Entradas etiquetadas como ‘Primavera’

Cinco curiosidades sobre la flor que quizá te gustaría conocer

Cinco curiosidades sobre la flor que quizá te gustaría conocer

1) El término flor recibe su nombre de la deidad de la mitología romana ‘Flora’, la diosa que representaba la primavera, las plantas y todo aquello que florecía en la naturaleza (y, por tanto) era una de las diosas encargadas de la fertilidad.

2) Las flores contienen distintas sustancias volátiles, muy aromáticas, que dependiendo de la hora del día o de las condiciones ambientales (especialmente la temperatura y la humedad) se desprenden, produciendo un perfume característico.

3) El motivo por el que nació la costumbre de llevar flores a los muertos fue para evitar la pestilencia que los cadáveres desprendían, ya que, antiguamente, se tenía la costumbre de velar a un fallecido durante varios días (con intención de asegurarse que realmente había muerto).

4) En la antigüedad también se usaba el término flor para referirse al estado de juventud, salud y lozanía de una persona. Por tal motivo suele decirse expresiones como ‘Está en la flor de la vida’ o ‘Murió en la flor de la vida’.

5) También se vinculaba a la pureza de las personas y, directamente, a su virginidad, de ahí que perderla se denomine como ‘desflorar’.

 

También puedes visionar esta curiosidad publicada en mi canal de Youtube https://www.youtube.com/c/AlfredLopez
Te invito a visitarlo, suscribirte, darle a ‘me gusta’ y compartir en tus redes sociales.

 

Te puede interesar leer también:

 

Fuente de la imagen: pexels

 

Este texto formó parte de mi colaboración con el podcast de divulgación Ondas Elementales, una producción de Laboratorio de Radio y Penélope Saray.

¿De dónde surge el refrán ‘Hasta el cuarenta de mayo no te quites el sayo’?

A través de mi cuenta de Twitter, @jmcruz40 me pregunta sobre el origen del refrán ‘Hasta el cuarenta de mayo no te quites el sayo’ y en qué día cae (9 o 10 de junio).

¿De dónde surge el refrán ‘Hasta el cuarenta de mayo no te quites el sayo’?

Se trata de uno de los dichos populares que, posiblemente más pronunciados y repetidos son durante el mes de mayo, sobre todo por las generaciones más mayores. Con él se quiere advertir que el tiempo frío y las temperaturas inestables de la primavera se alarga hasta pasada la primera semana de junio, aconsejando no desprenderse ni guardar todavía las ropas de abrigo (lo que comúnmente se llama ‘cambio de armario’) debido a que, a pesar de que parezca que ya ha llegado el buen tiempo y los días de calor, todavía tienen que venir jornadas en las que refrescará (sobre todo por la noche y primera horas del día).

El cuarenta de mayo cae en el 9 de junio (teniendo en cuenta que el mes de mayo tiene 31 días). Pero, evidentemente, esa advertencia meteorológica no es exacta y no quiere decir que a partir del día 10 de junio entre el calor y ya se pueda ir desabrigado. Hay que tomarlo como un consejo el cual, dependiendo de muchos factores, puede no acertar y más en los últimos años en los que el cambio climático ha provocado que hayan aumentado varios grados las temperaturas y se produzcan ‘olas de calor’ en épocas del año en las que no les corresponde.

Sobre el origen del refrán, cabe destacar que éste ya se pronunciaba oralmente hace varios siglos atrás. La primera referencia escrita aparece en 1896 en el libro “Los refranes del almanaque” (página 108) del folclorista sevillano Francisco Rodríguez Marín, en la siguiente forma:

“Hasta el cuarenta de mayo
no te quites el sayo;
Y si vuelve a llover,
vuélvetelo a poner”

 

 

Te puede interesar leer también:

 

 

Fuente de la imagen: pixabay

Con el equinoccio primaveral y la primera luna llena llega la Semana Santa y el cambio de hora

Con el equinoccio primaveral y la primera luna llena llega la Semana Santa (y el cambio de hora)

Entramos en la primavera y esto trae consigo que en 2016 un par de eventos tengan lugar al mismo tiempo: la Semana Santa y el cambio al horario de verano. Ambos coincidirán en el mismo fin de semana, algo que no siempre suele suceder, debido a que cada año la fecha en la que cae la Semana Santa es diferente al determinarse en base al calendario lunar.

Por un lado tenemos el cambio de horario el cual está estipulado para que se realice siempre en la madrugada del último domingo del mes de marzo, en esta ocasión el día 27. Tras la entrada de la primavera  se debe realizar el ya tradicional adelanto de una hora (a las 2:00 pasarán a ser las 3:00) para ajustarnos al conocido como ‘horario de verano’ y que dura hasta el último domingo de octubre, lo cual nos permitirá disfrutar de más minutos de sol por las tardes, dándonos la sensación de que va alargándose el día y deje de oscurecer a media tarde, tal y como ha ido haciendo durante el tiempo en el que nos hemos regido bajo el ‘horario de invierno’ (de octubre a marzo).

Por otra parte, como el cálculo de la fecha en que debe caer cada año la Semana Santa se realiza localizando el primer domingo tras la primera luna llena (en 2016 el 23 de marzo) del equinoccio primaveral, tenemos que este año cae en el domingo 27 de marzo y, por tanto, ese día será designado como Domingo de Resurrección (también llamado de Pascua o de Gloria), el principal día de la Semana Santa para los cristianos.

El motivo del porqué tiene que ser el domingo siguiente de la primera luna llena de la primavera tiene su origen en la tradición de la Pascua judía, la cual se celebra el 14 de Nisán del ‘calendario judío’. En esa fecha se conmemora el ‘Éxodo‘ (la salida del pueblo hebreo de Egipto), y es lo que hizo Jesús con los apóstoles en la ‘última cena‘. El calendario judío es lunar y el 14 de Nisán siempre cae en la primera luna llena después del equinoccio de primavera.

 

Te puede interesar leer:

 

 

Fuentes de las imágenes: bibliotecapublicapsm / joyerickson

¿Por qué llamamos ‘verano’ al verano?

¿Por qué llamamos ‘verano’ al verano?

Puntual al calendario, otro 21 de junio más vuelve a llegar el verano, una estación muy deseada por unos y a la que otros detestan porque no soportan o les gusta el calor. Llamamos verano a la estación más calurosa del año, pero en realidad no debería ser del todo correcto llamarla de este modo ya que debería ser conocida con el término de estío.

Antiguamente el año estaba dividido en cinco estaciones y no en cuatro como tenemos actualmente. Al igual que ahora, la época  del año en la que las temperaturas comenzaban a descender correspondía al otoño, llegando después el invierno, en el que el tiempo era totalmente gélido.

Coincidiendo con el inicio del año (recordad que antiguamente marzo era el primer mes del calendario) llegaba el periodo en el que comenzaba el buen tiempo, conocido igual que ahora como ‘primavera’ (un término compuesto por las palabras latinas ‘prima’ -primera- y ‘ver’ –periodo de calor suave o entrada del buen tiempo). Le seguía el ‘verano’, en el que las temperaturas eran algo más cálidas, pero no sofocantes. Podríamos decir que este periodo abarcaba parte del mes de mayo y prácticamente todo el mes de junio.

El término ‘verano’ proviene del latín ‘ver’ cuyo significado (como ya he indicado al describir la palabra primavera) significa periodo de calor suave, por lo que nuestros antepasados no denominaban ‘verano’ al periodo más caluroso del año, sino que el término utilizado para esos días de calor sofocante era ‘estío’ (julio, agosto y primeros días de septiembre) y de ahí proviene términos como ‘época estival’, ‘tiempo estival’...

Por tanto, a lo que nosotros conocemos como ‘verano’ deberíamos llamarlo ‘estío’.

Muchos son los expertos que apuntan a que las estaciones del año hubiesen tenido que quedar como primavera, estío, otoño e invierno, pero la generalización del término verano se impuso a la de estío, quizás por ser mucho más fácil a la hora de pronunciar. Sin embargo en muchos lugares y lenguas se conservó (en catalán al verano se le llama ‘estiu’, en francés ‘été’ o en italiano ‘estate’… por poner unos pocos ejemplos).

Hay mucha literatura que hace referencia al estío como la estación más calurosa del año e incluso en la obra “Don Quijote de la Mancha”, en el capítulo 53 de la segunda parte titulado “Del fatigado fin y remate que tuvo el gobierno de Sancho Panza” nos encontramos con el siguiente pasaje:

‘‘Pensar que en esta vida las cosas della han de durar siempre en un estado es pensar en lo escusado; antes parece que ella anda todo en redondo, digo, a la redonda: la primavera sigue al verano, el verano al estío, el estío al otoño, y el otoño al invierno, y el invierno a la primavera, y así torna a andarse el tiempo con esta rueda continua; sola la vida humana corre a su fin ligera más que el tiempo, sin esperar renovarse si no es en la otra, que no tiene términos que la limiten’’

 
 

Portada Vuelve el listo que todo lo sabe

 

Curiosidad que forma parte del libro “Vuelve el listo que todo lo sabe” de Alfred López.
Compra el libro online y recíbelo cómodamente a través de Amazón: http://amzn.to/2CbI1Cw

 

 

Fuentes de consulta:  Para todos la 2 (Rtve) / Muy Interesante / etimologias.dechile / educa.jcyl
Fuente de la imagen:  Micah Camara (Flickr)