranquila de Getafe, con un buen parque al lado y una temperatura agradable. Cuesta solo dos euros. Un plan estupendo con niños. Y, sobre todo, es por una buena causa.

Nosotros fuimos el año pasado y fue realmente divertido, comienza y acaba en un estadio, todos los niños obtuvieron su medalla y nos hicimos foto final de grupo. Desde luego repetiremos y animaré a todo el mundo a acudir.

Si andais por Madrid y alrededores el próximo fin de semana, animaos a acudir (vestidos de azul si es posible), os lo pasaréis bien.

Cartel 2ª carrera solidaria para Getafe

La historia del zorro y del principito, que hoy cumple 70 años

06 abril 2013

Hoy 6 de abril es el 70 cumpleaños de uno de esos libros mágicos, especiales, conocidos en todo el mundo, que nunca envejecen y que cada cierto tiempo conviene releer. Hay realmente muy pocos. Me refiero al delicioso El principito.

Un relato corto más que una novela, considerado una lectura infantil o juvenil, procuraré que mis hijos lo conozcan. No hacerlo sería un crimen por mi parte.

Yo lo releí por última vez justo tras recibir el diagnóstico de Jaime. Y uno de sus fragmentos más conocidos y hermosos, el del zorro, tiene una nueva profundidad si tienes o conoces a un niño con autismo.

Creo que esta noche se lo leeré a Julia antes de dormir. Espero que lo disfrutéis:

ENTONCES apareció el zorro:
-¡Buenos días! -dijo el zorro.
-¡Buenos días! -respondió cortésmente el principito que se volvió pero no vio nada.
-Estoy aquí, bajo el manzano -díjo la voz.
-¿Quién eres tú? -preguntó el principito-. ¡Qué bonito eres!
-Soy un zorro -dijo el zorro.
-Ven a jugar conmigo -le propuso el principito-, ¡estoy tan triste!
-No puedo jugar contigo -dijo el zorro-, no estoy domesticado.
-¡Ah, perdón! -dijo el principito.
Pero después de una breve reflexión, añadió:
-¿Qué significa “domesticar”?
-Tú no eres de aquí -dijo el zorro- ¿qué buscas?
-Busco a los hombres -le respondió el principito-. ¿Qué significa “domesticar”?
-Los hombres -dijo el zorro- tienen escopetas y cazan. ¡Es muy molesto! Pero también crían gallinas. Es lo único que les interesa. ¿Tú buscas gallinas?
-No -dijo el principito-. Busco amigos. ¿Qué significa “domesticar”? -volvió a preguntar el principito.
-Es una cosa ya olvidada -dijo el zorro-, significa “crear lazos… ”
-¿Crear lazos?
-Efectivamente, verás -dijo el zorro-. Tú no eres para mí todavía más que un muchachito igual a otros cien mil muchachitos. Y no te necesito. Tampoco tú tienes necesidad de mí. No soy para ti más que un zorro entre otros cien mil zorros semejantes. Pero si me domesticas, entonces tendremos necesidad el uno del otro. Tú serás para mí único en el mundo, yo seré para ti único en el mundo…
-Comienzo a comprender -dijo el principito-. Hay una flor… creo que ella me ha domesticado…
-Es posible -concedió el zorro-, en la Tierra se ven todo tipo de cosas.
-¡Oh, no es en la Tierra! -exclamó el principito.
El zorro pareció intrigado:
-¿En otro planeta?
-Sí.
-¿Hay cazadores en ese planeta?
-No.
-¡Qué interesante! ¿Y gallinas?
-No.
-Nada es perfecto -suspiró el zorro.
Y después volviendo a su idea:
-Mi vida es muy monótona. Cazo gallinas y los hombres me cazan a mí. Todas las gallinas se parecen y todos los hombres son iguales; por consiguiente me aburro un poco. Si tú me domesticas, mi vida estará llena de sól. Conoceré el rumor de unos pasos diferentes a todos los demás. Los otros pasos me hacen esconder bajo la tierra; los tuyos me llamarán fuera de la madriguera como una música. Y además, ¡mira! ¿Ves allá abajo los campos de trigo? Yo no como pan y por lo tanto el trigo es para mí algo inútil. Los campos de trigo no me recuerdan nada y eso me pone triste. ¡Pero tú tienes los cabellos dorados y será algo maravilloso cuando me domestiques! El trigo, que es dorado también, será un recuerdo de ti. Y amaré el ruido del viento en el trigo.
El zorro se calló y miró un buen rato al principito:
-Por favor… domestícame -le dijo.
-Bien quisiera -le respondió el principito pero no tengo mucho tiempo. He de buscar amigos y conocer muchas cosas.
-Sólo se conocen bien las cosas que se domestican -dijo el zorro-. Los hombres ya no fienen tiempo de conocer nada. Lo compran todo hecho en las tiendas. Y como no hay tiendas donde vendan amigos, Ios hombres no tienen ya amigos. ¡Si quieres un amigo, domestícame!
-¿Qué debo hacer? -preguntó el príncipito.
-Debes tener mucha paciencia -respondió el zorro-. Te sentarás al principio ún poco lejos de mí, así, en el suelo; yo te miraré con el rabillo del ojo y tú no me dirás nada. El lenguaje es fuente de malos entendidos. Pero cada día podrás sentarte un poco más cerca…

El principito volvió al día siguiente.
-Hubiera sido mejor -dijo el zorro- que vinieras a la misma hora. Si vienes, por ejempló, a las cuatro de la tarde; desde las tres yo empezaría a ser dichoso. Cuanto más avance la hora, más feliz me sentiré. A las cuatro me sentiré agitado e inquieto, descubriré así lo que vale la feliçidad. Pero si tú vienes a cualquier hora, nunça sabré cuándo preparar mi corazón… Los ritos son necesarios.
-¿Qué es un rito? -inquirió el principito.
-Es también algo demasiado olvidado -dijo el zorro-. Es lo que hace que un día no se parezca a otro día y que una hora sea diferente a otra. Entre los cazadores, por ejemplo, hay un rito. Los jueves bailan con las muchachas del pueblo. Los jueves entonces son días maravillosos en los que puedo ir de paseo hasta la viña. Si los cazadores no bailaran en día fijo, todos los días se parecerían y yo no tendría vacaciones.
De esta manera el principito domesticó al zorro. Y cuando se fue acercando eI día de la partida:
-¡Ah! -dijo el zorro-, lloraré.
-Tuya es la culpa -le dijo el principito-, yo no quería hacerte daño, pero tú has querido que te domestique…
-Ciertamente -dijo el zorro.
- Y vas a llorar!, -dijo él principito.
-¡Seguro!
-No ganas nada.
-Gano -dijo el zorro- he ganado a causa del color del trigo.
Y luego añadió:
-Vete a ver las rosas; comprenderás que la tuya es única en el mundo. Volverás a decirme adiós y yo te regalaré un secreto.
El principito se fue a ver las rosas a las que dijo:
-No son nada, ni en nada se parecen a mi rosa. Nadie las ha domesticado ni ustedes han domesticado a nadie. Son como el zorro era antes, que en nada se diferenciaba de otros cien mil zorros. Pero yo le hice mi amigo y ahora es único en el mundo.
Las rosas se sentían molestas oyendo al principito, que continuó diciéndoles:
-Son muy bellas, pero están vacías y nadie daría la vida por ustedes. Cualquiera que las vea podrá creer indudablemente que mi rosa es igual que cualquiera de ustedes. Pero ella se sabe más importante que todas, porque yo la he regado, porque ha sido a ella a la que abrigué con el fanal, porque yo le maté los gusanos (salvo dos o tres que se hicieron mariposas ) y es a ella a la que yo he oído quejarse, alabarse y algunas veces hasta callarse. Porque es mi rosa, en fin.
Y volvió con el zorro.
-Adiós -le dijo.
-Adiós -dijo el zorro-. He aquí mi secreto, que no puede ser más simple : Sólo con el corazón se puede ver bien. Lo esencial es invisible para los ojos.
-Lo esencial es invisible para los ojos -repitió el principito para acordarse.
-Lo que hace más importante a tu rosa, es el tiempo que tú has perdido con ella.
-Es el tiempo que yo he perdido con ella… -repitió el principito para recordarlo.
-Los hombres han olvidado esta verdad -dijo el zorro-, pero tú no debes olvidarla. Eres responsable para siempre de lo que has domesticado. Tú eres responsable de tu rosa…
-Yo soy responsable de mi rosa… -repitió el principito a fin de recordarlo

Antoine de Saint-Exupéry

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Tras el día azul, llegó la noche azul

03 abril 2013

Dentro de un año, más y mejor. Y hasta entocnes tenemos doce meses para seguir trabajando, seguir concienciando y haciendo visible y conocido el autismo.

Os dejo con unas cuantas fotos de EFE procedentes de todo el mundo:

DÍA MUNDIAL DE LA CONCI(7400172)

Vista del Cristo Rey de Almada (Portugal) iluminado de azul. Iconos de ese país se iluminaron de azul, entre ellos el estadio Dragao de Porto.

DÍA MUNDIAL DE CONCIENT(7400144)

Vista de la sede del Centro de Aprendizaje del EPFL, Ecole Polytechnique de Lausanne.

DÍA MUNDIAL DE CONCIENT(7400137)

Vista de la famosa fuente de agua (Jet d’eau) que fue iluminada en Ginebra (Suiza).

DÍA DE CONCIENCIA SOBRE(7400134)

El Palacio de Cultura y Ciencia iluminado en azul en Varsovia (Polonia).

DÍA DE CONCIENCIA SOBRE(7400130)

Vista del domo del edificio del Parlamento húngaro iluminado de azul junto al río Danubio en Budapest (Hungría).

DÍA DE CONCIENCIA SOBRE(7400113)

La torre de Pisa es iluminada en azul (Italia).

DÍA DE CONCIENCIA SOBRE(7400065)

Vista del salón “Dei Lanzi” en Florencia (Italia).

La ópera de Sidney.

Por cierto, el domingo 28 de abril a las 12 de la mañana en Getafe, Madrid, será la II Carrera por el Autismo de @AFANYATGD. Cortita: 1.200 metros. Precio del dorsal: 2 euros. Allí nos vemos…

 

Hoy es el día para concienciar sobre el autismo

02 abril 2013

Hoy es un día azul. El azul es el color que simboliza el autismo. También lo encontraréis simbolizado por una pieza de púzle o un púzle incompleto. Hoy yo visto de azul, igual que mi santo y mis peques. Hoy es un día en el que se verán globos azules en algunas ventanas y terrazas. Si os encontráis alguno, ya sabéis el motivo.

Hoy no es el día del autismo, es el día para concienciar sobre el autismo. Porque aún hay muchos falsos mitos que desterrar, muchas ideas preconcebidas que erradicar, mucho que explicar, mucho por investigar.

Si queréis saber más os animo a leer este artículo escrito hace exactamente un año: Autismo, un trastorno que afecta a uno de cada 150 niños. Os animo también a visitar la minuteca que 20minutos mantiene actualizada sobre el autismo. Os animo a visitar la Autismo Diario, blogs como El sonido de la hierba al crecer, Autismo y Lenguaje o Hasta la luna ida y vuelta. Os animo a visitar grupos de Facebook como Contra los mitos del autismo. Os animo a buscar a sus autores y participantes en twitter y facebook. Muchos son muy activos. Y os animo a ayudarnos hoy a concienciar sobre el autismo.

autismo

¿Vestirás el 2 de abril de azul para concienciar sobre el autismo?

01 abril 2013

418221_392822930728591_100000026618867_1481490_194117263_nEl 2 de abril es el Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo desde 2007. Es decir, mañana martes. Se llevarán a cabo todo tipo de iniciativas: edificios emblemáticos se iluminarán de azul (el color que simboliza el autismo), habrá balcones y ventanas con globos azules, charlas, conferencias y contenidos en los medios de comunicación explicando lo que es el autismo y desterrando falsos mitos.

Yo ya estuve el año pasado impulsando por aquí una iniciativa más, además de la del globo que cada vez está más extendida: vestir de azul el dos de abril. Es fácil, muy sencillo. ¿Nos apoyaréis haciéndolo? Y si podéis explicar a la gente el motivo de llevar ese color y hablar de manera positiva del autismo, mejor que mejor.

Gracias.

Capacidades y discapacidades

23 enero 2013

En el blog Cappaces.com, altamente recomendable por los recursos que ofrece (reseñas de apps que podemos usar con nuestros niños) y por su perspectiva de la vida, me he encontrado un escrito, una reflexión llamada ¿Qué significa realmente tener una discapacidad?, que suscribo por completo. Incluso en su parte final, sobre sus dos hijos. Me ha dado permiso para traérosla, para dar mayor difusión a esa manera de mirarse a uno mismo y de mirar a los demás.

Os dejo con ella y con el vídeo de la conferencia ‘Sin límites’ de Nick Vujicic, un hombre sin brazos, sin piernas y lleno de sueños.

No tengo ni idea de cómo cultivar tomates, no he pescado en mi vida ni sabría cómo plantar un frutal. Tengo una mano pésima para el dibujo, me resulta imposible hacer funcionar una máquina de coser y mucho menos elaborar un patrón. No he escrito una poesía en mi vida, ni sabría como levantar un muro de ladrillos. Si el ordenador se bloquea, sufro una crisis de ansiedad sólo comparable a cuando el coche me deja tirada en medio de la nada y no sé cómo volver a arrancarlo. Mi madre carece por completo de sentido de la orientación. A mi marido le resulta imposible recordar los rostros y nombres de las personas que aparecen de forma intermitente en su vida. Tengo un amigo incapaz de distinguir determinados colores. Y aunque resulta probado que carecemos de ciertas habilidades y capacidades, ni a mí, a mi madre, a mi marido o a mi amigo se nos considera como personas con discapacidad. ¿Qué significa entonces “tener una discapacidad”?.

familiaPodríamos concluir que denominamos personas con discapacidad a aquellas que no tienen habilitadas ciertas funciones básicas, con las que sí cuenta la mayoría estadística de la población. Funciones como andar, hablar, oír o ver. Funciones que, además, deben ser visibles. Porque entiendo que existen otras muchas funciones también básicas para que un individuo pueda desenvolverse con éxito como la creatividad, la iniciativa, el talento artístico, las habilidades sociales, el espíritu emprendedor, el criterio propio… Además de todas aquellas imprescindibles para la sociedad como colectivo: bondad, empatía, solidaridad, lealtad, altruismo, generosidad, tolerancia, etc. Todas estas características no son detectables a primera vista, pero seguro que todos coincidiríamos en que son esenciales para el buen funcionamiento de una sociedad.

Así que, se podría definir como personas con discapacidad a aquellas que “no tienen habilitadas ciertas funciones básicas y visibles”. Es por ello, entonces, que el término “diversidad funcional” resulta mucho más justo y adecuado a la realidad. Puesto que en eso, precisamente, consiste esta característica: en funcionar de forma diferente. Bien sea esto desplazarse con una silla de ruedas, muletas o andador; comunicarse con lengua de signos, mediante pictogramas o a través de un sistema de comunicación alternativo; leer con las yemas de los dedos; orientarse por medio de un bastón; requerir de un tiempo de reacción mayor al de la media, etc.
Todos somos dependientes

Si reflexionamos acerca de nuestras capacidades y aptitudes, podríamos concluir que todos tenemos alguna discapacidad. Todos contamos con alguna cualidad, facultad o destreza que no tenemos habilitada.

Y todos somos, además, dependientes. Más aún, si cabe, en esta sociedad tan especializada que nos ha tocado vivir. La imposibilidad de sobrevivir por nosotros mismos es una certeza absoluta. Todos, absolutamente todos, dependemos de otros seres humanos. Todos somos dependientes. Todos somos incapaces de hacer ciertas cosas, vitales para nuestra supervivencia, y no por ello nos consideramos discapacitados. No digo nada si intercambiáramos a un neoyorquino con un bosquimano en sus respectivas sociedades. A pesar de saber desenvolverse en su entorno de origen, se convertirían en seres completamente dependientes en el grupo de adopción.

Teniendo en cuenta todas estas consideraciones, ¿por qué, entonces, consideramos dependientes y discapacitadas a aquellas personas que se desplazan y expresan de forma diferente, a quienes carecen de algún sentido, a los que no alcanzan un determinado coeficiente intelectual o se relacionan de forma distinta?.
Todos somos necesarios

Todos somos indispensables y a la vez prescindibles.

Mis hijos representan dos extremos. La mayor es inteligente, habilidosa, creativa, tenaz y resolutiva. Representa lo que, teóricamente, la sociedad valora, fomenta e impulsa. El pequeño, por el contrario y a causa de su discapacidad, se incluye en el colectivo que esa misma sociedad ha colocado en el último lugar del escalafón social y productivo.

Yo, madre de esos dos extremos teóricos, no percibo sus diferencias de forma más significativa a como lo haría cualquier otro padre respecto a sus hijos. Todos los hermanos son distintos, a pesar de que coincidan su material genético y su ámbito socio-cultural. Y, desde luego, no les quiero de forma diferente. Veo a dos niños felices, queridos y que se quieren, que a veces sufren contratiempos pero que la mayor parte del tiempo disfrutan de la vida y nos hacen disfrutar a quienes tenemos la suerte de tenerlos cerca. Ninguno de ellos es más necesario que el otro en nuestra familia y aunque sus necesidades son distintas, los dos son dependientes. Ambos dependen de sus padres, de su familia y del conjunto de la sociedad. Y no serían capaces de subsistir fuera de ella. También son imprescindibles, porque nuestra familia ya nunca sería la misma si le faltase alguno de ellos.

Y si hay algo que me atormenta, es el hecho de no ser capaz de trasladar esa circunstancia al resto de la sociedad. Soy también consciente de que esta realidad es así para mí porque me ha tocado vivirla y que si Antón no formara parte de mi vida, seguramente también me habría resultado difícil incorporar a niños como él a mi vida.

También estoy convencida de que si se empezara porque niños con sus circunstancias formaran parte del sistema escolar de forma real y activa, si la inclusión fuera una certeza y no sólo una bonita teoría, esa realidad se extendería también fuera de nuestra familia. La integración y la normalización de las vidas de las personas con diversidad funcional sólo pueden surgir de la convivencia.

¡Qué gusto cuando la inclusión funciona!

13 enero 2013

Qué gozada es ver el vídeo de Antonio, de sus compañeros, de sus profesores y el director del centro defendiendo a capa y espada su permanencia. La inclusión es posible y, cuando se da, es algo hermoso que beneficia a todos.

Pero la inclusión necesita de medios, de ganas y de falta de prejuicios. Tres factores que es complicado que coincidan. Por eso las historias como la de Antonio existen, pero no son la norma. Y la culpa nunca es de los niños, ni de los que tienen la discapacidad (por supuesto) ni de los niños con los que comparten espacio y actividades. La culpa de que la inclusión no funcione es de los adultos. Es nuestra.

Además, según mi experiencia, la inclusión es especialmente compleja cuando la discapacidad es intelectual. Si el niño académicamente se queda atrás, da igual que físicamente no tenga ningún problema, acabará en un centro especial. Y estará mejor allí. Mi hijo ha ganado marchándose a un centro específico para niños con autismo. Pero hay que seguir aspirando a la inclusión, a una inclusión bien hecha como la de Antonio.

Disfrutad y emocionaos con el vídeo, como yo:

Súper Antonio from estamosgrabando on Vimeo.

Ya hemos dicho alguna vez que estamos muy enamorados de nuestro trabajo y que es por eso que lo hacemos con tanta ilusión. It´s very simple. Si queréis comprender mejor el por qué nos gusta tanto contar historias, echad un ojillo a el vídeo de Antonio. Y es que a veces la vida te regala días únicos y te brinda la oportunidad de conocer a gente muy especial.

Os presento al Príncipe de Camposoto.

Adam Lanza y el síndrome de Asperger

17 diciembre 2012

Hubo algunas personas que, al poco de suceder la terrible masacre de Conneticut me dijeron algo del tipo: “El tipo que lo hizo tenía un tipo de autismo, ¿no?”. Al tener yo un hijo con autismo, les pareció un dato a destacar.

Pues no sabemos a ciencia cierta si tenía Síndrome de Asperger, que está dentro del espectro autista. He leído con interés contenidos en distintos medios, pero no he encontrado que hubiera sido diagnosticado. Lo único que he visto es que, primero unos vecinos y luego su hermano, decían que lo tenía. Teniendo en cuenta que parece estar de moda catalogar a la gente con ese síndrome (o autodiagnosticarse) con muy poco criterio y que no hay confirmación oficial, pues puede que sí o que no.

En cualquier caso, aunque tuviera síndrome de Asperger, no me parece relevante. Las personas con síndrome de Asperger no son peligrosas, no más que cualquier otra persona. Tampoco son asociales como he leído por ahí, en todo caso les cuesta entender las relaciones sociales convencionales, que es otra historia muy diferente.

Lo que es peligroso y asocial es que una madre apasionada por las armas y con la casa repleta de ellas eduque a su hijo por su cuenta y riesgo en casa enseñándole a disparar como asignatura obligatoria.

Y sería terrible que este suceso demonice a los afectados por el síndrome de Asperger, cuando lo que debería hacer es que se replantease seriamente la tenencia de armas de fuego por particulares en EE UU, un país con 200 millones de armas en esa situación y 28 matanzas desde Columbine, cosa que dudo que se haga, pese a las bonitas palabras de Obama.

En medios y asociaciones relacionadas con el síndrome de Asperger existe esta preocupación. Por eso la Federación Asperger España ha hecho un pequeño manifiesto, que quiero traer hoy aquí:

1. Resulta lamentable el ejercicio periodístico basado en la difusión de datos no contrastados o directamente basados en rumores que lejos de
informar pretenden generar morbo y audiencia especulando de forma irresponsable sobre las causas del mismo.

2. El diagnóstico de síndrome de Asperger y de cualquier otro trastorno de espectro autista es un proceso que debe ser realizado por profesionales
debidamente formados en técnicas clínicas y analíticas.

3. En el caso, altamente improbable, de que se confirmara que la persona que ha realizado tan aberrante acto sea efectivamente una persona que
padezca síndrome de Asperger, estas conductas serían manifiestamente atípicas e infrecuentes dentro del colectivo. Las personas con síndrome de
Asperger no manifiestan inclinación violenta hacia los demás por el hecho de padecer tal condición. Más al contrario, suelen ser objeto y víctimas de
la misma.

4. Por otra parte se están difundiendo informaciones según las cuales, el autor de estos hechos estaba recibiendo medicación contra la esquizofrenia, diagnóstico que es incompatible con el de S. de Asperger. Otras fuentes manifiestan que el sujeto en cuestión tenía trastornos de personalidad. Manifestamos nuestra repulsa a la asociación entre el síndrome de Asperger y lo sucedido en EE.UU. como factor causal de tan lamentable suceso. Esta asociación causa-efecto y el tratamiento poco serio y sensacionalista que algunos medios de comunicación están dando al tema hacen un terrible e injusto daño a las personas que padecen este síndrome y a sus familias.

De la masacre de Conneticut me quedo con la actuación de Victoria Soto, Anne Marie Murphy y Kaitlin Roig, tres profesoras que defendieron como heroínas la vida de sus alumnos de apenas 6 o 7 años. Dos de ellas murieron en el intento, una era profesora de educación especial. Me resulta imposible recordar sus historias sin emocionarme. De hecho, cuando la leí, no podía contener las lágrimas.

¿Quién sabe? Tal vez alguna de ellas tenga síndrome de Asperger. O no. ¿Qué importa?