BLOGS
Reflexiones de una librera Reflexiones de una librera

Reflexiones de una librera
actualizada y decidida a interactuar
con el prójimo a librazos,
ya sea entre anaqueles o travestida
en iRegina, su réplica digital

Entradas etiquetadas como ‘terror gotico’

Siete casas malditas de novela en las que no querrías pasar la noche

Pasen, lean y biblioretocen de terror con las casas demoníacas más espeluznantes de la literatura. Un subgénero, el de los caserones malditos, que han cultivado titanes del espanto y de lo macabro, y por el que apostamos en reginaexlibrislandia.

Tanto que periódicamente montamos en la librería una mesa cargada con esos títulos con los que al leerlos en su día pasamos un mal rato memorable.

Son ese tipo de libros que, hasta que no te ves aferrada al libro con los pelos como escarpias, una mueca de espanto congelada en el rostro, las venas de las sienes como morcillones de Burgos y una arritmia de escándalo, no reconoces que calibraste mal el talento sobrenatural de algunos autores para generar horrores de tinta.

Pero, oye, a según qué perfil lector nos va este tipo de bibliomarcha.

Y dentro del subgénero de terror-casas malditas hay un amplio y macabro abanico de variantes temáticas donde elegir: portales que dan acceso a horrores cósmicos, criaturas espectrales atrincheradas en sótanos, seres de la noche acechando intramuros, terrenos malditos, criaturas del averno sedientas de almas, atmósferas claustrofóbicas…

Pero, eso sí, en todas ellas el horror se asoma entre líneas con una sutileza que inocula la paranoia en el lector. No hay vísceras ni violencia explícita, sino una llamada poderosa a nuestros miedos más atávicos.

Dicho lo cual va la selección reginaexlibrislandiana de Siete casas malditas de novela para leer, temblar y gritar, y en las que no querrías pernoctar.

¿Listos? Pues pasen y lean. Si se atreven, claro:

  1. La maldición de Hill House. Shirley Jackson. Valdemar. 

Uno de los relatos más estremecedores e inquietantes que le he echado a mi bibliofilia en la última década. Narra el inquietante experimento de John Montague que, en su empeño de escribir un libro sobre fenómenos en casas encantadas, decide alquilar Hill House, una mansión solitaria y de siniestra reputación. Además escoge a un grupo de ayudantes para pasar juntos una temporada en Hill House. Son la desdichada Eleanor, que esta desquiciada tras pasarse media vida cuidando de su arisca madre inválida; la alegre y curiosa Theodora, seleccionada por su increíble capacidad telepática; y Luke, vividor y mentiroso, incluido por exigencia de la propietaria, su tía. El objetivo: dejar constancia de cualquier fenómeno paranormal para documentar el libro de Montangue. Sobre las alucinantes experiencias que vivirán durante su estancia en la casa… mejor callar y leer. Solo diré que Shirley Jackson no da tregua y ya no solo es que tiene un endemoniado talento para alternar escenas cotidianas con fenómenos aterradores, sino que además se guarda muy mucho de dar pistas acerca del origen del mal de Hill House.

  1. El apartamento 16. Adam Nevill. Minotauro.

Adam Nevill recupera la tradición anglosajona de la casa encantada y la convierte en un elegante edificio de apartamentos londinense llamado Barrington House, donde el espacio es el personaje más terrorífico de todos. Allí hay un apartamento vacío. Nadie entra, nadie sale. Y así lleva cincuenta años. Hasta que una noche el vigilante oye ruidos y decide investigar. Lo que experimenta allí le marca para siempre. Poco después la joven Apryl llega a Barrington House desde EEUU tras heredar un apartamento de su tía abuela Lillian, fallecida en extrañas circunstancias, de la que se rumoreaba que estaba loca y cuyo diario da cuenta de un horrible suceso. Apryl descubrirá no solo que hay un mal que transforma a la gente y que aún habita en Barrington House, sino que la puerta del apartamento 16 es el acceso a algo mucho más terrorífico.

  1. La casa infernal. Richard Matheson. Minotauro.

Los fanáticos de la literatura de casas embrujadas que no hayan leído La casa infernal están de enhorabuena. Tienen por delante bibliopánico del bueno retozando en la Mansión Belasco con uno de los maestros del género, Richard Matheson, en un relato estremecedor que achantó al mismísimo Stephen King. En 1940 cinco personas entraron en la infame Casa Belasco para desentrañar los misterios de la casona maldita. Solo uno de ellos salió vivo. Tres décadas después un millonario le contrata para, junto a otros tres, demostrar que hay vida después de la muerte. Y para ello pasarán una semana en la Casa Belasco. La Casa Infernal les ha permitido entrar, pero, tras desvelar un oscuro pasado preñado de ritos paganos, violencia, perversiones y blasfemia cuyos ecos aún laten en las estancias ¿los dejará salir?

  1. La casa y el cerebro. Edward Bulwer-Lytton. Impedimenta.

Considerada una pieza maestra de la literatura sobrenatural, esta endiabladamente aterradora fábula de fantasmas cautivó al propio Lovecraft. En ella un hombre decide pasar la noche en una casa encantada en Londres, junto a su criado y a su perro. Allí es testigo de espeluznantes apariciones y descubre que en sus dependencias se cometieron crímenes atroces años atrás. Todo el mal parece irradiar de una de las habitaciones que, aunque en apariencia está vacía, acoge la voluntad de un ser maligno. Pasen y lean… si se atreven.

  1. La mujer de negro. Susan Hill. Edhasa. 

Por mucho relato de género que hayas leído prepárate a leer y temblar con la obra magna de Susan Hill, en la que descubrirás, junto al protagonista, qué es eso de pernoctar en una masa maldita. El joven abogado Arthur Kipps viaja a un pueblo remoto para asistir al entierro de una anciana y poner orden en el legado de la difunta en un caserón destartalado rodeado de marismas brumosas. Mientras se afana en terminar el papeleo empieza a ver una extraña aparición dentro y fuera de la casa, y así descubre una historia que los lugareños intentan olvidar: la de una madre soltera que tuvo que dejar a su hijo al cuidado de su hermana, pero el niño se hundió en las marismas mientras su madre biológica lo veía desde su ventana. Según la tradición, siempre que alguien ve al espectro de la madre, muere un niño, y Arthur Kipps comprobará familia hasta qué punto esa tradición es cierta. Bibliocanelita en rama.

  1. La casa en el confín de la tierra. W.H. Hodgson. Valdemar

Un par de campistas que pescan y pasean por la campiña de Irlanda del Norte se topan con las ruinas de un antiguo caserón. Pronto les sobrecoge la sensación de amenaza insalubre y opresiva que envuelve el lugar, así que cuando encuentran un manuscrito entre los escombros lo cogen y huyen de allí. Horas después empiezan a leer el espeluznante relato del único ocupante de La casa en los confines de la Tierra. Con un inicio casi idílico, William Hope Hodgson articula a palabras un glorioso in crescendo aterrador en el que a cada salto de línea hunde más y más al lector en las entrañas de lo blasfemo y de lo antinatural. Los tranquilos y estoicos excursionistas serán, junto al lector, testigos del atroz asedio de horrores cósmicos al que se verá sometido el ermitaño, único habitante de un caserón que da entrada a todas las fuerzas del submundo. Espeluznante.

  1. La caída de la Casa Usher. Edgar Allan Poe. Nórdica.

Publicado por primera vez en la revista Burton’s Gentleman’s Magazine en 1839, La caída de la Casa Usher es la quintaesencia del cuento gótico. En ella un caballero es invitado al viejo caserón de un amigo, Roderick Usher, artista enfermizo y excéntrico que vive recluido junto a su hermana, también delicada de salud. Aunque Usher padece una enfermedad indefinible y todos temen por su vida, quien acaba muriendo es su hermana. Sus restos son depositados en una cripta, pero no tardan en producirse terribles acontecimientos que desembocarán en un trágico final. Una casa embrujada, un paisaje lúgubre, dos hermanos gemelos, una enfermedad misteriosa… Todos los elementos del género están ahí y, sin embargo, el terror que inspira esta historia emana de su exquisita vaguedad.

  • Y vosotros, queridos, ¿leísteis alguna? ¿qué novela de casas malditas recomendáis? 
  • Sígueme en Facebook y Twitter

Trivial: ¿Cuánto sabes de la novela ‘Cumbres Borrascosas’, de Emily Brönte?

(Cumbres Borrascosas, 1992 / Paramount Pictures)

(Cumbres Borrascosas, 1992 / Paramount Pictures)

La épica historia de Catherine y Heathcliff, situada en escenarios sombríos y desolados, constituye una asombrosa visión del amor, del destino, la obsesión, la pasión y la venganza. Publicada en 1847, la novela pulveriza los cánones del decoro que la Inglaterra victoriana. Una historia totalmente aparte como novela y como relato de terror, que sobrecoge tanto con sus vívidos paisajes como con las vidas atormentadas y violentas que alberga entre líneas.

Si eres de los que sí leyó el libro demuéstralo en el trivial “Cumbres Borrascosas” de Regina ExLibris. ¿Listo para demostrar lo heathcliffinano que eres? ¡Vamos!

 

10 novelas para regalarte ( y regalar) por el Día del Libro

Selección Día del Libro Regina ExLibris

Selección Día del Libro Regina ExLibris

En reginaexlibrislandia te sugerimos diez títulos de ficción para pegarte un homenaje libresco en el Día del Libro. O para obsequiar a otros, eso ya es cosa tuya.

Lo importante es que en la fiesta grande del libro te vayas de safari libresco a tu librería y, si aún no tienes clara tu biblioapetencia, vuelvas a casa con esa novela que no sabías que querías leer hasta que la tuviste delante… o hasta que Regina ExLibris te la descubrió.

¿Listos?

Va mi selección reginaexlibrislandiana con diez novelas para regalarte (y regalar) en el Día del Libro:

1. Damas Oscuras. VVAA. Impedimenta. El exquisito volumen de Impedimenta es una deliciosa bacanal libresca de escalofríos y taquicardias de la –gélida y huesuda– mano de 21 creadoras victorianas, con un talento endemoniado para erizarte el vello y dejarte el sistema nervioso central más tenso que las cuerdas de un Stradivarius. Pero, ojo, lo que en apariencia son relatos espeluznantes de fantasmas esconden su manera de socavar y pulverizar la figura masculina. Si tienes hambre de historias tenebrosas pero, eso sí, sin sangre ni vísceras, prepárate para deglutir este bibliofestín con un menú de plato único: el miedo.

Damas Oscuras

Damas Oscuras

2. La Princesa Prometida. William Goldman. Ático de los Libros. Un clásico que trasciende géneros, edades y bibliopaladares porque es una experiencia lectora alucinante y tremendamente divertida. La novela tiene tantos bibliovértices a los que agarrarte como lector, que es realmente difícil escapar a su encanto. Piratas, aventuras, espadachines, amor, duelos, abordajes, héroes, magos, venganzas, acción, promesas, hombres, brujas y hechiceros, gigantes, mujeres, criaturas de todo pelaje, villanos, altas y bajas pasiones y, sobre todo, mucho, pero que mucho humor. Hazte con La Princesa Prometida y “¡PREPÁRATE A biblioMORIR (de puro gusto lector).

La Princesa Prometida

La Princesa Prometida

3. Cuando sale la reclusa. Fred Vargas. Siruela. Pasen y lean la obra más ambiciosa de Fred Vargas, exquisitamente aderezada con los ingredientes fredvargasianos: la arqueología, el medievo, los mitos, la fauna y la disección del alma humana. Adamsberg se interesa por la muerte de tres ancianos por las picaduras de una ‘reclusa’: una araña venenosa, pero no letal. El comisario investiga a espaldas de su equipo, enredándose en una delicada y compleja trama, llena de equívocos y profundas conexiones, cuyos hilos se remontan a la Edad Media. Un caso elusivo y contradictorio que tiene en jaque al comisario y al lector.

Cuando sale la reclusa

Cuando sale la reclusa

4. Antes del huracán. Kiko Amat. Anagrama. Irreverente, agridulce y muy, muy divertida novela de iniciación y catarsis que radiografía a palabras y sin melodramas el calvario emocional que supone crecer y sobrevivir siendo distinto en el extrarradio en la Barcelona de los años 80, con el Mundial de España 82 y el conflicto de las Maldivas de fondo. Curro aguanta el tipo como puede en el 82 con su amigo Priu, tan nerd como él, hasta que la bomba de relojería emocional que lleva en la caja torácica estalla y su realidad se despedaza, con brote homicida y todo. Engancha, conmueve, sorprende y divierte por igual.

Antes del huracán

Antes del huracán

5. El terror. Dan Simmons. Roca. Novela trepidante, aterradora, sobrecogedora y adictiva que ficciona sobre el enigmático destino de 129 aventureros de la Armada Británica que a mediados del SXIX emprendieron una expedición al Ártico. Varados en el hielo a temperaturas inhumanas, no solo tendrán que sobreponerse al frío, el deterioro de los barcos, el hambre, la muerte, la enfermedad, la desesperanza, el canibalismo y los motines, sino que pronto descubrirán que una sanguinaria criatura les acecha y una enigmática mujer les observa envuelta en un silencio glacial. Un trepidante bibliogarbeo por un auténtico infierno de hielo.

El terror

El terror

6. Con la misma moneda. Verity Bargate. Alba (Rara Avis). Un curioso artefacto narrativo que te cautiva, te sorprende, te engancha y te noquea, y en el que la irreverente y caústica Verity Bargate siluetea a palabras las desventuras de Sadie Thompson, una mujer vapuleada desde cría que tiene muy claro que cuando te dicen «Lo hice porque te quiero» el daño no solo está hecho, sino que es irreparable y, sobre todo, que pudo haberse evitado. Cuando Sadie dice «¡BASTA!» emprende un proceso de reinvención y de rebelión personal sin retorno que implica llevarse por delante a quien sea y a lo que sea. Una bibliodelicia cargada de una lucidez cegadora.

Con la misma moneda

Con la misma moneda

7. Hombres. Angelika Schrobsdorff. Errata Naturae. Relato vibrante y lúcido de la educación sentimental de una bella joven que madura entregándose a la furia de vivir, sobrevivir y revivir. Eveline es hija de alemán y judía, y crece en pleno ascenso del nazismo. Su vía de escape de cuanto la rodea y detesta (su madre, sus frustraciones, el hambre y la miseria) es encadenar amantes, hombres a los que demanda amor, pasión y satisfacer todos sus anhelos y necesidades. De ahí que todos ellos, víctimas del egocentrismo de la joven, decepcionan de una forma u otra a la turbadora e insaciable Eveline. Cargada de diálogos vibrantes, es un deslumbrante tapiz de una época y de una mujer que solo baila a su propio son.

Hombres

Hombres

8. Absolutamente Heather. Matthew Weiner. Seix Barral. La primera novela del creador de Mad Men dibuja dos ecosistemas sociales antagónicos de Nueva York. De un lado están los casi perfectos y adinerados Breakstone (Mark, Karen y su hija Heather). Y del otro está Bobby, con una infancia atroz, naturaleza obsesiva y pulsiones psicópatas que tras su paso por la cárcel se reinserta como peón de obra. Y es en esa obra donde ambos mundos convergen, pero cuando saltan chispas es cuando Mark descubre a Bobby devorando con la mirada a su preciosa hija adolescente. Hasta dónde estará ese padre dispuesto a llegar para proteger a su familia es el detonante de una trama demoledora y brutal.

Absolutamente Heather

Absolutamente Heather

9. La guerra de las salamandras. Karel Čapek. El Zorro Rojo. Deslumbrante y original distopía, considerada como una de las joyas literarias de la ciencia ficción de todos los tiempos. Con una rotunda carga de sarcasmo la mordaz parábola de Čapek denuncia con ácida ironía los regímenes totalitarios, la carrera armamentística y el desenfreno del capitalismo. Esta exquisita edición cuenta con las ilustraciones de Hans Ticha, cuya obra realza la satírica fábula de Čapek con unas ilustraciones inspiradas en el arte de vanguardia.

La guerra de las salamandras

La guerra de las salamandras

10. El Escarabajo. Richard Marsh. Valdemar. Obra maestra del terror gótico es un adictivo thriller ocultista aderezado con suspense, romance, peligro y humor. Por las brumosas calles de Londres se desliza la figura de una criatura de forma y sexo indeterminados, recién llegada del milenario Egipto, que utilizará su capacidad para transformarse y su habilidad para hipnotizar con el fin de cumplir su ciego designio: encontrar a Paul Lessingham, un prometedor diputado que aspira a un sillón en el gabinete británico, y saldar con él un asunto pendiente relacionado con su secreto pasado. Un relato magnético y trepidante de principio a fin.

El escarabajo

El escarabajo

 Y por si os quedáis con ganas de más prescripciones reginaexlibrislandianas aquí os dejo otro biblioarsenal con títulos para bibliófagos, para quienes prefieran la no ficción y, como no, más novelas:

Selección Infantil y Juvenil Regina ExLibris

Lee ‘Damas Oscuras’, los ventiún cuentos de fantasmas victorianos con los que te temblará hasta la campanilla

Tardaré en conciliar el sueño. También me costará volver a disfrutar de según qué ratos a solas en la librería, y lo mismo con esta nueva manía de buscar una explicación racional para todos y cada uno de los ruidos cotidianos que me envuelven. Eso me pasa por aventurarme sin más a una bibliovigilia con un ejemplar de Damas Oscuras.

(Penny Dreadful, 2014 / Showtime)

(Penny Dreadful, 2014 / Showtime)

El volumen de Impedimenta es una deliciosa bacanal libresca de escalofríos y taquicardias de la –gélida y huesuda– mano de ventiún creadoras victorianas, con un talento endemoniado para erizarme los pelos del pelucón y dejarme el sistema nervioso central más tenso que las cuerdas de un Stradivarius.

Tanto que al terminar el último de los ventiún cuentos me puse a moler los granos de café a puñetazos en un intento desesperado de atemperarme en plena madrugada. Verme desfilar después por el pasillo con el moño electrizado, los globos oculares  fuera de las cuencas y la taza humeante meneándose más que un tren de mercancías a punto de descarrilar era todo un poema macabro y victoriano.

Y es que por más que mi bibliofilia supure fascinación por lo tenebroso, la muerte, lo sobrenatural y, en general, el terror gótico en cualquiera de sus formas, esta vez no ha sido suficiente para sobrevivir sin secuelas a la sobrecogedora experiencia lectora de esta oscura delicia literaria.

Total, que como llegué a reginaexlibrislandia sin haber pegado ojo, hecha un amasijo de nervios apelotonados bajo un pelucón desmadejado y con más ojeras que Chu-Lín, decidí que la mejor manera de sacudirme la bibliocongoja victoriana era consagrarme a mis quehaceres libreros con intensidad redoblada y debidamente cafeinada.

Y en esas estaba cuando el carraspeo de un reginaexlibrislandiano sigiloso a punto ha estado de lograr que mi corazón implosionara dentro de mi caja torácica ¡Boom!:

Cliente: Ejem, Regina, buenos días

Regina: ¡AY, POR DIOS! ¿QUÉ? ¿QUÉ?

Cliente: ¡Perdona, mujer!

Regina: (gesticulo para que me dé un minuto y pueda recuperar las pulsaciones… y el riego sanguíneo en general)

Cliente: Pero, Regina, ¿estás bien?

Regina: Ay, sí, sí… perdona. Es que me has asustado un pelín

Cliente: Mujer, lo siento

Regina: Nada, nada, cosa mía. Que me pasé la noche con un librito de fantasmas y estoy pelín sugestionada

Cliente: ¡No fastidies! ¿Y qué libro es ese?

Regina: Mira, lo tengo aquí debajo: Damas Oscuras, Cuentos de fantasmas de escritoras victorianas eminentes.

Cliente: ¡Ostias! Pues la portadita está muy, ejem, lograda, ¿no?

Regina: ¡Ja, ja, ja! Ya ves, ¿por qué te crees que lo tenía tapado? Esas nueve cuencas vacías me llevan taladrando desde ayer.

Cliente: Ah, pues a mí eso de pasar miedo leyendo me va mucho, pero nunca he sido muy de “relatos de fantasmas”. Pero por lo que veo igual los he menospreciado. ¿No?

Regina: Pues ya te digo yo que sí. Y además en este caso son historias de escritoras victorianas, que es la era dorada del subgénero espectral

Cliente: ¿Sí? No sabía…

Regina: Sí. Los relatos de fantasmas eran una tradición oral para las veladas navideñas en la Inglaterra de finales del XVIII y principios del XIX. Pero después la prensa vio el filón y lo popularizó impreso en folletines. Titanes como Dickens o Willkie Collins publicaban piezas así, y luego grandes autoras como Charlotte Brontë, Elizabeth Gaskell, Charlotte Riddell, Rosa Mulholland, Margaret Oliphant, Vernon Lee, Amelia B. Edwards, o la americana Willa Cather explotaron el género como su arma de doble filo.

Cliente: ¿A qué te refieres?

Regina: A que lo utilizaron como palanca para rebelarse contra la represión de la mujer en plena época victoriana. Lo que en apariencia son relatos espeluznantes de fantasmas cargados de metáforas y de recursos del gótico esconden su manera de socavar y pulverizar la figura masculina.

Cliente: Pero, ¿cómo?

Regina: Muy fácil. En aquella época lo que más terror podía producirle a un hombre era padecer y exteriorizar los males “típicamente femeninos”: histeria, miedo y debilidad de carácter. Así que las autoras victorianas descargaron sobre protagonistas masculinos tramas espeluznantes y pulverizarles “públicamente” su tan airada masculinidad.

Cliente: Ahhhh, ya veo, ya.

Regina: Pero, ojo, no te confundas. Esa lectura es real y está ahí, entre líneas, sí. Con una carga de ironía para nada sutil. Pero los cuentos, además de eso, ya te digo yo que te van a hacer pasar un ratito de lo más ameno, querido. Si tienes hambre de historias tenebrosas y espeluznantes pero, eso sí, sin sangre ni vísceras, todo muy sutil y muy psicológico, prepárate para deglutir este bibliofestín con un menú de plato único: el miedo.

Cliente: Meh, pues no me digas más. ¡Lo quiero!

Y abandonó mis confines con un ejemplar de Damas Oscuras y su bibliofilia entre desafiante y recelosa ante la firme promesa reginaexlibrislandiana de una experiencia lectora espeluznante. Y yo por mi parte no pude evitar deleitarme ante la inminencia del mejor-peor rato lector que va a pasar mi reginaexlibrislandiano querido cuando se atrinchere con su ejemplar…

Damas Oscuras

Damas Oscuras

Porque yo sé que tú sabes que todos sabemos que él ha infravalorado mi congoja y que se adentrará en los ventiún cuentos con la misma alegría y ligereza con la que yo me adentré. Mejor, queridos, mejor: así el biblioimpacto será, si cabe, más intenso. Canelita en rama, ya os lo digo yo.

Así que si eres un lector en busca de emociones fuertes hazte con un ejemplar de Damas Oscuras (Impedimenta) y pasa un rato aterrador, tenebroso y escalofriante, codeándote con un hatajo de difuntos que, por venganza, impotencia, maldiciones varias o pura obstinación, se niegan a abandonar este mundo al menos hasta lograr que te tiemble hasta la campanilla.

Palabra de Regina ExLibris.

Trivial: ¿Cuánto sabes de la novela Drácula, de Bram Stoker?

(Drácula, 1992, Columbia Pictures)

(Drácula, 1992, Columbia Pictures)

Obra trascendental de la literatura gótica que abrió un nuevo camino en la novela de terror y que instauró la figura del aristócrata transilvano como arquetipo del mal y como modelo de seducción perversa. En sus páginas, sin embargo y más allá del perfil de un depredador de ultratumba, se agazapa la sorpresa de una pasión amorosa que va más allá del espacio y del tiempo: la del amor que nunca muere. Y una revelación: la sangre es la vida. Soberbia, Regina Exlibris dixit.

Si eres de los que sí leyó el texto original de Bram Stoker demuestra que realmente conoces el novelón de principio a fin respondiendo al Trivial “Drácula“de Regina ExLibris. ¿Listo? ¡Vamos!

 

¿Por qué debería leer sí o sí Frankenstein o el moderno Prometeo?

Para desazón de cualquier bibliófilo de pro, la criatura llamada Frankenstein que pulula por la imaginación popular tiene más del gigantón monstruoso del cine de la Universal que del personaje de Mary Shelley.

(La novia de Frankenstein, 1935 / Universal Pictures)

(La novia de Frankenstein, 1935 / Universal Pictures)

O, dicho de otro modo, por mucho que yo me pasee de vez en cuando por reginaexlibrislandia entre y torpe y vaporosa, ataviada con un vestido raído de tul gris, con el pelucón entalcado a ambos lados desde las sienes y almidonado en oblicuo como si me acabara de bajar de un aterrizaje forzoso en una avioneta sin casco, me asemejo a La novia de Frankenstein como un huevo a una castaña. A lo máximo que llego es a una versión cutre de la de Elsa Lanchester, totalmente desdibujada y sacada del contexto de su película original.

Pues eso, queridos, es lo que le pasa al pobre protagonista de la grandísima novela de Mary Shelley. Lo hicieron a retazos y llega al gran público también a retazos de versiones con los que cada cual se monta un personaje que poco tiene que ver con el ser real de la ficción original.

Y es que la de la Shelley es una más de esas novelas imprescindibles que son las grandes desleídas de las letras. La paradoja es que han trascendido tanto y se han versionado tantas veces que, pese a que en cada adaptación el original que las inspiró se va descomponiendo hasta llegar a ser irreconocible, siguen sin leerse, o se leen cada vez menos. Y es una pena, porque esa maravilla literaria entraña lecciones vitales a cada salto de línea, imbuidas del más puro romanticismo sin caer en la ñoñería gratuita.

Pero como yo ni muerta me resigno a que cualquiera que se adentre en reginaexlibrislandia deje escapar un novelón como éste, periódicamente me metamorfoseo en esa versión de andar por casa de La novia de Frankenstein y coloco en uno de los lugares más visibles de la librería una buena montonera de distintas ediciones (de bolsillo, tapa dura, ilustrada, adaptada por edades, etc) de Frankenstein o el Moderno Prometeo. Que por falta de visibilidad no sea. Y hoy estaba afanada en eso cuando uno de mis libreros va y me suelta:

Librero: Peeeeroooo…¿otra vez con Frankenstein, Regina?

Regina ExLibris: Sí, que ya tocaba.

Librero: ¿No crees que la gran mayoría la conocen y son capaces de pedirla si les apatece, sin necesidad de que se la metas por los ojos cada dos por tres?

Regina ExLibris: Pues mira, no. La gran mayoría no conocen al monstruo tanto como creen; no saben que la palabra Prometeo no está en el título al azar, y de hecho pocos conocen el título completo; ignoran que es una alegoría de la perversión científica y que al tiempo canaliza los temores de la maternidad que tenía Mary Shelley; tampoco tienen muy claro de qué género es, y puede que hasta desconozcan que hasta su origen es legendario.

Librero: Para, para, hija, que cuando te aceleras… A ver, lo del título te lo compro, pero ¿quién no conoce hoy a Frankenstein, mujer?

Frankenstein, Random House

Frankenstein, Random House

Regina ExLibris: ¿Lo ves? Es que Frankenstein, como tal no existe. El único Frankenstein que hay en la novela es Víctor Frankenstein, y el ser que él crea no tiene nombre más allá de “engendro”, “ser demoníaco” o “la criatura”. En cuanto a su apariencia Mary Shelley, inspirándose en el Satán de El Paraíso perdido de John Milton, esboza una criatura de más de dos metros de altura, con ojos vidriosos, piel cetrina y labios y cabello oscuros. Y lejos de ser un engendro violento e instintivo, aprende a leer, a hablar varias lenguas y reflexiona sobre la condición humana y sobre sí mismo, e incluso “adopta” el vegetarianismo que en vida abanderaba el matrimonio Shelley.

Librero: Mmm, ¿sin nombre, leído y vegetariano? Vale, punto para tí. ¿Y lo de la ciencia y la maternidad?

Regina ExLibris: Escrito durante las fases tempranas de la revolución industrial, el desprecio que muestra el Víctor Frankenstein por la naturaleza simboliza la arrogancia y el poder que desata el capitalismo y los avances tecnológicos, que erosionan la dignidad del ser humano. La rebelión de la criatura contra su creador es un mensaje del castigo derivado del uso irresponsable de la ciencia y la tecnología. Y en cuanto a la maternidad, cuando escribe el relato a Mary Shelley la maternidad le producía emociones encontradas (¿Y si mi hijo muere? ¿Y si muero? ¿Y si nace con malformación? ¿Y si no lo quiero? ¿Y si no me quiere? ¿Y si se vuelve contra mí?) y los canalizó en la actitud de Víctor ante su criatura. Aunque llegó a ser más explícita refiriéndose tanto a esta novela como al aborto que sufrió: “Creo que sólo soy capaz de producir hijos muertos…”

Librero: ¡Vaya tela, vaya tela! Venga, ok, esos son cosas profundas que tú sabes porque lees, analizas e investigas. Pero, ¿y lo del género? eso lo sabe todo el mundo, ¿no?

Regina ExLibris: Pues mira no, y yo tampoco lo tengo muy claro. ¿Es terror o es Fantasía-Ciencia Ficción? De hecho hace tiempo tuve un debate bibliófilo al respecto con un reginaexlibrislandiano. Yo lo tenía colocado en Terror, y el insistía en que la novela inauguró el género de la Ciencia Ficción…

Librero: No, si al final soy yo quien se va a llevar uno hoy. Porque, ejem, verás, es que yo tampoco me lo he leído. Y lo fui dejando justo por eso, porque di por sentado que las cosas eran como me imaginaba. Pero veo que no. Pues, nada, nada, sigue con tu campaña bibliofrankensteinadora. ¡Te ayudo!

Regina ExLibris: ¡Vale, IGOR, pues entonces traeme ejemplares de la de Mondadori y de la ilustrada de Nórdica! JAJAJAJAJA

Y ahí estuvimos un rato aquí la pseudo novia de Frankenstein e Igor-librero haciendo montoncitos por ediciones de la gran Frankenstein o el moderno prometeo. Porque sí o sí es un Clásico con mayúsculas que no debe relegarse al olvido.

NOTA DE REGINA EXLIBRIS:

Frankenstein, Nórdica

Frankenstein, Nórdica

En una noche de tormenta, los poetas Lord Byron, Polidori, Shelley y la esposa de éste se retaron a escribir una historia de terror antes del alba. Con 16 años, Mary Shelley gestó su Frankenstein o el moderno Prometeo, con el que dio forma a una de sus pesadillas más recurrentes, la de un ser monstruoso creado por el hombre con retazos de cadáveres. Con ella inauguraba el género de la Ciencia Ficción y alcanzaba una de las cimas del terror gótico-romántico, ahondaba en la rivalidad del hombre con Dios, planteaba cuestiones delicadas acerca del uso irresponsable de la ciencia y de la tecnología y del miedo a los distintos, y silueteaba a palabras una ya mítica criatura que, despojada del amor de su creador y rechazada por los hombres, se aísla y trata de dar sentido a su existencia y a su soledad llenando su doloroso vacío con poesía, lenguas y filosofía. Aunque se conozca la trama, merece una lectura. O dos.

 

6 novelas aterradoras de varios monstruos del género

Es un hecho empírico-bibliófilo. Hasta que no das con una novela de esas que hace que te tiemble hasta la campanilla infravaloras la capacidad aterradora de la literatura.

(The Mummys Tomb, 1942 / Universal)

(The Mummys Tomb, 1942 / Universal)

Hasta que no te ves aferrada al libro con los pelos como escarpias, una mueca de espanto congelada en el rostro y una arritmia de escándalo no calibras bien el talento de algunos autores para generar horrores de tinta.

Yo pasé por eso, y cada vez que alguien accede a mis confines y subestima el terror literario del bueno disfruto retándole a leer algún que otro título de esos cuya lectura me puso en su noche el pelucón de punta y los nervios de verbena.

Hoy, por suerte para mi, ha sido uno de esos días. Una reginaexlibrislandiana asidua entró acompañada de un reginaexlibrislandiano en potencia y, tras darse un garbeo por la librería se acercaron a mi mesa:

Clienta: Regina, ¿qué tal?

Regina ExLibris: Pues divinamente con mis libros.

Clienta: Verás, es que aquí mi amigo y yo hemos estado discutiendo sobre los libros de terror. A mi de entrada no me tientan nada, pero creo que de darme miedo algo… sería más una película y un libro. No me veo yo acojonada con una novela, la verdad.

Ciente: Ya le he dicho yo que es una insensata. Lo que pasa es que tiene que dar con el libro o el autor que le pinchen el nervio adecuado. Hay relatos de Poe con los que a veces aún sueño. Y otros más gore que a veces te dan miedo, pero la mayoría más bien asco. Y antes de…

Clienta: Antes de que me recomiende él algo poco afinado y que desbarate su teoría, y como sabe que te conozco me ha propuesto acercarnos y que seas tú la que me prepares un festín horripilante.

Regina ExLibris: ¡Ja, ja, ja! ¡Vaya dos! Bueno, bueno, bueno entonces, ¿buscamos algo para pasar miedo de verdad?

Ciente: Sí, Regina. Dale algo que no olvide en mucho tiempo.

Clienta: Ya será menos. Creo, chicos, que os puede la pasión por los libros. Pero, en fin, a ver…

Regina ExLibris: Pues, nada, vamos a disfrutar del perverso placer de palidecer leyendo un libro. Da igual si se trata de horrores oníricos, criaturas del averno, situaciones inquietantes, caserones malditos, seres perversos, transformaciones monstruosas o escenas dantescas bien aderezadas con sangre y vísceras. Aquí lo importante es sentir que llegar al punto y final es cuestión de vida o muerte y alguna que otra arritmia. ¿Empezamos?

Y le saqué mi más reciente selección de seis libros aterradores firmados por monstruos del género. De algunos mejor que no os engañen ni su fama, ni su brevedad, ni sus múltiples adaptaciones: hasta los que parecen más inofensivos terminan por hacerte sudar tinta. Allá van:

1. La casa y el cerebro. Edward Bulwer-Lytton. Impedimenta. Considerada una pieza maestra de la literatura sobrenatural, esta endiabladamente aterradora fábula de fantasmas cautivó al propio Lovecraft. En ella un hombre decide pasar la noche en una casa encantada en Londres, junto a su criado y a su perro. Allí es testigo de espeluznantes apariciones y descubre que en sus dependencias se cometieron crímenes atroces años atrás. Todo el mal parece irradiar de una de las habitaciones que, aunque en apariencia está vacía, acoge la voluntad de un ser maligno.

La casa y el cerebro

La casa y el cerebro

2. El caso de Charles Dexter Ward. Howard Phillips Lovecraft. Acantilado. Charles Dexter Ward decide buscar los rastros de un misterioso antepasado llamado Joseph Curwen. En su investigación, se encuentra con fuerzas insospechadas y terribles, que le acarrearán consecuencias nefastas. Esta novela clásica de terror, bien sazonada con vampirismo, golems, conjuros, espectros e invocaciones, nos advierte entre lineas de un peligro tan real como transcendente: «No invoquéis nada que no podáis controlar».

El caso de Charles Dexter Wax

El caso de Charles Dexter Wax

3. El Santuario del Diablo. Marie Hermanson. Alevosía. Max está internado voluntariamente en una lujosa clínica en un enclave privilegiado de los Alpes suizos. Daniel, su hermano gemelo, recibe una carta en la que le invita a visitarle para pasar unos días juntos en ese entorno idílico. Una vez juntos, Max le pide a Daniel que le suplante un par de días para poder solucionar un asunto, y él acaba cediendo. Pero pasan los días, Max no vuelve y empieza la pesadilla para Daniel. Poco a poco descubrirá que el marco ideal que recorría días antes no es tan ideal como pintaba, y que los lugareños y gentes que le rodean resultan ser lo opuesto a lo que parecen. Una novela de suspense tan adictiva como sobrecogedora.

El santuario del diablo

El santuario del diablo

4. El Resplandor. Stephen King. Debolsillo. El terror literario tiene nombre -Stephen King-, y una de sus cimas es El Resplandor. Se haya visto o no la adaptación al cine de Kubrick, la novela es estremecedora e inquietante de principio a fin. En ella un escritor, su mujer y su hijo se mudan a un hotel asilado en las montañas para cuidar el recinto hasta el deshielo al final del invierno. Pero el pequeño Danny tiene un don que despierta fuerzas diabólicas y advierte del peligro que les acecha. Una obra maestra con horrores a cada salto de línea.

El resplandor

El resplandor

5. La maldición de Hill House. Shirley Jackson. Valdemar. Uno de los relatos más estremecedores e inquietantes que le he echado a mi bibliofilia en la última década. Narra el inquietante experimento de John Montague que, en su empeño de escribir un libro sobre fenómenos en casas encantadas, decide alquilar Hill House, una mansión solitaria y de siniestra reputación. Además escoge a un grupo de ayudantes para pasar juntos una temporada en Hill House. Son la desdichada Eleanor, que esta desquiciada tras pasarse media vida cuidando de su arisca madre inválida; la alegre y curiosa Theodora, seleccionada por su increíble capacidad telepática; y Luke, vividor y mentiroso, incluido por exigencia de la propietaria, su tía. El objetivo: dejar constancia de cualquier fenómeno paranormal para documentar el libro de Montangue. Sobre las alucinantes experiencias que vivirán durante su estancia en la casa… mejor callar y leer. Solo diré que Shirley Jackson no da tregua y ya no solo es que tiene un endemoniado talento para alternar escenas cotidianas con fenómenos aterradores, sino que además se guarda muy mucho de dar pistas acerca del origen del mal de Hill House.

La maldicion de Hill House

La maldición de Hill House

6. El apartamento 16. Adam Nevill. Minotauro. Adam Nevill recupera la tradición anglosajona de la casa encantada y la convierte en un elegante edificio de apartamentos londinense llamado Barrington House, donde el espacio es el personaje más terrorífico de todos. Allí hay un apartamento vacío. Nadie entra, nadie sale. Y así lleva cincuenta años. Hasta que una noche el vigilante oye ruidos y decide investigar. Lo que experimenta allí le marca para siempre. Poco después la joven Apryl llega a Barrington House desde EEUU tras heredar un apartamento de su tía abuela Lillian, fallecida en extrañas circunstancias, de la que se rumoreaba que estaba loca y cuyo diario da cuenta de un horrible suceso. Apryl descubrirá no solo que hay un mal que transforma a la gente y que aún habita en Barrington House, sino que la puerta del apartamento 16 es el acceso a algo mucho más terrorífico.

Apartamento 16, Minotauro

Apartamento 16, Minotauro

Mis reginaexlibrislandiana asidua se llevó los tres primeros, y el reginaexlibrislandiano en potencia los tres últimos. Han quedado en leerlos, intercambiarlos y comentarlos entre ellos y conmigo. Se admiten apuestas, pero yo sé que ellos saben y que nosotros sabemos que una y otro pasarán unos cuantos ratos de órdago. Palabra de Regina ExLibris.

‘¿Ghostgirl no es cosa de chicas?’

La primera vez que vi un ejemplar de Ghostgirl su diseño sepultó el más sagrado de mis principios: no juzgarás un libro por su forma, sino por su contenido.

Pero es que cuando llegó a Reginaexlibrislandia ese extraño ejemplar con forma de ataúd la más insana de las curiosidades me pulverizó el pudor bibliófilo. Y me dije:

Regina, cielo, ¿qué es eso y quién demonios es la tal Tonya Hurley?

Tras hojearlo, descubrí que se trataba de una novela para lectores de más de 12 años que abría con una cita de Oscar Wilde (“Que hablen mal de uno es terrible. Pero es peor que no lo hagan en absoluto“), cosa que me encantó.

Su portagonista, la impopular Charlotte Usher, arranca un nuevo año escolar decidida a ‘ser alguien’. Pero un osito de gominola truncará sus planes… ¿O quizá no? Porque puede que, desde el más allá, le resulte más sencillo no pasar desapercibida.

Ghostgirl fue saliendo de mi librería en un goteo discreto, pero constante. Si quien lo buscaba no era el propio interesado sino algún progenitor, directamente me preguntaban:

¿Tienes esa que es un ataúd?

Al verlo de cerca, su rostro se congelaba en una muestra de desconcierto y, no sin antes mirar al cielo regino y suspirar, se lo llevaban.

Pues bien, acaba de salir Ghostgirl. El regreso, y vuelve a ver movimiento por entre mis anaqueles. Ahora, Charlotte continua haciendo de las suyas desde el más allá y, de nuevo, este segundo volumen arranca con una cita, pero esta vez de Santa Teresa (“Se derraman más lágrimas por plegarias atendidas que por las no atendidas“). La misma que da pie y título al Plegarias atendidas de Truman Capote. Cuanto menos, interesante.

Pero hace unas horas una mujer me dejó desconcertada:

 

– Clienta: Hola, ¿tiene el segundo de la niña esa que está muerta?- Regina: ¿Ghostgirl. El regreso?

– C.: Sí, ese. Verá el primero dudé en si regalarselo a mi hijo, porque lo vi algo femenino, asi que lo deje estar. Pero él ahorró y se lo compró con la paga. Y ahora me ha pedido el nuevo, y no sé yo

– R.: Mmm, no sé, la verdad es que nuncame planteé si era para chicos o chicas, la verdad. Quizá sí para un perfil determinado, quiero decir para chicos y chicas que se sienten diferentes y que, además, les gustan las historias de fantasmas…

– C.: Es que como el otro tenía mucho rosa… y este es moradito…

– R.: Bueno, esos son cosas del diseño. Y si no se los llegan a meter ´quizá hubieste quedado demasiado oscuro, ¿no cree?

– C.: Sí, eso es verdad.

– R.: Y si él se lo compró y ve que le gustó no veo nada de malo. Yo la verdad es que me lo leí y me parece original, inteligente y divertido. Además hace referencia a otros escritores, músicos y cineastas. ES bastante complero.

– C.: ¿Pero entonces Ghostgirl no es cosa de chicas, no?

– R.: No, a mi modo de ver, no.

 

Al final se llevó Ghostgirl. El regreso, aunque aún dubitativa.

Y mi pelucón se quedó centrifugando frenéticamente sobre la idoneidad de un libro u otro en función de si eres chico o chica. No sé, para mí un lector se define por sus inquietudes, sensibilidad e intereses, no por su género.

Y vosotros, reginexlibrislandianos de pro, ¿Conocíais Ghostgirl? ¿Qué os parece? ¿Se lo hubierais regalado a un chico? ¿Por qué? ¿Tenéis en cuenta el sexo de vuestro destinatario a la hora de regalar libros?

‘True Blood’: ¿de la serie a los libros?

Quién me iba a decir a mi que estas trincheras libreras en las que me dejo a diario el pelucón y la epidermis iban a ser, no ya un observatorio bibliófilo, sino antropológico en toda regla.

Así es como mis libreros y yo hemos descubierto que el 99% de las personas de entre 14 y 65 años llevan dentro un auténtico Homo Cibernéticus que desdobla su existencia en dos: la carnal y la apuntalada a bits. Ésta última es un frenético ir y venir por la Red que, por suerte para los bibliófilos de corazón y de profesión, parece que en algún momento va a parar a algún libro.

¿La prueba más reciente? True Blood, una serie norteamericana que estrenó en verano 2008 la cadena HBO y que, tras Los Soprano y Sexo en Nueva York es un auténtico bombazo catódico no sólo en EEUU si no, por supuesto, en el resto del planeta por obra y gracia de Internet.

Lo curioso es que True Blood es la adaptación televisiva de una serie de quince novelas de vampiros firmados por Charlaine Harris entre 2001 y 2008 que siempre ha tenido bastante éxito de lectores y críticas en el mercado editorial anglosajón. Su traducción al castellano llegó hace unos años de la mano de La Factoría de Ideas, pero pasó desapercibida para el gran público.

Pero ahora que se ha desatado la fiebre truebloodiana La Factoría se apresuró a tiempo a reeditar sus títulos con el cambio de portada de turno y, ¿a que no lo adivináis?

¡¡ME LOS PIDEN!!! ¡¡¡Y PARECE QUE SE LOS LEEN!!!

Así que ahí va una característica de este Homo Cibernéticos del que os hablaba: primero se bajan la serie, luego la ven, buscan los libros y se los leen.

En el caso que nos ocupa os diré que llevaba tiempo con ganas de hincarle el colmillo a la primera novela de la serie de Charlaine Harris, y creo que ha llegado su hora.

Hasta que la devore y pueda destripárosla lo justo os dejo la sinopsis de Muerto hasta el anochecer, que es la primera entrega, a la que siguen Corazones muertos y El Club de los muertos, cuyas reediciones con nueva cubierta es inminente:

Sookie Stackhouse es una camarera con un inusitado poder para leer la mente. Su don es el origen de sus problemas. Siempre acaba sabiendo más de lo que le gustaría de la gente que le rodea, de todos menos de Bill Compton, porque su mente, la de un vampiro que trata de reinsertarse en la sociedad, es absolutamente impenetrable.Cuando sus vidas se cruzan descubrirá que para ella ya no hay vuelta atrás. La aparición de un asesino en serie es la prueba definitiva para su confianza… porque ni siquiera ella sabe si Bill es su protector, o si se convertirá en su fatal asesino.  Con la primera novela de la serie de Sookie Charlaine Harris demuestra hasta qué punto su talento puede hacer que una casi imposible mezcla de vampiros, misterio, intriga y humor se convierta en una obra deliciosamente imprescindible.

Y vosotros, reginaexlibrislandianos de pro, ¿conocíais True Blood, la serie o las novelas? Si os picó la curiosidad y sabiendo que hay novelas y serie, ¿por dónde le hincaríais primero el diente a True Blood?

¿Buscáis los libros de series que os bajáis de Internet o que veis por la tele?

Aquí os dejo el trailer de la adaptación catódica de True Blood: