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Reflexiones de una librera
actualizada y decidida a interactuar
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¿Qué aterra más que Stephen King?

Si hay un ser humano capaz de escribir terror y vendérselo a todo el planeta ese es, sin duda, Stephen King. Que a mucha gente le gusta su obra es algo que, como observadora, ya intuía. Pero lo que no sabía es lo mucho, lo muchísimo que vende.

Pues bien, ahora lo sé y por partida doble: en estos casi dos años que llevo en Reginaexlibrislandia sus libros entran y salen de mis anaqueles a un ritmo constante. Sí, queridos, rara es la semana que no me compran dos o tres ejemplares en bolsillo y alguno en rústica.

Y justo estaba yo reponiendo esta mañana ejemplares de It, Cell y El Misterio de Salem’s Lot en su edición conmemorativa cuando uno de mis libreros se materializó ante mi con una mirada entre socarrona y maliciosa:

– Librero: Regina, ¿qué aterra más que un relato de Stephen King?

– Regina: ¿Alguna de sus adaptaciones a cine?

– L.: ¡Frío, frío!

– R.: ¿Su casa, que parece el escenario de sus pesadillas?

– L.: Noooo, ¡ja, ja, ja!

– R.: Mmm, ¿llegar al punto y final de El Resplandor a las cuatro de la madrugada, sola y en una noche de invierno?

– L.: Pss, podría ser, pero NO.

– R.: Vale, vale, Me rindo. ¡Suéltalo!

– L.: ¡¡¡¡Saber que lleva más de 350 millones de ejemplares de sus libros vendidos en todo el mundo!!!

– R.: Joder, eso sí que da miedo…

Cuando mi librero vio el desconcierto dibujado en mi cara se dio por satisfecho y desapareció de mi vista. Y allí me quedé yo, mirando sin ver la portada de It, empequeñecida por la enormidad de la cifra con la que me acababa de petrificar el caballero…

…¡350 millones de ejemplares de sus libros vendidos! ¿Y leídos? Si suponemos que todos esos ejemplares han sido leídos y le añadimos los préstamos en bibliotecas… ¿cuánta gente se habrá dejado aterrorizar por Stephen King?

No sé si a vosotros os gusta o no Stephen King. Yo he leído algunas de sus novelas y he de decir que me sobrecoge su capacidad para inquietar y aterrar al lector. Sí, me gusta como entretenimiento y terapia, y me quedaría con El Resplandor, El Misterio de Salem’s Lot, Cementerio de animales y mi favorita: Misery

Y vosotros, reginaexlibrislandianos de pro, ¿os gusta Stephen King? ¿Cuál es vuestro libro favorito? ¿Cómo llegasteis a él? ¿Por qué creéis que Stephen King vende tanto y lo seguimos leyendo tanto?

NOTA DE REGINA EXLIBRIS. Cínica, impredecible, obsesiva, salvaje, brutal y abrupta. Así es la enfermera Annie W i l k e s, una de las encarnaciones del mal de carne y tinta más sobrecogedoras de Stephen King, que en Misery secuestra y atormenta con enfermiza devoción a su escritor favorito para que retome una historia. El duelo entre víctima y verdugo es una bomba de relojería que explota en páginas contadas, pero su onda expansiva desestabilizará el sueño del lector más heroico muchos días después de haber sobrepasado el punto y final de la novela. Aterradoramente brillante.

Y como colofón el trailer de Misery (1990), una de las mejores adaptaciones cinematográficas con las que me he topado:

‘True Blood’: ¿de la serie a los libros?

Quién me iba a decir a mi que estas trincheras libreras en las que me dejo a diario el pelucón y la epidermis iban a ser, no ya un observatorio bibliófilo, sino antropológico en toda regla.

Así es como mis libreros y yo hemos descubierto que el 99% de las personas de entre 14 y 65 años llevan dentro un auténtico Homo Cibernéticus que desdobla su existencia en dos: la carnal y la apuntalada a bits. Ésta última es un frenético ir y venir por la Red que, por suerte para los bibliófilos de corazón y de profesión, parece que en algún momento va a parar a algún libro.

¿La prueba más reciente? True Blood, una serie norteamericana que estrenó en verano 2008 la cadena HBO y que, tras Los Soprano y Sexo en Nueva York es un auténtico bombazo catódico no sólo en EEUU si no, por supuesto, en el resto del planeta por obra y gracia de Internet.

Lo curioso es que True Blood es la adaptación televisiva de una serie de quince novelas de vampiros firmados por Charlaine Harris entre 2001 y 2008 que siempre ha tenido bastante éxito de lectores y críticas en el mercado editorial anglosajón. Su traducción al castellano llegó hace unos años de la mano de La Factoría de Ideas, pero pasó desapercibida para el gran público.

Pero ahora que se ha desatado la fiebre truebloodiana La Factoría se apresuró a tiempo a reeditar sus títulos con el cambio de portada de turno y, ¿a que no lo adivináis?

¡¡ME LOS PIDEN!!! ¡¡¡Y PARECE QUE SE LOS LEEN!!!

Así que ahí va una característica de este Homo Cibernéticos del que os hablaba: primero se bajan la serie, luego la ven, buscan los libros y se los leen.

En el caso que nos ocupa os diré que llevaba tiempo con ganas de hincarle el colmillo a la primera novela de la serie de Charlaine Harris, y creo que ha llegado su hora.

Hasta que la devore y pueda destripárosla lo justo os dejo la sinopsis de Muerto hasta el anochecer, que es la primera entrega, a la que siguen Corazones muertos y El Club de los muertos, cuyas reediciones con nueva cubierta es inminente:

Sookie Stackhouse es una camarera con un inusitado poder para leer la mente. Su don es el origen de sus problemas. Siempre acaba sabiendo más de lo que le gustaría de la gente que le rodea, de todos menos de Bill Compton, porque su mente, la de un vampiro que trata de reinsertarse en la sociedad, es absolutamente impenetrable.Cuando sus vidas se cruzan descubrirá que para ella ya no hay vuelta atrás. La aparición de un asesino en serie es la prueba definitiva para su confianza… porque ni siquiera ella sabe si Bill es su protector, o si se convertirá en su fatal asesino.  Con la primera novela de la serie de Sookie Charlaine Harris demuestra hasta qué punto su talento puede hacer que una casi imposible mezcla de vampiros, misterio, intriga y humor se convierta en una obra deliciosamente imprescindible.

Y vosotros, reginaexlibrislandianos de pro, ¿conocíais True Blood, la serie o las novelas? Si os picó la curiosidad y sabiendo que hay novelas y serie, ¿por dónde le hincaríais primero el diente a True Blood?

¿Buscáis los libros de series que os bajáis de Internet o que veis por la tele?

Aquí os dejo el trailer de la adaptación catódica de True Blood:

“¡Y yo sin Chesil Beach, de McEwan!”

Los mejores augurios bibliófilos parece que se cumplen y en estas ‘navidades sin blanca’ el libro ha sido uno de los regalos estrella, queridos. Al menos en reginaexlibrislandia.

A un par de horas del cierre de campaña es pronto para dar cifras y modelar análisis certeros, pero la caja registradora humea y mis libreros parecen sacados de un maratón de baile a lo ¿Acaso no matan a los caballos? de H. McCoy

En cuanto a mi… la sombra de María Callas interpretando Lucia di Lammermoor de Donizetti tenía más energía que yo, que me muevo por entre mis baldas como flotando pero, eso sí, con el ceño fruncido, el pelucón encrespado y los puños apretados.

Y es que el agotamiento existencial y librero sólo me deja ver lo que yo llamo mis ‘reginazos’ o, lo que es lo mismo: errores… de cálculo, de previsión, de lo que queráis, pero errores. Ajenos o propios, pero erroresssssssssss.

En estos momentos son cuatro de esos patinazos reginos los que me revientan los higadillos… cuatro títulos que mis reginaexlibrislancianos asiduos y ocasionales no han dejado de pedirme, de los que me quedé sin existencias antes de lo previsto y sin opción de hacerme con más, no ya por temas vacacionales en editoriales y distribuidoras, sino porque ‘ellos’ también patinaron calculando sus tiradas, y se quedaron cortos. Os hablo de:

Los hombres que no amaban a las mujeres, de S. Larsson.- Eclipse, de S. Meyer.

Tercer viaje al Reino de la Fantasía (Gerónimo Stilton)

Chesil Beach, de Ian McEwan

Y dicho lo cual aprovecho para recomendaros éste último, el de MacEwan, porque me pareció fabuloso y porque de los otros tres ya hemos hablado más de una vez:

La novela os clava en la Inglaterra de inicios de los 60 el sexo era todo un tabú: ni se hablaba sobre él ni por supuesto se practicaba antes del matrimonio. Y esa represión será precisamente la bomba de relojería que lleven en su equipaje Edward y Florence en su viaje de novios a un lugar llamado Chesil Beach, donde la promesa de una luna de miel idílica les estallará en mil pedazos. El deseo insatisfecho de él y la mezcla de repulsión y culpa de ella por no ser capaz de entregarse a quien ‘supo esperar’ durante el noviazgo volatilizan su relación y revelan otras diferencias insalvables de la pareja. Ian McEwan disecciona, entre aséptico, irónico y tierno, la desventura de la pareja mientras dibuja un glorioso retrato de los claroscuros de una época.

 

Y a vosotros, queridos, ¿hubo algún libro estas fiestas que quisisteis comprar y que os resultó más difícil de lo previsto porque os dijeran que estaba agotado? ¿Leísteis Chesil Beach? ¿Os gustó?

 

¿Leería Holden Caulfield la saga Crepúsculo?

Me pregunto qué opinarían Bram Stoker, Sheridan Le Fanu, Polidori, Poe e incluso Anne Rice de Crepúsculo, la tetralogía que ha vampirizado a legiones de lectores en todo el planeta y que, todo sea dicho, nos está alegrando la Navidad a más de un librero.

Sí, queridos, los cuatro títulos – Crepúsculo, Luna Nueva, Eclipse y Amanecer– en sus múltiples ediciones -tapa dura, tapa blanda, tapa dura con el cartel de la recién estrenada película, bolsillo- vuelan de reginaexlisbrislandia a velocidad de crucero. Visto lo visto, ¿lograrían los textos de Stephanie Meyer poner los dientes largos a quienes firmaron clásicos del género como Drácula, Carmilla, El Vampiro o la saga de Lestat?

No lo sé, como devota del género tengo mis dudas. Sin embargo no podemos negar la evidencia de que Crepúsculo se está consolidando como la sangre fresca de un género inmortal, el de los vampiros de letras. Sus cuatro entregas repiten una fórmula tan magistral como infalible: un triángulo amoroso entre mortales y no-muertos, la lucha del bien y el mal, y las pasiones -altas y bajas- entre estudiantes de lo que vendría a ser nuestra secundaria.

Intriga, romance, traición, amores ¿imposibles?, decisiones a vida o muerte y carismáticos vampiros en plena ebullición emocional y hormonal servidos en bandeja de letras por Stephanie Meyer, que empezó vampirizando a legiones de jovencitas (sí, más chicas que chicos), continuó con adultas (sí, de nuevo más ellas que ellos) y, por lo que veo estos días en mis confines, empieza a ‘convertir’ a algún que otro jovencito.

El último que vino a mi en busca de su ejemplar me sacaba dos cabezas, y mientras se dirigía a mi entre graves y agudos su rostro adquirió una tonalidad púrpura que me dejó perpleja:

– Cliente: Buenassss- Regina: ¡Hola! ¿Qué tal?

– C.: Aquí… Mire, quería el de Crepúsculo, ¿lo tiene?

– R.: Sí, claro. Te refieres al primero, ¿no?

– C.: Pss, sí, ¿no? Vamos, el de la peli esa, el de vampiros y tal.

– R.: Si, ese, Crepúsculo, pero es que son cuatro partes.

– C.: ¿No jodas? … Perdón, no sabía.

– R.: Nada, hombre. Pues sí. Mira, lo tengo en estos tres formatos, pero son el mismo libro.

– C.: No, no, ese, ese, el pequeño. Si es por una chica que está obsesionada con.. bueno, que quiero ese.

– R.: Muy bien, aquí lo tienes.

Y cogió su ejemplar de Crepúsculo, se encajó los auriculares en las orejas y se fue. Así que yo seguí a lo mío, pero de pronto me topé con un ejemplar de El Guardián entre el centeno que tenía pendiente de colocar y me dio por pensar…

Y en esas estaba cuando otro de mis libreros me sacó de mis cavilaciones salingerianas:

– Librero: ¡Regina, VUELVE!- Regina: ¿qué, queeee, QUEEEE?

– L.: Que estabas ausente y casi te grapas el dedo a la mesa.

– R.: Oye, ¿tu crees que Holden Caulfield leería la saga Crepúsculo?

– L.: ¿Y eso a qué viene?

– R.: Nada, hoy a venido otro chico a por el de la Meyer, también ‘empujado’ por sus amigas, y me dio por tratar de imaginarme a un Holden enganchado a la tetralogía vampírica…

– L.: ¡Ja, ja, ja! Hombre, pues igual… no sé, si Holden hubiera estado rodeado de chicas stephaniemeyeradictas quizás hubiera terminado leyéndolo, ¿no? Ya sabes, ¿qué no haría un caballerete enamorado por su damita?

– R.: Si, visto así…

En lo que sí coincidimos es en el hecho de que, mientras Meyer logre arrancar el mando de la consola a unos cuantos adolescentes y les haga leer, ¡lodados sean, ella y sus libros!

Y vosotros, queridos, ¿habéis leído alguno de los libros de la saga Crepúsculo? ¿Los conocéis? ¿Tenéis algún caso de stephaniemeyeradicción en la familia? ¿Visteis algún jovencito tipo Holden Caulfield con el libro?

Va el trailer de Crepúsculo…

ah, queridos, ¡¡¡¡¡¡¡ MUUUYYYYY FELIZ 2009 !!!!!!!

El bisnieto de Stoker continúa Drácula

La sangre de la sangre de Bram Stoker, creador del vampiro literario por excelencia va a publicar la continuación de Drácula, y a mi, queridos, la noticia me ha sentado como comerme un diente de ajo a pelo.

No ya porque nunca entenderé esa manía de reescribir y de forzar segundas entregas, sino porque el tal Dacre Stoker, que hasta ahora ha sido entrenador de pentatlón en Canadá, va a limitarse a investigar la contextualización histórica, ya que la batuta literaria la llevará un tal Ian Holt, de la Asociación Transilvana de Drácula.

Total, que uno por ser quien es y el otro por draculomaníaco, el caso es que según leí en The Guardian, Drácula. El No-Muerto, que es como se titulará el libro, saldrá el próximo otoño en EEUU, Gran Bretaña y Canadá, después de que Dutton, HarperCollins y Penguin se hayan dejado cerca del millón de dólares en los derechos del manuscrito. A eso le llamo yo un buen sangrado editorial, sí señor.

En cuanto al libro, que es lo que nos interesa, será la historia de Quincey, hijo de Jonnathan Harker y Mina, que trabaja en una función teatral sobre Drácula que el mismísimo Bram Stoker produce en el Londres del año 1912.

Poco después del estreno de la obra, que revela al joven Quincey algún que otro oscuro secreto de los Harker, encuentran a Jonnathan empalado en pleno Picadilly Circus, por lo que la sospecha de que el Conde Transilvano vuelve a ‘caminar con pies terrenales’ está servida…

Yo no sé cómo lo vereis vosotros, queridos, pero si hubiera justicia bibliófilo-literaria-librera Drácula no sería el único en volver para empalar al pobre señor Harker en esta secuela inminente: sería Bram Stoker quien viniera a recordarle a su bisnieto estilográfica bien afilada en mano que el punto y final de una de las obras más grandes de la literatura de todos los tiempos está muy bien puesto donde el irlandés lo plantó hace 111 años.

Para quienes aún no os hayáis leído la novela de Bram Stoker os diré que aún siendo ese tipo de historia cuyo argumento conoces por referencias ajenas a las letras -cine, cómic, teatro, musicales, variaciones, etc- bien vale una leída, o incluso dos. O como creo que ya os comenté cuando la sugerí como lectura para Halloween:

Obra trascendental de la literatura gótica que abrió un nuevo camino en la novela de terror y que instauró la figura del aristócrata transilvano como arquetipo del mal y modelo de seducción perversa. Y una revelación: la sangre es la vida.

Y vosotros, regianexlibrislandianos de pro, ¿leísteis Drácula? ¿Os gustó? ¿Qué opináis de Dacre Soker y su Drácula. El No Muerto? ¿Os lo leeríais? ¿Hay alguna obra de la que os gustaría que alguien que no fuera su autor original escribiera una continuación?

Como regalo el trailer de la adaptación que Coppola filmó en los noventa en la que, para mí, es la más fiel adaptación de la novela de todas las películas rodadas hasta la fecha sobre Drácula:

¿Puede un libro aterrorizarte?

Si no me hubieran dicho que es imposible pasar miedo leyendo quizá no me hubiera decidido a montar una mesa temática por Halloween en reginaexlibrislandia.

Pero me lo dijeron, así que aquí estoy, queridos, manos a la obra, repasando algunos de los títulos cuya lectura me puso en su noche el pelucón de punta y los nervios de verbena.

Y de paso, para quienes huyáis como de la peste de codearos con réplicas caseras de seres de ultratumba y optéis por pasar una velada de difuntos literaria, quizá os sirva alguna de mis trece sugerencias tomadas de aquí y de allá por este vasto mar de letras en que navegamos.

Allá van:

Déjame entrar, John Ajvide Lindqvist

Oskar, un niño solitario y triste que vive en los suburbios de Estocolmo, colecciona recortes de prensa sobre asesinatos violentos. Una noche conoce a Eli, su nueva vecina, una misteriosa niña que nunca tiene frío, despide un olor extraño y vive con un hombresiniestro. Oskar se siente fascinado por Eli y se hacen inseparables, mientras una serie de crímenes y sucesos extraños hace sospechar a la policía local de la presencia de un asesino en serie. Nada más lejos de la realidad.

It, de Stephen King.

¿Quién o qué mutila y mata a los niños de un pueblo norteamericano? Cada 27 años el horror adopta la forma de payaso siniestro que vuelve a Derry para saciar su apetito y dejar su macabro rastro de cadáveres desmembrados.¿Podrán acabar con él o la pesadilla renacerá por siempre?

El Exorcista, de William P. Blatty

A partir de un hecho real ocurrido en los años cuarenta, Blatty perfila a Reagan, una niña que sufre terribles transformaciones físicas y psicológicas. Frente al desconcierto de médicos y psicólogos, la posesión demoníaca como causa y el exorcismo como cura pronto devienen en las claves de una de las tramas más escalofriantes de todos los tiempos.

Cuentos de amor de locura y de muerte, de Horacio Quiroga

Maestro del relato breve y virtuoso del terror, la locura, la muerte y las situaciones límite como temas, Quiroga siluetea personajes y situaciones cargados de demencia, remordimientos y pasión que aguardan, como bestias espectrales en la noche, el momento adecuado para propinar el zarpazo letal al indefenso lector.

Carmilla, Sheridan Le Fanu.

Cargado de sensualidad, cuenta cómo una fascinante y ambigua mujer seduce a una joven confinada en su castillo, mientras una misteriosa plaga siembra la muerte de las campesinas más bellas de la región, que aparecen desangradas. Carmilla no sólo forjó el arquetipo femenino de la vampira en la literatura, sino que fue precedente y sustrato del Drácula de Stoker.

Cuentos, Edgar Allan Poe.

Las más altas cimas del lirismo, el horror gótico y el refinamiento literario llevan la firma de quien, con sus relatos, abrió una nueva dimensión en el género. Aparecidas, vampiros, enormes gatos negros, mansiones encantadas, asesinatos, pasadizos, venenos y extrañas dolencias pueblan las criaturas literarias de un Poe que sobrecoge e inquieta hasta en relecturas.

American Psycho, Brett Easton Ellis.

Autocomplaciente, soberbio y ambicioso, el protagonista encarna la crítica feroz de Easton Ellis a la raza de triunfadores urbanos de la América los ochenta. Patrick Bateman, aburrido, insaciable, corroído por la envidia y amparado por su estatus de privilegio, es capaz de violar, torturar y despedazar a una mujer sobre el lujoso mármol de su loft de diseño sin pestañear. Cuando la sangre despierta al psicópata que dormía en el yuppie, ya nada puede detenerle. Advertencia: no recomendado para lectores sensibles.

Narraciones, H P Lovecraft.

Fabuloso creador de horrores cósmicos que asustan al propio miedo, de arquitecturas oníricas y seres híbridos que hoy no son, pero que podrían llegar a ser, Lovecraft tiene el don de intrigar al lector más allá del final del relato. Cualquiera de sus narraciones son un viaje sin retorno hacia la dimensión del miedo cósmico, del terror de los espacios infinitos.

La cámara oscura, de Peter Straub.

Una escritora vive al borde de una crisis nerviosa desde que fantasmas de su pasado irrumpen en su presente, perturbándola hasta el delirio. Entre todas las apariciones, las más aterradoras son las de su hija y su primer marido, muertos años atrás, que la fuerzan a abandonar la casa familiar. Fantasía y realidad se entrecruzan en un relato no apto para cardíacos.

Leyendas, de Bécquer.

Nadie que se haya metido en las líneas de “El rayo de luna”, “El monte de las ánimas” o “La mano”, por citar tres, pondría en duda el don del genio romántico para sobrecoger, inquietar y aterrar sin recurrir a baños de sangre, vísceras, cuchillos jamoneros ni asesinos en serie. Unas cuantas frases bien puestas y cargadas de Bécquer y al lector le tiembla hasta la campanilla.

Drácula, de Bram Stoker.

Obra trascendental de la literatura gótica que abrió un nuevo camino en la novela de terror y que instauró la figura del aristócrata transilvano como arquetipo del mal y modelo de seducción perversa. Y una revelación: la sangre es la vida.

La condesa sangrienta, de Valentine Penrose.

Cautivada por los ojos dementes, la perversión sexual y la crueldad sin límites de la condesa Báthory, Penrose reconstruye la espeluznante rutina de quiene8 torturó, violó y desangró a más de 650 vírgenes, con técnicas y utensilios que ella ideó. Advertencia: las descripciones son tan vívidas que hay quien no franquea al punto y final.

The Ring, Koji Suzuki

Terror nipón en estado puro: el visionado de una cinta de vídeo con posterior recepción de una llamada telefónica es una sentencia de muerte a semana vista si eres un estudiante japonés. Las víctimas no presentan signos de violencia, pero su rictus aparece congelado en una mueca de terror absoluto. ¿Qué fuerza demoníaca mueve los hilos de este macabro baile en círculo?

Y vosotros, queridos, decidme: ¿con qué lectura os tembló hasta la campanilla? ¿Hay algún libro que no hayáis podido terminar por ser demasiado aterrador? ¿Cuál recomendaríais para una velada de halloween entre líneas?