Reflexiones de una librera Reflexiones de una librera

Reflexiones de una librera
actualizada y decidida a interactuar
con el prójimo a librazos,
ya sea entre anaqueles o travestida
en iRegina, su réplica digital

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¿Te atreves con los trivials de libros de Regina ExLibris?

Si estás dispuesto a poner a prueba tu bibliofilia estás en el lugar adecuado, querid@, porque me he sacado del pelucón una serie de Trivials Regina ExLibris sobre una veintena de novelones.

Así que atrévete a hacer mis bibliotrivials y dame en los morros con tu bibliofilia, o bien plantéate que, quizás, ha llegado la hora de releer algún que otro título porque desmemoria te ha guiado en tus respuestas.

¿Listo? ¡Pues allá van!

(Frankenstein, 1931 / Universal)

(Frankenstein, 1931 / Universal)

(Teleñecos en cuento de Navidad / Walt Disney Pictures)

(Teleñecos en cuento de Navidad / Walt Disney Pictures)

(Matar a un ruiseñor, 1962 / Universal)

(Matar a un ruiseñor, 1962 / Universal)

Alicia en el País de las Maravillas

Alicia en el País de las Maravillas

(El Dr. Jeckyll y Mr. Hyde, 1920 / Paramount Pictures)

(El Dr. Jeckyll y Mr. Hyde, 1920 / Paramount Pictures)

La metamorfosis. Zorro Rojo. Luis Scafati

La metamorfosis. Zorro Rojo. Luis Scafati

(Madame Bovary, 1949/ MGM)

(Madame Bovary, 1949/ MGM)

(Drácula, 1992 / Columbia Pictures)

(Drácula, 1992 / Columbia Pictures)

(La Isla del tesoro, 1950 / Disney)

(La Isla del tesoro, 1950 / Disney)

(El nombre de la rosa / 20th Century Fox)

(El nombre de la rosa / 20th Century Fox)

(La Historia Interminable, 1984 / Warner Bros.)

(La Historia Interminable, 1984 / Warner Bros.)

(Cien años de soledad, Luisa Rivera / GEPRH)

(Cien años de soledad, Luisa Rivera / GEPRH)

(El Padrino, 1972 / Paramount)

(El Padrino, 1972 / Paramount)

El Principito

El Principito

El Fantasma de Canterville / EZR

El Fantasma de Canterville / EZR

(El Perfume, 2006 /Constantin Films)

(El Perfume, 2006 /Constantin Films)

(Cumbres Borrascosas, 1992 / Paramount Pictures)

(Cumbres Borrascosas, 1992 / Paramount Pictures)

“¿Sabes qué autor le sugiere la librera al viejo en la película La librería?”

La Providencia Librera es gloriosamente imprevisible, querid@s, y más en reginaexlibrislandia.

(The Bookshop, 2016 / A Contracorriente Films)

(The Bookshop, 2016 / A Contracorriente Films)

De no ser así sería impensable presenciar pequeños milagros librescos como el que viví en mi librería poco antes de echar el cierre, cuando sin saber muy bien cómo se materializaron ante mí Penélope Fitzgerald y Ray Bradbury para bailar al son que tocó un reginaexlibrislandiano asiduo dando el compás con su bastón.

Y la que suscribe acabó, atónita, dando palmas con las orejas, con el pelucón desmadejado y una sonrisa entre radiante y bobalicona que me daba la vuelta a la cara.

La cosa fue así: estaba yo lamentándome por tener que orquestar la devolución de un título de fondo cuando mi reginaexlibrislandiano, de cuya presencia no me había percatado por tener la nariz literalmente metida en el ejemplar de la discordia, me devolvió a la realidad con un rotundo par de bastonazos en el suelo (Taq, taq).

Regina: Hola, caballero, ¿cómo va?

Cliente: Bien, bien… acabo de salir del cine, de ver la última de Isabel Coixet, la de La librería. ¿La has visto? Porque a ti te encantaría, Regina.

Regina: Sí, sí, ya la he visto. Una buenísima adaptación de La librería de la grandísima Penélope Fitzgerald. A ver, la Coixet se tomas sus licencias con respecto al original, pero lo cierto es que me gustó. La ambientación es impecable y borda a los personajes principales.

Cliente: ¡Fantástico! Entonces seguro que me puedes ayudar. ¿Recuerdas qué autor le descubre la librera al viejo ermitaño que vive entre libros y que tanto se parece a mi, enclaustrado y leyendo? ¡ja, ja, ja! Y no te hablo de Nabokov y su Lolita, sino de los otros…

Regina: ¡Jajajaja! Sí, hombre, sí. Tu alter ego en la película se llama Mr. Brundish, y lo de ese autor es una de las licencias que se tomó Coixet al adaptarla. Según ha comentado, es fanática de él y, como piensa que está infravalorado, es su particular homenaje a su obra.

Cliente: Mmm, eso lo explica todo. Porque yo leí la novela hace 7 u 8 años y no me sonaba nada de eso. De ahí mi desconcierto, Regina, aunque con la cabeza que tengo… Bueno, primero le envía un título, y luego él no hace más que pedirle otros nuevos del mismo autor.

(The Bookshop, 2016 / A Contracorriente Films)

(The Bookshop, 2016 / A Contracorriente Films)

Regina: Sí, así es

Cliente:¿Y bien? ¿Quién era? ¿Qué títulos le descubre? ¿Los tienes?

Regina: Pues nada más y nada menos que Ray Bradbury, uno de los pesos pesados de la Ciencia Ficción y artífice de una de las más grandes novelas distópicas. La primera que le envía es Fahrenheit 451, después Crónicas Marcianas y la que esperaban ambos es El vino del estío

Cliente: ¡Uy, sí! Ahora que lo mencionas recuerdo un fotograma con la cubierta del de los marcianos. Pero no soy yo mucho de ciencia ficción…

Regina: Te sorprenderás absolutamente enganchado a los libros y te sobrecogerá lo certeras que son las visiones y fantasías del Bradbury de los años cincuenta en el mundo de hoy, querido.

Tras charlar largo y tendido sobre Penélope Fitzgerald y sobre los tres títulos de Ray Bradbury, mi querido reginaexlibrislandiano se fue con ellos bajo el brazo y me dejó sobre el escritorio la promesa de volver a comentarlos cuando los termine (siempre lo hace).

Ahora, si os parece, repasemos esos títulos, que son de los que siempre pueblan las baldas de mi librería:

1. Fahrenheit 451. Ray Bradbury. Fahrenheit 451 es la temperatura a la que el papel se enciende y arde. También es la novela distópica por antonomasia (junto a 1984, de G. Orwell, y Un mundo feliz, de A. Huxley), que describe una civilización esclavizada por los medios, los tranquilizantes y el conformismo. En ella los libros están prohibidos y el trabajo de los bomberos como Guy Montag es quemarlos mientras las autoridades rastrean y eliminan a los disidentes que aún conservan y leen libros. La visión de Bradbury es brutalmente profética: pantallas de televisión que ocupan paredes con folletines interactivos; avenidas donde los coches corren a 150 kilómetros por hora persiguiendo a peatones; una población que no escucha otra cosa que una insípida corriente de música y noticias transmitidas por unos diminutos auriculares insertados en las orejas. Absolutamente sobrecogedor.

Fahrenheit 451

Fahrenheit 451

2. Crónicas marcianas. Ray Bradbury. Esta colección de relatos recoge la crónica de la colonización de Marte por una humanidad que huye de un mundo al borde de la destrucción. Los colonos llevan sus deseos más íntimos y el sueño de reproducir en el Planeta Rojo una civilización de perritos calientes, cómodos sofás y limonada en el porche al atardecer. Pero su equipaje incluye también los miedos ancestrales, que se traducen en odio a lo diferente, y las enfermedades que diezmarán a los marcianos.

Crónicas marcianas

Crónicas marcianas

3. El vino del estío. Ray Bradbury. En lugar de imaginar el futuro, Bradbury reconstruye su pasado en dos títulos sucesivos (El vino del estío y El verano del adiós). El primero es la crónica agridulce del verano de 1928 a través de los ojos y la voz de Douglas Spaulding, un muchacho de doce años en Green Town. Lo fantástico y lo cotidiano y lo tierno y lo abrupto aderezan de forma brillante esta deliciosa crónica de la infancia.

El vino del estío

El vino del estío

Y, dicho lo cual, repasamos esa maravilla bibliófila que es La Librería firmada por una de las grandes damas de las letras anglosajonas del SXX:

La librería. Penélope Fitzgerald. Impedimenta. Obra maestra de la entomología librera narra odisea de Florence, una viuda de guerra que quiere montar una librería en un pueblo costero de Sulfolk en 1959. Si con eso ya hay material para una buena historia, es en los matices donde reside la maestría de Fitzgerald. Porque Florece opta por una librería no solo por bibliofilia, sino porque su experiencia profesional fue en su juventud entre libros. Porque la aldea está aislada -su acceso por tierra es un infierno y la opción más directa es en una barca de remos- y en él no existe actividad comercial. Porque el local está infestado de ratas, de humedad y de poltergeist y, para remate, porque ese enclave es el elegido por la reina social local para su ateneo cultural, motivo por el que comanda una resistencia sutil y despiadada contra la librería. Así que Florence luchará con uñas, dientes, libros y su niña-ayudante para mantener a flote su negocio y resistir ante una presión vecinal que pasa de clama tensa a tormenta a punto de estallar cuando se plantea vender ejemplares de Lolita, de Nabokov.

La librería

La librería

 

  • Y vosotros, queridos, ¿leísteis alguno de esos títulos de Ray Bradbury? ¿Y La librería, de Penélope Fitzgerald? ¿Qué os pareció?
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9 libros para rendirse al turbio encanto de las road novels

Mira que vivo de espaldas a lo real y atrincherada entre anaqueles fortificados con literatura, pero a veces la vida retoma el asedio a mi reginaexlibrislandia. Entonces mi

(Los Ángeles de Charlie / Sony Pictures Tv)

(Los Ángeles de Charlie / Sony Pictures Tv)

bibliofilia se repliega, dejo organizadas las defensas y definida la estrategia de reconquista, mientras huyo de un portazo, me atuso el pelucón, salto a mi Mustang y le meto gas para coger carretera y manta quemando el asfalto y con el maletero cargado de road novels hasta el motel más próximo.

Allí, a salvo de lo real y de la cruenta batalla, devoro de forma compulsiva ficciones de viajes sin rumbo ni posibilidad o voluntad de retorno, polvo y asfalto, excesos, gasolineras solitarias, máquinas de hielo oculta-cadáveres, piscinas en forma de riñón, café aguado, prófugos, paisajes desolados, lugares sórdidos y un maldito desconocido cuya mirada asoma vigilante cada dos por tres a tu retrovisor. También hay otra variante, la de un viaje sobre ruedas sin mapas, pero con un destino -el propio- por conquistar.

Sean del tipo que sean la verdad es que yo siempre empiezo por las tres que considero los pesos pesados del subgénero de las “road novels”, todas ellas made in USA y todas editadas en España por Anagrama: En el camino (Jack Kerouac), Miedo y Asco en las Vegas (Hunter S. Thompson) y Lolita (Nabokov).

Road Novels Anagrama

Road Novels Anagrama

En el camino, redactada entre 1948 y 1951, publicada en 1957, y escrita como monólogo interior narra los viajes en Cadillacs y Dodges desvencijados que Kerouac y los suyos hicieron por EEUU y México, y que contribuyó a la mitificación de la ruta 66. Alcohol, orgías, droga, vidas al límite y desolación, y el retrato de una América subterránea, auténtica y desinhibida en una crónica de los protagonistas de la generación beat.

Miedo y Asco en las Vegas tiene un origen casi anecdótico: cuando a H.S. Thompson -padre del periodismo gonzo en el que el plumilla es parte activa de la trama que narra- le envían a cubrir un rally en Nevada él decide ir con su abogado samoano en pos del sueño americano a Las Vegas en un descapotable rojo y con el maletero cargado de droga. Así escribe cómo, puestos de todo hasta las trancas, la pareja será muy pronto la pesadilla de casinos, policías y turistas, en una orgía de más de 72 horas de acción delirante y frenética.

Y finalmente la controvertida y genial Lolita, en la que un profesor de mediana edad que vive obsesionado por Lolita, una niña más perversa que inocente y plenamente consciente de su poder sobre él. Pronto Humbert Humbert sucumbe a su malsana atracción, y cuando muere su mujer arrastra a Lolita al asiento de su coche prometiéndole mil maravillas e iniciando un periplo por carreteras de EEUU. Un retrato ácido y visionario de los Estados Unidos, de los horrores suburbanos y de la cultura del plástico y del motel.

Y una vez repasadas estas tres indispensables, incorporo nuevos títulos de novelas de carretera y manta de la cosecha reginaexlibrislandiana por si con alguna de ellas -o con todas- logro que os rindáis al turbio encanto de las road novels:

1. Goodbye Berlín. Wolfgang Herrndorf. Siruela. Independientemente de tus inclinaciones bibliófilas, no dejes de leer el revelador relato del loco verano de dos adolescentes marginados al volante de un destartalado coche azul con el que viajan desde Berlín a Valaquia para dejar atrás una realidad que los aplasta e ir tras sus sueños. Aventuras, risas, derroche de picaresca para ir tirando, carreteras secundarias, persecuciones, personajes magnéticos, parajes surrealistas y una historia narrada con sencillez en la que uno se deja atrapar de principio a fin.

Googbye Berlin, Alevosía

Googbye Berlin, Alevosía

2. Viajes con Charley. John Steinbeck. Nórdica. En 1960 John Steinbeck tuvo una revelación dolorosa: llevaba décadas narrando la entraña de su país y de las gentes que lo poblaban, pero ¿de verdad lo conocía? Como sabía la respuesta -desconocía la mayor parte de EEUU salvo por cuanto leía en libros y diarios- decidió emprender su particular odisea estadounidense. Así que cogió a Charley, su perro, y se puso al volante de Rocinante, su autocaravana y juntos recorrieron 16.000 kilómetros atravesando una treintena de estados. De esa experiencia surgió uno de los libros más exquisitos y reveladores del premio Nobel. Solo tiene una pega: apenas alcanzada la página 20 ya te dan ganas de hacer el petate, buscarte una Rocinante y tirar millas.

Viajes con Charley, Nórdica

Viajes con Charley, Nórdica

3. Carreteras secundarias. Ignacio Martínez de Pisón. Booket. Un adolescente y su padre viajan por la España de 1974. Su única posesión es el Citroën Tiburón en el que viajan por los pueblos costeros alquilando apartamentos en urbanizaciones veraniegas, desiertas e inhóspitas en temporada baja. Esa es su vida. Sin embargo algo empieza a cambiar para ellos cuando se adentran hacia paisajes de interior llegado el invierno. En su periplo de asfalto y sin rumbo fijo, padre e hijo descubren todo tipo de cosas, no solo relativas a las gentes, los ambientes y hasta los negocios y garitos turbios con los que se topan, sino sobre lo que les rodea y sobre sí mismos.

Carreteras secundarias, Booket

Carreteras secundarias, Booket

4. Volga Volga. Miljenko Jergovic. Siruela. Todos los viernes Delal Pljevljak se pone al volante de su Volga M24 para recorrer los 116 Km que separan su casa en la costa dálmata, de Livno, Bosnia, para llegar a la oración semanal en la mezquita. Un día una repentina nevada le obliga a detenerse en un pueblecito, y allí su vida cambiará para siempre. Años más tarde, cuando Bosnia sufre una de las fases más dramáticas de su guerra civil, un director de documentales intenta aclarar las incógnitas del fatídico día de Año Nuevo en el que Delal Pljevljak se convirtió, a su pesar y con su coche, en el protagonista de uno de los más controvertidos episodios en los albores del conflicto.

5. Carol. Patricia Highsmith. Anagrama. Imbuida del talento de Patricia Highsmith para urdir tramas cargadas de suspense con personajes magnéticos, Carol es una de las grandes cimas de la escritora norteamericana. En ella, la tediosa rutina de una joven escenógrafa con un empleo precario en unos grandes almacenes estalla por los aires con la visita de una elegante y misteriosa mujer a la que atiende tras el mostrador. La atracción es mutua y ese instante desencadena una historia de seducción, de aceptación y de una amor ardiente que se consuma en un viaje sin retorno por carretera que pone patas arriba la vida de ambas a un precio que, aunque elevado, las dos están dispuestas a pagar.

Carol, Anagrama

Carol, Anagrama

6. El oscuro camino hacia la misericordia. Wiley Cash. Siruela. Wade Quillby es un perdedor, un tipo sin blanca y sin futuro que abandonó a sus dos hijas unos años atrás. También es un forajido implicado en el robo de un furgón que transportaba catorce millones de dólares. Pero la noche en que irrumpe en la casa de acogida donde viven las niñas y huye con ellas a través de las infinitas carreteras de Carolina del Norte, solo es un hombre desesperado que quiere tener una nueva oportunidad como padre. Sin embargo, ni el tutor legal de las niñas ni un ser vengativo que quiere verlo muerto a toda costa esperan que Wade pueda ganar la carrera a su pasado. Una gran road novel a medio camino entre Matar a un ruiseñor y la Carretera, de Cormac McCarthy.

El oscuro camino hacia la misericordia, Siruela

El oscuro camino hacia la misericordia, Siruela

  • Y vosotros, queridos, ¿leísteis alguna de esas road novels? ¿Qué otros títulos de carretera y manta sugeriríais? 
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Playboy publicará al Nabokov inédito

Dimitri Nabokov vuelve a la carga, y nada menos que de la mano del ideólogo de la revista Playboy. Tras anunciar hace unos meses que, por el bien bibliófilo general, desobedecería la orden explícita de su padre de quemar las 138 fichas de su inacabada The Origin of Laura, ahora llega el bombazo mediático: parte del texto aparecerá en la revista masculina del polémico Hugh Hefner, según The Wall Street Journal. Y en reginaexlibrislandia al enterarnos hemos dejado de ser un gallinero bibliófilo para metamorfosearnos en conejitas y conejitos de una mansión tan mítica como de dudosa reputación.

Al publicar parte del manuscrito de Nabokov, Hefner, que ya publicara en la década de los sesenta una entrevista a Nabokov y más tarde fragmentos de su novela Ada o el Ardor, pretende rescatarel acento literario que en su día tuvo Playboy, cuando recogiera textos de Normal Mailer, Henri Miller, adelantos de las novelas de Ian Flemming protagonizadas por James Bond, cuentos de Alberto Moravia y hasta un debate textual a doce voces entre Truman Capote, Lawrence Durrell, James T. Farrell, Allen Ginsberg, Le Roi Jones, Arthur Miller, Henry Miller, Norman Podhoretz, Georges Simenon, Isaac Bashevis Singer, William Styron y John Updike.

 

 

The Origin of Laura, que quedó inconclusa en 1977 a la muerte de Nabokov, disecciona la tristeza de un hombre que, abatido por la escandalosa promiscuidad de su esposa, se refugia en el recuerdo de una entumecida obsesión de antaño por una muchacha mucho más joven que él.

El texto, que aparecerá en el número de Playboy de diciembre de 2009, también saldrá a la venta en formato libro unos días antes, el 17 de noviembre, editado por Alfred Knopf, según lleva Amazon anunciando varios meses en su web.

 

 

Así que a nosotros en reginaexlibrislandia, que ya en su día nos revolvíamos ante la desobediencia de Dimitri con respecto a la voluntad de Nabokov sobre su incloncluso parto literario, nos humean hasta nuestras orejas de conejitos. Porque el hijo, amparándose en el bien bibliófilo general, primero saca a subasta el texto y ahora, además, negocia publicar parte del texto en Playboy.

No se trata de dónde aparezca The Origin of Laura, queridos. Cuando se trata de leer un texto, cualquier soporte es bueno, sea en formato libro o seriado en periódicos y revistas. En mis confines libreros lo que cuestionamos es el proceder del tal Dimitri.

Y vosotros, reginaexlibrislandianos de pro, ¿qué opináis del quehacer de Dimitre con respecto de la inacabada y póstuma novela de su padre? ¿Conocíais el ramalazo literario de Playboy? ¿Os gusta leer Literatura en revistas y periódicos?

“Si Nabokov quiso que su Laura ardiera, ¿por qué la publican?”

En reginaexlibrislandia hay tardes para las que la Providencia Librera designa tertulias literarias que tienen el encanto de lo inesperado.

Sin ir mas lejos ayer bastó con que un cliente asiduo se adentrara en mis confines en busca de un novelón como Lolita para que se abriera la veda de un debate sobre el legado inédito de Nabokov.

En concreto la cosa iba sobre su inacabada Laura, una novelita cuya incineración el escritor ruso encomendó a su esposa antes de morir, tarea que ella finalmente no consumó, y que ahora su hijo ha subastado para la inminente publicación, prevista para septiembre de 2009:

– Cliente: Ya no lo dejo pasar más: hoy me pongo con Lolita.- Regina: Bueno, nunca es tarde, ¿no? Es tan turbadora como impecable y, para colmo, tiene uno de los arranques más demoledores de la historia de la literatura.

– C.: ¿A ver? Mmm: ” Lolita, luz de mi vida, fuego de mis entrañas. Pecado mío, alma mía.”

– R.: ¡Ish! No me canso de ese comienzo, y cada vez que lo releo Nabokov me deja cao. Esas dos frases son un gancho de derecha demoledor que nunca acierto a encajar sin que me tumbe.

– C.: La verdad es que es impactante… como toda la novelita sea así…

– R.: No esperes menos. ¿Has leído algo más de Nabokov?

– C.: La verdad es que no, ¿y tú?

– R.: Yo Ada o el Ardor, y sus Curso de literatura europea y Curso de literatura rusa, que son compendios de las clases que impartió en su época docente. Te las recomiendo como guías de lectura.

– C.: Oye, ¿y esa otra de la que hablan en La Vanguardia, la que dijo que quemaran?

– R.: Si, Laura. Su novela inacabada, ésa que le pidió a Vera, su mujer, que quemara, pero que ella no echó al fuego. Lo que hizo fue confinar las fichas manuscritas en una caja de seguridad en Ginebra, y ahora su hijo ha decidido subastarlas para su inminente publicación.

– C.: ¡No me jodas, qué buitre! Pero si Nabokov quiso que su Laura ardiera, ¿por qué la publican?

Y justo ahí fue cuando otro librero y un par de espontáneos emergieron por entre mis baldas, al parecer incapaces de desoír la llamada de una buena charla sobre letras.

¿Deben respetar la voluntad de Nabokov de destruir el manuscrito inacabado de Laura? ¿O por el contrario hacen bien en editarlo para brindar a legiones de lectores la oportunidad de leer otra novela de uno de los genios de las letras?

De los cinco que parloteábamos en mis confines dos estaban a favor de la publicación de Laura en el nombre de la Literatura, mientras que otros dos afirmaban que debía respetarse la voluntad del creador de Lolita, máxime tratándose de una obra inacabada.

En cuanto a la quinta voz en discordia, la mía, mucho me temo que no hubo consenso entre mis dos mitades.

Así que mientras mi pelucón librero insistía en que Laura debe circular entre los lectores, el resto de mi mismidad se decantaba por respetar la voluntad del padre literario de la criatura.

Y vosotros, queridos, ¿qué opináis? ¿Hacen bien en publicar Laura o deberían quemar las fichas manuscritas que la integran, tal y como el escritor ruso quiso?

Pasa un ‘San Calentín’ de novela…

Hay veces en que esto de tener personalidad múltiple tiene sus ventajas, siempre y cuando todas mis reginas disociadas alcancen un consenso relativo, claro.

Por ejemplo, la semana pasada y tras arduas deliberaciones la Cámara Baja de reginaexlibrislandia acordó en pleno la no consagración del escaparate ni de rincón alguno de la librería al inminente Día de los Enamorados.

Y no solo porque de San Valentín lo único que tolero son los bombones de licor (y si, queridos, escupo el chocolate), sino porque he visto tantas aberraciones escaparatísticas con motivos en forma de corazón y títulos tan penosamente escogidos en tan pocos días que tengo la sensibilidad en carne viva, y las retinas humeando.

Si alguien entra en mis confines pidiendo asesoramiento sanvalentiniano haré lo que libreramente pueda y siempre según mi método empático: sonsacar retazos de su relación (¿matrimonio?, ¿affaire sin futuro?, ¿idilio adolescente?, ¿romance maduro?, ¿de ella para ella, de él para él, de ella para el o de el para ella?) antes de aventurarme a ‘recetar’ libros ‘de amor’. Y cuando eso pase os lo contaré.

Pero hasta ahora quien vino buscaba otra cosa más afín al temperamento de quien suscribe:

– Mira, quería un libro para regalar el jueves, pero nada de amor ni poesía.- ¿Algo de fotografía o de viajes?

– No, me refiero a algo con lo que animarnos ella y yo. Algo para leer juntos..

– Ah, ¿dice para celebrar San Calentín?

– ¿Qué? ¿Cómo? Ja, ja, ja… si, eso, eso…

Así que durante un rato entrañable y surrealista fuimos Dorothy y el hombre de Hojalata caminando no sobre baldosas amarillas, sino sobre lomos de libros de pesos pesados de las letras con personajes y escenas de alto voltaje y bajas pasiones que ponen al lector más recio mirando a Oz.

Allá van mis clasicazos en el no-género de los títulos más escandalosos de la historia de la Literatura:

EL AMANTE DE LADY CHATTERLEY, DH Lawrence. La intensa y sugerente relación entre una mujer de alcurnia y su jardinero es todo un reflejo de la moralista Inglaterra de principios del siglo XX.

LA LOZANA ANDALUZA, de Francisco Delicado. Publicada de forma anónima en Venecia en 1528 y tachada de soez, esta novelita picaresca narra las aventuras de una joven andaluza que, con su vocación de cortesana, revoluciona la Roma del primer cuarto del SXVI.

LAS EDADES DE LULÚ, Almudena Grandes. Lulú, que siendo una niña sucumbe a la atracción por un joven amigo de la familia, se dejará arrastrar indefensa al infierno de deseos peligrosos cuando pasa la treintena.

EMMANUELLE, A. de Emmanuelle. Hacer el amor a todas horas, en cualquier lugar y con la persona a la que se desea es la ley por la que se rige Emmanuelle cuando viaja a Bangkok para reunirse con su marido.

MEMORIAS DE UNA CANTANTE ALEMANA, W,S, Devrient. Atribuido a la famosa cantante alemana W. S. Devrient, aún sigue siendo el libro más leído de la literatura erótica germana.

LA FILOSOFÍA DEL TOCADOR, Marqués de Sade. Peripecias de una joven iniciada en el sexo por tres preceptores que desconocen –o no– los límites entre el bien y el mal.

FANNY HILL, John Cleland. En este clásico de la literatura libertina y cuento de hadas erótico una incauta joven de provincias cae en la prostitución al llegar a Londres.

LA BELLA DESCONOCIDA, Guy de Maupassant. Dedicado desde joven al flirteo con una voracidad de ave de presa, Maupassant recrea sus vivencias en una colección de lo que él llamó sus «cuentos libertinos», sobre burguesas maduras que suspiran por fornidos remeros o pícaras chicas en flor.

LAS ONCE MIL VERGAS, Apollinare. Publicada entre 1906 y 1907 para un círculo restringido, se extendió como la pólvora por los salones mundanos de París, rendidos ante la desenfrenada cadena de orgías con episodios de bestialismo, sadismo, pederastia y necrofilia.

HISTORIA DE O, Pauline Réage. Cuando en 1954 se publicó en Francia, estalló como una bomba en el puritano mundo posbélico, causando escándalo y desconcierto. Medio siglo después, sigue siendo un manual iniciático al sexo de jóvenes de todas las edades y países.

DIÁLOGOS DE CORTESANAS, Pierre Louÿs. Con el subtítulo de Manual de urbanidad para jovencitas, explora sin tapujos la sexualidad femenina en los prostíbulos parisinos.

INCESTO, DIARIO AMOROSO, de Anaïs Nin. Escritos entre 1932 y 1934, son el testimonio de quien buscó la libertad desde la satisfacción de sus deseos sexuales y emocionales. Hombres, mujeres, tríos y el incesto con su padre llenan las páginas de quien se sinceró consigo misma a través de la escritura.

TRÓPICO DE CÁNCER, Henry Miller. Publicada en Francia en 1934 y prohibida en Estados Unidos hasta 1962 por lo explícito de su contenido sexual, describe el desenfreno de las peripecias etílicas y carnales de un alter ego del autor en el París de los años previos a la II Guerra Mundial.

LOLITA, Nabokov. Un profesor de mediana edad vive obsesionado por Lolita, una doceañera más perversa que inocente y consciente de su poder sobre él. Humbert Humbert no tarda en sucumbir a su malsana atracción por las nínfulas y al incesto.

Mi cliente se llevó El amante de Lady Chatterley y Los Diarios de Anaïs Nin… Cuando iba a salir se giró y me dijo:

– ¡Y que pases un feliz San Calentín!

Y vosotros, ¿qué libro os han regalado, regalasteis o regalaríais por San Valentín? ¿O pensáis que no es la ocasión para dar libros?