Entradas etiquetadas como ‘respeto’

La complicidad entre Iglesias y Casado que se filtró en el Debate Electoral

Parece que las emociones y el factor humano a veces se imponen incluso sobre la rivalidad política.

A Pablo Iglesias y Pablo Casado les une una historia personal que ellos mismos han confesado y es que sus respectivos hijos nacieron prematuros y ambos líderes políticos se han brindado ayuda y apoyo desde el principio. Los dos candidatos a la presidencia del Gobierno se deshacen en halagos a nivel personal y no dudan en admitir su buena relación. Iglesias afirmó en una distendida entrevista realizada por niños en el programa de AR que en el supuesto de que hubiera un incendio en el Congreso, “salvaría a Pablo Casado sin duda”.

Esta complicidad no pasó desapercibida para gran parte de la audiencia de los últimos debates electorales antes de las próximas elecciones. Y es que las emociones y afectos se acaban filtrando irremediablemente en nuestra conducta, hasta cuando son muy positivos. De hecho, tras finalizar el debate en sí, las cámaras pudieron seguir grabando los reencuentros de los 4 participantes con compañeros, amigos y familiares. Enternecía ese instante en el que tras la contienda, Iglesias mostraba fotografías de sus hijos a Casado y su mujer.

PP y Podemos mantienen las ideologías políticas más antagónicas de las presentes y lo esperado era una lucha dialéctica encarnizada entre dos posiciones tan contrarias. Esto no se produjo. Todos pudimos apreciar una especie de ‘pacto de no agresión‘ entre los dos líderes. Ningún ataque, ningún reproche, y cuando Iglesias lo hizo, estaba más dirigido a la historia de corrupción y datos escandalosos del Partido Popular, sin referirse a la actualidad o directamente a Casado.

Se respetaron y fue palpable que Iglesias y Casado a nivel afectivo y personal se aprecian mucho. No hubo polémica, nunca se interrumpían, guardaban los turnos de palabra, no solo en silencio sino que su gestualidad era de admiración y escucha activa, incluso se podía apreciar en un momento del debate cómo cuando Iglesias hablaba de propuestas, Casado asentía contundentemente con la cabeza.

Se comprueba una vez más que la emoción pesa mucho más que la razón y solo por eso para mí, los dos fueron los claros vencedores del Debate.

Por qué Jesús Vidal es un ejemplo de buen orador #GalaGoya2019

Ya hemos analizado el rostro más polémico de la Gala de los Goya de este año, pero sin duda el momento más emocional de la noche lo protagonizó el discurso de Jesús Vidal al recoger su merecido galardón. Mi compañera Carmen Acosta, fundadora de OHLAVOZ, psicóloga y experta en comunicación, no ha querido pasar por alto está situación para analizar las cualidades de un buen orador, por qué caló tanto su discurso en todos nosotros, por qué ha sido lo más comentado de la noche, por qué será lo más recordado de esta gala.

Jesús Vidal en la Gala de los Goya

Las redes arden en halagos al discurso del actor Jesús Vidal, y no es para menos. Sus palabras contenían emoción, humor, reivindicación, agradecimientos sinceros… pero también una parte que me parece fundamental y que no he visto resaltada en ninguno de los artículos: el profundo respeto hacia su auditorio que se hizo patente al tener preparado, cuidado y ensayado su discurso.

Winston Churchill dijo en una ocasión que para hablar 5 minutos necesitaría prepararse durante una hora, mientras que para hablar una hora bastarían 5 minutos de preparación. Es así, si disponemos de poco tiempo, más nos vale saber qué y cómo vamos a decir lo que queremos o de lo contrario se nos irá el tiempo en vaguedades. Y deberíamos tener siempre muy presente que el que escucha pone a disposición del hablante su atención y tiempo, dos valiosos tesoros que merecen ser correspondidos por parte del hablante con un discurso preparado.

Estructurar, condensar y elegir las palabras con las que expresar en un par de minutos la emoción y el agradecimiento de recibir un reconocimiento exige una gran preparación, porque si no luego pasa lo que pasa: la emoción embarga y el lenguaje se desbarata: se dicen cosas que no se había pensado decir, se omiten las importantes, o uno acaba en “un jardín” del que no sabe muy bien cómo salir.

Y como muy certeramente afirma Manuel Campo Vidal: “Si se pudiera calcular en unidades de eficacia todo lo que se pierde por una comunicación sin preparar, quedaríamos estremecidos”.

Hablar en público, por el motivo que sea, se parece, o sería deseable que se pareciera, a preparar una cena. Del mismo modo que nadie decide el menú una vez que ya han llegado sus invitados, tampoco nadie debería dejar en manos de la improvisación las palabras que va a ofrecer a sus oyentes.

Jesús Vidal nos emocionó con su emoción y logró que sus palabras nos calaran, porque detrás de los minutos que duró su intervención probablemente hubo horas de esmerado trabajo que le permitieron poder obsequiarnos con la expresión cuidada del magnífico contenido de su discurso. Más de uno debería seguir su ejemplo.