Entradas etiquetadas como ‘pegar’

Ni contigo ni sin ti…

20 febrero 2012

Julia tiene una prima casi de su misma edad. Ambas nacieron en 2009, una en marzo y la otra en noviembre. Como vivimos a diez minutos y nos llevamos bien están juntas con frecuencia desde que nacieron y se adoran. Tanto la una como la otra siempre quieren estar juntas. Julia se pone literalmente a dar saltos de contento cuando sabe que van a verse.

Es frecuente que se nos caiga la baba viéndolas bailar cogidas de las manos, darse besos, jugar a imitarse, abrazarse con tanto ímpetu que acaban las dos en el suelo, ayudarse a subir el tobogán del parque de bolas contracorriente o defenderse la una a la otra cuando se las regaña (por ejemplo: “Tío, no hables así a mi prima”).

Pero tan frecuente como lo anterior es que acaben gruñéndose, peleando por el mismo juguete e incluso cascándose. Hace dos semanas mi sobrina se llevó un par de arañazos como recuerdo de un manotazo de Julia. Ayer fue Julia la que los recibió de su prima.

Pueden pasar de la paz y el amor a la gresca en cuestión de segundos.

Y por lo que hablo con otros padres recientes sobre la relación entre hermanos, me da que es así, que cuando dos niños pequeños pasan mucho tiempo juntos la cosa suele ser así de pasional.

¿Es esta también vuestra impresión?

A mis hijos no se les pega

30 junio 2011

Todo el que me conoce mínimamente sabe que no creo en el uso del azote, el cachete o el pellizco para educar a los niños, esos golpes que por no doler o doler muy poco muchos justifican.

Entiendo que un adulto pueda perder la paciencia en un momento dado y levantar la mano, pero para mí siempre es un fracaso del adulto que ha perdido los papeles. Y no entiendo a los que creen que es un método válido para educar a los niños.

Creo que se puede educar sin recurrir a la violencia, que se pueden modificar las conductas de los niños, aplicar correctivos y lograr que crezcan siendo buena gente respetuosa con los demás sin recurrir a los golpes. De hecho los golpes dudo que ayuden a lograr todo eso.

Ya he argumentado mi postura al respecto en este blog en el pasado y en varias ocasiones con mucha polémica en los comentarios que imagino que hoy se repetirá.

También lo he hecho hablando con familia y amigos. Y me consta que en mi entorno han tomado nota y no levantarán la mano a mis hijos ni les amenazarán con ello.

¿Pero qué pasaría si no fuera así?
¿Qué pasaría si estando totalmente en contra del cachete un abuelo o un tío de nuestros niños les pegase? Imagino que dependería mucho de sí ha sido una pérdida de nervios y reconoce su error (incluso tendría sentido pedir perdón al niño a posteriori) o si se mantiene en sus trece.

Lo que sí creo es que los padres tenemos la prerrogativa de sentar unas bases educativas (y equivocarnos haciéndolo) que los demás procuren respetar, aunque crean que nos equivocamos. Nuestra es la responsabilidad última a fin de cuentas.

¿Adoptar a un niño para abofetearlo casi el primer día?

02 diciembre 2010

Yo hay cosas que no entiendo. En ocasiones he hablado en este blog de que no creo que haya que pegar jamás a un niño, bajo ningún concepto.

Es sorprendente encontrar adultos sensibles, razonables, inteligentes, que justifican el tortazo a tiempo
. Las excusas son muchas: que no se les hace apenas daño físico, que no se puede razonar con ellos, que a ellos sus padres también les pegaron y no pasó nada…

Son las mismas excusas que hace una o dos generaciones se oían respecto a la violencia a la mujer. Dar una bofetada puntualmente a la pariente no era para tanto, algo habría hecho, si no se te va a subir a la chepa, a su madre también la arreó su padre en alguna ocasión y fueron una matrimonio estupendo…

Todo se resume en algo muy sencillo, muy de base: un ser humano jamás debería ejercer la violencia contra otro. Menos aún si es de su entorno familiar. Menos aún si se le quiere. Menos aún si está en una situación de inferioridad.

Todo lo demás es maquillar la ética.

Y recuerdo hoy este tema a raiz de una noticia tremenda que veo en la web del periódico Latino: Investigan a unos españoles por golpear presuntamente a sus hijos colombianos adoptados

La cosa es así: una pareja de españoles acudieron a Colombia a completar la adopción de tres hermanos de corta edad y traérselos a España. Los niños ya eran sus hijos, tenían nacionalidad española, probablemente niños muy deseados por los que habrán esperado y tramitado mucho.

Y entonces aparece un vídeo grabado en un ascensor en el que el padre abofetea y trata con violencia a uno de los pequeños. Ahora les ha tenido sentados en el banquillo y casi con toda seguridad esos niños, que ya eran legalmente sus hijos, dejarán de serlo.

La madre en el vídeo parece destrozada. Imaginad las ilusiones rotas. Y el padre es muy posible que esté igual, y que sea una de esas personas inteligentes y sensibles que creen que “quien bien te quiere te hará llorar”.

Me gustaría saber si sigue creyéndolo, me gustaría saber si no percibe un abuso de posición injustificable al verse en el vídeo.

Queda el debate abierto de si la medida adoptada es excesiva. Pero si yo hubiera sifo el funcionaro colombiano que acaba de entregar a esos niños y veo el vídeo, probablemente hubiera procedido de igual manera. No me quedaría viviendo tranquila con la duda de a quién he entregado tres pequeños.

Las rabietas atacan de nuevo

28 septiembre 2010

Me escribe Mónica vía Facebook preocupada por la reacción de su hijo:

busco informacion de porque un niño de 2 años y ocho meses nos pega cuando llegamos de trabajar o cuando lo voy a buscar a la guarde ,se porta bien pero en determinados momentos como esos o cuando comemos los tres juntos se enfada y hace rabietas busco la informacion y no la encuentro necesito entender el porque para solucionar el problema es un niño muy listo y crece rodeado de cariño porque lo hace? esta todo el dia llamando a su papi y cuando llega le pega o le chilla y a mi tambien ,si tienes informacion sobre el tema porfavor coméntalo en algun articulo plis

El cuento Mis Rabietas de Mónica Kot, a partir de 2 años

Es difícil prestar consejo a alguien que conoces, más aún a un desconocido. Si te preocupa mucho y la reacción es exagerada tal vez puedas contactar con algún psicólogo infantil. El niño tiene casi tres años ¿No es capaz de explicaros o daros pistas de que le molesta o quiere con esas rabietas?

Otro caso sería hablar en general sobre las rabietas y de cómo ponerles freno.

Pocos niños, incluso los de mejor carácter, se libran de tener entre el año y los tres (los llamados “terribles dos” que a veces se prolongan más y a veces comienzan más tarde) las famosas rabietas. En algunos es algo desesperante. Pero siempre es un proceso normal que responde a que buscan su propia identidad, nuestra atención, explorar los límites o simplemente a que no son capaces de verbalizar sus deseos o frustraciones.

Muchas veces el objetivo son los padres. Son con quién más confianza y trato tienen. Muchas veces uno no descarga tensiones con su jefe sino con su pareja. Por eso existe el refrán de que dónde hay confianza da asco…

En los primeros casos suele funcionar la llamada técnica de la extinción, que (muy resumido) no es ignorar al niño sino precisamente prestarle atención y jugar mucho con él cuando está tranquilo, contento y colaborador, no hacerle caso mientras se desarrolla la rabieta (asegurándonos de que no puedar dañarse o dañar a otro) y en cuanto afloje y busque negociación o se tranquilice atenderle de nuevo. Claro que es más fácil decirlo que hacerlo, como siempre en estos casos.

En el último caso lo mejor es la paciencia, ponerse a su altura y facilitarle tanto como podamos la comunicación, que exprese lo que quiere o le molesta.

En general cuanto antes y mejor se actúe, menor será el problema de las rabietas. Pese que aquí la idiosincrasia de cada peque tiene mucho que decir.

Te recomiendo que busques información sobre esa técnica y sobre los terribles dos. Y que hagas acopio de mucho amor y de mucha paciencia.

Y dejo tu petición de consejo abierta en el blog por si hay algún padre reciente que pueda ayudarte.