¿Es posible dispararse uno mismo en el pecho con un arma de caza?

La idea de una persona disparándose en el pecho con una escopeta o un rifle puede encajar casi en cualquier posición entre lo lógico y lo absurdo, según como cada cual quiera planteárselo. Imagino que lo hemos visto muchas veces en el cine, lo cual no es en absoluto una garantía de que pueda corresponder a una situación real. Pero entre la duda natural, y los esfuerzos que últimamente hace la actualidad por convertir en real lo impensable, es esperable que circulen las verdades alternativas.

Así que, donde muchos suelen invocar el imperio de la ley, algunos estamos aquí para invocar el imperio de la ciencia, que a diferencia del primero no viene arbitrariamente impuesto. Alguien tiene que actuar como simple pregonero de lo que la ciencia tiene que decir al respecto, siempre que la ciencia tenga algo que decir al respecto.

Miguel Blesa. Imagen de 20Minutos.es.

Miguel Blesa. Imagen de 20Minutos.es.

Y la ciencia ya lo ha dicho, hablando por boca de los científicos forenses, que son quienes en este caso tienen la experiencia y el conocimiento necesarios para llegar a una conclusión razonable amparada en las pruebas. La autopsia confirma que Miguel Blesa se suicidó, y punto. Ante este dictamen no cabe nada más que añadir.

Pese a todo, parece que no basta. Un ligero vistazo a Twitter y a los comentarios en las noticias de los medios descubre una avalancha de opiniones anónimas sosteniendo que los brazos son demasiado cortos para poder apretar el gatillo sujetando una escopeta o un rifle en el sentido contrario a su uso normal, es decir, con el cañón hacia el pecho.

Debo aclarar que por supuesto no soy un experto en ciencia forense, y que por añadidura no tengo la menor idea sobre el mundo de las armas de fuego. Pero creo que sí soy experto en dos cosas: una, en manejar documentación científica. Y dos, en hacerme preguntas y buscar fuentes autorizadas para responderlas. Así que animo a quien quiera verter conjeturas a que antes se decida a hacer esto mismo que he hecho yo. De verdad, incluso con el calor del verano, poner las neuronas a funcionar siempre es un ejercicio interesante que no enseñan en el gimnasio.

Lo primero que me viene a la mente tras leer sobre la muerte de Blesa es un nombre: Ernest Hemingway. Tratándose de uno de mis autores favoritos, de inmediato recuerdo que murió en su casa de Idaho por un disparo con una de sus escopetas. En un primer momento el suceso se hizo pasar por un accidente de caza, pero pronto quedó aclarado que se descerrajó el tiro voluntariamente. Hemingway padecía hemocromatosis, una rara enfermedad que se ha relacionado con diversos suicidios en su familia. En sus últimos tiempos, la cabeza ya no le regía bien.

Pero Hemingway se disparó en la cabeza, no en el pecho. Así, lo segundo que hago es telefonear a un amigo cazador. Le encuentro en su retiro vacacional, y apenas se ha enterado de lo de Blesa. A mi pregunta de si es posible dispararse a uno mismo en el pecho con una escopeta o un rifle, me regala una larga y profusa explicación sobre los tipos de armas, la longitud de los cañones, la sensibilidad de los gatillos y las posturas de disparo. Pero cuando le pido el monosílabo que necesito como conclusión, es un sí; sí, es perfectamente posible dispararse a uno mismo en el pecho con un arma de caza utilizando solo los dedos de las manos, sin ayudarse con un palo o con los pies. Aunque, añade, no todas las personas podrían hacerlo con todas las armas.

Lo siguiente que hago es bajar al sótano y simular mi propio suicidio. A falta de escopeta, bien viene una escoba. Compruebo que obviamente el gatillo quedaría más accesible si uno se dispara en la frente que en el pecho, pero también que todo es cuestión del ángulo de disparo. El ángulo de 90 grados es el que obliga a estirar más los brazos, pero reduciendo el ángulo en cualquier de los dos sentidos las manos llegan fácilmente a partes más lejanas del palo. Así que, imagino, los forenses de Córdoba habrán dictaminado que la longitud de los brazos de Blesa es compatible con el ángulo de entrada del disparo para que él mismo pudiera apretar el gatillo.

Un rifle de caza del mismo calibre (.270) que el utilizado por Miguel Blesa para suicidarse. Imagen de Wikipedia.

Un rifle de caza del mismo calibre (.270) que el utilizado por Miguel Blesa para suicidarse. Imagen de Wikipedia.

Lo último que hago es recurrir a las publicaciones científicas. Y sí, como era de esperar, hay infinidad de casos descritos de suicidios con escopetas o rifles de caza; de hecho, son las armas de fuego mayoritariamente elegidas para quitarse la vida en algunos países europeos, pero también en Canadá.

Yendo a datos concretos, un estudio de 2014 recopiló 57 suicidios con escopeta en una región de Turquía entre 2000 y 2007. De ellos, 34 fueron por disparos en la cabeza, 9 en el abdomen y 7 en el pecho, un 12,3% de los casos. En otro estudio de 2016 en Minnesota (EEUU), los disparos en el pecho sumaban el 21,5% de los casos de suicidios con escopeta. Curiosamente, en otro estudio recopilatorio en Estambul, casi la mitad de las mujeres que se disparaban con escopetas lo hacían en el abdomen, a pesar de tener generalmente los brazos más cortos que los hombres.

Por los datos de los expertos, parece claro que los suicidas suelen elegir dispararse en la cabeza; otro estudio publicado por forenses indios en 2015 dice: “Las heridas en los casos de suicidios por arma de fuego son generalmente en la región de la cabeza. Cuando se encuentra una herida en otro lugar, se levanta una ceja de sospecha”. Pero precisamente el motivo de este último estudio era el caso de un hombre muerto por un disparo de escopeta en el pecho y sobre el que existían sospechas de homicidio.

Con los datos recogidos en la escena del crimen y el resultado de la autopsia, los forenses concluyen que se trataba de un suicidio. El suicida había apoyado la culata del arma en el suelo y se había inclinado sobre ella para alcanzar el gatillo con la mano derecha, lo que había resultado en una trayectoria del disparo de derecha a izquierda y hacia abajo, es decir, desde la parte alta del pecho hacia la parte baja. Este último dato era el que había despistado inicialmente a los forenses, pero de hecho el estudio de Minnesota descubría que casi el 65% de los autodisparos con escopeta en el pecho estaban dirigidos hacia abajo.

Pero la mayor enseñanza que puede extraerse de dedicar un rato a escuchar lo que dicen los expertos es que emitir opiniones infundadas solo lleva a aumentar la confusión improductiva: entre los casos descritos de suicidios con rifles o escopetas se encuentran algunos muy rocambolescos, que cualquiera a primera vista creería imposibles. Un hombre en Turquía se suicidó con un disparo de escopeta por la espalda a 1,4 metros de distancia; ató el arma a un árbol y accionó el gatillo con una cuerda. Hay varios casos descritos en que, sí, por increíble que parezca, una persona se ha disparado a sí misma más de una vez. En un caso en Australia, un hombre se disparó tres veces con una escopeta. Otro suicida se disparó dos veces sucesivas con dos armas distintas.

Naturalmente, también hay casos en los que se intenta hacer pasar por suicidio lo que en realidad es un homicidio. En un caso en Sri Lanka, los forenses dictaminaron que las características de la herida de un hombre eran incompatibles con la posibilidad de que sus propios brazos de 65 centímetros hubieran podido dispararse a sí mismo un arma cuya longitud desde el extremo del cañón hasta el gatillo era de 79 centímetros.

Pero la ciencia forense no se deja engañar fácilmente; hoy incluso existen análisis estadísticos que permiten a los patólogos calcular la probabilidad de homicidio o suicidio a través del estudio de las heridas. La ciencia no es infalible, pero es lo más parecido que tenemos al mundo real. Claro que todo ser humano es libre para elegir si prefiere vivir en el mundo real o en su mundo imaginario favorito.

57 comentarios

  1. Dice ser Force

    Yo no diria en internet que no fue suicidio. Seguro que estos comentarios los esta revisando el CNI y el ministerio del interior.

    22 julio 2017 | 04:27

  2. Dice ser Juan Soto

    Blesa era un tipo tan especial que hasta es posible que se suicidara. El llamado banquero de Aznar había aparecido como uno más de esos pillos envarados que habían saqueado las arcas públicas y privadas para pagar sastres londinenses y botellas de Château Laffitte; un ejemplo más de esas élites extractivas cuya única patria es el dinero y el lujo. A pesar de la condena a seis años de cárcel, todavía no estaba claro, dados sus contactos y amistades, que fuese a entrar en prisión. La última vez que estuvo fue por poco tiempo, salió por la puerta grande y el juez que se atrevió a enchironarlo se quedó sin trabajo, como en una monarquía del Golfo.
    El tiro se lo llevó todo.

    22 julio 2017 | 16:01

  3. Dice ser pito

    jajajaj, os lo creeis todo. Estas noticias estan inventadas como tantas otras. El caso de un banquero que se suicida, de alguna forma es mas comodo decirlo asi. Muerto el perro se acabo la rabia, asi dicen, como se murió, eso es lo de menos. ALguna mano ha de hacerla, y si es el propio muerto mejor, así se refleja para el publico. Lo de que llegue con su mano al gatillo, jajajajajajaja, te llenas de razones y argumentaciones, eso para tu mente , si te vale, adelante, hasta escribes en un blog cosas como estas, y la gente incluso lee estas teorias sin usar la intuicion, que es mas importante en estos casos. jajajajajajajajajajajajajajajajajaja

    22 julio 2017 | 16:44

  4. Dice ser i

    Muy fácil, toma un pedazo de madera, lo apoya contra el gatillo, empuja y pummmmm

    23 julio 2017 | 02:24

  5. Dice ser Ginés Cabezos Gomariz

    Hay dos cosas que me parecen más extrañas de que se disparase al pecho. Una, la celeridad en el la autopsia y en la incineración. Y dos, las 8 muertes que llevamos desde que se destapó el caso Gürtel. Raro, muy raro y apesta.

    23 julio 2017 | 18:51

  6. Dice ser yo

    Haber pipiolos una cosilla si se puede pegar un tiro uno mismo en el pecho con una escopeta o rifle de caza y sale en esta pagina una foto de un rifle de caza mayor,bien pues os voy a iluminar ay cañones mas cortos y en el caso de este personaje que se a suicidado llevaba el cañón mas corto de lo normal que también viene reflejado en el informe del forense gracias un saludo pipiolos

    23 julio 2017 | 20:41

  7. Dice ser janoah

    Qúe tristeza me da éstos artículos y los periodístas de hoy. Míra, sin ser periodísta ,se me ocurren éstas preguntas que su deber deontológico debiera despertarle y explicar a la sociedad.
    1.- No responde a patrón de suicidio el comportamiento anterior. Nadie desayuna para luego pegarse un tiro entre múltiples acciones que no cuadran-. ¿4 ó 5 personas en una amplia zona de caza y va a mover el coche?
    2.- ¿Ha leído la autopsia o resultados de pruebas como la de la pólvora? Recuerda las primeras del caso alcasser?
    3.- El comportamiento sospechoso de la prensa asegurando un suicidio de forma unisonal. Todos a la vez, de cualquier línea periodística. Sólamente ocurre en los “grandes casos”.
    4.- Posteriormente, la misma prensa olvida el asunto, y deja el trabajo de desinformación a bots y empresas de creación de opinión en foros y otros medios de internet.
    5.- Hablan de depresión en los últimos días de su “calvario” judicial cuando le estaba siendo totalmente favorable. Obvian que éste tipo le iban a caer condenas de 30 años, y les cae mínimas y eludiando la entrada de momento.
    6.- Obvian casi siempre , ésta no es la única muerte en situación extraña. Obligación de recordar a la sociedad.
    7.- Salta el caso Villar, cuando todo el mundo sabe éstos tejemanejes llevan 40 años. A éste sí se le dá atención por vuestra parte.
    No sigo porque no sé cuantos caracteres tiene ésto.

    23 julio 2017 | 21:43

Los comentarios están cerrados.