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La crónica verde La crónica verde

Podrán cortar todas las flores, pero no podrán detener la primavera. (Pablo Neruda)

Un verano con menos moscas

Son la pareja del verano: calor y moscas. Sin embargo, este año está resultando atípico. No sé ustedes, pero yo tengo la impresión de que hay menos moscas.

Aprovechando mis viajes estivales por Canarias, León, Burgos y La Rioja no he dejado de profundizar en tan sorprendente sospecha, haciendo la misma pregunta a cuantos amigos me encontraba en pueblos y ciudades: ¿Hay menos moscas este verano?

Lo reconozco. Es un estudio completamente acientífico, trufado de errores metodológicos, pero la mayoría de los encuestados me han dado la razón. Este año hay menos moscas. Y eso es una gran noticia.

¿Lo has notado también tú allá donde vives?

El descenso poblacional mosquil puede estar relacionado con la primavera tan lluviosa y fría que hemos sufrido este año, a la que ha seguido un verano especialmente seco.

De todas formas, el descenso será necesariamente pasajero. Ya lo dice el refrán castellano: “Lluvia y sol, mosca la vaca y el pastor”. Todavía tienen tiempo suficiente para convertirse una vez más en plaga.

Y aunque en menor número, serán siempre suficientes como para despertarnos durante la siesta o caerse en la sopa.

¿Por qué tenemos tanta manía a las moscas?

No por piconas, pues sólo son chuponas. Tan sólo, y no es poco, las odiamos por pesadas. Un sentimiento que viene de antiguo. De hecho la propia palabra, “mosca”, procede del sánscrito “makshika” o “maçika”, que viene a significar “insecto que molesta”.

Estos dípteros “inexorablemente domésticos” se caracterizan ante todo por su escaso, si no nulo, sentido común. Se posan una y otra vez en el mismo lugar, ajenos al peligro de nuestros obsesivos intentos por aniquilarlos. No existe criatura más pesada en todo el reino animal.

Tan sólo viven un mes, pero es tiempo suficiente para molestarnos hasta la exasperación.

Cada hembra de mosca doméstica (Musca domestica) puede poner hasta 500 huevos de una vez. 36 horas después de haber nacido sus crías, éstas ya pueden a su vez poner huevos. Es lógica tanta prisa, pues desde que nacen como huevo hasta que mueren apenas pasan 22 días. En ese momento, antes de dejar este mundo, habrán sido abuelas varias miles de veces. Y si a finales de agosto todos sus descendientes sobrevivieran a insecticidas y pájaros, el planeta estaría cubierto por una espesa capa de estos insectos de 10 metros de profundidad.

De todas formas, como ya os conté hace un par de años, habrá que esperar al menos hasta el 25 de octubre para poner fin a tan pesado sufrimiento pues, como reza el dicho popular, “el día de San Crisanto, las moscas al campo santo”.

11 comentarios

  1. Dice ser Stefi

    Hola, buenos días. Es cierto, yo también creo que hay menos moscas, vivo en Alcobendas, al Norte de Madrid, otros veranos es habitual verlas por la casa, en el centro del salón, que parece que están peleando entre ellas; pero este año su presencia no molesta.Al leer la crónica de hoy recordé el fantástico libro escrito por Wenceslao Fernández Flores, “El Bosque Animado”, donde uno de los capítulos está dedicado a una supuesta rebelión de moscas (divertidísmo este capítulo). La novela es muy buena, muy entretenida y te sientes transportado a ese mágico lugar llamado Galicia. Os lo recomiendo, es genial!!!. (Os recomiendo el libro y Galicia).

    30 noviembre -0001 | 00:00

  2. Dice ser Silvia

    Os escribo desde un pequeño pueblo de la sierra de Cuenca. No sé por otros lugares pero por aquí, en mi lugar de trabajo, hemos tenido días de auténtito tormento con las puñeteras moscas… montones y montones de ellas por la cocina, la sala de ordenadores… en fin, menos mal q llevamos unos días con mínimas de 8 y 9 ºC y por lo q parece han debido perecer todas… ¡al fin!!!!!!, jeje.Un saludo.

    30 noviembre -0001 | 00:00

  3. Dice ser Lola

    Hola,¡odio las moscas! sobre todo unas que se aparecen por casa sobre todo en verano, son gigantescas, el cuerpo rayado, como si fueran pelos, y no ponen huevos, tienen larvas vivas, una vez maté una y se me revolvió el estómago. Me preguntaba si una planta carnívora sería una buena solución.

    08 agosto 2008 | 08:51

  4. En Madrid si puede ser que haya menos moscas (no aguantan tanto el calor), pero en la playa estaba todo lleno. Todo esto es por el cambio climático. Yo estudio veterinaria y entre otras cosas el control de plagas pero a mi personalmente me dan mucha pena estas cosas… son animales que luchan por sobrevivir, aunque reconozco que son bastante incomodas!

    08 agosto 2008 | 13:11

  5. Dice ser Crónica Verde

    Apoyo la recomendación de Stefi. La novela es soberbia y el capítulo de las moscas divertidísimo. Una buena lectura para este verano.

    08 agosto 2008 | 18:11

  6. Dice ser Lola

    ¿no vas a decirme si lo de la planta carnívora funcionaría con las moscas esas?Gracias,

    08 agosto 2008 | 19:21

  7. Dice ser Crónica Verde

    Para Lola.Son muchas moscas para unas pocas plantas carnívoras. Sólo nos queda tener paciencia y esperar a san Crisanto.

    11 agosto 2008 | 15:51

  8. Dice ser nubia gariela flores rivera

    en hermosillo este año no hubo tantas moscas a diferencia del año anerior , es raro.

    12 noviembre 2008 | 17:07

  9. Dice ser Aleis

    Soy de Barcelona y….¡¡Me he dado cuenta que en Madrid no hay moscas!!Uno de vosotros ha hecho referencia al calor como causa.. pero no sé… ¿alguien podría ampliarme la explicación? muchas gracias

    22 julio 2009 | 23:24

  10. Dice ser carlos

    compre un un terreno muy bonito pero en todo ese sector de cultivos abonan la tierra con gallinaza (estiercol de gallina) y es insoportable tanta mosca, no se puede hacer algo como un dia de campo pues tienes un enjabre de moscas encima en momentos me arrepiento de haberlo comprado

    30 agosto 2009 | 13:32

  11. Dice ser ali

    Moscas, y a veces moscardas.

    30 agosto 2009 | 15:00

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