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Destripando bulos: No, no hay un estudio sobre tocar las tetas y la reducción de la ansiedad en los hombres

Destripando bulos: No, no hay un estudio sobre tocar las tetas y la reducción de la ansiedad en los hombresSi eres asiduo a las redes sociales o a la web Menéame (en el que los usuarios comparten enlaces de las noticias que se van publicando, dándole mayor o menor repercusión a través de los votos y un algoritmo) te habrás encontrado que una curiosa noticia se ha convertido en la más leída del portal de las últimas horas (con un gran número de votos, comentarios y, sobre todo, clics al enlace original en la página web arg21.com) y cuyo titular era: ‘Tocar tetas reduce la ansiedad en los hombres en un 90%’.

Al llegar a la portada de dicho portal, un gran número de usuarios lo han compartido en sus redes sociales (entre ellos la propia cuenta de Menéame) e incluso algún que otro profesional de los medios de comunicación ha hablado de ello, dándole credibilidad al tema.

Destripando bulos: No, no hay un estudio sobre tocar las tetas y la reducción de la ansiedad en los hombresEl texto de la noticia explicaba que se había […]comprobado tras un reciente estudio llevado a cabo en la Universidad de Medicina de Santa Fe, Colombia, que la ansiedad en los hombres puede reducirse hasta en un 90% tocando los pechos de mujeres, propiciando que la estrecha relación aporte más confianza al hombre. Así se ha demostrado con 200 hombres con edades comprendidas entre 20 y 60 años.[…] Evidentemente, no se indicaba en ninguna parte quién había sido el responsable del estudio o ponía enlace alguno al mismo.

Pero la noticia meneada (el 26 de mayo de 2020 al mediodía) llevaba publicada en la mencionada web arg21.com hace un año, concretamente desde el 25 de marzo de 2019.

Destripando bulos: No, no hay un estudio sobre tocar las tetas y la reducción de la ansiedad en los hombresLo también curioso del asunto es que la nota no era original de este medio de comunicación argentino, sino que algún miembro de su equipo la había copiado literalmente (sin citar ni enlazar la fuente original) de la página haynoticia.es, una web creada exclusivamente para compartir noticias falsas (tal y como indica en su encabezado) y que son creadas por los propios redactores que en ella trabajan*.

La nota en haynoticia.es (con el mismo título y exacto texto, solo varía la imagen que ilustra la entrada) fue publicada el 27 de febrero de 2019, no habiendo ni una sola evidencia que otro medio o web la publicase con anterioridad a esa fecha pero si que fueron bastantes quienes, desde entonces, la han compartido en redes, foros y blogs.

Si se realiza un búsqueda exhaustiva en Google, podemos encontrar que todas las noticias relacionado con el tema son un ‘copy&paste’, variando quizá algún termino (en lugar de tetas ponen pechos o bubis), pero básicamente todo el resto del texto es el mismo. Tampoco se encuentra ningún estudio relacionado con el tema y la ‘Universidad de Medicina de Santa Fe’, debido a que dicha institución docente no existe y todo lo que aparece con ese nombre está relacionado con esta noticia falsa.

Destripando bulos: No, no hay un estudio sobre tocar las tetas y la reducción de la ansiedad en los hombres

 

Link a Menéame: https://www.meneame.net/story/tocar-tetas-reduce-ansiedad-hombres-90-1/2
Link a arg21.com: http://www.arg21.com/nota.asp?id=4629&t=Tocar-Tetas-reduce-la-ansiedad-en-los-hombres-en-un-90
Link a haynoticia.es: https://haynoticia.es/tocar-tetas-reduce-la-ansiedad-a-los-hombres-en-un-909999/

 

ACTUALIZACIÓN (28/5/2020): Menéame, tras comprobar que la publicación era un bulo, ha decidido descartar manualmente la noticia y cerrar el tema (a pesar de haber sido inmensamente compartido y ser una de las entradas más leídas de los últimos días) y así lo anunciaba tanto a través de Twitter como de su web.

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*NOTA: Inicialmente indiqué que el contenido publicado en haynoticia.es es creado por los usuarios, pero en realidad lo escribe el equipo de redactores que trabajan para la web, siendo todo el contenido original e inventado por ellos mismos, tal y como me han indicado desde la propia página.

Destripando bulos: La palabra ‘sincera’ y la falsa etimología que circula por la red

A través de las diferentes redes sociales y muy especialmente Whatsapp, Facebook, Twitter e Instragram se comparten cada día infinidad de memes y contenidos virales, siendo muchos de ellos bulos o Fake News.

Destripando bulos: La palabra ‘sincera’ y la falsa etimología que circula por la red

Entre los muchos bulos que se comparten siempre tienen sitio las falsas etimologías; orígenes inventados sobre algún término o expresión, dándole una procedencia totalmente falsa y errónea respecto a la verdadera historia.

Hace unos años en este mismo blog publiqué un post titulado La importancia de comprobar las fuentes para que no te cuelen un fake (bulo) en el que ponía en entredicho a una página dedicada a falsear etimologías, con el propósito de echarse unas risas el autor y ver cuántos pardillos se las creían.

A pesar de que somos muchos quienes trabajamos para divulgar contenidos interesantes y, sobre todo, verdaderos, todavía queda mucho trabajo por hacer y, por tal motivo, de vez en cuando voy publicando este tipo de entradas en las que me dedico a destripar los bulos que voy encontrándome o me llegan a través de mis redes sociales.

Destripando bulos: La palabra ‘sincera’ y la falsa etimología que circula por la redEn esta ocasión deseo destripar el bulo que circula sobre el término ‘sincero’ alrededor del cual existe una etimología popular y muy compartida que indica que dicho vocablo proviene de la palabra ‘sincera’ y que ésta nació durante el Renacimiento, en el que algunos artistas con menos habilidades que otros, utilizaban un tipo de cera para modificar algunos estropicios que hacían en sus esculturas, por lo que los escultores que realizaban un buen trabajo colgaban a sus obras un cartel que ponía ‘sin cera’ y de ahí que a una persona sin fingimientos y verdadera se le conozca como sincera.

Pero esta explicación es totalmente falsa y la verdadera etimología del término ‘sincero’ proviene del latín ‘sincērus’ y cuyo significado era ‘puro’, ‘sin mezcla’ y se aplicaba originalmente a aquellos productos que no eran adulterados o no eran mezclados con otros (el vino, aceite, la harina…).

Por tal motivo, con el paso del tiempo, a las personas puras y sin engaño, que se mostraban tal y como eran y sin fingimiento alguno, se les empezó a decir que eran ‘sinceras’. Ese es el verdadero origen etimológico del término y no el que señala a los escultores renacentistas.

 

 

 

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Fuentes de las imágenes: pixabay  / Whatsapp personal

Destripando bulos: la expresión ‘salvado por la campana’ proviene del boxeo y no de ataúdes que llevaban una campana

La expresión ‘salvado por la campana’ suele utilizarse para indicar que alguien ha conseguido librarse de un peligro en el último instante.

La locución se hico muy famosa hace tres décadas al ser el título de una serie juvenil de televisión (en inglés ‘Saved by the Bell’) emitida entre 1989 y 1993.

Pero la ficción televisiva no fue el origen de la expresión, sino que la misma es mucho más antigua y se data en el último cuarto del siglo XIX en los ambientes pugilísticos de la Inglaterra Victoriana.

Destripando bulos: la expresión ‘salvado por la campana’ proviene del boxeo y no de ataúdes que llevaban una campana

Fue por aquella época en el momento en el que al boxeo, que hasta entonces había sido un deporte practicado por caballeros, empezó a practicarlo también fornidos hombres de clase baja con el fin de animar algunas veladas pugilísticas, a la vez que se apostaban grandes sumas de dinero.

Con el fin de evitar la brutalidad en las peleas, se añadieron una serie de reglas a seguir en cada combate y entre ellas se incorporó una campana con la que, a través de su sonido, se avisaba a los contrincantes en el momento en que cada asalto empezaba o finalizaba.

La dureza con la que algunos púgiles golpeaban provocaba que en más de una ocasión su contrincante quedase malherido durante el combate y el hecho de sonar la campana, para avisar que el asalto había finalizado, proporcionaba un pequeño tiempo de descanso con el que recuperar fuerzas.

Muchos han sido quienes, estando a punto de perder un combate y caer noqueados, se salvaron al sonar la campana y, una vez reanudada la pelea, consiguieron remontar y acabar ganando.

Esta es la explicación, sobre el origen de la expresión ‘salvado por la campana’ que dan la inmensa mayoría de expertos y etimólogos, pero a pesar de ello, corre por la red (desde hace mucho tiempo) otra explicación que, aunque tiene su lógica, no es la verdadera (es uno de los tantísimos bulos que se comparten).

Destripando bulos: la expresión ‘salvado por la campana’ proviene del boxeo y no de ataúdes que llevaban una campanaDicha explicación (que se ha hecho viral en más de una ocasión) es la que da como origen a un tipo de ataúdes que llevaban incorporada una campana y que podía ser tocada desde el interior, en caso de que la persona enterrada no estuviera realmente muerta.

Esas explicaciones virales indican que dichos ataúdes se realizaron en la Edad Media, lo que es un dato totalmente erróneo, ya que sí que existieron pero fue hacia mediados del siglo XIX, coincidiendo con la publicación del famoso su cuento de terror ‘El entierro prematuro’, de Edgar Allan Poe, y a una serie de casos de catalepsia que se dieron por la época. Con el propósito de no ser enterrados vivos (en caso de ser catalépticos) muchas fueron las personas que encargaron que, si morían, se les enterrase en un ataúd con campana.

No se sabe a ciencia cierta si se dio algún caso en el que alguien logró ser desenterrado tras tocar la campana (aunque sí hay muchos relatos de ficción publicados en aquella época), pero en ningún momento se vinculó la expresión ‘salvado por la campana’ con ese hecho.

 

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Fuente de la imágenes: aibaboxing (Flickr) / Redes Sociales

Destripando bulos: La absurda leyenda urbana sobre los ‘desvirgadores profesionales’ de la isla de Guam

Corretea por la red una serie de listas que recogen hechos sorprendentes del planeta, siendo una de las anotaciones que incluyen la sorprendente historia de que en la ‘isla de Guam’ (situada en el Océano Pacífico Occidental, en un archipiélago próximo a Filipinas) existe una antiquísima ley por la cual las mujeres no pueden casarse siendo vírgenes y, por tanto, antes de contraer matrimonio deben haber sido desfloradas por un hombre que no vaya a ser su futuro marido. Para ello (según indican esas publicaciones) se constituyó el oficio de ‘desvirgador oficial’: hombres que viajan por toda la isla ofreciendo sus servicios a las muchachas que están a punto de celebrar su boda.

Destripando bulos: La absurda leyenda urbana sobre los ‘desvirgadores profesionales’ de la isla de Guam

Pero como podréis imaginar esto no deja de ser una absurda leyenda urbana debido a que no existe (ni ha existido) una ley en Guam prohibiendo contraer matrimonio a las jóvenes vírgenes si estas no habían sido previamente ‘desfloradas’.

La isla de Guam pertenece desde 1898 a los Estados Unidos (considerada como ‘Territorio no incorporado’), hasta ese año, y desde el siglo XVI, había sido una de las muchas colonias del Imperio Español en el Pacifico, bajo el nombre de ‘isla de Guaján’.

Ni en la legislación española de la época, vigente durante cuatro siglos, ni en la estadounidense (aplicada a la isla desde finales del siglo XIX) hay mención alguna al tema del inconveniente de la virginidad de las mujeres para contraer matrimonio. Tampoco existe referencia alguna anterior a 1562, año en el que la isla fue colonizada e incorporada a la Corona Española.

Desde 1950, la Isla de Guam disfruta de legislación propia al ser considerada como Territorio no incorporado de EE.UU. y en ninguna de sus leyes hay mención ni aparece alusión alguna al tema del desvirgador oficial ni al inconveniente de contraer matrimonio siendo todavía virgen. En el siguiente enlace podéis leer el documento (en pdf) con las leyes que rigen en Guam respecto a las uniones matrimoniales: http://www.guamcourts.org/CompilerofLaws/GCA/19gca/19gc003.PDF También cabe destacar que formulé una consulta a la Secretaría de la Corte Suprema de Guam recibiendo como respuesta que se trataba de un bulo (fake).

 

 

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Fuente de las imágenes: desmotivaciones / adadabsurdum / imgur / cuantocabron

Destripando bulos: el #BlueMonday no es el día más triste del año, surgió de una campaña publicitaria

Desde 2005, cuando llega el tercer lunes del mes de enero, las redes sociales y los medios de comunicación se llenan de mensajes y noticias que hablan de esa jornada como ‘el día más triste del año’, siendo utilizada la etiqueta #BlueMonday para darle una mayor visibilidad.

Destripando bulos: el #BlueMonday no es el día más triste del año, surgió de una campaña publicitaria

Aunque han tratado de convencernos de que el ‘lunes triste’ es consecuencia de un concienzudo análisis de todos los días del año, la incidencia que tiene ese día en el estado de ánimo de las personas y múltiples variantes como puede ser los días que han pasado desde que se acabaron las vacaciones de Navidad, el grado de (in)satisfacción tras no haber cumplido (supuesta y mayoritariamente) los ‘propósitos de Año Nuevo’, la famosa ‘cuesta de enero’, los días que faltan para que llegue un puente o vacaciones y todo ello agitado en una coctelera y disfrazado de ecuación matemática es lo que dio como resultado que el tercer lunes de enero fuese nombrado como el más deprimente.

Detrás de dichas conclusiones se encontraban dos elementos: por un lado el psicólogo Cliff Arnall, quien había desarrollado una supuesta fórmula por la cual determinaba que ese día era el más triste del año y, por otro, la agencia de viajes Sky Travel, que fue quien hizo el encargo al investigador para lanzar una campaña publicitaria con la que incentivar a la población a contratar viajes y escapadas con el fin de superar con más optimismo ya no solo esa jornada sino el mes de enero en sí.

Los resultados del informe de Cliff Arnall los disfrazaron como oficiales y científicos, ya que fueron acompañados del supuesto aval de la Universidad de Cardiff, donde el investigador había estado ejerciendo como profesor, aunque en el momento de lanzarse la campaña del Blue Monday ya no trabajaba para dicha institución (y así lo hicieron saber, por activa y por pasiva, los responsables universitarios).

Muchos son los medios e investigadores científicos que llevan años tratando de advertir que el Blue Monday no es más que un despropósito y el resultado de una patraña (que incluso ha tomado tintes supersticiosos y pseudocientíficos) y que en realidad este día no deja de ser ni mejor ni peor que cualquier otro lunes del resto del año.

Destripando bulos: el #BlueMonday no es el día más triste del año, surgió de una campaña publicitariaCabe destacar que se bautizó como ‘Blue Monday’ debido a que, en inglés, el término ‘blue’ no solo se utiliza para el color azul sino también para referirse al estado de tristeza y melancolía y es muy común que en la cultura anglosajona se use este color para representar ese estado de ánimo (de ahí que en la película de la factoría Disney ‘Inside Out’ el personaje que encarna a la tristeza sea azul).

Como apunte final, señalar que desde hace varios años (y tras las múltiples críticas recibidas) el propio Cliff Arnall se ha convertido en un acérrimo defensor y activista del #StopBlueMonday.

 

 

 

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Fuente de las imágenes: pexels / deviantart

Todas las bolas del sorteo de Navidad pesan exactamente lo mismo [Destripando bulos]

Como es habitual por estas fechas, numerosísimas son las publicaciones que se comparten a través de las redes sociales (especialmente por Whatsapp) en las que se dan todo tipo de datos –muchos de ellos falsos- respecto al sorteo del Gordo de Navidad y la probabilidad que existe de que toque un número u otro.

Todas las bolas del sorteo de Navidad pesan exactamente lo mismo [Destripando bulos]

Uno de esos bulos es el que se refiere al peso de las bolas del sorteo y en él se explica que cuanto más alto es el número más pintura ha tenido que ser utilizada para escribirlo.

Esto, según esta absurda teoría sin fundamento alguno, haría que esas bolas correspondientes a una numeración alta pesasen más y, por tanto, a la hora de situarse dentro del bombo, tras ser girado, irían a parar (debido a ese peso extra) al fondo de éste, junto al orificio por el que se extraen, teniendo más probabilidad para salir.

Y es que, curiosamente, hay otras publicaciones que dicen lo diametralmente opuesto y en lugar de mencionar la pintura hablan de vaciado en parte de la bola, ya que los números están tallados y, por tanto, cuanto mayor es el número menos pesa y tiene una menor posibilidad de ir al fondo del bombo y ser extraído. Como veis dos versiones totalmente diferentes y que ninguna de las dos es cierta ni correcta.

Todas las bolas que entran en el sorteo de la Lotería de Navidad (ya sean las que contienen los premios –1.807- como las cien mil de los números correspondientes a los décimos – del 00000 al 99999-) pesan exactamente lo mismo: ‘3 gramos’ cada una, y, además, tienen las mismas medidas: ‘18,8 milímetros’ de diámetro. El agujero que traspasa cada una de las bolas (para que una vez extraídas puedan ser colocadas en las liras, con el fin de facilitar su comprobación) es de 4 milímetros.

La técnica para escribir en cada una de las bolas (ya sea el número participante o el premio) no se realiza con ningún tipo de pintura ni vaciado sino que se hace mediante láser, lo que no varía en absoluto ni su peso ni tamaño y, por tanto, todas las bolas de los dos bombos (premios y números) tienen exactamente las mismas posibilidades de situarse al fondo del bombo junto al orificio de salida.

 

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Fuente de la imagen: pixabay

Destripando bulos: ‘Senado’ (o ‘senador’) no proviene del término ‘seno’

Destripando bulos: ‘Senado’ (o ‘senador’) no proviene del término ‘seno’Circula por las redes sociales un meme en el cual se explica (erróneamente) que ‘Senado’ viene de ‘seno’, añadiendo que, de hecho, esa cámara tiene forma de seno (pecho), motivo por el cual a los senadores (y políticos en general) les cuesta tanto dejar el cargo (dejar la teta).

Pero no, nada tienen que ver los términos ‘senador’ o ‘Senado’ con el de seno (tanto para referirse al pecho femenino como a un lugar) y este no es más que otro bulo viral con el que se intenta desprestigiar a la institución política utilizando la demagogia y la similitud entre dichos vocablos.

Por un lado encontramos que senador proviene del latín ‘senātor’, término compuesto por ‘senex’, cuyo significado es ‘anciano’, ‘viejo’ y el sufijo –tor (referente a una ocupación o profesión). Por tanto, el Senado era (en la Antigua Roma) el lugar en el que se reunían los hombres ancianos y sabios que habían sido elegidos como miembros de una institución cuya finalidad era aconsejar al gobierno (magistrados, emperadores, cónsules..) y que, precisamente, habían sido escogidos debido a su avanzada edad (y, por tanto, sabiduría).

Destripando bulos: ‘Senado’ (o ‘senador’) no proviene del término ‘seno’

Por otro lado nos encontramos que el término ‘seno’ tiene un origen etimológico totalmente diferente. Proviene también del latín, pero en este caso de ‘sinus’, que significa ‘concavidad’ o ‘hueco’ y que dio origen también al modo con el que conocemos el pecho.

Pero seno (debido a su forma cóncava) también se utiliza para referirse a un lugar determinado o como parte interna de algo, por ejemplo: ‘el seno del mar’, ‘en el seno de una familia’, ‘el seno de la sociedad’, ‘en el seno de la Unión Europea’ e incluso podemos leer o escuchar en alguna ocasión frases como ‘[…]ha sido estudiado en el seno del Senado[…]’.

 

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Fuentes de las imágenes: Facebook / Wikimedia commons

Destripando bulos: La expresión ‘Más vale maña que fuerza’ no tiene nada que ver con las aragonesas [#StopBulos]

Destripando bulos: La expresión ‘Más vale maña que fuerza’ no tiene nada que ver con las aragonesas [#StopBulos]Días atrás, a través de twitter, mi amiga Ana (@ANASAYEK) me pasaba un meme, que le había llegado, en el que se explicaba que durante el Primer Sitio de Zaragoza las mujeres (con Agustina de Aragón a la cabeza) defendieron la Puerta del Carmen, acabando con la vida de 4312 soldados franceses y que, de ahí, surgió la expresión ‘Más vale maña que fuerza’ (cuyo significado es que ‘es mejor utilizar la habilidad e inteligencia para conseguir un fin en lugar de la violencia o fuerza bruta’), haciendo una clara alusión al gentilicio coloquial ‘maña’ que se utiliza para referirse a las aragonesas.

Pero, como en tantas otras ocasiones, esta se trata de una etimología errónea y totalmente equivocada que, ha sido ampliamente difundida y son muchas las personas y páginas que lo defienden como origen de la expresión.

Nada tiene que ver el término ‘maña’ (referida a la destreza y habilidad) con el vocablo utilizado para llamar de un modo  coloquial a las personas originarias de Aragón (maño, maña, mañico, mañica…).

Por un lado nos encontramos que ambos términos polisémicos (palabras que, a pesar de pronunciarse o escribirse de un mismo modo, tienen significados diferentes) tienen orígenes distintos.

El vocablo que se refiere a la habilidad procede del latín vulgar *mania, utilizado antiguamente para referirse a una ‘habilidad manual’, mientras que el término que hace alusión a una persona aragonesa proviene etimológicamente del latín ‘magnus’ usado para designar a aquellas personas magnas, importantes y grandes. Pero algunos etimólogos apuntan a que maño es la aféresis y trasformación de la palabra ‘hermano’. Aunque hay quien incluso defiende que es la unión de ambos orígenes (de magnus y hermano), debido a que existen constancia de que ‘maño’ fue un calificativo utilizado entre los mudéjares aragoneses con el que se designaban afectivamente (como si formasen parte de una hermandad, como pueblo sometido).

Pero lo que pretendía con este post no es encontrar la etimología del término maña, sino destripar el bulo que vincula la expresión ‘Más vale maña que fuerza’ con el hecho histórico protagonizado por Agustina de Aragón que tuvo lugar en 1808 durante la Guerra de Independencia que enfrentó a españoles contra las fuerzas de ocupación francesas de Napoleón Bonaparte.

Y el hecho de que es imposible que dicha expresión se originase por tal motivo está en que ya era conocida muchísimo tiempo antes, existiendo múltiples referencias escritas a la misma en obras tan insignes como la comedia ‘Cada uno para sí’ del célebre autor del Siglo de Oro Pedro Calderón de la Barca, publicado en el año 1661 (un siglo y medio antes que el episodio del Sitio de Zaragoza) y en el que aparecía el siguiente texto:

«Hernando Como digo de mi cuento,
empezando finalmente, ¿es más ser uno valiente
que darle en el pensamiento
que lo es? No. Pues, ¡ea, desvelos!,
tratemos de envalentar,
manos a labor, y dar
heroico fin a mis celos.
Salga Simón a campaña,
que esto, sin que el refrán tuerza,
más quiere maña que fuerza»

Por tanto, queda demostrado que dicha expresión ya se pronunciaba como refrán popular varios siglos antes que el supuesto origen zaragozano. Según el Corpus Diacrónico del Español (CORDE), ya hay constancia escrita de la forma ‘maña que fuerza’ en el año 1652.

 

 

 

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Fuentes de consulta: cvc.cervantes / cervantesvirtual (descarga del pdf del libro ‘Cada uno para sí’ de Pedro Calderón de la Barca) / etimologias.dechile / RAE (1) / Corpus Diacrónico del Español (CORDE) / RAE (2) / 86400.es / webislam / eltostondeluismi

Fuente de la imagen: Viral en Twitter y Redes Sociales

La leyenda urbana sobre Albert Einstein y sus malas notas de estudiante

La leyenda urbana sobre Albert Einstein y sus malas notas de estudiante Uno de los virales que más tiempo lleva correteando por las redes sociales y los blogs es el relato que explica que Albert Einstein de pequeño padecía tartamudez, tenía cierto retraso psicomotriz y problemas de aprendizaje (asegurándose que sacó unas pésimas notas durante su periodo de estudiante).

Pero en realidad el genio de la física y padre de la teoría de la relatividad (ganador del Premio Nobel de Física de 1921) no padeció ninguno de esos problemas, todo lo contrario, siempre fue un muy buen estudiante que sacaba unas notas más que aceptables.

No tuvo problemas de tartamudez, aunque sí que es cierto que empezó a hablar más tarde de lo que lo hacen otros niños, pero los expertos han confirmado que no se trataba de un retraso, sino un reflejo de su carácter introvertido, observador y reservado. Mientras otros hablaban el pequeño Einstein observaba, aprendía y memorizaba.

Entonces ¿de dónde surge que sacaba malas notas? Pues del modelo de calificación que se empleaba en Suiza, donde se trasladó para realizar sus estudios superiores. En el país transalpino se calificaba del uno al seis (siendo el uno la nota más baja y seis la más alta). Albert era de los que sacaban todo con seis y excepcionalmente algún cinco. Por el contrario, en Alemania (de donde era originario) la calificación en las escuelas era totalmente a la inversa: el uno era la nota más alta y el seis la más baja.

De ahí que sin tener en cuenta el método de calificación suizo, alguien (muchos años después) al ver las notas de Einstein llena de seises y algún cinco, pensó que había sido un pésimo estudiante y ahí nació el mito de las malas notas que en realidad nunca sacó.

 

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Fuente de la imagen: Wikimedia commons

Destripando bulos: Mozart sí que se llamaba ‘Amadeus’

Destripando bulos: Mozart sí que se llamaba ‘Amadeus’Desde hace varios años lleva correteando por las redes sociales un bulo en el que se afirma que el nombre completo del compositor austriaco Mozart (popularmente conocido como Wolfgang Amadeus Mozart) era Joannes Chrysostomus Wolfgangus Theophilus Mozart y que término ‘Amadeus’ no formaba parte de su nombre, sino que se trataba de un apodo, que según afirma el bulo significa ‘amado por Dios’ y que le fue asignado por un príncipe prusiano (no indican de quién se trataba) al quedar maravillado por las composiciones del genial músico.

Pero esto no deja de ser uno más de los muchísimos bulos que corren por la red sin fundamento alguno y que el desconocimiento (y muchas veces el aburrimiento) fomentan.

Tan solo tenéis que hacer una sencilla búsqueda en Google poniendo “Mozart no se llamaba Amadeus” y os aparecerá como resultado cientos de páginas que se han creído el mencionado bulo y lo han compartido (copia y pega) sin preocuparse de averiguar si eso es cierto o no.

En realidad ‘Amadeus’ no era ningún apododo del compositor y sí que formaba parte del nombre de Mozart, ya que era la forma en latín del griego ‘Theophilus’ o del alemán ‘Gottlieb’. De ahí que también podáis haber encontrado que se le nombra de esos dos modos. Dichos nombres (que en castellano son traducidos como ‘Amadeo’ o ‘Teófilo’) significan literalmente ‘Que ama a Dios’ (y también utilizado con el sentido ‘amado por Dios’ pero no por el motivo que asegura el bulo).

En su certificado de bautismo (del 28 de enero de 1756), el compositor aparece registrado como ‘Joannes Chrysost Wolfgangus Theophilus’; los dos primeros nombres (Joannes Chrysostomus) por el santo que se celebraba el día de su nacimiento, Wolfgangus lo recibía por parte de su abuelo paterno y Theophilus de su padrino de bautizo: Joannes Theophilus Pergmaÿr.

Destripando bulos: Mozart sí que se llamaba ‘Amadeus’ (certificado de bautismo)

Así pues, en caso de que alguien trate de corregiros al nombrar a Amadeus Mozart y os diga que en realidad no se llamaba de ese modo solo tenéis que enseñarle este post para que salga de su error.

Bajo estas líneas la captura de uno de esos memes virales que se comparten por la red

Captura bulo viral 'Mozart no se llamaba Amadeus'

 

Lee y descubre más historias como esta en el apartado ‘Destripando Mitos, Leyendas Urbanas y Supersticiones’ de este blog

 

Fuentes de las imágenes: Wikipedia / Redes Sociales / Wikimedia commons