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Podrán cortar todas las flores, pero no podrán detener la primavera. (Pablo Neruda)

Al borde de la depresión postvacacional… y el frigorífico apestando

Hoy me solidarizo con mis queridos árboles y, aunque por razones muy diferentes, también moriré de estrés. Acabo de regresar de las vacaciones navideñas y la luz se había ido de casa hace dos semanas. Cuando hemos entrado el frigorífico ha salido corriendo por el pasillo, dejando tras de sí un pestilente rastro de olor a muerto.

Hacia mediados de noviembre, una semana antes del famoso Día de Acción de Gracias, los norteamericanos celebran el National Clean Out Your Refrigerator Day, o sea, el Día Anual de la Limpieza del Frigorífico. Dicen que es la única manera de guardar dentro el gran pavo al que les obliga la vieja tradición gastronómica. Y de acordarse de limpiar el electrodoméstico al menos una vez al año.

Los españoles somos menos disciplinados pero creo que más propensos a descongelar la nevera varias veces al año para tan higiénica costumbre, que al mismo tiempo reduce considerablemente el consumo eléctrico al retirar el hielo acumulado en su interior.

En mi caso, he pasado cuatro horas entre arcadas y estropajos, intentando inútilmente arrancar de la nevera la nauseabunda pestilencia. Lo he probado todo (jabón, bicarbonato, vinagre, limón) pero sin éxito. Si algún lector me puede dar un consejo para acabar con el hedor sin necesidad de tirar el frigorífico le quedaré eternamente agradecido.

Limpieza, maletas, montaje imposible de juguetes de los Reyes, preparación de las mochilas escolares de los niños tras incansable búsqueda de sus tareas navideñas, inútil quema generalizada de incienso, jardín invadido por las malas hierbas, los 15 gatos del vecino celebrando ruidosamente la llegada de su celo en una azotea que ya es definitivamente la de ellos… ¿Era ésta la rutina que tanto eché de menos entre pantagruélicas comidas familiares, reuniones de ex alumnos y dura presión consumista?

La depresión postvacacional me persigue ahora igual que yo persigo a mi frigorífico.

7 comentarios

  1. Dice ser Cris

    Después de limpiarlo con bicarbonato y limón, frotando bien, dejalo abierto unos dias. Y sino tiralo a veces merece la pena.

    08 enero 2008 | 11:14

  2. Dice ser juan

    Es gracioso… nos paso lo mismo el verano pasado al volver de Burgos, mi consejo: si puedes muévelo hasta el exterior y déjalo unos días con ambientadores y todo lo que se te ocurra (limon, bicarbonato…).Un abrazoJ. Nistal

    08 enero 2008 | 13:32

  3. Dice ser César-Javier Palacios

    Muchas gracias por los consejos. El bicarbonato está empezando a surtir efecto y creo que empiezo a tener controlada la situación. Tan sólo lamento el fabuloso cultivo de bacterias que he debido tirar a la basura. Un microbiólogo habría podido hacer una tesis doctoral con él.

    08 enero 2008 | 16:48

  4. Dice ser Tío Eli

    Es que, ¡a quién se le ocurre dejar el frigorífico desconectado y con alimentos perecederos dentro!¡¡¡Ni al que asó la manteca!!!

    08 enero 2008 | 18:30

  5. Dice ser César-Javier Palacios

    No fue a propósito Tío Eli. Llovió un poco y saltó el diferencial. Aquí, en los pueblos de Fuerteventura, las instalaciones eléctricas son muy malas y suele ocurrir. Pero hasta ahora me habían respetado las vacaciones.

    08 enero 2008 | 19:27

  6. Dice ser adrián y sole

    eso te pasa por no tener cámaras en la casa donde colgar los jamones, pimientos choriceros, melones, ajos… e incluso como manda tradición canaria, jareas y y demas salazones que habrían evitado el uso de tan “oloroso” aparato enchufado.¡¡¡¡¡¡Hay que ahorrar energía!!!!!!!Por otro lado, la solución es la escrita anteriormente; sacar la nevera, dejarla abierta, limpiarla con bicarbonato, limón y Fairy y esperar a que no se haya incrustado el olor.Si no , a las rebajas de Norte y Sur…Besos

    09 enero 2008 | 10:00

  7. Dice ser rocio

    esas cosas pasan a veces y son el regalo final de estas tremendas vacaciones rodeadas de todo y de todos. Me imagino la cara de esos ingenuos tratando de encontrar el calor del hogar entre bolsa, maletas,juguetes ….y olores.

    12 enero 2008 | 22:23

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