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Podrán cortar todas las flores, pero no podrán detener la primavera. (Pablo Neruda)

Entradas etiquetadas como ‘merluza’

Ésta es la etiqueta de pescado que no quieren que exijas

etiqueta

Existe una normativa de etiquetado europeo en los productos pesqueros que brilla por su ausencia en la mayoría de las pescaderías. Y eso que fue aprobada hace ya dos años. Pero muchos no quieren que sepamos de dónde viene el pescado fresco, cómo fue capturado e incluso no les interesa que conozcamos la especie concreta. De nuestra confusión viene su negocio.

Según la normativa vigente, todos los puntos de venta de pescado y productos pesqueros deberían ofrecer diferente información a los consumidores como el origen del pescado, el método de captura o si ha sido previamente congelado o no.

“La aplicación efectiva de esta normativa lleva dos años de retraso en España, lo que dificulta a los consumidores hacer una compra responsable con los océanos”, ha declarado Celia Ojeda, responsable de océanos de Greenpeace. “La falta de un etiquetado correcto fomenta la pérdida de la trazabilidad en los productos pesqueros y además demuestra la poca implicación que tiene el Gobierno en implementar una política pesquera que propicie la sostenibilidad del sector y los océanos”. Lee el resto de la entrada »

La merluza gallega se viste de etiqueta sostenible

Merluza-Mercado-2009

Los consumidores inteligentes ya han comenzado sus compras navideñas, antes de que la cercanía de las fiestas dispare los precios. Los aún más listos adquieren ahora la carne y el pescado de calidad, que sin sobresaltos del bolsillo aguardará en el congelador la llegada de esos días de alegre despilfarro gastronómico. Pero hay todavía un consumidor aún más sabio, aquel concienciado que compra con tiempo alimentos etiquetados como sostenibles y de comercio justo. Por ejemplo, la merluza gallega de pincho certificada por MSC. Lee el resto de la entrada »

Nos hicimos la ruta del bacalao noruego certificado

Bacalao

He tenido la inmensa suerte de viajar a las islas Lofoten, un paraíso helado en el Ártico con algunos de los paisajes polares más impresionantes del Planeta. Y de navegar por sus frías y peligrosas aguas en un pequeño barco patroneado con pericia por Børge Iversen, quien al mismo tiempo era el único miembro de la tripulación.

Børge es uno de los miles de pescadores noruegos que todas las mañanas, a las 4 de la madrugada, cuando todavía centellea en el horizonte la aurora boreal, salen en busca del skrei, el rey de los bacalaos. Un animal fabuloso que cada invierno llega desde el mar de Barents para alimentarse de su marisco y desovar frente a unos espectaculares fiordos nevados.

También he visitado sus lonjas e incluso modernas factorías de procesado desde donde son capaces de hacernos llegar a España en menos de tres días el mejor bacalao fresco del mundo. Pero lo más importante es que toda esta riqueza pesquera está certificada. Una institución internacional de ecoetiquetado, el MSC, garantiza tanto la sostenibilidad del producto, lo que incluye evitar capturas accidentales de aves marinas y otras especies, como su trazabilidad, a fin de mantener unos ecosistemas marinos saludables y productivos.

El resultado me lo reconocían todos los pescadores con los que hablé. Después de décadas muy malas en las que estuvo a punto de desaparecer el caladero, ahora hay más bacalao que nunca en las Lofoten.

En España el exigente sello MSC todavía es poco conocido. Lo empiezan a tener las merluzas gallegas, el bonito del Norte, las anchoas y algunos enlatados, pero mientras los consumidores no lo exijamos en mercados y restaurantes, las empresas nunca asumirán el compromiso. La nueva revolución se llama comprar sólo productos certificados. Mójate por el futuro de los océanos.

MSC

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No seamos merluzos comprando pescado falsificado

Me acaba de llamar mi madre. Ya ha encargado la merluza para la comida de Navidad. “De las gallegas”, me advierte. “No de esas que te venden en el supermercado a 5 euros el kilo”. Aprecio el gasto, aunque me queda la duda. ¿Serán de verdad gallegas o en realidad son de esas baratas de Argentina, Perú o Namibia camufladas como de Celeiro?

Mi madre no tiene duda de su origen noratlántico, como tampoco lo tiene su pescadera de toda la vida. Los científicos son más escépticos, especialmente después de comprobar con modernas técnicas genéticas que una tercera parte de esos pescados de altísima calidad son burdas falsificaciones vendidas a alto precio. Lo mismo ocurre con otras especies como el mero, el bacalao o el lenguado, en realidad perca del Nilo, abadejo, fletán, tilapia o panga. El fraude no se comete ni en las lonjas ni en las pescaderías. Lo realizan intermediarios sin escrúpulos. Pero lo sufrimos todos.

El problema es doble. Por un lado la crisis nos hace abrazar con entusiasmo productos con sospechosos bajos precios, ajenos a que nadie regala duros a cuatro pesetas. Pero por otro lado está la sobrepesca. De acuerdo con la alianza de organizaciones ambientalistas Ocean2012, si en enero Europa dependiera únicamente del pescado salvaje capturado en sus aguas, el suministro se acabaría a principios del mes de julio. En definitiva, queremos más y más barato, un binomio económicamente difícil y ambientalmente imposible.

Hay alternativa, claro está. Consumir pescado etiquetado con algún distintivo de calidad nos garantizará siempre la trazabilidad de su origen. Pero sobre todo es necesario leer la letra pequeña de la información que por ley debe acompañar a todo pescado, donde se indica especie, zona de captura, método de producción y si es fresco o descongelado. No seas merluzo. Conviértete en un consumidor precavido. O te darán gato por liebre y panga por merluza.

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La crisis dispara el consumo de pescado basura

Una niña escocesa ha convulsionado Internet mostrando fotos del menú de su colegio: pizzas, macarrones, croquetas, hamburguesas, magdalenas, helados,… ¿Comida basura? Aquí lo llamamos menú infantil.

Dirá alguno que no es cierto. Que en nuestros comedores escolares y hospitales se ofrece a diario carne y pescado. Es verdad pero ¿qué carne y qué pescado? Porque con esto de la crisis la calidad de los alimentos es cada vez más baja. Ello explica que la merluza haya desaparecido de los platos. O no, pues en realidad nos la siguen dando, pero con queso, al ponernos panga por merluza. Muchos ya la conocen como “la merluza de la crisis“. Sin embargo, esta especie [Pangasius hypophthalmus] venida de Vietnam y China no es una alternativa, es pescado basura. Un engaño asociado al desastre ambiental, social y sobre todo nutritivo de su presencia cada vez más frecuente en nuestras cocinas.

Hagan cuentas. Se trata de una especie de pez gato propia de los ríos asiáticos, especialmente del Mekong, cuyas aguas sufren elevados niveles de contaminación industrial. Piscicultura masiva, las pangas viven hacinadas en mínimas jaulas donde se amontonan por miles. Sus escasas propiedades nutricionales, su dudoso control sanitario y mala calidad no lo hacen apetecible, pero sí su bajo precio, inferior al del pollo. Sólo por ser barato nos hemos lanzado a consumirlo, más de 50.000 toneladas al año.

Hay también otra razón que da vergüenza. Lo compramos porque viene limpio y en filetes, como si fuera carne. Nos hemos hecho tan vagos que somos incapaces de comer unas anchoas o un jurel por no quitarle las espinas.

Los pescadores españoles están que trinan con esta competencia desleal. ¿Estaremos diciendo adiós al besugo, al abadejo, a la merluza, al lenguado, la sardina o a la pescadilla? No caigamos en la trampa. Ahorremos en móvil o en ropa, pero no en la calidad de la comida, base de nuestra salud.

Otro pescado de la crisis es la perca del Nilo, que muchas veces nos venden como mero. Una estafa y un desastre ambiental al que dediqué en este blog la entrada La pesadilla de Darwin.

Respecto al panga y la perca, os recuerdo que la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha recomendado reducir su consumo después de que unos análisis detectaran la presencia de sustancias nocivas para la salud. Tienes la noticia completa en 20 Minutos.

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