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¿De dónde surge decir ‘zarpar’ para referirse a un barco que se pone a navegar?

Utilizamos el término ‘zarpar’ para referimos al momento exacto en el que una embarcación se ponen a navegar (salir del puerto o muelle donde estaban atracada).

¿De dónde surge decir ‘zarpar’ para referirse a un barco que se pone a navegar?

Pero originalmente cuando alguien decía que un barco había zarpado no se refería a que se había puesto a surcar el mar sino al acto de levar anclas (el instrumento de hierro en forma de arpón que se lanza desde una embarcación para que esta quede fondeada y sin moverse).

El término zarpar llegó al castellano desde el latín ‘serpens’ (tras haber pasado por el italiano antiguo ‘sarpare’) y que era como se denominaba al espacio que se encuentra en la proa de una embarcación en la que se colocaba el ancla y que estaba compuesta por unos maderos en forma de serpentina (de ahí su nombre) que delimitaban ese espacio.

Con el tiempo a la acción de levar anclas (zarpar) hizo que se utilizara ese mismo término para indicar que un barco iniciaba el viaje de surcar el agua en destino a otro lugar.

 

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Fuente de consulta: RAE
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¿Cuál es el origen de bautizar un barco estrellando una botella de champán?

¿Cuál es el origen de bautizar un barco estrellando una botella de champán?

Desde la antigüedad siempre se ha hecho algún tipo de ceremonia a la hora de inaugurar un barco y echarlo a navegar (lo que comúnmente se conoce como ‘hacer la botadura’).

Desde sacrificios de animales, pasando por grandes festines y celebraciones en honor a sus deidades fueron las formas en que civilizaciones como la romana, griega o egipcia (entre otras) realizaban los bautizos de sus embarcaciones.

Según fue avanzando el tiempo cada país, cultura o religión tenía su propia manera de hacerlo. Unos rociando de agua bendita por todo el barco, otros realizando una misa y había quien simplemente daba un discurso pomposo.

En la Edad Media se puso de moda el ‘apadrinar’ los barcos con una personalidad relevante que hacía un brindis desde la borda de la embarcación utilizando para ello una copa de oro y piedras preciosas incrustadas.

Parece ser que en el año 1610, a Enrique Estuardo (príncipe de Gales y heredero al trono de Inglaterra y Escocia) que por aquel entonces contaba con 16 años (falleció dos años después a causa de la fiebre tifoidea) no se le ocurrió otra cosa que, tras el brindis de inauguración de una embarcación, lanzar la valiosísima copa hacía la muchedumbre que allí se encontraba. Algo que causó furor y que en siguientes ocasiones siguió haciéndose en otras botaduras (aquel que la atrapaba se quedaba con ella, algo que hizo que cada vez que se bautizaba un navío fuese un acto multitudinario).

Pero llegó un momento, a finales del siglo XVII, en el que el ritmo de construcción de barcos en Inglaterra era tan alto que no salía a cuenta el hecho de lanzar la copa (además de provocar numerosas peleas por ser quien la atrapaba), por lo que se volvió a la tradición de realizar simplemente un brindis.

La primera constancia que existe de la utilización de una botella y que ésta se rompiera sobre el casco de la embarcación en el momento del bautizo es del 21 de octubre de 1797 durante la botadura del USS Constitution (una de las primeras fragatas de la Armada de los Estados Unidos) en el puerto de Boston. Durante aquel acto, el capitán James Sever agarró una botella de vino de madeira y la estrelló contra el bauprés (el mástil horizontal colocado en la proa).

Parece ser que de aquí surgió el romper una botella de algún tipo de licor (lo más común vino o whisky). Este ritual se fue extendiendo por otros países, adoptando esta tradición.

Durante mucho tiempo la forma de romper la botella era agarrándola por el cuello (boca abajo) y golpear contra el casco. Pero hubo más de una ocasión en el que quienes apadrinaban los barcos eran niños o niñas de corta edad, adolescentes o mujeres que no tenían fuerza suficiente para lograr romper de un golpe la botella, por lo que se optó por atarla a una cinta (que salía de uno de los mástiles) y desde cierta distancia y cogiendo impulso se lanzaban contra la embarcación.

No fue hasta bien entrado el siglo XIX que no comenzó a usarse la tradicional botella de champán. Fue a partir del momento en el que esta bebida espumosa se había hecho muy popular entre las clases altas y el hecho de usar esta bebida para los actos de botadura le confería un aire aristocrático, además de glamuroso.

Desde entonces la mayoría de actos en los que se ha bautizado una nueva embarcación se ha realizado con champán (o cava en nuestro país).

Eso sí, en algunas ocasiones se han utilizado otro tipo de bebidas (sobre todo en aquellos lugares en los que se destilaba) como es el caso que tuvo lugar el 4 de julio de 2014 y en el que la reina Isabel II inauguró el portaaviones ‘HMS Queen Elizabeth’ y para la ocasión estrelló una botella de whisky escoces que se destilaba en la misma población en la que se realizó dicha botadura.

 

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¿Cuál es el origen de la expresión ‘ser un vivalavirgen’?

¿Cuál es el origen de la expresión ‘ser un vivalavirgen’?

Se conoce como ‘vivalavirgen’ a aquella persona que se comporta de manera despreocupada e informal. El término es un vocablo formado a partir de la locución ‘Viva la Virgen’ y se escribe todo junto cuando es utilizado para referirse coloquialmente a quienes he descrito al inicio del post (tal y como recoge el Diccionario de la RAE).

El origen de la expresión ‘ser un vivalavirgen’ procede de los ambientes marinos y tal y como apuntan la mayoría de fuentes, proviene del momento en el que los marineros de un barco estaban en formación y debían ir indicando que allí se encontraban en el momento del recuento. Era una norma establecida que el marinero que cerraba dicha formación tenía como encargo gritar ‘¡Viva la Virgen!’ en lugar de decir su nombre o número y esa mención a la madre de Jesús se hacía con el propósito de reclamar la protección divina para toda la tripulación.

Al ser el último quien debía hacerlo, todo apunta a que siempre recaía en el más despistado, holgazán o despreocupado (algunos indican incluso que torpe) que se incorporaba al grupo, de ahí que con el tiempo se utilizase el término ‘vivalavirgen’ como sinónimo de ese tipo de personas.

También podemos encontrarnos con quien defiende que el origen de la locución es otra, situando la acción en tiempos en los que las costas del Nuevo Mundo (bajo control español) eran atacadas por piratas ingleses y en la defensa de la misma los soldados e indígenas armados gritaban ese ¡Viva la Virgen!. Evidentemente, muy pocos son los que defienden esta hipótesis y apenas existen fuentes que así lo confirmen. El propio José María Iribarren en ‘El porqué de los dichos’ no le otorga demasiada fiabilidad a esta explicación.

 

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Post realizado a raíz de la consulta realizada por Ana Rosa Lorite a través del apartado de contacto de este blog

Fuentes de consulta: fundacionlengua / El porqué de los dichos de José María Iribarren / Viaje de circunnavegacion de la corbeta Nautilus de Fernando VillaamilyorokobuRAE
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¿Por qué al hecho de alistarse como tripulante de un barco se conoce como ‘enrolarse’?

¿Por qué al hecho de alistarse con tripulante de un barco se conoce como ‘enrolarse’?

Como bien es sabido, el acto de presentarse voluntario para pertenecer al ejército es conocido como ‘alistarse’, pero cuando el cuerpo es el de la marina pasa a ser llamado ‘enrolarse’ (también se llama así para los de un barco mercante)

Esto es por la sencilla razón de que antiguamente la lista en la que estaban inscritas las personas que formaban la tripulación de cualquier barco estaban apuntadas en un ‘rollo’ que iba dentro de un cilindro, con el fin de evitar que se mojase en caso de temporal o caer al mar.

Etimológicamente el término proviene del latín ‘rotŭlus’ (cilindro, rollo), de ahí pasó al francés ‘rôle’ y de éste llegó a nosotros a través del catalán ‘rol’, con el que se referían al escrito o papel que iba enrollado.

Cabe destacar que dicho vocablo también ha derivado en el término ‘rol’ para designar la función o papel que desempeña alguien (el rol de un actor, un juego de rol…)

 

 

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Fuente de la imagen: Wikimedia commons

Una docena de cosas que quizás no sabías cómo se llamaban [4]

Cuarta entrega de esta serie de post dedicados a traeros un buen puñado (de docena en docena) de cosas que quizás no sabíais cómo se llamaban en realidad o que conocías con otro nombre muy distinto.

Espero que la selección de palabras que he hecho en esta ocasión sea de vuestro agrado, al igual que ocurrió con las veces anteriores.

 

Asonada - Una docena de cosas que quizás no sabías cómo se llamaban

 

Asonada: Se trata de una reunión (tipo manifestación) en el que un numeroso grupo de personas intentan conseguir algún objetivo, normalmente de modo violento

 

Fosfeno - Una docena de cosas que quizás no sabías cómo se llamaban

 

Fosfeno: Sensación visual que se percibe al tener los ojos cerrados fuertemente o tras frotarte los párpados

 

Duela - Una docena de cosas que quizás no sabías cómo se llamaban

 

Duela: Seguro que habéis visto en más de una ocasión algún barril, pues la duela es cada una de las tablas curvas que lo forman

 

Carúncula - Una docena de cosas que quizás no sabías cómo se llamaban

 

Carúncula: Modo en que se llama la cresta de algunos animales (gallo, pavo…)

 

Morueco - Una docena de cosas que quizás no sabías cómo se llamaban

 

Morueco: Carnero utilizado para procrear (semental)

 

Tusígeno - Una docena de cosas que quizás no sabías cómo se llamaban

 

Tusígeno: Aquello que nos produce tos (humo, un atragantamiento…)

 

Orinque - Una docena de cosas que quizás no sabías cómo se llamaban

 

Orinque: La cuerda que va desde el ancla fondeada hasta la boya

 

Canana - Una docena de cosas que quizás no sabías cómo se llamaban

 

Canana: El cinturón en el que se colocan los cartuchos/balas (cartucheras) como el que llevaban los vaqueros en el Viejo Oeste o los revolucionarios mexicanos

 

Estepicursor - Una docena de cosas que quizás no sabías cómo se llamaban

 

Estepicursor: Y hablando del Viejo Oeste, no podemos olvidarnos de la especie de bola hecha de matojos secos que aparece rodando en las películas, eso es un estepicursor

 

Desbullador - Una docena de cosas que quizás no sabías cómo se llamaban

 

Desbullador: El tenedor para las ostras

 

Cáncana - Una docena de cosas que quizás no sabías cómo se llamaban

 

Cáncana: Banqueta o banquillo en la que el maestro solía obligar sentarse al estudiante al que castigaba

Giste - Una docena de cosas que quizás no sabías cómo se llamaban

 

Giste: Espuma de la cerveza

 

 

 

 

 

 

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¿Cuál es el origen de la expresión ‘tela marinera’?

¿Cuál es el origen de la expresión ‘tela marinera’?

Suele utilizarse la expresión ‘tela marinera’ para expresar la importancia, dificultad, abundancia e incluso lo muy costoso que puede ser algo: ‘te va a costar conseguirlo tela marinera’, ‘la cosa tiene tela marinera’, ‘el tío ese tiene tela marinera’

El origen de dicha locución surge de los ambientes marineros y hace referencia al tejido utilizado para la confección de las velas de los barcos: mucha tela, costosas de hacer y de caro precio.

En los tiempos en los que los grandes navíos llevaban un buen puñado de velas era necesario utilizar centenares de metros de tela. Si además de la cantidad necesaria de tela para vestir los mástiles tenemos en cuenta que no se trataba de un material corriente (el cual tenía un cuantioso coste), pues debía tener una gran resistencia para aguantar las fuertes embestidas del viento y ese tejido tenía la dificultad añadida de que era muy complicado para ser cosido (en un tiempo que  no existían las máquinas de coser y se realizaba ese trabajo manualmente), podremos encontrar el cómo y porqué surgió la expresión ‘tela marinera’ y el sentido que se le dio.

Post realizado a raíz de una petición que me hizo a través de twitter @madrereciente y a la que se sumó .

 

 

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¿De dónde surge la expresión ‘estar hasta los topes’?

¿De dónde surge la expresión ‘estar hasta los topes’?

Es común utilizar la expresión ‘hasta los topes’ para indicar que en un lugar está tan lleno que no cabe nadie más: ‘la inauguración fue todo un éxito, el local estaba hasta los topes y no cabía ni un alma’, ‘el autobús en hora punta va hasta los topes de pasajeros’. También se puede usar para señalar una sobrecarga de trabajo: ‘no sé si podré atenderte hoy, estoy hasta los topes de pacientes’ o incluso para decir que hemos comido o bebido en exceso: ‘nos metimos tal atracón de marisco que nos pusimos hasta los topes’

Para encontrar el origen del modismo hemos de trasladarnos a los ambientes náuticos debido a que son conocidos como ‘topes’ los extremos de las embarcaciones (popa y proa) así como las puntas de la arboladura (mástiles).

Llevar un barco cargado en exceso de mercancías o tripulación/pasajeros, en tiempos en los que se aprovechaba al máximo el espacio de la nave en una travesía, dio origen a expresiones tales como ‘ir hasta los topes’/’estar hasta los topes’ que acabaron siendo utilizadas en el lenguaje coloquial fuera de los ambientes marineros.

 

 

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¿Cuál es el origen de la expresión ‘¡Las mujeres y los niños primero!’?

¿Cuál es el origen de la expresión '¡Las mujeres y los niños primero!'?

Estamos acostumbrados a escuchar la expresión ¡Las mujeres y los niños primero! y de forma coloquial rápidamente la relacionamos con el hundimiento de algún barco.

El origen de dicha frase parece ser que bien pudo surgir realmente en un hundimiento, más concretamente del HMS Birkenhead, un buque de la Royal Navy Británica construido en 1845.

La madrugada del 26 de febrero de 1852, mientras navegaba frente a las costas de Ciudad del Cabo (Sudáfrica) chocó contra unas rocas, lo que hizo que comenzase a hundirse. El barco transportaba a 490 soldados del 73º Regimiento de Infantería Británica, 25 mujeres, 31 niños y los 134 componentes de la tripulación. En el momento de la evacuación del buque, el Teniente Coronel Alexander Seton, al mando de la embarcación, ordenó que los primeros en abandonar y ocupar los dos únicos botes salvavidas de los que disponían debían de ser las mujeres y los niños.
Solo hubo193 supervivientes.

Ningún historiador se ha negado a reconocer que ese es el más que posiblemente verdadero origen de la archifamosa frase, pero el primer uso de la frase precisa no fue hasta 1860 cuando el escritor WD O’Connor la utilizó en su novela “Harrington”.


 

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¿Por qué se mide en nudos la velocidad de los barcos?

¿Por qué se mide en nudos la velocidad de los barcos?Antiguamente, cuando los barcos navegaban con vela, se utilizaba un rudimentario velocímetro, para medir la velocidad de los mismos. Este aparato de medida consistía en una pequeña barquilla de corredera atada a una cuerda, recogida en un rodillo, que presentaba en toda su longitud nudos, a distancias iguales (uno cada 1,85 m).

La distancia entre nudo y nudo era otra unidad de medida de la época correspondiente a  una ‘braza’, que era el equivalente a la longitud de un par de brazos extendidos (185 centímetros).

¿Por qué se mide en nudos la velocidad de los barcos?

Cuando se quería medir la velocidad del barco, se lanzaba por la borda la barquilla, la cual era frenada por el agua lo que hacía que el rodillo fuese soltando el cordel. Con la ayuda de un reloj de arena, se determinaba el

número de nudos que habían pasado en un determinado tiempo.

 

 

 

 

Fuente: Fisiquotidianía de Cayetano Gutiérrez Pérez  con expresa autorización del autor.