Reflexiones de una librera Reflexiones de una librera

Reflexiones de una librera
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Trivial: ¿Cuánto sabes de la novela ‘El Gran Gatsby’, de F. Scott Fitzgerald?

(El gran Gatsby, 1974 / Paramount)

(El gran Gatsby, 1974 / Paramount)

En el verano de 1922 Nick Carraway se topa con un héroe de la IGM, de enigmático pasado y cuya fortuna es tan inmensa como dudosa. Su historia es la de una caída tras la que solo queda el desarraigo. Una novela sobre las ilusiones perdidas que retrata a una generación consagrada al exceso hasta que el crack del 29 dio el fin de la fiesta.

Si eres de los que sí leyó la novela atrévete con el bibliotrivial ‘El Gran Gatsby’ de Regina ExLibris. ¿Listo para demostrar lo gastbyano que eres? ¡Vamos!

 

¿Te atreves con los trivials de libros de Regina ExLibris?

Si estás dispuesto a poner a prueba tu bibliofilia estás en el lugar adecuado, querid@, porque me he sacado del pelucón una serie de Trivials Regina ExLibris sobre una veintena de novelones.

Así que atrévete a hacer mis bibliotrivials y dame en los morros con tu bibliofilia, o bien plantéate que, quizás, ha llegado la hora de releer algún que otro título porque desmemoria te ha guiado en tus respuestas.

¿Listo? ¡Pues allá van!

(Frankenstein, 1931 / Universal)

(Frankenstein, 1931 / Universal)

(Teleñecos en cuento de Navidad / Walt Disney Pictures)

(Teleñecos en cuento de Navidad / Walt Disney Pictures)

(Matar a un ruiseñor, 1962 / Universal)

(Matar a un ruiseñor, 1962 / Universal)

Alicia en el País de las Maravillas

Alicia en el País de las Maravillas

(El Dr. Jeckyll y Mr. Hyde, 1920 / Paramount Pictures)

(El Dr. Jeckyll y Mr. Hyde, 1920 / Paramount Pictures)

La metamorfosis. Zorro Rojo. Luis Scafati

La metamorfosis. Zorro Rojo. Luis Scafati

(Madame Bovary, 1949/ MGM)

(Madame Bovary, 1949/ MGM)

(Drácula, 1992 / Columbia Pictures)

(Drácula, 1992 / Columbia Pictures)

(La Isla del tesoro, 1950 / Disney)

(La Isla del tesoro, 1950 / Disney)

(El nombre de la rosa / 20th Century Fox)

(El nombre de la rosa / 20th Century Fox)

(La Historia Interminable, 1984 / Warner Bros.)

(La Historia Interminable, 1984 / Warner Bros.)

(Cien años de soledad, Luisa Rivera / GEPRH)

(Cien años de soledad, Luisa Rivera / GEPRH)

(El Padrino, 1972 / Paramount)

(El Padrino, 1972 / Paramount)

El Principito

El Principito

El Fantasma de Canterville / EZR

El Fantasma de Canterville / EZR

(El Perfume, 2006 /Constantin Films)

(El Perfume, 2006 /Constantin Films)

(Cumbres Borrascosas, 1992 / Paramount Pictures)

(Cumbres Borrascosas, 1992 / Paramount Pictures)

“¿Por qué libro de Haruki Murakami empiezo?”

“Soy grande. Son las películas las que se han hecho pequeñas.”

(Sunset boulevard, 1950 / Paramount)

(Sunset boulevard, 1950 / Paramount)

Con semejante arponazo dialéctico se aferraba Norma Desmond en Sunset Boulevard al viejo cine mudo que la encumbró, y cuyo final pulverizó sus días de gloria. Nada ni nadie la desterrarán de una realidad que, aunque turbia, es magnética y poderosa. Y esa capacidad para erigirse un universo y reafirmarse en él la tienen los grandes creadores como Haruki Murakami.

Si, queridos, porque Murakami es uno de esos ‘novelistas-arácnidos’ capaces de tejer delicadas redes con palabras a las que te quedas adherido e inmóvil junto a sus personajes. Ni quieres ni puedes escapar de murakamilandia.

En pocas páginas despliega ante ti ese universo hipnótico, agridulce, asfixiante, personal y adictivo poblado por personajes laberínticos y enigmáticos, siempre en busca de sí mismos y de otros.

Ellos destilan toda la magia, la soledad, la fuerza, la esperanza, la fantasía y la desolación que solo Murakami es capaz de insuflar para dotarlos de una cualidad absorbente y magnética de la que es prácticamente imposible zafarse. La aparente quietud que sobreviene al desastre anestesia el ritmo narrativo y materializa ese aura hipnótica de quien transforma vívidas escenas cotidianas en distorsiones acuosas.

Tanto que adentrarse en la literatura de Haruki Murakami es como bucear: o te adaptas al entorno acuoso e interiorizas una nueva manera de respirar y de moverte, o te agobias y rechazas una segunda inmersión.

Y aunque una vez murakamizado como lector tu murakamifilia se revitaliza y expande a cada nuevo título que lees, la clave estriba en acertar con la primera elección.

Por eso cuando, como hace un rato, un reginaexlibrislandiano se adentra en mis confines pidiéndome consejo sobre por qué título de Murakami empezar me metamorfoseo en Norma Desmond para anteponer a mi biblioperorata un glorioso:

“Muy bien, señor DeMille, estoy lista para mi primer plano”

Y dicho lo cual repaso del tirón los seis títulos de Murakami por los que recomiendo entrar al autor nipón:

1. Tokio Blues, Norwegian Wood. Tokio Blues es una de las mejores vías de acceso a la impecable genialidad del nipón H. Murakami. En ella, una melodía de los Beatles le clava a traición dos décadas atrás a un ejecutivo con un pie en los cuarenta. Su desdoblamiento apasionado entre la misteriosa y cautivadora Naoko, quebrada como él tras el suicidio de Kizuki –su mejor y único amigo y el novio de ella–, y la arrolladora Midori marcaron su torpe posicionamiento en el precario equilibro emocional en el que sigue inmerso. Deslumbrante.

Tokio Blues, Norwegian Wood

Tokio Blues, Norwegian Wood

2. Sputnik, mi amor. Murakami. Tusquets. Una de sus cimas literarias es Sputnik, mi amor, en la que te ves colgado en el vacío junto a un joven profesor, una carismática aspirante a escritora de 22 años y una glamurosa mujer de mediana edad. Él está enamorado de la novelista que, a su vez, siente una pasión desbocada por la hermosa mujer. El final de un viaje que ellas emprenden rompe súbitamente la tela y todos os precipitáis hacia un delicioso final. Soberbia.

Sputnik, mi amor

Sputnik, mi amor

3. After Dark. Murakami. Tusquets. Murakami crea personajes que interaccionan en una noche, revelándonos paulatinamente las luces y las sombras de los demás. Mari es lo suficientemente fuerte como para mostrarse frágil, mientras su bella hermana duerme para esquivar su realidad, el músico Takahashi renuncia al jazz, la ex luchadora Kaoru venga a una prostituta china y al informático de traje gris se le escapa la bestia que lleva dentro. Inquietantemente deliciosa.

After Dark

After Dark

4. 1Q84 (I, II y III). Murakami. Tusquets. Pasen y lean, porque el maestro Murakami levanta su bibliohomenaje al universo literario georgeorwelliano desbrozando los destinos de Aoame –asesina a sueldo y fisioterapeuta– y Tengo –maestro y aspirante a novelista–, que coexisten en el Tokio de 1984 y se buscan a sí mismos y al otro a través de su pasado, hasta que ahora entra en juego un tercer personaje, el detective Ushikawa, a quien el ‘buen hacer’ de Aoame descabezando a La Vanguardia le ha puesto en jaque ante la secta y, salvo que la encuentre y la entregue, sabe que tiene los días contados. Tras sobrepasar el umbral de casi dos mil páginas vuestra murakamifilia saldrá revitalizada.

1Q84

1Q84

5. Baila, Baila, Baila. El biblioresquemor que a los devotos de H. Murakami nos provocó que Baila, Baila, Baila tardara más de dos décadas en traducirse al castellano se desvanece en unas pocas páginas. Aquí el protagonista es un escritor freelance treintañero que, tras recuperarse de una catarsis emocional, decide regresar al destartalado hotel en el que se hospedó junto a la carismática Kiki, porque siente que de allí arranca el hilo que le conducirá a su destino. Otra obra enorme de un gran creador.

Baila, baila, baila

Baila, baila, baila

6. Después del terremoto. Si lo que pretendía era intensificar más aún mi murakamismo acerté al leer, aunque con retraso, Después del terremoto porque los seis relatos que lo componen son esencias destiladas del genio nipón. Hilvanados con exquisita sutileza sobre el tapiz del terremoto que sacudió la ciudad japonesa de Kobe en 1995, pero sin referencias expresas en el epicentro de sus tramas, Murakami vuelve a vaciar sobre el lector su arsenal de personajes varados en la soledad y aplastados por una vacuidad existencial antes latente y ahora, tras el terremoto, perfectamente palpable.

Después del terremoto

Después del terremoto

Referente indiscutible de la literatura japonesa y eterno candidato al Nobel de Literatura, las historias de Murakami son inquietantes, su narrativa preciosa y sus personajes, varados en la soledad y aplastados por la vacuidad existencial y las convenciones, son supervivientes a tsunamis emocionales con efectos devastadores y solo perceptibles de piel para adentro.

Si aún no habéis tanteado la obra de este arácnido escritor no esperéis más. Palabra de Regina ExLibris.

De librera a ‘flapper’ para irme de fiesta con F. Scott Fitzgerald y Budd Schulberg

He llegado a la conclusión de que si me he hecho librera ha sido no sólo por vocación, sino también por higiene mental.

Los años de ingesta indiscriminada de historias han hecho -y hacen, y harán- de mí un ser desdoblado en cientos de personajes que coexisten apretujados bajo mi piel.

El estar cada día sacándolos a la luz a petición de clientes a mi me airea el alma y a ellos los revitaliza, pues por unos instantes los rescato de un entorno tan oscuro y claustrofóbico como sólo puede llegar a serlo ésta, mi regia mismidad.

Y como hoy en parte las afortunadas fueron las flappers, os escribo ataviada con un collar de perlas de tres vueltas, jazz de fondo, mares de champagne y mi plumero reconvertido en tocado porque por unas horas quiero ser deliciosamente ligera de cascos, ancha de miras, fumar en boquilla y saciar esta sed enfermiza de espumoso semiseco mientras espero que mi inminente marido, el escritor de éxito y siempre divino Scottie venga a recogerme para quemar de una vez esta maldita noche. Si, queridos, hoy soy Zelda Fitzgerald.

¿Y quién tiene la culpa de mi mutación? Una clienta encantadora, naturalmente. Llegó a reginaexlibrislandia pidiendo ayuda:

Clienta: Buenas tardes… Verás, me da un poco de apuro porque resulta que quiero un libro pero no sé mucho de él. Salgo del cine y escuché a dos amigos hablar de él, pero sólo me quedé con algunas cosasRegina: A ver qué podemos hacer…

C.: Pues hablaban de una novela de un americano con un apellido europeo que estaba muy metido en el mundo de Hollywood. Por lo visto un guionista tenía que colaborar con un escritor muy famoso pero alcoholizado…

R.: Uy, ¡no me digas más! Creo que hablas de El Desencantado, de Budd Schulberg.

C.: Si, oye, sí, dijeron algo de “Desencantado”

R.: Es un libro absolutamente fascinante en el que un F. Scott Fitzgerald alcohólico y arruinado se ve obligado a trabajar a sueldo para Hollywood. Es un relato impecable del mundo del cine, los locos años veinte y la gran Depresión, en el que el genio y un joven coescriben un guión y enfrentan, sin saberlo, dos épocas irreconciliables.

C.: Si, algo dijeron de Fitzgerald, pero no pensaba que estuviera relacionado…

R.: Digamos que Schulberg habla de él sin citarlo, pero es que Fitzgerald encarna divinamente a toda una generación de plumas gloriosas que se sienten perdidos en la nueva década, y como necesitan dinero venden su talento a la industria del cine. Además era una época y un entorno que Schulberg conoció de primera mano, porque su padre era uno de los fundadores y magnates del cine. De hecho también se ha publicado en España De Cine, Memorias de un príncipe de Hollywood, donde ahonda en el tema…

C.: Pero, ¿Cuál me recomiendas de los dos?

R.: Yo empezaría por la novela, desde luego. Y si no has leído a Fitzgerald para que la experiencia de El Desencantado fuera incluso mejor te diría que te leyeras algo de él.

C.: ¿Es el de El Gran Gastby, ¿no? Vi la película con Robert Redford, pero no leí el libro.

R.: Pues ya que conoces la trama empieza por Hermosos y Malditos, una gloriosa novelita en la que dos recién casados (podrían ser perfectamente ellos, Scott y Zelda Fitzgerald) de la alta sociedad estadounidense viajan, bailan y se beben los dorados años veinte en juergas interminables hasta que llega el fin de la fiesta, el de su relación y el de una sociedad hedonista donde la belleza y la fortuna son siempre demasiado fugaces.

C.: Suena bien…

R.: Si te lees Hermosos y Malditos y después El Desencantado creo que no te arrepentirás… Aunque por supuesto cualquiera de las tres son soberbias por separado.

C.: No, no, me llevo las dos. ¡Estoy deseando ponerme con ellas!

Y se fue con sus dos libros y la promesa de volver para contarme qué le parecieron, dejándome con un pie fuera a la flapper que llevo dentro. Y aquí sigo, de fiesta y jugueteando con mi collar de perlas de tres vueltas. Y este Scottie sin aparecer…

Decidme, queridos, ¿alguno leyó El Desencantado? ¿A Fitzgerald, quizás? ¿Qué opináis?