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Reflexiones de una librera Reflexiones de una librera

Reflexiones de una librera
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6 novelas aterradoras de varios monstruos del género

Es un hecho empírico-bibliófilo. Hasta que no das con una novela de esas que hace que te tiemble hasta la campanilla infravaloras la capacidad aterradora de la literatura.

(The Mummys Tomb, 1942 / Universal)

(The Mummys Tomb, 1942 / Universal)

Hasta que no te ves aferrada al libro con los pelos como escarpias, una mueca de espanto congelada en el rostro y una arritmia de escándalo no calibras bien el talento de algunos autores para generar horrores de tinta.

Yo pasé por eso, y cada vez que alguien accede a mis confines y subestima el terror literario del bueno disfruto retándole a leer algún que otro título de esos cuya lectura me puso en su noche el pelucón de punta y los nervios de verbena.

Hoy, por suerte para mi, ha sido uno de esos días. Una reginaexlibrislandiana asidua entró acompañada de un reginaexlibrislandiano en potencia y, tras darse un garbeo por la librería se acercaron a mi mesa:

Clienta: Regina, ¿qué tal?

Regina ExLibris: Pues divinamente con mis libros.

Clienta: Verás, es que aquí mi amigo y yo hemos estado discutiendo sobre los libros de terror. A mi de entrada no me tientan nada, pero creo que de darme miedo algo… sería más una película y un libro. No me veo yo acojonada con una novela, la verdad.

Ciente: Ya le he dicho yo que es una insensata. Lo que pasa es que tiene que dar con el libro o el autor que le pinchen el nervio adecuado. Hay relatos de Poe con los que a veces aún sueño. Y otros más gore que a veces te dan miedo, pero la mayoría más bien asco. Y antes de…

Clienta: Antes de que me recomiende él algo poco afinado y que desbarate su teoría, y como sabe que te conozco me ha propuesto acercarnos y que seas tú la que me prepares un festín horripilante.

Regina ExLibris: ¡Ja, ja, ja! ¡Vaya dos! Bueno, bueno, bueno entonces, ¿buscamos algo para pasar miedo de verdad?

Ciente: Sí, Regina. Dale algo que no olvide en mucho tiempo.

Clienta: Ya será menos. Creo, chicos, que os puede la pasión por los libros. Pero, en fin, a ver…

Regina ExLibris: Pues, nada, vamos a disfrutar del perverso placer de palidecer leyendo un libro. Da igual si se trata de horrores oníricos, criaturas del averno, situaciones inquietantes, caserones malditos, seres perversos, transformaciones monstruosas o escenas dantescas bien aderezadas con sangre y vísceras. Aquí lo importante es sentir que llegar al punto y final es cuestión de vida o muerte y alguna que otra arritmia. ¿Empezamos?

Y le saqué mi más reciente selección de seis libros aterradores firmados por monstruos del género. De algunos mejor que no os engañen ni su fama, ni su brevedad, ni sus múltiples adaptaciones: hasta los que parecen más inofensivos terminan por hacerte sudar tinta. Allá van:

1. La casa y el cerebro. Edward Bulwer-Lytton. Impedimenta. Considerada una pieza maestra de la literatura sobrenatural, esta endiabladamente aterradora fábula de fantasmas cautivó al propio Lovecraft. En ella un hombre decide pasar la noche en una casa encantada en Londres, junto a su criado y a su perro. Allí es testigo de espeluznantes apariciones y descubre que en sus dependencias se cometieron crímenes atroces años atrás. Todo el mal parece irradiar de una de las habitaciones que, aunque en apariencia está vacía, acoge la voluntad de un ser maligno.

La casa y el cerebro

La casa y el cerebro

2. El caso de Charles Dexter Ward. Howard Phillips Lovecraft. Acantilado. Charles Dexter Ward decide buscar los rastros de un misterioso antepasado llamado Joseph Curwen. En su investigación, se encuentra con fuerzas insospechadas y terribles, que le acarrearán consecuencias nefastas. Esta novela clásica de terror, bien sazonada con vampirismo, golems, conjuros, espectros e invocaciones, nos advierte entre lineas de un peligro tan real como transcendente: «No invoquéis nada que no podáis controlar».

El caso de Charles Dexter Wax

El caso de Charles Dexter Wax

3. El Santuario del Diablo. Marie Hermanson. Alevosía. Max está internado voluntariamente en una lujosa clínica en un enclave privilegiado de los Alpes suizos. Daniel, su hermano gemelo, recibe una carta en la que le invita a visitarle para pasar unos días juntos en ese entorno idílico. Una vez juntos, Max le pide a Daniel que le suplante un par de días para poder solucionar un asunto, y él acaba cediendo. Pero pasan los días, Max no vuelve y empieza la pesadilla para Daniel. Poco a poco descubrirá que el marco ideal que recorría días antes no es tan ideal como pintaba, y que los lugareños y gentes que le rodean resultan ser lo opuesto a lo que parecen. Una novela de suspense tan adictiva como sobrecogedora.

El santuario del diablo

El santuario del diablo

4. El Resplandor. Stephen King. Debolsillo. El terror literario tiene nombre -Stephen King-, y una de sus cimas es El Resplandor. Se haya visto o no la adaptación al cine de Kubrick, la novela es estremecedora e inquietante de principio a fin. En ella un escritor, su mujer y su hijo se mudan a un hotel asilado en las montañas para cuidar el recinto hasta el deshielo al final del invierno. Pero el pequeño Danny tiene un don que despierta fuerzas diabólicas y advierte del peligro que les acecha. Una obra maestra con horrores a cada salto de línea.

El resplandor

El resplandor

5. La maldición de Hill House. Shirley Jackson. Valdemar. Uno de los relatos más estremecedores e inquietantes que le he echado a mi bibliofilia en la última década. Narra el inquietante experimento de John Montague que, en su empeño de escribir un libro sobre fenómenos en casas encantadas, decide alquilar Hill House, una mansión solitaria y de siniestra reputación. Además escoge a un grupo de ayudantes para pasar juntos una temporada en Hill House. Son la desdichada Eleanor, que esta desquiciada tras pasarse media vida cuidando de su arisca madre inválida; la alegre y curiosa Theodora, seleccionada por su increíble capacidad telepática; y Luke, vividor y mentiroso, incluido por exigencia de la propietaria, su tía. El objetivo: dejar constancia de cualquier fenómeno paranormal para documentar el libro de Montangue. Sobre las alucinantes experiencias que vivirán durante su estancia en la casa… mejor callar y leer. Solo diré que Shirley Jackson no da tregua y ya no solo es que tiene un endemoniado talento para alternar escenas cotidianas con fenómenos aterradores, sino que además se guarda muy mucho de dar pistas acerca del origen del mal de Hill House.

La maldicion de Hill House

La maldición de Hill House

6. El apartamento 16. Adam Nevill. Minotauro. Adam Nevill recupera la tradición anglosajona de la casa encantada y la convierte en un elegante edificio de apartamentos londinense llamado Barrington House, donde el espacio es el personaje más terrorífico de todos. Allí hay un apartamento vacío. Nadie entra, nadie sale. Y así lleva cincuenta años. Hasta que una noche el vigilante oye ruidos y decide investigar. Lo que experimenta allí le marca para siempre. Poco después la joven Apryl llega a Barrington House desde EEUU tras heredar un apartamento de su tía abuela Lillian, fallecida en extrañas circunstancias, de la que se rumoreaba que estaba loca y cuyo diario da cuenta de un horrible suceso. Apryl descubrirá no solo que hay un mal que transforma a la gente y que aún habita en Barrington House, sino que la puerta del apartamento 16 es el acceso a algo mucho más terrorífico.

Apartamento 16, Minotauro

Apartamento 16, Minotauro

Mis reginaexlibrislandiana asidua se llevó los tres primeros, y el reginaexlibrislandiano en potencia los tres últimos. Han quedado en leerlos, intercambiarlos y comentarlos entre ellos y conmigo. Se admiten apuestas, pero yo sé que ellos saben y que nosotros sabemos que una y otro pasarán unos cuantos ratos de órdago. Palabra de Regina ExLibris.

6 novelas de brujas para un aquelarre de libro

Cada vez que un reginaexlibrislandiano abandona mis confines deja tras de sí una estela de personajes literarios sueltos por mi librería. Unas veces me hablan, otras cuchichean entre ellos y algunos simplemente corretean.

(El mago de Oz / MGM)

(El mago de Oz / MGM)

La última visita me dejó cara a cara con la Malvada Bruja del Oeste de El maravilloso Mago de Oz. Paraguas en mano me observaba fijamente con su enorme ojo multifunción, y para variar fui yo quien rompió el silencio:

¡Elphaba, querida, eres tú!

Debí pillarla con la guardia baja, porque soltó un alarido ininteligible y se esfumó. Una lástima, porque aunque en la novela de L.F. Baum es la mala malísima, desde que Gregory Maguire ficcionara sobre cómo había sido la vida de la bruja hasta llegar a su encuentro con Dorothy en la exquisita Wiked el mundo dejó de verla como un ser tan grotesco y retorcido.

Y entonces yo, como movida por un resorte –lo más probable es que la maldita Elphaba me lanzara un hechizo a traición antes de irse– me puse a corretear por entre mis anaqueles como alma que lleva el diablo y no paré hasta tener sobre el mostrador seis libros encarados y los pulmones en la boca.

Los miré tratando de recuperar el aliento y me dije, “Regina, cielo, ¿qué demonios piensas hacer ahora con éstos?” y antes de que pudiera responderme Elphaba se me adelantó vociferando desde su anaquel:

¿Es que TODO lo tengo que hacer yo, Regina? ¡Vas a montarte un aquelarre de libro conmigo y con unas cuantas brujas más! Que ya está bien de sacarnos solo en Halloween y, además, las noches de verano son también cosa de brujas.

(Witches drinking tea /Wikimedia Commons)

(Witches drinking tea /Wikimedia Commons)

Total, que eso hice, no vaya a ser que le de por maldecirme otra vez.

Así que aquí tenéis mi selección de seis novelas de brujas de todos los pelajes y para todos los apetitos librescos para pasar un aquelarre de libro:

1. Wiked, memorias de una bruja mala. Gregory Maguire. Booket. Hay veces en que ser la pérfida del cuento no es tan sencillo. En Wicked, memorias de una bruja mala Gregory Maguire narra las peripecias de Elphaba, la hija del predicador local de una aldea de pescadores que nace con la piel verde y dientes de tiburón. Con esta apariencia y semejante panorama familiar su vida no será un camino de rosas. Ingeniosa, irreverente, deslenguada e incomprendida, así se forja una bruja mala. Fantástico hasta aquí, pero eso no es todo. Memorias de una bruja mala es el primero de una tetralogía al que siguen Hijo de Bruja (Son of a Witch), Un León entre los Hombres (A Lion Among Men) y, finalmente, Fuera de Oz (Out of Oz). Ah, y es el germen del ya mítico musical homónimo Wicked. ¿Alguien da más?

Wicked, Booket

Wicked, Booket

2. Las Brujas. Roald Dahl. Alfaguara. Las brujas de todo el mundo están celebrando su Congreso Anual en la costa de Inglaterra. Capitaneadas por la idolatrada y temida Gran Bruja planean aniquilar a todos los niños sirviéndose de un ratonizador mágico. El problema añadido es que estas brujas no son las típicas que aparecen en los cuentos tradicionales, sino que son unas mujeres corrientes que se visten con ropa corriente y llevan una vida corriente, como la de cualquier mujer corriente. Si es así, ¿conseguirán vencerlas un niño de 7 años y su abuela? En 1990 filmaron una divertida adaptación cinematográfica, The Witches protagonizada por Anjelica Huston.

Las Brujas. Alfaguara

Las Brujas. Alfaguara

3. Las Brujas de Salem. Arthur Miller. Tusquets. Año 1692, en Salem, Massachusetts, vive una pequeña comunidad dedicada al servicio de Dios. Un grupo de jovencitas, cohibidas e irritadas a la vez por la sofocante atmósfera puritana a la que las someten sus mayores, se ponen a bailar desnudas en los bosques. Así es como arranca el rumor de un obsceno maleficio con ofrenda a Bercebú. Pronto una histeria colectiva cae sobre todos los miembros de la comunidad como una masa gelatinosa y arrancan las confesiones forzadas, los cruces de acusaciones infundadas, venganzas y traiciones y los juicios por brujería. Pese a estar basada en la caza de brujas real de Salem de finales del S.XVII, la grandeza de la obra constituye en su doble lectura, puesto que Arthur Miller la concibió para explicar el trasfondo de la «caza de brujas» política durante el macartismo de los años 50 y 60 en EEUU.

Las Brujas de Salem, Tusquets

Las Brujas de Salem, Tusquets

4. Las Brujas de Eastwick. John Updike. Tusquets. Cuando el enigmático Darryl Van Horne llega a un pueblecito de Rhode Island en los años sesenta y seduce a tres de sus divorciadas más irreverentes no se imagina –o quizá sí– que lo que está haciendo es declarar una guerra entre tres de Las brujas de Eastwick. Sí, porque Jane, Alexandra y Sukie, además de sobrellevar divinamente sus divorcios y de que una esculpe, otra toca el violonchelo y la tercera escribe, son hechiceras y llevan años desperdiciando sus poderes para liarse con hombres casados del pueblo. Pero ahora, heridas donde más les duele, aúnan fuerzas para pulverizar a Van Horne en una novela exquisita, irónica y corrosiva en la que John Updike demuestra por qué es uno de los cronistas más ácidos de la sociedad estadounidense de la segunda mitad del XIX.

Las Brujas de Eastwick, Tusquets

Las Brujas de Eastwick, Tusquets

5. Trilogia Las brujas de Mayfair, Anne Rice. Ediciones BSaga integrada por La hora de las brujas, La voz del diablo y Taitos, y protagonizadas por Rowan Mayfair. Es una guapa y neurocirujana de éxito que, además, es consciente desde la infancia de que tiene poderes especiales. Un día encuentra a un hombre que acaba de morir ahogado en la costa de California y, valiéndose de esos extraños dones, consigue devolverlo a la vida. Ambos establecen una apasionada alianza para desentrañar el misterio del pasado de ella y dominar un don maligno que le ha sido conferido a él tras su accidente. Rowan, aunque no lo sabe aún, desciende de una dinastía de brujas que se remonta al siglo XVII y cuya historia empezó con una escocesa quemada en la hoguera. Un más que entretenido relato que clava al lector en un universo mitológico hipnótico, oscuro y, al mismo tiempo, seductor.

Las brujas de Mayfair, Ediciones B

Las brujas de Mayfair, Edicines B

6. El libro de las Brujas. Katherine Howe. Siruela. Este magnífico libro repasa uno de los períodos más oscuros de la historia a través de una galería de hechos y personajes escalofriantes. Katherine Howe, profesora de la Universidad de Cornell y descendiente de tres brujas acusadas en los juicios de Salem de 1692, recoge un gran número de documentos relacionados con la brujería y los procesos por brujería desde finales del siglo XVI hasta principios del XIX. El pánico de Salem, que llevó a la horca a veinte personas (catorce de ellas mujeres), no fue una anomalía, sino la consecuencia de un largo proceso de tipificación de la figura de la bruja y de su castigo por poner en peligro la fe y la cohesión de la comunidad.

El libro de las Brujas, Siruela

El libro de las Brujas, Siruela

Y vosotros, queridos, ¿os animáis a este aquelarre libresco? ¿qué libros protagonizados por brujas y brujería sugeriríais?

¿Qué aterra más que Stephen King?

Si hay un ser humano capaz de escribir terror y vendérselo a todo el planeta ese es, sin duda, Stephen King. Que a mucha gente le gusta su obra es algo que, como observadora, ya intuía. Pero lo que no sabía es lo mucho, lo muchísimo que vende.

Pues bien, ahora lo sé y por partida doble: en estos casi dos años que llevo en Reginaexlibrislandia sus libros entran y salen de mis anaqueles a un ritmo constante. Sí, queridos, rara es la semana que no me compran dos o tres ejemplares en bolsillo y alguno en rústica.

Y justo estaba yo reponiendo esta mañana ejemplares de It, Cell y El Misterio de Salem’s Lot en su edición conmemorativa cuando uno de mis libreros se materializó ante mi con una mirada entre socarrona y maliciosa:

– Librero: Regina, ¿qué aterra más que un relato de Stephen King?

– Regina: ¿Alguna de sus adaptaciones a cine?

– L.: ¡Frío, frío!

– R.: ¿Su casa, que parece el escenario de sus pesadillas?

– L.: Noooo, ¡ja, ja, ja!

– R.: Mmm, ¿llegar al punto y final de El Resplandor a las cuatro de la madrugada, sola y en una noche de invierno?

– L.: Pss, podría ser, pero NO.

– R.: Vale, vale, Me rindo. ¡Suéltalo!

– L.: ¡¡¡¡Saber que lleva más de 350 millones de ejemplares de sus libros vendidos en todo el mundo!!!

– R.: Joder, eso sí que da miedo…

Cuando mi librero vio el desconcierto dibujado en mi cara se dio por satisfecho y desapareció de mi vista. Y allí me quedé yo, mirando sin ver la portada de It, empequeñecida por la enormidad de la cifra con la que me acababa de petrificar el caballero…

…¡350 millones de ejemplares de sus libros vendidos! ¿Y leídos? Si suponemos que todos esos ejemplares han sido leídos y le añadimos los préstamos en bibliotecas… ¿cuánta gente se habrá dejado aterrorizar por Stephen King?

No sé si a vosotros os gusta o no Stephen King. Yo he leído algunas de sus novelas y he de decir que me sobrecoge su capacidad para inquietar y aterrar al lector. Sí, me gusta como entretenimiento y terapia, y me quedaría con El Resplandor, El Misterio de Salem’s Lot, Cementerio de animales y mi favorita: Misery

Y vosotros, reginaexlibrislandianos de pro, ¿os gusta Stephen King? ¿Cuál es vuestro libro favorito? ¿Cómo llegasteis a él? ¿Por qué creéis que Stephen King vende tanto y lo seguimos leyendo tanto?

NOTA DE REGINA EXLIBRIS. Cínica, impredecible, obsesiva, salvaje, brutal y abrupta. Así es la enfermera Annie W i l k e s, una de las encarnaciones del mal de carne y tinta más sobrecogedoras de Stephen King, que en Misery secuestra y atormenta con enfermiza devoción a su escritor favorito para que retome una historia. El duelo entre víctima y verdugo es una bomba de relojería que explota en páginas contadas, pero su onda expansiva desestabilizará el sueño del lector más heroico muchos días después de haber sobrepasado el punto y final de la novela. Aterradoramente brillante.

Y como colofón el trailer de Misery (1990), una de las mejores adaptaciones cinematográficas con las que me he topado:

Borges y su Biblioteca de Babel

Si eres devoto de Borges sólo hay una cosa que puedes desear más que perderte por entre sus líneas: que el maestro te facilite su canon bibliófilo particular. Pues bien, él lo hizo, y hace apenas unas horas hablaba de ello con un reginaexlibrislandiano asiduo, que me preguntó:

 

Cliente: Oye, Regina, ¿Conoces una colección que llevó Borges en Siruela? Es que me gustaría completarla…

La historia es ésta: arrancaban los años 80 y la editorial Siruela propuso a Borges coordinar una colección de más de una treintena de títulos seleccionados y prologados por él.

Así nació uno de los tesoros bibliófilos más exquisitos y a día de hoy absurdamente inalcanzables de todos los tiempos: La Biblioteca de Babel, bautizada como el relato homónimo de Borges que hoy aparece recogido en Ficciones y que versa sobre una biblioteca infinita.

Con una edición impecable y unas ilustraciones maravillosas, los treinta y tres títulos salieron a la venta entre 1983 y 1987. Lamentablemente desde hace dos décadas es imposible hacerse con ejemplares sueltos en librerías como reginaexibrislandia, y en establecimientos de lance y en Internet alcanzan precios escandalosos.

Pero no desisto. Y así, inasequible al desaliento, un par de veces al año llamo a Siruela con la esperanza de recibir noticias de una inminente reedición. Hasta ahora sigo teniendo el NO por respuesta, pero en plena charleta con mi reginaexlibrislandiano sobre el tema tuve una revelación bibliófila:

 

– Cliente: Pues vaya, es una putada que se pierda…- Regina: Sí, y no ya sólo por la colección en sí con su edición original, sino porque es una auténtica guía de lectura borgiana.

– C.: ¡Anda, claro! ¿Quién mejor que Borges para sugerirte libros?

 

Así que aquí estoy, a punto de revelar los treinta y tres títulos elegidos por Jorge Luis Borges para su Biblioteca de Babel, misión a todas luces imposible de no haber sido por la inestimable labor de ‘Los Conseguidores’ de La Tercera Fundación, que en su día recopilaron las portadas y los textos de las contras de todos los títulos.

¿Listos? Pues allá vamos:

 

 

Las muertes concéntricas, Jack London; Venticinco agosto 1983 y otros cuentos (Borges y VVAA); El cardenal Napellus, Gustav Meyrink; Cuentos descorteses, León Bloy; El espejo que huye, G. Papini; El crimen de Lord Arthur Saville, Oscar Wilde; El convidado de las últimas fiestas, Villiers de l’Isle-Adam; El amigo de la muerte, Pedro Antonio de Alarcón; Bartleby, el escribiente, Herman Melville; Vathek, W. Beckford; La puerta en el muro, H.G. Wells; El invitado tigre, P’u Sung-Ling; La pirámide de fuego, Arthur Machen; La isla de las voces, R.L. Stevenson; El Ojo de Apolo, G.K.Chesterton; El diablo enamorado, Jacques Cazotte; El buitre, F. Kafka; La carta robada, E.A. Poe; La estatua de sal, Leopoldo Lugones; La casa de los deseos, Rudyard Kipling; Las mil y una noches según Galland; Las mil y una noches según Burton; Los amigos de los amigos, Henry James; Micromegas, Voltaire; Relatos científicos, Charles Hinton; El gran rostro de piedra, N. Hawthorne; El país del Yann, Lord Dunsany; La reticencia de Lady Anne, Saki; Cuentos rusos, Dostoievsky, Leon Tolstoi, Leonidas Andreiev; Cuentos argentinos, VVAA; Nuevos cuentos de bustos Domecq, Bioy Casares y Borges; Libro de sueños; Borges A-Z, Borges y A. Fernández Ferrer.

 

Y vosotros, reginaexlibrislandianos de pro, ¿conocíais la existencia de La Biblioteca de Babel? ¿Cómo llegasteis a ella? ¿Os gusta Borges?

Como borgiana sugeriría a quienes aún no os habéis adentrado en el universo literario del genio argentino que empezarais por El Aleph, aunque hablando de Borges cualquier texto es soberbio, palabra de Regina.

Y como broche, homenaje y rareza hete aquí la primera de las diez partes de una mítica entrevista a Borges en TVE allá por 1976:

 

 

Si queréis ver toda la entrevista la encontraréis fraccionada en varios episodios desde aquí.

¿American Cisco o American Psycho?

Tomar tanto café es malo, pero bebérselo con hielo en las trincheras libreras puede ser peligroso si te pilla en plena encerrona de la Providencia Librera. Os lo digo yo, que casi me asfixio con un cubito esta mañana…

Veréis, me afanaba yo en succionar con intachable discreción restos del café del condenado hijo de un glacial cuando un hombre se materializó ante mi para decirme:

 

– Cliente: Buenas, ¿Tiene American Cisco?

Y claro, me lo tragué. No me preguntéis cómo supe que lo que buscaba el caballero era un ejemplar del American Psycho de Bret Easton Ellis, pero así fue, y por eso cedí al instinto y perdí el control sobre mi gélido huésped.

Ahí fue cuando pasé de hierática librera a estrambótico protagonista de Teatro Kabuki japonés, y así, entre espasmos y balbuceos, terminé por acertar a susurrar:

 

– Regina: ¿American Cisco o American Psycho?- Cliente: Pues a ver, un segundo, que llamo a mi hijo, que es quien me lo ha encargado.

Al minuto vuelve a mi:

– Cliente: Mire, me dice que es “AMERICAN PSYCHO, de B.E. Ellis

– R.: Justo, pues va a ser difícil, apenas hay ejemplares en circulación y yo no tengo ahora.

– C.: ¿Y si me lo pide?

– R.: Es que, verá, ni en la editorial tienen. A menos que les de por sacar una nueva hornada… Igual suena la flauta, pero no me resultará fácil y llevará su tiempo, se lo digo por si le corre prisa.

– C.: Pues si, porque el chico se lo quiere llevar de vacaciones. Vale, pues nada, adiós y gracias.

 

Y él se fue, pero su frase volvió a mi como un glorioso neón que flotaba en el limbo polvoriento de reginaexlibrislandia: “¿TIENE AMERICAN CISCO?”

Y reventé a carcajadas justo cuando entraba en mis confines otro de mis libreros:

– Librero: ¿Qué te pasa, mujer?- Regina: “¡AMERICAN CISCO! ¡AMERICAN CISCO!” Ja, ja, ja.

– L.: ¿Eh?

– R.: Que me pidieron AMERICAN CISCO por AMERICAN PSYCHO.

– L.: ¡No jodas! ¡Ja, ja, ja, ja!

– R.: Sí, lo malo es que no tenemos.

– L.: ¿Te lo encargó?

– R.: Le dije que sería difícil de localizar. En 1993 lo editó Ediciones B, que vendió los derechos al Grupo Santillana en el 2000, y ellos lo sacaron en bolsillo en Punto de Lectura con la cubierta del cartel de la película homónima que estrenaron ese año. Pero ya no tienen stock, así que como no lo reediten…

– L.: BRRRR, ¡Ya estamos! Pues creo que es un libro que muchos deberían leer… Vale que no es una obra maestra, pero el mensaje es demoledor. ¿No crees? Un yuppie asqueroso que lo tiene todo de día y de noche un psicópata que viola, tortura y mata porque sí, y nadie le pone freno.

– R.: Hombre, pues sí. Aunque hay que tener estómago para leerla, la verdad, porque es un festín de violencia osbcena y gratuita no apta para según qué sensibilidades. Entre eso y que es una guía completísima de moda y complementos de los pijos de los 80: marcas, tratamientos, restaurantes, clubes… Pero lo que me enganchó del libro era precisamente eso, que lo mismo lees cómo va a la oficina, se da un masaje, liga o hace gimnasia como de pronto tortura, viola y mata a una prostituta con un sadismo extremo y se sienta tranquilamente a ver la tele y a fumarse un puro. Pero todo narrado en el mismo tono. Breat Easton Ellis no juzga a su Patrick Bateman, hace algo más efectivo: engarza su sadismo sobre su rutina como para decir que su depravación está en sintonía con el entorno en el que se mueve. ¡Es demoledor!

– L.: Justo, esa es la clave. Eso y que la carencia total de empatía del tío te deja seco, oyes. Tener en su nevera una cabeza no le hace ni pestañear, pero le angustia no estar seguro de poder llevar mocasines con traje, o tirantes si va de sport.

 

Y así seguimos un rato destripando American Psycho, un libro que atrae irremediablemente a muchos bibliófilos aún a sabiendas de que se trata de uno de los textos más desagradables y sanguinolentos que se hayan escrito en los noventa, porque su mensaje aséptico te golpea en el subconsciente con más intensidad que cualquier crítica directa al mundo en el que vivimos.

Y vosotros, reginaexlibrislandianos de pro, ¿leísteis American Psycho? ¿Os gustó? ¿Y alguna otra novela de Bret Easton Ellis? ¿Visteis su adaptación cinematográfica?

Como colofón va el tráiler y una cita del libro: “EN EL FONDO, ELLA ME ESTÁ PROVOCANDO“.

 

¿Un best seller en papel higiénico?

Mi bibliofilia y yo siempre hemos defendido la idoneidad de cualquier momento y lugar para leer, incluido el cuarto de baño. Pero con lo que ni ella ni yo contábamos era con la insaciable capacidad de la Providencia Librera para cuartearnos los principios reginos con un desconcertante ardid en forma de noticia llegada del remoto Japón.

Porque hoy apenas habíamos metido mi pelucón y yo el morro en el tercer café mañanero cuando uno de mis libreros me plantó, visiblemente exaltado, un extraño texto impreso en las retinas:

 

 

 

Sí, yo también tuve que leerlo otra vez, porque no daba crédito. El escritor japonés Koji Suzuki, autor de la novela The Ring, aceptó el reto de escribir un relato de terror a la medida de un rollo de papel higiénico para que se publicara precisamente en dicho soporte.

Pues bien, así nació The Drop (La gota), un relato de terror ambientado en un excusado que se extiende en 80cm de papel y cuesta unos 1,6 euros.

Y no sólo eso, sino que, según parece, se está hinchando a venderlo: en apenas dos meses se lo han comprado 80.000 lectores a través de Internet, supermercados y librerías.

Y aquí es donde, como para arrancarme de mi estado de shock, mi librero me soltó una de sus bofetadas dialécticas:

 

Mmm, estooooo, Regina, ¿tú estarías dispuesta a vender libros en rollos de papel higiénico?

Y yo, reginaexlirbrislandianos de pro, aún he sido incapaz de contestar…

 

Así que decidme, queridos, ¿cómo encajaría vuestra bibliofilia y pasión por las librerías el toparos con libros en rollos de papel higiénico en la vuestra? ¿Los compraríais?¿Qué pensáis de la iniciativa?

Eso sí, de entrada os aseguro que al menos de aquí a unos días en reginaexlibrislandia miraremos los rollos de papel higiénico con otros ojos más… bibliófilos.

‘True Blood’: ¿de la serie a los libros?

Quién me iba a decir a mi que estas trincheras libreras en las que me dejo a diario el pelucón y la epidermis iban a ser, no ya un observatorio bibliófilo, sino antropológico en toda regla.

Así es como mis libreros y yo hemos descubierto que el 99% de las personas de entre 14 y 65 años llevan dentro un auténtico Homo Cibernéticus que desdobla su existencia en dos: la carnal y la apuntalada a bits. Ésta última es un frenético ir y venir por la Red que, por suerte para los bibliófilos de corazón y de profesión, parece que en algún momento va a parar a algún libro.

¿La prueba más reciente? True Blood, una serie norteamericana que estrenó en verano 2008 la cadena HBO y que, tras Los Soprano y Sexo en Nueva York es un auténtico bombazo catódico no sólo en EEUU si no, por supuesto, en el resto del planeta por obra y gracia de Internet.

Lo curioso es que True Blood es la adaptación televisiva de una serie de quince novelas de vampiros firmados por Charlaine Harris entre 2001 y 2008 que siempre ha tenido bastante éxito de lectores y críticas en el mercado editorial anglosajón. Su traducción al castellano llegó hace unos años de la mano de La Factoría de Ideas, pero pasó desapercibida para el gran público.

Pero ahora que se ha desatado la fiebre truebloodiana La Factoría se apresuró a tiempo a reeditar sus títulos con el cambio de portada de turno y, ¿a que no lo adivináis?

¡¡ME LOS PIDEN!!! ¡¡¡Y PARECE QUE SE LOS LEEN!!!

Así que ahí va una característica de este Homo Cibernéticos del que os hablaba: primero se bajan la serie, luego la ven, buscan los libros y se los leen.

En el caso que nos ocupa os diré que llevaba tiempo con ganas de hincarle el colmillo a la primera novela de la serie de Charlaine Harris, y creo que ha llegado su hora.

Hasta que la devore y pueda destripárosla lo justo os dejo la sinopsis de Muerto hasta el anochecer, que es la primera entrega, a la que siguen Corazones muertos y El Club de los muertos, cuyas reediciones con nueva cubierta es inminente:

Sookie Stackhouse es una camarera con un inusitado poder para leer la mente. Su don es el origen de sus problemas. Siempre acaba sabiendo más de lo que le gustaría de la gente que le rodea, de todos menos de Bill Compton, porque su mente, la de un vampiro que trata de reinsertarse en la sociedad, es absolutamente impenetrable.Cuando sus vidas se cruzan descubrirá que para ella ya no hay vuelta atrás. La aparición de un asesino en serie es la prueba definitiva para su confianza… porque ni siquiera ella sabe si Bill es su protector, o si se convertirá en su fatal asesino.  Con la primera novela de la serie de Sookie Charlaine Harris demuestra hasta qué punto su talento puede hacer que una casi imposible mezcla de vampiros, misterio, intriga y humor se convierta en una obra deliciosamente imprescindible.

Y vosotros, reginaexlibrislandianos de pro, ¿conocíais True Blood, la serie o las novelas? Si os picó la curiosidad y sabiendo que hay novelas y serie, ¿por dónde le hincaríais primero el diente a True Blood?

¿Buscáis los libros de series que os bajáis de Internet o que veis por la tele?

Aquí os dejo el trailer de la adaptación catódica de True Blood:

El bisnieto de Stoker continúa Drácula

La sangre de la sangre de Bram Stoker, creador del vampiro literario por excelencia va a publicar la continuación de Drácula, y a mi, queridos, la noticia me ha sentado como comerme un diente de ajo a pelo.

No ya porque nunca entenderé esa manía de reescribir y de forzar segundas entregas, sino porque el tal Dacre Stoker, que hasta ahora ha sido entrenador de pentatlón en Canadá, va a limitarse a investigar la contextualización histórica, ya que la batuta literaria la llevará un tal Ian Holt, de la Asociación Transilvana de Drácula.

Total, que uno por ser quien es y el otro por draculomaníaco, el caso es que según leí en The Guardian, Drácula. El No-Muerto, que es como se titulará el libro, saldrá el próximo otoño en EEUU, Gran Bretaña y Canadá, después de que Dutton, HarperCollins y Penguin se hayan dejado cerca del millón de dólares en los derechos del manuscrito. A eso le llamo yo un buen sangrado editorial, sí señor.

En cuanto al libro, que es lo que nos interesa, será la historia de Quincey, hijo de Jonnathan Harker y Mina, que trabaja en una función teatral sobre Drácula que el mismísimo Bram Stoker produce en el Londres del año 1912.

Poco después del estreno de la obra, que revela al joven Quincey algún que otro oscuro secreto de los Harker, encuentran a Jonnathan empalado en pleno Picadilly Circus, por lo que la sospecha de que el Conde Transilvano vuelve a ‘caminar con pies terrenales’ está servida…

Yo no sé cómo lo vereis vosotros, queridos, pero si hubiera justicia bibliófilo-literaria-librera Drácula no sería el único en volver para empalar al pobre señor Harker en esta secuela inminente: sería Bram Stoker quien viniera a recordarle a su bisnieto estilográfica bien afilada en mano que el punto y final de una de las obras más grandes de la literatura de todos los tiempos está muy bien puesto donde el irlandés lo plantó hace 111 años.

Para quienes aún no os hayáis leído la novela de Bram Stoker os diré que aún siendo ese tipo de historia cuyo argumento conoces por referencias ajenas a las letras -cine, cómic, teatro, musicales, variaciones, etc- bien vale una leída, o incluso dos. O como creo que ya os comenté cuando la sugerí como lectura para Halloween:

Obra trascendental de la literatura gótica que abrió un nuevo camino en la novela de terror y que instauró la figura del aristócrata transilvano como arquetipo del mal y modelo de seducción perversa. Y una revelación: la sangre es la vida.

Y vosotros, regianexlibrislandianos de pro, ¿leísteis Drácula? ¿Os gustó? ¿Qué opináis de Dacre Soker y su Drácula. El No Muerto? ¿Os lo leeríais? ¿Hay alguna obra de la que os gustaría que alguien que no fuera su autor original escribiera una continuación?

Como regalo el trailer de la adaptación que Coppola filmó en los noventa en la que, para mí, es la más fiel adaptación de la novela de todas las películas rodadas hasta la fecha sobre Drácula:

¿Puede un libro aterrorizarte?

Si no me hubieran dicho que es imposible pasar miedo leyendo quizá no me hubiera decidido a montar una mesa temática por Halloween en reginaexlibrislandia.

Pero me lo dijeron, así que aquí estoy, queridos, manos a la obra, repasando algunos de los títulos cuya lectura me puso en su noche el pelucón de punta y los nervios de verbena.

Y de paso, para quienes huyáis como de la peste de codearos con réplicas caseras de seres de ultratumba y optéis por pasar una velada de difuntos literaria, quizá os sirva alguna de mis trece sugerencias tomadas de aquí y de allá por este vasto mar de letras en que navegamos.

Allá van:

Déjame entrar, John Ajvide Lindqvist

Oskar, un niño solitario y triste que vive en los suburbios de Estocolmo, colecciona recortes de prensa sobre asesinatos violentos. Una noche conoce a Eli, su nueva vecina, una misteriosa niña que nunca tiene frío, despide un olor extraño y vive con un hombresiniestro. Oskar se siente fascinado por Eli y se hacen inseparables, mientras una serie de crímenes y sucesos extraños hace sospechar a la policía local de la presencia de un asesino en serie. Nada más lejos de la realidad.

It, de Stephen King.

¿Quién o qué mutila y mata a los niños de un pueblo norteamericano? Cada 27 años el horror adopta la forma de payaso siniestro que vuelve a Derry para saciar su apetito y dejar su macabro rastro de cadáveres desmembrados.¿Podrán acabar con él o la pesadilla renacerá por siempre?

El Exorcista, de William P. Blatty

A partir de un hecho real ocurrido en los años cuarenta, Blatty perfila a Reagan, una niña que sufre terribles transformaciones físicas y psicológicas. Frente al desconcierto de médicos y psicólogos, la posesión demoníaca como causa y el exorcismo como cura pronto devienen en las claves de una de las tramas más escalofriantes de todos los tiempos.

Cuentos de amor de locura y de muerte, de Horacio Quiroga

Maestro del relato breve y virtuoso del terror, la locura, la muerte y las situaciones límite como temas, Quiroga siluetea personajes y situaciones cargados de demencia, remordimientos y pasión que aguardan, como bestias espectrales en la noche, el momento adecuado para propinar el zarpazo letal al indefenso lector.

Carmilla, Sheridan Le Fanu.

Cargado de sensualidad, cuenta cómo una fascinante y ambigua mujer seduce a una joven confinada en su castillo, mientras una misteriosa plaga siembra la muerte de las campesinas más bellas de la región, que aparecen desangradas. Carmilla no sólo forjó el arquetipo femenino de la vampira en la literatura, sino que fue precedente y sustrato del Drácula de Stoker.

Cuentos, Edgar Allan Poe.

Las más altas cimas del lirismo, el horror gótico y el refinamiento literario llevan la firma de quien, con sus relatos, abrió una nueva dimensión en el género. Aparecidas, vampiros, enormes gatos negros, mansiones encantadas, asesinatos, pasadizos, venenos y extrañas dolencias pueblan las criaturas literarias de un Poe que sobrecoge e inquieta hasta en relecturas.

American Psycho, Brett Easton Ellis.

Autocomplaciente, soberbio y ambicioso, el protagonista encarna la crítica feroz de Easton Ellis a la raza de triunfadores urbanos de la América los ochenta. Patrick Bateman, aburrido, insaciable, corroído por la envidia y amparado por su estatus de privilegio, es capaz de violar, torturar y despedazar a una mujer sobre el lujoso mármol de su loft de diseño sin pestañear. Cuando la sangre despierta al psicópata que dormía en el yuppie, ya nada puede detenerle. Advertencia: no recomendado para lectores sensibles.

Narraciones, H P Lovecraft.

Fabuloso creador de horrores cósmicos que asustan al propio miedo, de arquitecturas oníricas y seres híbridos que hoy no son, pero que podrían llegar a ser, Lovecraft tiene el don de intrigar al lector más allá del final del relato. Cualquiera de sus narraciones son un viaje sin retorno hacia la dimensión del miedo cósmico, del terror de los espacios infinitos.

La cámara oscura, de Peter Straub.

Una escritora vive al borde de una crisis nerviosa desde que fantasmas de su pasado irrumpen en su presente, perturbándola hasta el delirio. Entre todas las apariciones, las más aterradoras son las de su hija y su primer marido, muertos años atrás, que la fuerzan a abandonar la casa familiar. Fantasía y realidad se entrecruzan en un relato no apto para cardíacos.

Leyendas, de Bécquer.

Nadie que se haya metido en las líneas de “El rayo de luna”, “El monte de las ánimas” o “La mano”, por citar tres, pondría en duda el don del genio romántico para sobrecoger, inquietar y aterrar sin recurrir a baños de sangre, vísceras, cuchillos jamoneros ni asesinos en serie. Unas cuantas frases bien puestas y cargadas de Bécquer y al lector le tiembla hasta la campanilla.

Drácula, de Bram Stoker.

Obra trascendental de la literatura gótica que abrió un nuevo camino en la novela de terror y que instauró la figura del aristócrata transilvano como arquetipo del mal y modelo de seducción perversa. Y una revelación: la sangre es la vida.

La condesa sangrienta, de Valentine Penrose.

Cautivada por los ojos dementes, la perversión sexual y la crueldad sin límites de la condesa Báthory, Penrose reconstruye la espeluznante rutina de quiene8 torturó, violó y desangró a más de 650 vírgenes, con técnicas y utensilios que ella ideó. Advertencia: las descripciones son tan vívidas que hay quien no franquea al punto y final.

The Ring, Koji Suzuki

Terror nipón en estado puro: el visionado de una cinta de vídeo con posterior recepción de una llamada telefónica es una sentencia de muerte a semana vista si eres un estudiante japonés. Las víctimas no presentan signos de violencia, pero su rictus aparece congelado en una mueca de terror absoluto. ¿Qué fuerza demoníaca mueve los hilos de este macabro baile en círculo?

Y vosotros, queridos, decidme: ¿con qué lectura os tembló hasta la campanilla? ¿Hay algún libro que no hayáis podido terminar por ser demasiado aterrador? ¿Cuál recomendaríais para una velada de halloween entre líneas?

Guía de supervivencia zombi, por si las moscas…

Es lo que tiene la ignorancia, que además de atrevida es poco precavida. Y como mis nociones sobre muertos vivientes se limitaban a fotogramas de películas de terror de serie B, al mítico Thriller de Michael Jackson, a paseos casuales por las inmediaciones de un after-hour una mañana de domingo y a según que apariciones catódicas post-maquillajes extremos de según qué famosete hecho a sí mismo a golpe de bisturí, resulta que estaba total y absolutamente indefensa en caso de ‘invasión Z.

Sí, queridos, porque el universo zombi existe e inquieta a mucha gente en los cinco continentes. De hecho allá por junio un reginaexlibrislandiano asiduo me puso sobre la pista al preguntarme por un curioso libro: Guerra MundialZ, de un tal Max Brooks que editaba en España Almuzara, cuando ya era libro de culto en el mercado anglosajón con cerca de medio millón de ejemplares vendidos.

El autor resultaba ser el hijo de Mel Brooks y Anne Bancrof, un exitoso guionista e investigador que lo ha dejado todo para dedicarse en exclusiva a investigar el fenómeno zombi o, lo que es lo mismo, la existencia de ex-humanos infectados por virus prefabricados por grandes corporaciones o a saber qué ensayos gubernamentales. En sus publicaciones, el señor Brooks no sólo incluye parte de un ‘informe reservado’ de Naciones Unidas sobre experimentos de este tipo, sino que recoge testimonios reales de implicados, afectados y testigos.

Pues bien, antes que su citado Guerra MundialZ, Max Brooks publicó un manual con indicaciones específicas sobre cómo sobrevivir a una inminente invasión de hordas de muertos vivientes con peligroso apetito por la casquería fina. Se trata de Zombi. Guía de Supervivencia. Protección completa contra los muertos vivientes, que llega ahora a España de la mano de Berenice.

Reproduzco el texto de la contra:

Guía de supervivencia zombie¡No seas imprudente con el mayor bien que posees: la vida! Este libro será la clave para sobrevivir a las hordas de no muertos que podrían estar acechándote en este preciso momento sin que lo supieras. Zombi. Guía de supervivencia ofrece una protección completa
gracias a consejos comprobados para salvaguardarte a ti y a tus seres queridos de los muertos vivientes. Este es un libro que podría salvarte la vida. Max Brooks vive en Nueva York, pero está preparado para mudarse a un lugar más remoto y defendible cuando el momento lo requiera. Su reciente Guerra Mundial zombi, ha sido aclamada por el experto en zombis Simon Pegg como una obra «absolutamente indispensable».

Esta vez estuve alerta, y cuando mi reginaexlibrislandiano asiduo y aficionado al género se adentró en mis confines yo ya le esperaba con la Guía de Supervivencia en la mano:

Cliente: ¡Hola, Regina!Regina: ¿Cómo estás?

C.: Bien, vengo porque tengo que hacer un regalo par… ¿ESO ES LA GUÍA ZOMBI?

R.: Sí, me llegó hace un par de días.

C.: ¡DÉJAMELA VER!

R.: Toma, toda tuya

C.: Me la llevo

R.: Vale, pero, ¿qué me ibas a decir?

C.: ¿Qué, yo?

R.: Nosequé de un regalo

C.: ¡Ah, eso! Buah, ya vendré. Ahora me llevo a Brooks.

R.: Como quieras

C.: Por cierto, ¿tienes más?

R.: Otros tres ejemplares

C.: ¡Ah, perfecto! Tengo dos colegas que no pudieron con ella en inglés. les diré que se pasen hoy.

Y se fue, y ‘sus colegas’ se materializaron en reginaexlibrislandia apenas dos horas después. Se abalanzaron sobre las guías como si realmente les fuera la vida en ello…

Para seros sincera he de deciros que el temita ha conseguido inquietarme, así que igual entre horas le echo un vistazo al ejemplar que me queda de Zombi, Guía de Supervivencia… por si las moscas, queridos, por si las moscas, que una le tiene mucho apego a sus órganos vitales.

Y vosotros, reginaexlibrislandianos de pro, ¿qué opinais del tema? ¿Conocíais Guerra Mundial Z o la Guía de Supervivencia Zombi? ¿Y al tal Max Brooks?