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¿Por qué el sexo anal también es conocido con el término ‘griego’?

Dentro de la amplia nomenclatura que existe para referirse de un modo no explícito a las diferentes posturas y prácticas sexuales (hacer una cubana, echar un polvo, practicar el francés…) nos encontramos que para el sexo anal se utiliza el término ‘griego’.

¿Por qué el sexo anal también es conocido con el término ‘griego’?

Muchos son quienes señalan que el origen de llamarlo de ese modo proviene de la Antigua Grecia, época en la que las prácticas homosexuales estaban permitidas durante los tiempos de guerra (como es el caso del conocido como ‘Batallón Sagrado de Tebas’).

Pero el término griego (como referencia al coito anal) no solo se refiere al realizado por homosexuales, sino también al practicado por cualquier pareja siendo la persona pasiva (penetrada) tanto hombre como mujer.

Y aunque la referencia del gentilicio de Grecia tiene mucho que ver con las ancestrales prácticas sexuales de los helenos, cabe destacar que el término ‘griego’ para referirse al sexo anal no comenzó a ser utilizado hasta a última mitad del siglo XIX cuando en algunos sofisticados burdeles (algunas fuentes indican que eran parisinos) los adinerados clientes deseaban penetrar analmente a la prostituta (o prostituto, evidentemente) y para referirse a ello sin sonar soeces se comenzó a utilizar ese término en referencia a la mencionado forma de tener sexo en la Antigua Grecia.

También hay quien indica que estos establecimientos estaban decorados con cuadros en los que se representaban diferentes posturas sexuales y civilizaciones siendo el que correspondía a los griegos uno de los señalados por los clientes para indicar cuál era el servicio que deseaba recibir.

 

 

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El curioso origen etimológico del término ‘acelga’

Conocemos como acelga a un tipo de hortaliza de hoja verde y tallo comúnmente blanco (aunque se puede encontrar en otras tonalidades), considerada como una de las más saludables e idóneas para realizar dietas gracias a ser rica en vitaminas y fibra, su alto contenido de agua (aproximadamente el 48%) y su mínimo aporte calórico.

El curioso origen etimológico del término ‘acelga’

La etimología del término ‘acelga’ es la mar de curiosa ya que llegó al castellano a través del árabe hispánico ‘assílqa’ y a éste desde el árabe clásico ‘silqah’. Pero los árabes no fueron quienes acuñaron ese nombre para dicha hortaliza, sino que ellos la adaptaron desde el griego clásico ‘sikelḗ’ (σικελή) y cuyo significado literal era ‘la siciliana’.

Y es que en la Antigua Grecia se tenía el convencimiento de que esa verdura era originaria de la isla de Sicilia, motivo por el que se referían a la misma de ese modo.

También cabe destacar que los antiguos romanos tenían otro modo de referirse a las acelgas y era ‘Beta’ (su nombre científico es ‘Beta vulgaris var. Cicla’). El hecho de que en latín se le denominase de ese modo era porque cuando sus tallos crecían se doblaba las puntas y quedaba de forma que parecía la letra B (β beta).

El término acelga fue recogido en español, por primera vez, en 1494, en el diccionario ‘Vocabulario español-latino’ del famoso humanista y gramático Antonio de Nebrija. En 1726 aparece en el primer diccionario publicado por la Real Academia Española de la Lengua (conocido como ‘Diccionario de Autoridades’).

Durante el Siglo de Oro (siglos XVII y XVIII) se hizo inmensamente popular la expresión ‘Cara de acelga amarga’, con la que referirse al semblante pálido y macilento (flaco, descolorido) que presentaba una persona por el cansancio o tras haber trasnochado. Con los años la referencia ‘amarga’ desapareció’ de dicha locución y, todavía hoy, sigue siendo utilizada en el modo ‘Cara de acelga’.

 

 

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Fuentes de consulta: 300 historia de palabras de Juan Gil (Editorial Espasa) / RAE /  etimologias.dechile / Diccionario de Autoridades (1726)
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¿Cuál es el origen del término ‘cementerio’?

¿Cuál es el origen del término ‘cementerio’?

Como es habitual en aquellos lugares con predominio del cristianismo, cada primero de noviembre infinidad de personas acuden a los cementerios para visitar las tumbas de sus difuntos, rezarles una oración o llevarles flores. Esta tradición originalmente se realizaba el 2 de noviembre que es la fecha en la que cae el Día de los Santos Difuntos y que la iglesia católica dedicó a las almas de los fallecidos, pero al no caer en festivo se comenzó a realizar el día 1.

Pero, tal y como indico en el título, el post de hoy trata sobre el origen del término ‘cementerio’ que es el nombre con el que conocemos habitualmente al lugar destinado para dar entierro a los fallecidos.

El término cementerio tiene mucho que ver con el cristianismo y cuando éste comenzó su expansión, ya que se impuso a la palabra que, hasta aquel momento, se usaba para designar a los emplazamientos donde se realizaban los entierros: necrópolis.

La palabra necrópolis (de origen griego) significa literalmente ‘ciudad de los muertos’ (necro: muerte, polis: ciudad).

Ante la creencia cristiana de que la muerte solo es un tránsito y, por tanto, al fallecer lo que se hacía era ‘dormir’ para posteriormente ‘resucitar’ se sustituyó el termino necrópolis por el de cementerio, cuyo significado literal es ‘dormitorio’.

Cementerio proviene del latín vulgar cemeteriu’, éste del latín culto ‘coemeterium’ que a la vez venía del griego ‘koimeterion’ -κοιμητήριον-: lugar donde dormir/dormitorio (koimo: dormir/estar echado/acostarse, -terion: sufijo de lugar).

Al castellano nos llegó como ‘cemeterio’ (desde el latín vulgar cemeteriu), pero a través de los siglos se le coló al término una ‘n’ intercalada, la cual los expertos se dividen entre dos motivos las posibles causas de que el término acabase siendo conocido por todos como ‘cementerio’ y no ‘cemeterio’. Por un lado por la facilidad a la hora de ser pronunciada, ya que es mucho menos complicada hacerlo con esa ene extra. Por otro lado, muchos son los que defienden la hipótesis de que hubo quien confundió el origen etimológico de la palabra y se lo adjudicó al término latín ‘caementa’ (piedra quebrada) que derivó en ‘cemento’, al utilizarse esta argamasa para construir y cerrar las tumbas/nichos/mausoleos.

 

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Fuentes de consulta: RAE 1 / RAE 2 / etimologias.dechile 1 / etimologias.dechile 2 / etimologias.dechile 3 / etimologiasymitologia / diocesisdecanarias
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¿Por qué al planeta Tierra también se le llama ‘mundo’?

¿Por qué al planeta Tierra también se le llama ‘mundo’?La palabra mundo significa y se utiliza para definir infinidad cosas: el planeta en el que habitamos, la esfera con la que se representa el globo terráqueo, la totalidad de personas (género humano) o el conjunto de todas las cosas creadas; tal y como nos dice el Diccionario de la RAE en algunas de las acepciones que le da.

El origen del término lo encontramos en el latín ‘mundus’, cuyo significado es limpio (de ahí que palabras como ‘inmundo’/’inmundicia’  se utilicen para referirse a aquello sucio y asqueroso). A pesar de que, a primera vista, poco o nada pueda tener en relación el significado de le damos hoy en día a mundo con la palabra limpio, éste es un calco de otro término (proveniente del griego): κόσμος cuya traducción es khosmos/cosmos (ordenado).

Los antiguos filósofos estaban en el convencimiento de que no había nada tan limpio y ordenado como el universo, de ahí que se utilizase el término mundo para referirse al conjunto de todas las cosas creadas, entre ellas la Tierra.

 

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