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Reflexiones de una librera Reflexiones de una librera

Reflexiones de una librera
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Trivial: ¿Cuánto sabes de la novela La isla del Tesoro, de R.L. Stevenson?

(La Isla del tesoro, 1950 / Disney)

(La Isla del tesoro, 1950 / Disney)

Como dijo Borges: «Leer La isla del tesoro es una de las formas de la felicidad». Un muchacho halla en el baúl de un marinero que ha muerto en su posada un mapa que indica dónde está escondido el tesoro de un capitán pirata. Tras la visita de unos turbios personajes que perseguían el mapa, se embarca rumbo a la isla del tesoro en una aventura cargada de emoción, salitre y mucho ron. Lanzaros al abordaje de la novela de piratas por excelencia si aún no la habéis leído porque no encontraréis mejor bibliobotín en estos mares de letras.

Si eres de los que sí leyó el texto original demuestra que conoces el novelón respondiendo al trivial “La Isla del tesoro”de Regina ExLibris. ¿Listo? ¡Vamos!

 

Trivial: ¿Cuánto sabes de la novela Drácula, de Bram Stoker?

(Drácula, 1992, Columbia Pictures)

(Drácula, 1992, Columbia Pictures)

Obra trascendental de la literatura gótica que abrió un nuevo camino en la novela de terror y que instauró la figura del aristócrata transilvano como arquetipo del mal y como modelo de seducción perversa. En sus páginas, sin embargo y más allá del perfil de un depredador de ultratumba, se agazapa la sorpresa de una pasión amorosa que va más allá del espacio y del tiempo: la del amor que nunca muere. Y una revelación: la sangre es la vida. Soberbia, Regina Exlibris dixit.

Si eres de los que sí leyó el texto original de Bram Stoker demuestra que realmente conoces el novelón de principio a fin respondiendo al Trivial “Drácula“de Regina ExLibris. ¿Listo? ¡Vamos!

 

Trivial: ¿Cuánto sabes de la novela Madame Bovary, de G. Flaubert?

(Madame Bovary, 1949/ MGM)

(Madame Bovary, 1949/ MGM)

Magistral retrato de una libertina elegante y con delirios de grandeza que anhela vivir las emociones que devora en novelas románticas, y que es una de las más grandes rebeldes literarias. Ni su matrimonio ni el nacimiento de su hija ni un tórrido affaire lograrán colmar a la eternamente insatisfecha Madame Bovary. Sus debilidades cimentan la grandeza de quien se nutre de melodrama, sexo, rebeldía y violencia, cuatro de las claves de toda trama de proyección universal.

Si eres de los que sí leyó el libro demuéstralo respondiendo al trivial “Madame Bovary” de Regina ExLibris. ¿Listo para demostrar lo bovarista que eres? ¡Vamos!

 

Trivial: ¿Cuánto sabes de la novela del Dr. Jeckyll y Mr. Hyde?

(El Dr. Jeckyll y Mr. Hyde, 1920 / Paramount Pictures)

(El Dr. Jeckyll y Mr. Hyde, 1920 / Paramount Pictures)

La historia del Doctor Jekyll y Mr. Hyde ha calado tanto en la imaginería popular que hay quien ni se plantea leer una obra maestra en la que la lucha entre el bien y el mal tiene un cuerpo, dos rostros y una carga simbólica sobrecogedora. Pero más allá del anverso y el reverso y de la ambigüedad moral, es un trepidante relato de suspense cargado de imágenes demoledoras que se lee del tirón. En ella no hay vísceras, sangre, ni depravación explícita, pero hay algo más eficaz: la hipocresía desenmascarada y ese punto y final que te resuena en la conciencia como un mazazo en el cráneo. Soberbia, Regina Exlibris dixit.

Si eres de los que sí leyó el texto original demuestra que realmente conoces el novelón de principio a fin respondiendo al trivial “Dr. Jeckyll y Mr. Hyde”de Regina ExLibris. ¿Listo? ¡Vamos!

Trivial: ¿Cuánto sabes de Alicia en el País de las Maravillas, de Lewis Carrol?

Alicia en el País de las Maravillas

Alicia en el País de las Maravillas

Cuando Lewis Carrol improvisó las Aventuras subterráneas de Alicia, no sabía que esa puerta que daba acceso a un mundo exquisito, subversivo y con personajes irreverentes, sátiras extravagantes, retos lingüísticos y pulsos a la lógica era la misma que le conduciría a él y a su novela al Olimpo literario.

Ahí es nada. Tampoco se planteaba que siglo y medio después de su publicación Alicia en el País de las Maravillas tuviera tanto peso en la cultura colectivo. Todo el mundo dice conocer las aventuras de esa niña respondona y a las criaturas con las que se codea. Pero, ¿Quién ha leído realmente la novela?

Si eres de los que sí leyó el texto original demuestra que realmente conoces el novelón de principio a fin respondiendo al trivial “Alicia en el País de las Maravillas”, de Regina ExLibris. ¿Listo? ¡Vamos!

 

Trivial: ¿Cuánto sabes de la novela Matar a un ruiseñor, de Harper Lee?

(Matar a un ruiseñor, 1962 / Universal)

(Matar a un ruiseñor, 1962 / Universal)

Harper Lee llevaba una bomba de relojería dentro, y estalló en Matar a un ruiseñor, una maravillosa novela cuya onda expansiva se deja sentir más allá del final. Ambientada en una aldea sureña castigada por la Gran Depresión y narrada en la voz de una niña pequeña, cuenta cómo su padre –el abogado Atticus Finch– defiende a un hombre negro acusado en falso de violación. Cargada de realismo e ironía, es un brillante tapiz de la América profunda, de los conflictos raciales, del miedo a los distintos y de irrupción de una niña en la madurez a golpes de realismo. Soberbia, Regina Exlibris dixit.

Si eres de los que sí leyó el texto original demuestra que realmente conoces el novelón respondiendo al trivial “Matar un ruiseñor”de Regina ExLibris. ¿Listo? ¡Vamos!

 

Trivial: ¿Cuánto sabes de Canción de Navidad, de Charles Dickens?

(Teleñecos en cuento de Navidad / Walt Disney Pictures)

(Teleñecos en cuento de Navidad / Walt Disney Pictures)

No importa la edad, el bagaje ni que se conozca la historia por sus adaptaciones: hay que leer Canción de Navidad, un delicioso artefacto literario de uno de los titanes de las letras, Charles Dickens. Él dibujó al avaro de tinta por excelencia, y, con ayuda de unos fantasmas y viajes en el tiempo vital del protagonista, logró removerle el alma mientras insuflaba ‘espíritu navideño’ a generaciones de lectores y cargaba tintas contra esa Inglaterra victoriana de doble moral que siempre alimentó su universo creativo.

Si eres de los que sí leyó el texto original de Dickens demuéstralo respondiendo al trivial Canción de Navidad de Regina ExLibris. ¿Listo? ¡Pues allá vamos!

 

Trivial: ¿Cuánto sabes realmente de la novela Frankenstein, de Mary Shelley?

(Frankenstein, 1931 / Universal)

(Frankenstein, 1931 / Universal)

Tú sabes que yo sé que nosotros sabemos que el Frankenstein de la imaginación popular tiene más del monstruo del cine y de otras adaptaciones que del personaje original de la novela de Mary Shelley. Y no solo eso: por desgracia la suya es una más de esas novelas imprescindibles que son las grandes no leídas de las letras.

Si eres de los que sí leyó el libro demuéstralo respondiendo al trivial “Frankenstein” de Regina ExLibris. ¿Listo para demostrar lo Frankensteinólogo que eres? ¡Vamos!

“¿En qué libro juzgaban a un ricachón pomposo, testificaba una drag queen y un tipo paseaba una correa (sin perro)?”

Adoro ese tipo de libros permeables al carisma de sus personajes.

(Medianoche en el jardín del bien y del mal / Warner Bros)

(Medianoche en el jardín del bien y del mal / Warner Bros)

Sin esa cualidad porosa de la trama que posibilita acceder a una historia imbuida del encanto de sus personajes, esos libros no solo estarían constreñidos en un único género literario que obviamente no les define en toda su extensión, sino que no serían historias divertidas, genuinas, excéntricas, imprevisibles ni, por supuesto, tan cautivadoras.

Y ojo querid@s que ese tipo de historias o están más cerca de la realidad que de la ficción o, siendo generosos, en el justo medio. Lo que sí os digo es que todos y cada uno de esos gloriosos artefactos narrativos tan sui géneris han dejado marca en mi bibliofilia.

Y de ahí que, cuando la Providencia Librera se conjura para que algún reginaexlibrislandiano me pregunte por uno de ellos, mi pelucón se ilumina como el Strip de Las Vegas y una enorme nube llena de confeti y purpurina descarga su chaparrón multicolor a ambos lados de mi escritorio.

Y hoy por suerte ha sido uno de esos días. Y, sí, lo celebro a pesar de seguir quitándome confeti hasta de las fosas nasales horas después de la visita. El caso es que estaba yo aferrada a mi tercer café de la mañana cuando un reginaexlibrislandiano se adentró en mis confines y, tras darme los buenos días, me espetó:

Cliente: ¿Recuerdas en qué libro juzgaban a un ricachón pomposo, testificaba una drag queen y un tipo paseaba una correa (sin perro)?

Regina: Mmm, creo que sí. Pero, ¿recuerdas alún detalle más?

Cliente: Es que me hablaron de él hace muchos años y no lo recuerdo bien. ¡Ah, sí, espera! Transcurría en Atlanta, o en el Sur de EEUU. Y no me digas cómo me vino a la cabeza y ahora quiero encontrarlo y, claro, leerlo.

Regina: Pues, querid@, no me digas más. No está ambientado en Atlanta, sino en Savannah, y es Medianoche en el jardín del bien y del mal, de John Berendt. Uno de mis libros favoritos, sin duda. ¡Y no es novela en sí! Pero sí que hay un crimen, una sinuosa drag queen de lengua bífida llamada Lady Chablin y Patrick, el perro al que un caballero pasea cada día, pese a que el pobre cuadrúpedo hubiera fallecido décadas atrás.

(Medianoche en el jardín del bien y del mal / Warner Bros)

(Medianoche en el jardín del bien y del mal / Warner Bros)

Cliente: ¿Y lo tienes?

Regina: ¡Claro! Yo estuve bastante cabreada con Random House porque hubo unos años “oscuros” en los que no había ejemplares en circulación. Pero finalmente en 2015 se reeditó en papel y en digital. ¡Brrrr!

Cliente: Espera, espera… ahora que veo la cubierta… ¿no hay película?

Regina: Pues sí, y es una maravillosa adaptación. La rodó Clint Eastwood un par de años después de publicarse el libro a finales de los 90. Y si ya con el libro (que no es una novela en sí, sino que es una mezcla de crónica de un crimen real con retratos de la gente, de las costumbres, de las extravagancias y de los rincones de Savannah, aderezado eso sí con algún toque de ficción), Savannha vivió un boom de afluencia turística, pues luego con la película ya ni te cuento.

(Medianoche en el jardín del bien y del mal / Warner Bros)

(Medianoche en el jardín del bien y del mal / Warner Bros)

Cliente: ¿En serio?

Regina: ¡Uy, y tanto! yo misma llevo años queriendo ir a Savannah. Hace años me hablaron de ella, pero es que además la mencionan en La isla del Tesoro y en Lo que el viento se llevó. Con eso ya me picó la curiosidad, pero fue leer Medianoche en el Jardín del Bien y del Mal y desear echar el cierre para volar a Savannah. Porque encima es que lo que se le da bien a John Berendt es plantarse en una ciudad -normalmente con encanto-, habitarla y narrártela a través de las gentes que la pueblan y que le imprimen carácter. Ya lo hizo con Venecia en su estupenda La ciudad de los Ángeles Caídos.

Cliente: ¡Ah, sí! ¿Eh? Bueno, bueno, bueno: ¡ya estoy deseando leerla!

Y se fue con Medianoche en el Jardín del Bien y del Mal, de John Berend (Random House). Espero que le entusiasme como en su día me entusiasmó a mi, y de paso os las prescribo a todos vosotros, mis reginaexlirbrislandianos de pro, porque es una auténtica delicia que te atrapa y aísla de todo hasta el punto y final… y más allá. El libro es justo como Berendt describe a la ciudad que lo inspira:

Savannah miraba para sus adentros, muy alejada del mundanal ruido y las distracciones de todo lo que ocurriese fuera de sus puertas

 

NOTA DE REGINA EXLIBRIS:

Medianoche en el jardín del bien y del mal

Medianoche en el jardín del bien y del mal

En un punto entre la crónica periodística de un asesinato real, la reconstrucción de un turbio proceso judicial y el relato de las gentes, los lugares, las costumbres, las extravagancias y la historia de la gloriosa y decadente Savannah, Medianoche en el jardín del bien y del mal, es un libro original, ameno, excéntrico, divertido y definitivamente absorbente.

Adéntrate en turbio y sosegado encanto de una ciudad con pasado pirata y presente cargado de añejo esplendor, que es la verdadera protagonista del relato, un auténtico Edén por el que el Diablo campa a sus anchas y poblado por una galería de criaturas excepcionales y genuinas. Piratas, lujosas fiestas, sacerdotisas vudú, tugurios infectos, mansiones coloniales, ríos de alcohol, viejas damas con enaguas, tocado, abanico y pistola, chaperos, pianistas, nuevos ricos, coristas y un entorno perversamente embrujado en que todo lo ordinario resulta ser extraordinario.

 

 

6 novelas para leer México en plena Feria del Libro de Guadalajara

Si voy a homenajear a las letras mexicanas y a prescribir autores mexicanos solo puedo hacerlo embutida en la piel de María Felix, alias la Doña.

(Los héroes están cansados,1955 / CCC)

(Los héroes están cansados,1955 / CCC)

Sí, querid@s, porque la gran diva del cine mexicano y musa de Diego Rivera entre una legión de intelectuales y artistas rendidos a sus taconazos, era todo poderío, ingenio, casta, belleza y bravura, tanto dentro como fuera del celuloide.

Y, claro, qué mejor que metamorfosearme en la Doña para presidir mi tributo libresco a un país y una literatura que estos días no solo es el epicentro de las letras iberoamericanas en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, sino que vuelca su mirada y muchos actos y ponencias hacia Madrid y la literatura española. ¡Ándele!

Así que cuando un reginaexlibrislandiano asiduo se acercó y me dijo:

Cliente: Oye, Regina, ¿estás siguiendo las crónicas de la Feria del libro de Guadalajara? Tiene que ser un espectáculo…

Regina: Pues mira, sí, pero estoy pensando que voy ir un poco más allá. Y ya que no puedo estar allí pues como que voy a traerme un rinconcito de la Feria de Guadalajara a Reginaexlibrislandia. ¿Cómo lo ves?

Cliente: Pues muy bien, porque justo venía a que me recomendaras alguna novela mexicana

Y, dicho y hecho: me almidoné el pelucón y sin escatimar en rímel ni en escotazo me mariafelixicé para montar un espacio cargado con 6 novelas del panorama literario actual mexicano que prescribo en mi librería en cuanto tengo ocasión.

Obviamente no son todas las que hay, pero creo que condensan gran parte del genio que exportan y que aportan los nuevos autores mexicanos a las letras hispanoamericanas.

¿Listos?

Pues agarraos los machos que despegamos rumbo al mejor México de novela:

1. Después del invierno. Guadalupe Nettel. Anagrama. Si aún no has leído nada de esta púgil de las letras contemporáneas mexicanas hazlo porque adentrarte en el universo literario netteliano es una experiencia sobrecogedora, alucinante, abrupta, trágica, cómica y, en según qué párrafos, hipnótica, aderezada con banda sonora propia (Nick Drake, Miles Davis, Keith Jarrett o Philip Glass). Sus protagonistas, Claudio y Cecilia, están condenados no solo a amarse y detestarse con idéntica intensidad, sino a ser felices solo a ratos. Con una prosa a veces minuciosa y otras vívida, y con escenas fotográficas del Nueva York de él y del París de ella, Nettel levanta el pasado, el presente y el futuro de ambos, devorados por miedos, fobias, angustia y algún atisbo de esperanza. Novela conmovedora, divertida, magnética e inquietante, tan dolorosa como incisiva y reveladora, que disecciona y enturbia a la vez las relaciones no solo entre dos personas, sino la de cada cual consigo mismo.

Después del invierno

Después del invierno

2. Temporada de huracanes. Fernanda Melchor. Random House. La narrativa de Fernanda Melchor está forjada a hierro y fuego para abrir en canal una historia de barbarie y de realismo con la que airea las entrañas del ser humano, y te engancha a una espiral de fatalidad y de crudeza. La historia arranca cuando unos niños de una zona rural y miserable encuentran en un canal de riego de una el cadáver de la Bruja, a quienes los vecinos respetaban y temían por igual. Pronto los rumores apuntan a unos chicos del pueblo, que fueron vistos cerca de la casa de la hechicera cargando con un cuerpo inerte. A partir de ahí, ellos narran su historia mientras arrastran al lector a la realidad del día a día en un lugar carcomido de pobreza y abandono, y donde violencia, erotismo y turbias relaciones de poder imponen sus propias leyes.

Temporada de huracanes

Temporada de huracanes

3. Te vendo un perro. Juan Pablo Villalobos. Anagrama. Cargada con un humor ácido e irreverente esta hilarante novela recorre el arte y la política del México de las últimas ocho décadas, marcados en la historia familiar del protagonista con la sucesión de perros de su madre, con los que el autor reivindica a los marginales y a los desaparecidos. La acción se situa en un edificio de México DF, donde un grupo de ancianos sobrevive entre rencillas y tertulias. Teo, el narrador, tiene 78 años, consagra sus quehaceres a la Teoría estética de Adorno. Es taquero jubilado y pintor frustrado, ahora sus prioridades son dos: estirar sus ahorros sin prescindir del alcohol y afinar sus opciones de trajinarse a la presidenta vecinal o a la verdulera. Pero la irrupción de tres jóvenes (un mormón de Utah, un maoísta clandestino de y la bella Dorotea) detona una espiral de absurdos en esta particular comunidad que aseguran carcajadas prácticamente a cada salto de línea.

Te vendo un perro

Te vendo un perro

4. Las Batallas en el desierto. José Emilio Pacheco. Tusquets. Este pequeño artefacto literario es tan perfecto como traicionero, porque tras su aparente sencillez subyace toda una compleja arquitectura narrativa y conceptual que posibilita múltiples lecturas e interpretaciones, y que la consolidan como lo que es: una novela magistral. Pacheco proyecta sobre el telón de fondo de una historia de amor e iniciación al deseo adolescente otra historia paralela de descomposición y desintegración social. Para ello orquesta un un espectáculo de sombras chinescas en forma de corrupción social y política, del despertar al México moderno ante el declive del viejo y original, así como del rescate de las memorias individuales y colectivas de una ciudad a la que José Emilio Pacheco recrea sin nostalgia y critica con dureza pese a amarla profundamente.

Las Batallas en el desierto

Las Batallas en el desierto

5. La revuelta del pueblo cucaracha. Óscar Zeta Acosta. Antonio Machado. Esta desternillante y alocada novela, considerada obra fundamental del renacimiento literario chicano de la segunda mitad del SXX, Óscar Zeta Acosta, alias Búfalo Pardo o “El Zeta”, abogado y activista político, describe la vida en su barrio: el conflictivo East Los Ángeles entre 1968 y 1973. Eran tiempos convulsos de desobediencia civil, protesta racial, brutalidad policial, anarquía, Vietnam y lucha por los derechos políticos de las cucarachas, lucha que Acosta, antihéroe empapado de anfetas y LSD, inestable y genial vagabundo que se unió a Hunter S. Thompson en su búsqueda del Sueño Americano, libró a corazón abierto tanto desde los tribunales como en las barricadas de las calles de Los Ángeles liderando el “Poder Pardo”, grupo más temido y vigilado incluso que el de los “Panteras Negras”.

La revuelta del pueblo cucaracha

La revuelta del pueblo cucaracha

6. El testigo. Juan Villoro. Anagrama. Juan Villoro narra de forma magistral cómo un intelectual mexicano que regresa de su largo exilio europeo a su México natal se da de frente con un país que no reconoce, carcomido por el crimen organizado, los escándalos de todo tipo y las corruptelas políticas, y en el que las cuentas mal saldadas siempre pasan factura. Mientras él trata de reconciliarse como puede con esa realidad tan turba como inesperada se va reencontrando con los suyos, lo que le obliga a saldar cuentas con su propio pasado familiar y emocional. Brillante disección de un lugar y de una época (el México contemporáneo) en la que solo la poesía parece sobreponerse al caos.

El testigo

El testigo

  • Y vosotros, queridos, ¿leísteis alguna de esas 6 novelas de autores mexicanos contemporáneos? ¿Qué os pareció? ¿Alguna otra sugerencia?
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