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Cinco razones para regresar a la fotografía analógica

A comienzos de siglo (cómo suena esto…) trabajé durante unos años en periodismo de viajes, una especialidad tan bonita como mal pagada; un autor de guías de EEUU decía que su salario era un poco menos que el de quien ponía las patatas a freír en el McDonald’s. Pero como todo, esto se debe a una simple cuestión de especialización, oferta y demanda: ¿qué periodista, incluso muchos que no lo son, no ha escrito alguna vez un artículo de viajes? No es que el resultado final sea comparable en todos los casos, pero por desgracia la calidad ha sido víctima de la crisis de los medios.

Un ejemplo: en aquella editora de revistas en la que trabajé se contaba con alguien como Javier Reverte, pero solo en calidad de firma invitada; un artículo corto de libre disposición y escrito desde casa podía despacharse con un pago en forma de billetes de avión (no comprados, sino conseguidos mediante intercambio comercial a cambio de publicidad). En cambio, satisfacerle unos honorarios justos por un verdadero reportaje como periodista de viajes habría arruinado la revista. Lo que finalmente ocurrió, pero esa es otra historia.

Voy llegando a donde pretendo: siempre sentí que en aquel caso el periodista, o sea, yo, no era más que un tipo afortunado que cobraba (muy poco, como he dicho) por viajar, al revés que el resto de los mortales. Y que la verdadera estrella era el fotógrafo, al que uno le servía de simple palmero. La premisa, probablemente atinada, era que los lectores eran más bien miradores, y que sobre todo querían ver imágenes deslumbrantes de los destinos a donde les apetecería viajar.

Tuve la suerte entonces de conocer a fotógrafos excepcionales. De ellos pude aprender mucho como simple aficionado, pero solo ellos y ellas eran capaces de mirar donde todos mirábamos y retratarlo como nadie más. Aquella fotografía preciosista que marcaba el estilo de la publicación era un magnífico ejemplo de Ciencias Mixtas: ellos llevaban el arte en su mirada particular sobre el mundo; pero una vez elegidos el motivo y el encuadre, sabían cómo exprimir todo lo que un disparo podía dar de sí gracias a su conocimiento de la óptica.

Por entonces estábamos en plena transición de la foto analógica a la digital, y a menudo los fotógrafos viajaban con los dos formatos al mismo tiempo. Ya se utilizaba el Photoshop, pero allí únicamente se empleaba para cosas como añadir máscaras de enfoque o ajustar la luminosidad de las diapositivas escaneadas. Cuando veías uno de aquellos espectaculares fotones impreso a doble página en la revista, si recuperabas la diapositiva original, encontrabas exactamente lo mismo. No había trampa ni cartón, sino un dominio magistral del comportamiento de aquella criatura con la que trabajaban, la luz.

Imagen de Pexels.com.

Imagen de Pexels.com.

No pretendo decir que todo buen fotógrafo deba saber de ciencia óptica. No soy fotógrafo, así que no puedo saberlo. Y además, supongo que cada uno tiene su interpretación particular. Pero imagino que ocurre con todo: un pintor podrá investigar y explotar más profundamente su arte si conoce la teoría del color, o un músico la teoría musical, o un bailarín la biomecánica. La ciencia aporta al arte, y esta investigación en el arte aporta a la ciencia.

La generalización de la foto digital lo cambió todo, porque ya no existe un original, y ahora puede dispararse pensando desde el principio en lo que luego va a retocarse digitalmente. Es otro tipo de conocimiento al que los fotógrafos han debido adaptarse, pero muchos de ellos no están del todo contentos con el hecho de que una parte fundamental de su trabajo se haga exclusivamente sobre una pantalla.

Imagen de Wikipedia.

Imagen de Wikipedia.

Hace unos días he trabajado en un reportaje sobre la fotografía analógica (aún no publicado), y he descubierto a muchos fotógrafos profesionales y aficionados que están volviendo a la película, o que nunca la abandonaron. Este culto parece estar extendiéndose mucho más allá de los reductos clásicos como el selecto círculo de la lomografía.

El gusto por lo retro es algo que conocemos también en otros ámbitos, como el regreso del vinilo e incluso de la cassette. Y no es cosa de viejos rockeros, sino que muchos jóvenes se han saltado el CD: escuchan música digital en sus teléfonos y iPods, pero en su habitación solo pinchan vinilos (y, dicho sea de paso, así recuperan el gusto por ese viejo arte del disco de diez canciones, con su principio, su fin y su coherencia, frente al demonio de la lista de reproducción).

Quien me dio un panorama más completo de esta resurrección (o no-muerte) de la foto analógica fue Gil Pasternak, del Centro de Investigación en Historia de la Fotografía de la Universidad De Montfort (Reino Unido). Pasternak ha elaborado recientemente un estudio sobre el tema, aún sin publicar, en el que ha indagado en las razones de muchos fotógrafos aficionados, profesionales (sobre todo de bodas) y artistas para ceñirse a la foto analógica.

El resumen del resultado de la investigación de Pasternak, según me cuenta, son estas cinco razones que cito literalmente de sus palabras:

1. Algunos nativos digitales tienden a entrar en la fotografía analógica por el proceso, que consideran como algo mágico e inusual; utilizo el término nativos digitales como referencia a los jóvenes que crecieron con la fotografía digital como estándar, y que por tanto encuentran en la fotografía analógica un proceso experimental excitante.

2. Algunos adolescentes y adultos prefieren la fotografía analógica debido a sus cualidades materiales. Sienten que su implicación física directa en la fotografía confiere un valor añadido a las fotos que toman. En otras palabras, dan un gran significado al proceso de cargar la película en la cámara, sacarla y procesarla, imprimir las copias y sostenerlas. Este proceso de producción a postproducción hace sus fotografías mucho más personales a sus ojos que las imágenes digitales en la pantalla. Así, también consideran las fotografías producidas por medios analógicos como formas de referencia más auténticas a sus experiencias y a las narraciones de su vida que quieren recordar a través de las fotografías que toman.

3. Otro grupo asocia la fotografía analógica con la creatividad. Tienden a pensar que la foto analógica les permite ejercer un mayor control sobre las fotografías y las imágenes porque pueden interferir en el proceso y manipular las imágenes con mayor facilidad. Por ejemplo, mediante el uso de una amplia gama de productos, papel de color con negativos de blanco y negro, y la exposición del papel fotográfico a la luz antes de aplicarle el fijador (que finaliza el proceso neutralizando la sensibilidad del papel a la luz), etcétera.

4. Otros, especialmente los no nativos digitales, tienden a asociar la fotografía analógica con la nostalgia de la memoria, con el recuerdo de un viejo mundo más simple. Regresan a la fotografía analógica para reconectar con sentimientos y emociones que han experimentado en el pasado, cuando miran fotos familiares históricas y de su infancia.

5. Por último, algunos simplemente piensan que las imágenes digitales son demasiado claras, nítidas y transparentes. Perciben que las fotos analógicas, con sus imperfecciones, son representaciones más creíbles de la realidad, sobre todo porque la claridad de las imágenes digitales no les permite definir una distinción clara entre realidad y representación; es decir, entre presente y pasado.

12 comentarios

  1. Dice ser lo retro va de retroceso

    Amo el progreso. HE tenido camaras analógicas, ampliadoras, trabajado con líquidos… y no volveré jamás a coger un carrete, ni a meter una VHS ladrillo en un reproductor dobel o triplemente ladrillo, ni poner pesetas sobre la aguja de un tocadiscos para que no saltara la canción en los vinilo. Ni de coña. Viva el progreso positivo.

    20 febrero 2017 | 00:35

  2. Dice ser yomismo

    Siempre ha habido gente que cree que lo retro es mejor, y esa nostalgia la disfrazan de creatividad y de muchas cosas mas. Mira que guay soy que disparo con carrete!

    Nadie que realmente le guste la fotografía dispara en analógico. Por una sencilla razón: cuantos carretes necesitas para hacer una sesión de las que se hacen hoy en día en digital? Se pueden disparar 200 o 300 fotos en una tarde tranquilamente. Ahora haz números de lo que cuesta eso en analógico.

    Y habrá quien dirá que no es necesario disparar esa cantidad de fotos. Seamos serios, es lo que hacen en un estudio, es lo que antes estaba reservado para los profesionales, disparar a saco sin preocuparse. Ahora lo podemos hacer todos.

    Analógico? Tengo 4 cámaras analógicas de adorno en la estantería…

    20 febrero 2017 | 08:16

  3. Dice ser Albert

    No se trata de progreso ni de retro, no tiene nada que ver una digital con una analogica, la primera es comodidad y economia y disparos al tuntun, la segunda es Arte, és fotografia, y con esos principios no hay debate.

    20 febrero 2017 | 10:48

  4. Dice ser Sociólogo Astral

    Postureo retro como el vinilo.

    20 febrero 2017 | 14:38

  5. Dice ser anktonio

    ¿Volver a la fotografía química? Bueno, si vuelven a fabricar el Kodachrome 25 igual me lo planteo, de otro modo nio de coña.

    20 febrero 2017 | 18:06

  6. Dice ser gustos para todo, pero no sé

    Hace poco me dijo uno: la fotografía de antes, eso es otra cosa, el papel, la calidad de imagen…
    Le dije… la calidad de imagen… ¿Has visto la calidad de imagen de tus fotos más nítidas con lupa? ¿Qué objetivo usabas? El 50mm clásico que no servía sino a f8 si acaso. Ah, l aluz… el enfoque, el buscar la toma… ¿Sabes qeu los objetivos de hoy en día son mejores y que siempre puedes usar la cámara en modo manual? Porqeu hay gente que se compra una DSLR y no sabe que puede hacerlo todo manual. Y la exposición, jugar con parámetros qeu antes era imposible… No te digo de lqo ue ahorras en revelado. ¿Revelado? El photoshop le da mil vueltas a cualquier jeugo de sombras y luces, de máscaras… y si no puedes, hay otros freeware que valem tanto como ése.
    El papel… claro… ¿Cuánto hace que no ves tus tan admiradas fotos? ¿Cuánto? ¿Te has puesto a verlas? ¿Sí? ¿Recuerdas el álbum donde está?
    Bueno, bueno… contestó.
    Pues eso, que recuerdo cuando los walkman, que eran lo más, y a las dos horitas ya sonaba rasporra la música. A comprar pilas… Sí, y lo usabas poco más. Y como eso, pues todo. No digo que por un momentito, nostalgia, ganas de sufrir un poco, que vale… Un abuena impresora, un buen monitor para ver resultados… lo que te ahorras. Y el producto final, si sabes usarlo, no tiene comparación. Pero es lo que hay. Gente que prefiere escuchar un disco de vinilo… Mejor un Mp3 y ponerle chasquido de efecto. Esa aguja saltando… el rallado, osssssss, lo más…. Si es que el pasado era bestial. Y la scintas VHS cuando se enrollaban… Y los cassetes… no me quiero ni acordar.
    Incluso lso ordenadores con aquellas pantallas qeu eran más largas de fondo que anchas y redondas como bombillas, que no planas. Buenoooo… y los cuelgues del W95, lo más, lo más. Pero qué decimos Windows? No, el MSdos, eso, eso, y 64k de memoria. Lo más. Y los móviles de pantallas de 5 pulgadas, buenoooo, lo que nos estamos perdiendo…
    Eso sí, la melancolía, la nostalgia… puede, puede mucho, pero… volver al carrete… Hay unas cámaras polaroid que sacan foto en papel al instante… PAra uso profesional no digo, pero para la people… me da que no, igual me equivoco, pero me da que… no iban a estar muy contentos a lso dos días de usarlos…
    https://www.youtube.com/watch?v=qj9OEmUr0F8

    20 febrero 2017 | 19:35

  7. Dice ser Pedro Reina

    No estoy de acuerdo con ninguna de las cinco razones expuestas: las cinco son subjetivas (“a mí me parece que…”).

    Si se valoran cuestiones objetivas, la fotografía digital del año 2017 gana de lejos a la analógica de cualquier año. Los comentarios 1, 2, 4 y 5 dan razones con las que sí estoy de acuerdo, pero que comento por encima:

    El progreso positivo se nota en los sensores de las buenas cámaras de fotos.

    Las cámaras analógicas son un bonito adorno para una estantería, pero nada más.

    Disparar al tutún se puede hacer en digital o en analógico.

    El postureo está de moda: los vinilos suenan peor que los CD.

    El Kodachrome 25 era mi película favoríta (era cara), pero los nuevos sensores dan la misma calidad.

    Y por último, una pregunta retórica: ¿cómo se consigue con una cámara analógica variar la sensibilidad de la película? Porque en la digital lo hago con un botón y tengo desde 100 a 12800 en la misma película.

    20 febrero 2017 | 19:41

  8. Dice ser Warp

    No estoy en absoluto de acuerdo con el artículo, ni con las razones. Me parece ridículo.

    Decir que la fotografía anaógica es arte y la digital es disparar al tuntún es como decir que sólo puedes hacer música con piano, guitarra española y violín y no con un teclado electrónico o una eléctrica.

    El arte no entiende de formatos ni de soportes, el arte puede estar en una copia de Mapplethorpe o en tu teléfono de hace cuatro años. Es irrelevante, lo que importa es el ojo, y algo también la habilidad,

    Cuando existía la analógica también nos daban la tabarra con reportajes de bodas o vacaciones horrorosos de cientos de fotografías disparadas al tuntún.

    No es una cuestión de oponer lo digital como malo a lo analógico como bueno, ese debate es absurdo. Hay gustos para todo, y yo creo que un buen porcentaje es postureo analógico, o más bien ganas de vender cacharros inesrvibles como lectores VHS o cámaras vetustas en Wallapop.

    21 febrero 2017 | 10:42

  9. Dice ser Juan

    Aparte de lo ya mencionado, en analógico ya lo creo que hay photoshop también. En el proceso de revelado y positivado (a excepción de las diapositivas) también se corregían luces y sombras automáticamente, en muchos casos destruyendo el objetivo buscado por el fotógrafo. Salvo que uno tenga su propio estudio de revelado, las razones para volver a lo analógico son: Ninguna.
    Más barato lo digital. Ves en el momento si has conseguido el efecto que buscabas, puedes repetir, si no es así. Y nadie te obliga a usar photoshop. Si quieres, lo usas. Si no, no y estás en el mismo caso de lo analógico.

    21 febrero 2017 | 11:01

  10. Dice ser Rafa

    https://hipertextual.com/archivo/2012/10/fotografia-analogica-no-es-lo-mismo-que-fotografia-quimica/

    Hablemos con propiedad por favor. La fotografía de carrete de toda la vida no es analógica… Es QUÍMICA

    Por lo demas interesante artículo

    21 febrero 2017 | 14:36

  11. Dice ser Celebes

    Me parece que la película exige, a priori, mayor concentración y mayor atención al momento del disparo, dado que hay un número de disparos mucho más modesto que con las cámaras digitales y sus tarjetas de memoria.

    23 febrero 2017 | 09:46

  12. Dice ser Jose Manuel

    Pienso que el disparar con carrete es algo que tiene que ver con el romanticismo, es como trasladarse al siglo XIX. Cargar el carrete, realizar todos los ajustes manuales, rebobinar el carrete e intentar que no se te vele para meterte en tu sala oscura para después de un proceso químico obtener tus fotos en papel.

    ¿Quién quiere actualmente hacer esto? Solo un romántico, que no le importe invertir el tiempo necesario para todo el proceso. Hacer trabajos profesionales de reportajes de bodas o deportes se puede convertir en una tarea muy compleja en los tiempos que corren.

    13 marzo 2017 | 16:57

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