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¿Sabías que el acto de lamer un plato tiene un nombre específico?

El hecho de lamer el plato, tras haber terminado de comer, es considerado como un acto de glotonería, siendo una acción que socialmente está mal vista (aunque más de una persona, en la intimidad de su hogar lo haya realizado en alguna ocasión).

¿Sabías que el acto de lamer un plato tiene un nombre específico?

Siempre he defendido que todo lo que nos rodea (ya sean cosas o acciones) tiene un nombre, aunque a veces lo conozcamos con una definición que realmente no es la denominación que se le dio.

En este caso, el acto de lamer un plato es ‘lambucear’, término que proviene del vocablo lamber y significa literalmente ‘lamer’.  Ambos vocablos provienen del latín ‘lambĕre’ (de exacto significado).

El término lambucear fue recogido por primera vez en el Diccionario de la RAE en 1925 dándole la acepción de ‘arrebañar’ (recoger de un plato o vasija los residuos de alguna cosa comestible hasta apurarla) y fue a partir de su edición de 1992 cuando ya aparece con la definición ‘lamer, por glotonería, un plato o vasija’.

 

 

 

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Libro recomendado: ‘Atrapados por la lengua’ de Sheila Queralt

[…]Primero fueron la dactiloscopia, la balística y la documentoscopia, y hoy hay todo un elenco de científicos de distintas especialidades al servicio de la justicia: químicos, biólogos, entomólogos, ingenieros informáticos, psicólogos… Una de las últimas disciplinas en incorporarse a este batallón de ciencias forenses ha sido la lingüística, el análisis de las palabras dichas o escritas. Igual que un fragmento minúsculo de piel en una uña de la víctima puede delatar a un asesino, la construcción de una oración, la utilización de un vocablo o un determinado acento puede ser la perdición de un criminal, la prueba sobre la que cimentar una acusación[…]

Libro recomendado: ‘Atrapados por la lengua’ de Sheila QueraltEl texto con el que inicio este post está extraído del prólogo que ha escrito el periodista, y jefe de investigación de La Sexta, Manuel Marlasca para el libro que quiero recomendaros en esta ocasión y que lleva por título ‘Atrapados por la lengua’ (50 casos resueltos por la lingüística forense) escrito por Sheila Queralt y publicado por la editorial Larousse.

Se trata de un libro que puede dividirse en dos partes: la personal, en la que Sheila Queralt explica en primera persona cómo fue todo el proceso para convertirse en una de las más acreditadas lingüistas forenses (o ‘detective de la lengua’) que hay actualmente en España (su primer contacto con ese apasionante mundo, la toma de decisión de cursar esos estudios o cómo conoció a su mentora, la doctora María Teresa Turell); y la parte práctica de la obra en la que la autora nos ofrece una cincuentena de casos (la mayoría sumamente conocidos y muy mediáticos en su momento) en los que ha sido esencial la minuciosa labor de un experto en lingüística para resolverlo.

Y es que numerosos han sido los crímenes cometidos en los que ha sido clave el desentrañar y descubrir al culpable gracias a su forma de hablar, expresarse, escribir una nota, mensaje o anónimo.

Los cincuenta casos explicados y analizados a lo largo del libro se encuentran divididos en cinco capítulos, cada uno de ellos con su consiguiente introducción: Análisis del lenguaje, Perfiles lingüísticos, Atribución de autoría, Identificación de voz, Imitación. También podemos encontrar en las páginas finales unas ‘Curiosidades reveladoras’, donde la autora nos explica una serie de datos a modo de ‘¿Sabías que…?’, además de unas muy útiles recomendaciones en forma de libros, series y películas, podcast y blogs.

Casos tan famosos como el de ‘Unabomber’, la misteriosa muerte de Helena Jubany, el mediático asesinato de Diana Quer o el ‘Destripador de Yorkshire’ aparecen explicados en este libro, además un algunos en los que el propio laboratorio de lingüística forense dirigido por la doctora Sheila Queralt ha participado.

También a destacar los útiles códigos QR (o enlaces web) que el lector puede ir encontrándose a lo largo del libro, los cuales llevan a artículos, documentos, sentencias judiciales, recursos varios e imágenes relacionados con los casos que son explicados

El libro de Sheila Queralt es ideal para todas aquellas personas aficionadas al mundo de la criminología y que sienten algún tipo de atracción por todo lo relacionado con crímenes e investigaciones policiales. Los amantes de series del tipo CSI van a disfrutar de lo lindo, pero quienes no conozcan bien esta disciplina van a poder descubrir un fascinante mundo y comprobar que la realidad, en numerosas ocasiones, supera la ficción.

Libro recomendado: ‘Atrapados por la lengua’ de Sheila QueraltDebo confesar que el libro ‘Atrapados por la lengua’ me atrapó desde mucho antes de su publicación y tuve un interés particular en leerlo tras conocer personalmente a Sheila Queralt en 2019 en el evento de divulgación científica ‘BCNspiracy’ en el que ambos participamos dando una charla (enlace al vídeo de la charla de Sheila Queralt ‘El lenguaje te delata: lingüística forense’ y enlace al vídeo de mi charla ‘Sexo, mitos & rock’n’roll’). También he de añadir que lo de mi curiosidad e interés por el mundo de la investigación me viene de serie, debido a que mi padre fue detective privado y, desde pequeño, viví y escuché sus relatos sobre investigaciones, casos y todo lo relacionado con ese apasionado mundo.

La Dra. Sheila Queralt es la fundadora y directora del Laboratorio SQ-Lingüistas Forenses. Es perito colegiada en el Col.legi Oficial de Doctors i Llicenciats en Filosofia i Lletres i Ciències como perito judicial en lingüística forense y en criminalística de la Propiedad Intelectual e Industrial. Su trayectoria profesional le ha llevado a ser postulada como candidata a las Top 100 en la categoría de profesionales y líderes independientes en 2020 y candidata al Premio Princesa de Girona en la categoría Investigación Científica 2021.

 

Y si te ha interesado el libro ‘Atrapados por la lengua’ que te he recomendado y también te gustan las curiosidades que publico en este blog, no te puedes perder la charla que mantendremos en Sheila Queralt y yo a través del directo que realizaremos en Instagram el miércoles 7 de abril a las 20:00 (hora peninsular española) y que podrás seguir a través de nuestras cuentas en esa red social: @sheilaqueralt  o @yaestaellistoquetodolosabe2, en la que hablaremos de nuestros respectivos trabajos y libros (en mi caso el recién publicado ‘El listo que todo lo sabe ataca de nuevo. Palabras y palabros’)

Charla en Instagram 'Alfred López' y 'Sheila Queralt'

 

‘Atrapados por la lengua’ (50 casos resueltos por la lingüística forense) de Sheila Queralt
Editorial Larousse
ISBN: 9788418100178
https://www.larousse.es/libro/libros-ilustrados-practicos/atrapados-por-la-lengua-sheila-queralt-estevez-9788418100178/
Lee las primeras páginas del libro gratis (pdf): https://www.larousse.es/primer_capitulo/atrapados-por-la-lengua.pdf

Algunos datos sobre el capirote usado por los penitentes durante las procesiones de Semana Santa

Dentro de la iconografía relacionada con la Semana Santa hay un elemento característico que no puede faltar en ninguna de las procesiones que se celebran durante esta festividad religiosa: el capirote.

Algunos datos sobre el capirote usado por los penitentes durante las procesiones de Semana Santa

Se trata de un cucurucho de cartón o rejilla cubierto de tela y que llevan puesto los penitentes, nazarenos o cofrades (quienes suelen ir vestidos con una túnica a juego). La tela que cubre el capirote (llamada capuchón) y que cubre hasta los hombros, tiene un par de agujeros por los que solo deja al descubierto los ojos, evitando así que se le vea el rostro de quien lo porta y guardándose de ese modo su identidad.

Esto es así debido a que, originalmente, muchos de los participantes en una procesión de Semana Santa deseaban permanecer en el anonimato (sobre todo en localidades pequeñas en las que todo el mundo se conoce).

Siglos atrás, muchos fueron los presos, condenados por algún delito, que eran obligados a participar en las procesiones religiosas, portando un capirote y en el cual iban inscritos los delitos que había cometido cada uno.

Muchos son los expertos que apuntan que ese fue el origen de llevar el capirote durante las procesiones de Semana Santa.

Etimológicamente el término ‘capirote’ proviene de ‘capirón’ y este del latín ‘cappero’, cuyo significado es ‘prenda que cubre la cabeza’.

 

 

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Fuente de la imagen: pixabay

¿De dónde surge llamar ‘vivaquear’ a pasar la noche de acampada al aire libre?

Aquellas personas que han tenido una relación estrecha con el excursionismo y los grupos de escultismo estará, muy posiblemente, familiarizado con el término ‘vivaquear’, el cual se utiliza para hacer referencia a las acampadas que se realizan al aire libre o de manera improvisada para pasar la noche.

¿De dónde surge llamar ‘vivaquear’ a pasar la noche de acampada al aire libre?

Originalmente, este vocablo no hacía referencia a la parte lúdica o de  excursionista de la acción, sino al hecho de pasar la noche al raso una tropa de soldados que se encontraba realizando alguna maniobra militar o en plena misión.

El término vivaquear es el verbo o acción de la palabra ‘vivac’, cuyo significado (tal y como nos ofrece el diccionario de la RAE) es ‘Campamento, especialmente militar, instalado de manera provisional para pasar la noche al raso’ y ya siendo recogido en su edición de 1739 del diccionario de Autoridades con la acepción ‘Guarda, que se hace de noche para la seguridad de una Plaza, ò un Exército, quando está cerca del enemigo, y expuesto à ser assaltado. Componese de un cuerpo de Soldados de Infanteria, ò Dragones, quando sirven apie con los Oficiales correspondientes’.

El término ‘vivac’ llegó al castellano desde el francés medieval ‘bivovac’ de idéntico significado.

De este vocablo también ha derivado (además del mencionado ‘vivaquear’) el término ‘vivaque’ que hace referencia a la ‘guardia principal en las plazas de armas, a la cual acuden todas las demás a tomar el santo y seña’.

 

 

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Fuente de la imagen: John Horner (geograph)

¿A quiénes representan las figuras que aparecen en la baraja de cartas francesa?

Las figuras que aparecen en la baraja francesa (que dio origen a la baraja inglesa) y que representan los palos corresponden a personajes históricos, mitológicos o bíblicos.

¿A quiénes representan las figuras que aparecen en la baraja de cartas francesa?

Corazones. El rey es Carlomagno; la reina es el personaje bíblico Judit; la sota (llamada valet) es Étienne de Vignolles, un militar francés que luchó junto a Juana de Arco.

Diamantes. El rey representa a Julio César; la reina es el personaje bíblico Raquel, la sota corresponde a Héctor, héroe de la guerra de Troya.

Picas. El rey es David; la dama, la diosa de la mitología griega Palas; y la sota, Ogier de Danemarche, un príncipe danés que lucho junto a Carlomagno.

Tréboles. Alejandro Magno es la figura del rey; Argine, anagrama del término en latín regina (‘reina’), la reina; y Lancelot, caballero de la Mesa Redonda y fiel amigo del rey Arturo, la sota.

 

 

 

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Una curiosa etimología relacionada con hilos, horarios, peces y aviones

Una curiosa etimología relacionada con hilos, horarios, peces y aviones

Conocemos como ‘huso horario’ a cada una de las partes en que queda dividida la superficie terrestre por 24 meridianos igualmente espaciados y en que suele regir convencionalmente un mismo horario (tal y como lo define el diccionario de la RAE).

Cuando en 1884 los representantes de los diferentes observatorios se reunieron en Washington DC (en la Conferencia Internacional del Meridiano) y se decidió, a partir de aquel momento, en dividir o establecer cada flanja horaria del planeta en base al meridiano de Greenwich, se fijaron en el detalle que el globo terráqueo marcándole las diferentes áreas horarias (de forma vertical) recordaba a un antiquísimo artilugio (del que existe constancia desde tiempos del neolítico) que servía para hilar las fibras textiles y cuyo nombre es ‘huso’ (‘fuseau’ en francés y ‘fuso’ en italiano), denominando al conjunto de esas partes en las que se divide la superficie terrestre por diferentes horas como ‘huso horario’.

El término ‘huso’ (en relación al instrumento para hilar) lo recibimos del latín ‘fusus’ y de idéntico significado.

Curiosamente del término ‘fusus’ también derivó el vocablo ‘fusiforme’ cuyo significado es ‘con forma de huso’ y que se utiliza comúnmente para describir la morfología de muchos de los peces (que tienen la parte media más ancha y se va estrechando hacia la cabeza o la cola).

También deriva de fusus (aunque pasando previamente por el francés ‘fuselage’) el término ‘fuselaje’, el cual hace referencia al cuerpo central de un avión (en el que van los pasajeros o las mercancías).

Por cierto, retomando el tema de las horas, es común encontrar quien utiliza el modo ‘uso horario’ (ante la errónea creencia de que se trata del verbo ‘usar’) para hacer referencia a las mencionadas partes en las que están divididas los horarios del planeta, siendo la manera correcta de decir en la forma ‘huso horario’, tal y como nos recordó la Fundéu en una entrada hace unos días.

Una curiosa etimología relacionada con hilos, horarios, peces y aviones

Como dato anecdótico, recuerdo que en un post que publiqué en 2014, titulado ‘¿Para qué sirve adelantar o atrasar el reloj una hora dos veces al año?’, un usuario trató de corregirme y llamarme la atención indicándome que había cometido una equivocación al escribir la palabra huso con hache, cuando en realidad quien estaba errado era él al no saber que realmente estaba bien escrito.

 

 

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Fuente de la imagen: Wikimedia commons

Lectura recomendada: ‘El libro de TikTok’ de Fátima Martínez

Lectura recomendada: ‘El libro de TikTok’ de Fátima Martínez

TikTok es la red social que más ha crecido en el último año, convirtiéndose en la más descargada y utilizada desde que se declaró la pandemia mundial por la Covid19.  Esto ha llevado a millones de usuarios a entretenerse, divertirse y aprender cosas nuevas todos los días mediante esta dinámica plataforma de vídeos y cuyo algoritmo es uno de los más avanzados de los que existen en la actualidad, ofreciendo a cada consumidor un contenido totalmente personalizado a sus gustos.

Así como hasta hace un año, la opinión generalizada sobre TikTok era que se trataba de una red social frívola y dirigida únicamente a un público muy joven que tan solo estaba interesado en contenido irrelevante, bailes, postureo y muestras de vanidad y egocentrismo, todo cambió a partir del inicio de la pandemia, debido a que el confinamiento ayudó a acercarse hasta esta plataforma a un tipo de usuario que podía ofrecer un contenido de mayor interés cultural, profesional y divulgativo.

Lectura recomendada: ‘El libro de TikTok’ de Fátima Martínez

Y hasta allí llegamos un gran número de profesionales de diversos campos (por allí me muevo con el nombre de usuario @curiosísimo, tal y como expliqué en un post anterior) que empezamos a compartir un contenido de alta calidad, mejorando enormemente la imagen que el usuario medio tenía de esa red y formando piña alrededor del programa de creadores de TikTok, siendo cada vez mayor la media de edad de los tiktokers, pero sobre todo de mejor calidad e interés los contenidos que se comparten.

He querido hacer esta introducción con el fin de dar a conocer, a quienes seguís este blog, una lectura recomendada que será del interés de todas aquellas personas que conocen esta red social, se mueven en ella o sienten curiosidad por conocerla o saber más de la misma: ‘El libro de TikTok’ de Fátima Martínez, publicado por Anaya Multimedia.

Tal y como se indica en la portada, este trabajo literario de Fátima Martinez es una guía imprescindible para emprendedores, profesionales y empresas que estén interesados en descubrir todos los secretos e intríngulis de TikTok, pero me atrevo a añadir que también lo es para toda aquella persona que tenga un perfil y quiera aprender su funcionamiento, para conseguir hacer llegar a un gran número de usuarios sus contenidos.

Fátima Martinez es una reconocidísima consultora de comunicación, marketing y publicidad que lleva muchos años dedicándose a analizar las redes sociales y formando a todo tipo de profesionales de los más diversos campos.

Lectura recomendada: ‘El libro de TikTok’ de Fátima Martínez

A través de las 296 páginas que componen la obra, va explicando, capítulo a capítulo, tanto su experiencia personal (es una de las más activas e influyentes tiktokers españolas del momento siendo su nombre de usuaria @fatimamartinezlope) como todo el conocimiento que ha podido recopilar y que ha sido avalado por la propia plataforma.

Conocer cómo funciona el algoritmo o cuál es la mejor hora para subir un vídeo, su duración, etiquetas en tendencia o qué músicas y herramientas usar es fundamental para convertirse en viral en TikTok y Fátima Martínez lo ha sabido recopilar y explicar, con todo lujo de detalles, en este más que recomendable libro.

Todo el gran trabajo ha sido de la autora de ‘El libro de TikTok’, pero ha querido contar con la pequeña ayuda de un grupo de tiktokers que somos profesionales en diversos campos y que hemos conseguido triunfar en esa red social, aportando nuestro granito de arena mediante unos textos en los que relatamos nuestra propia experiencia.

Lectura recomendada: ‘El libro de TikTok’ de Fátima Martínez

 

 

 ‘El libro de TikTok’ de Fátima Martínez
Editorial: Anaya Multimedia
ISBN: 9788441543607
https://www.anayamultimedia.es/libro.php?id=6479772
https://fatimamartinez.es/el-libro-de-tiktok-presentacion
https://www.tiktok.com/@fatimamartinezlope

¿Cuál es el origen del término ‘bisoñé’?

Se trata de una de esas palabras que cada vez está más en desuso y que era utilizada para hacer referencia a la prótesis o añadido capilar que se coloca para cubrir solo una parte de la cabeza donde falta pelo (generalmente la superior delantera).

¿Cuál es el origen del término ‘bisoñé’?

Hoy en día podemos encontrar que el término suele ser sustituido por otros sinónimos como ‘peluquín’ o ‘postizo’.

Etimológicamente el término ‘bisoñé’ llegó al castellano desde el francés ‘besogneux’ (necesitado), derivando éste de ‘besoin’ (necesidad) y a su vez desde el italiano ‘bisogno’, con idéntico significado.

Una de las curiosidades del vocablo es que, antiguamente, la referencia a la necesidad que se hacía no era solo por la falta de cabello que podía padecer una persona que usaba ese tipo añadidos capilares sino también a estar necesitado de dinero, debido a que siglos atrás se puso muy de moda el lucir entre las personas adineradas, y como signo de elegancia, unas vistosas pelucas, las cuales, cuanto más frondosas eran equivalían a tener una mayor posición social.

Algunas personas, con menos recursos económicos, que no se podían permitir adquirir una de aquellas frondosas y caras pelucas, utilizaban unos añadidos capilares de menor tamaño y precio y que tan solo cubrían una parte específica de la cabeza (aquella en la que faltaba pelo).

Cabe destacar que el término italiano ‘bisogno’ no comenzó a usarse para hacer referencia a ese postizo capilar sino para designar a los soldados novatos que eran enviados desde España a luchar en la guerra (durante la conquista del reino de Nápoles, en el siglo xvi), en clara alusión a las ropas pobres y de mala calidad de los soldados españoles. Con el tiempo, este vocablo dio el castellanizado ‘bisoño’, cambiándose el sentido original  y pasó a designar a los principiantes e inexpertos de cualquier oficio, mientras que su derivado en francés (‘besogneux’ y posteriormente el castellano ‘bisoñé’) pasó a referirse al mencionado peluquín.

 

 

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Fuente de la imagen: James Vaughan (Flickr)

‘Paparrucha’ el término utilizado antiguamente para referirse a un bulo o fake news

Amplia es la terminología existente para hacer referencia a uno de los fenómenos que más daño está haciendo a través de las redes sociales  y que se trata de los continuos engaños y mentiras que circulan y son compartidas, siendo las más comunes: bulo, fake, noticia falsa o fake news (esta última la más usada en los últimos años).

‘Paparrucha’ el término utilizado antiguamente para referirse a un bulo o fake news

Pero no siempre se utilizado esos términos para hacer referencia a una noticia falsa que se difunde, encontrándonos que varios siglos atrás ya existía otro vocablo que, a mi parecer, es muchísimo más atractivo y deberíamos recuperar su uso: ‘paparrucha’.

El término paparrucha proviene de ‘páparo’, palabra que ya aparece recogida en el Diccionario de Autoridades de 1737 y que era utilizado para designar de ese modo a los aldeanos y hombres de campo simples e ignorantes que quedaban pasmados y admirados ante cualquier cosa que les explicaban, creyéndosela a pies juntillas (por muy inverosímil que esta fuera).

Por tal motivo y de manera coloquial se formó el vocablo paparrucha con el que se describía a la ‘noticia falsa y desatinada de un suceso, esparcida entre el vulgo’, tal y como se recogió en su primera aparición en el diccionario de la RAE de 1884. Posteriormente, en la edición de 1925, se le añadía una segunda acepción al término: ‘Especie, obra literaria, etc., insubstancial y desatinada’ y actualmente aparece ese segundo significado como ‘tontería, estupidez, cosa insustancial y desatinada’.

La forma ‘paparruchada’ también está admitida y recogida por la RAE, desde su edición de 1992, aunque el diccionario lo reenvía hacia la entrada ‘paparrucha’.

Cae destacar que tanto ‘paparrucha’ y ‘paparruchada’ son usados actualmente (poco) para referirse casi exclusivamente a una tontería o estupidez, en lugar de utilizarse para su fin original que era señalar aquellas noticias falsas que se compartían.

 

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Fuente de la imagen: pixy

Destripando bulos: No, las pestañas postizas no se inventaron para proteger los ojos de las prostitutas

Destripando bulos: No, las pestañas postizas no se inventaron para proteger los ojos de las prostitutas

Lleva unos meses circulando por la red una información totalmente falsa que habla sobre el curioso origen de las pestañas postizas y donde se asegura que estas fueron inventadas en un burdel londinense (algunas versiones dicen que era parisino) en 1882 por una prostituta llamada Gerda Puridle y cuyo principal propósito no era el de embellecer sus ojos y convertirlos en más atractivos o llamativos, sino para protegerlos para evitar que les entrara el semen de los clientes que eyaculaban en sus caras.

Destripando bulos: No, las pestañas postizas no se inventaron para proteger los ojos de las prostitutasAlgunas versiones que han surgido posteriormente a partir de este origen apócrifo le han añadido más datos falsos a esa explicación, adornando esa supuesta historia con detalles como que dichas pestañas postizas se convertían en una eficaz barrera para atrapar el simiente eyaculado y, además, que habían sido bautizadas con el nombre ‘cumbrellas’.

El término ‘cumbrella’ es una denominación que en realidad surgió para llamar de ese modo a los preservativos y nace de la unión de los vocablos en inglés ‘cum’ (semen) y ‘umbrella’ (paraguas).

Según consta, el bulo sobre el falso origen de las pestañas postizas comenzó a hacerse viral a raíz de la publicación en una web especializada en compartir memes virales llamada ‘America’s Best Pics’ aparecida el 21 de enero de 2021 y a partir de ahí la imagen fue compartida ampliamente por la red bajo la etiqueta #cumbrellas (en Twitter, TikTok, Instagram, Facebook).

No existe ni un solo documento histórico, anterior a la publicación de America’s Best Pics, que demuestre que una prostituta llamada Gerda Puridle inventó en 1882 las pestañas postizas para evitar que el semen eyaculado sobre el rostro fuese a parar a los ojos.

Las pestañas postizas se han utilizado desde tiempos del Antiguo Egipto, utilizándose pelo animal que se pegaba e incluso cosía en los párpados se utilizaron por diferentes culturas a lo largo de la historia, pero la invención de ese complemento de belleza, tal y como hoy en día lo conocemos, le es atribuida a varias personas, entre finales del siglo XIX y principios del XX (no teniendo ninguna de ellas relación alguna con la prostitución), aunque como invento no fue patentado hasta 1911  por la canadiense Anna Taylor.

 

 

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Fuentes de consulta: snopes / usatoday / milenio / Wikipedia / americasbestpics
Fuente de las imágenes: pxhere / americasbestpics