Archivo de enero, 2021

El curioso origen del nombre de la revista ‘Penthouse’

El curioso origen del nombre de la revista ‘Penthouse’

La célebre revista Penthouse, y todo el conglomerado empresarial que actualmente existe a su alrededor, debe su nombre a una ingeniosa idea que tuvo su fundador Bob Guccione cuando a inicios de la década de 1960 decidió emprender un el negocio de publicar una revista de corte erótico en el Reino Unido que fuese un paso más allá que la publicación Playboy, que era la que en aquellos momentos mejor funcionaba en Estados Unidos pero no había calado en los lectores británicos.

Guccione pensó en darle algo más de sexo, además de añadirle secciones de ciencia, humor y política, con el fin de tener un plus de calidad que la revista estadounidense.

Para 1965 lo tenía todo preparado para sacarla al mercado y para el nombre de aquella novedosa publicación se inspiró en el que iba a ser su principal competidor.

Unos años antes (entre 1959 y 1961) Hugh Hefner, creador de Playboy, había creado y presentado un programa de entretenimiento en la televisión de EEUU que llevaba por título ‘Playboy’s Penthouse’, en el que cada semana aparecían una serie de invitados (la mayoría artistas o personajes muy populares de la época), además de hacer acto de presencia las modelos conocidas como ‘Playmates’ o ‘Conejitas Playboy’.

La acción del mismo se desarrollaba en un plató que simulaba ser el ático de la mansión Playboy y es que el término ‘penthouse’ hace referencia en los países de habla inglesa (o con importante influencia anglosajona) al piso de mayor altura de una edificación (ático) y que, además, se le suele dar un sentido de alto standing.

En muchos ambientes, también se denominaba penthouse al típico apartamento de soltero donde algunas personas llevaban a sus conquistas o escarceos extraconyugales (conocido comúnmente en español como ‘picadero’).

Por tal motivo,  Bob Guccione decidió utilizar dicho término para llamar de ese modo a su nueva revista y así aprovechar el tirón mediático que tenía la publicación de su competidor y el componente sexual y de exclusividad que había adquirido esta palabra.

 

 

Te puede interesar leer también: El curioso motivo por el que llamamos ‘ático’ al último piso de un edificio

 

 

Fuente de la imagen: Wikipedia

¿Cuál es el origen del término ‘titubear’?

¿Cuál es el origen del término ‘titubear’?

Se utiliza el verbo ‘titubear’ (titubeo) para indicar el estado de duda momentánea a la hora de hablar (llegando a balbucear) o de tomar una decisión.

Etimológicamente proviene del latín titubāre y era utilizado para hacer referencia a los movimientos y oscilaciones que hacían algunas edificaciones que estaban a punto de caerse o derruirse. También era usado para señalar a aquel que andaba torpemente, con movimientos extraños, sin estabilidad ni firmeza (por ejemplo las personas ebrias).

Del latín titubāre pasó inicialmente al castellano titubar (con idéntico significado) y las primeras referencias de su uso en algún escrito son del siglo XI.

Fue incorporado al Diccionario de Autoridades de 1739 ya en la forma ‘titubear’, dándole tres acepciones:

  • Perder la estabilidad y firmeza, amenazando ruina. Dícese comúnmente de los edificios, y fábricas, y algunos dicen titubar.
  • Vale también tropezar, ò detenerse en la pronunciación de las voces.
  • Metaphoricamente vale dudar en algún punto, ò materia, no determinar, ù [v.284] resolver en ella, vacilar con inconstancia en sus extremos.

 

Lee y descubre el curioso origen de otras conocidas palabras y expresiones

 

 

Fuente de la imagen: pxhere

¿De dónde surge llamar ‘pub’ a un local donde se toman copas?

A través de mi cuenta @curiosisimo en la red social TikTok me preguntan de dónde surge llamar ‘pub’ al local donde se toman copas.

¿De dónde surge llamar ‘pub’ a un local donde se toman copas?

Conocemos como ‘pub’ al establecimiento donde podemos tomarnos unas copas e incluso escuchar música y dependiendo del lugar donde se encuentre dicho local, existen algunas diferencias.

Por ejemplo en España un pub es un local de ocio nocturno, donde sirven copas y ponen música, pero que no tiene pista de baile o no está permitido bailar. En algunos países del continente americano esta denominación también suele utilizarse para ese tipo de locales y, sin embargo, en Estado Unidos podemos encontrar algunos establecimientos de hostelería donde se sirve bebida y comida y que son llamados de ese modo.

En el Reino Unido dicho término se utiliza para denominar a las típicas tabernas donde se sirve mayoritariamente cerveza y es lugar de reunión vespertina, tras la salida del trabajo e incluso después de cenar.

Es precisamente de los británicos de donde nos llegó esta forma de denominar a ciertos locales de ocio.

El término ‘pub’ es una forma abreviada de referirse a un ‘public house’, que era la denominación que recibían antiguamente aquellos lugares de reunión pública y del que ya hay constancia de su uso en la segunda mitad del siglo XVI, en el que dicho vocablo hacía referencia a cualquier edificio abierto al público, para posteriormente denominar así a la posada que proporciona comida y tiene licencia para vender cerveza, vino y licores y, finalmente, para llamar de ese modo a las tabernas británicas, tal y como las conocemos hoy en día.

 

 

Lee y descubre el curioso origen de otras conocidas palabras y expresiones

 

 

Fuente de la imagen: Wikimedia commons

¿Cuál es el significado del refrán ‘Guerra avisada no mata soldado’?

A través de mi cuenta @curiosisimo en la red social TikTok me preguntan sobre el significado del refrán ‘Guerra avisada no mata moros’

¿Cuál es el significado del refrán ‘Guerra avisada no mata soldado’?

Según consta, el modo original de esta sentencia era ‘En guerra avisada no muere soldado’ y con el tiempo pasó a transformarse en la forma ‘Guerra avisada no mata soldado’ y derivando en otras como ‘Guerra avisada no mata moros’ y ‘Guerra avisada no mata gente’, que podemos encontrar mencionadas en diferentes lugares (dependiendo del país o región se dice de un modo u otro).

No se conoce el origen de la locución, pero, como la inmensa mayoría de refranes, surgió del habla popular. Tampoco se sabe el momento en el que se originó, aunque se tiene constancia de su uso hace ya un par de siglos.

Este refrán viene a significar que cuando estamos advertidos de algún peligro que puede suceder podemos tomar precauciones y, por tanto, ser precavidos para no sufrir ningún daño.

Por ejemplo, si te avisan que va a llover puedes coger un paraguas y no te mojaras. También sirve para indicar que no se transite por determinado lugar o no se tenga contacto con alguien que podría causarnos algún daño.

Como advertencia es muy versátil y puede ayudarnos a prevenir innumerables peligros; en el caso de este refrán, nos indica que si tenemos conocimiento de una guerra, el ataque no nos pillará por sorpresa y tendremos que lamentar pérdidas.

 

 

Lee y descubre el curioso origen de otras conocidas palabras y expresiones

 

 

Fuente de la imagen: highwallpaper

El origen de las croquetas

A través de mi cuenta @curiosisimo en la red social TikTok me preguntan sobre el origen de las croquetas.

El origen de las croquetas

Las croquetas se han convertido en uno de los platos estrellas de la cocina española, sirviéndose y realizándose de numerosísimos modos y que no puede faltar en la carta de ningún restaurante o bar (especialmente los dedicados a las tapas).

La receta de composición es muy básica: una masa realizada a base de harina (como si de una salsa bechamel se tratara) con leche o caldo (dependiendo de los gustos y técnicas de quien las cocine), y relleno de un picadillo que puede ser de cualquier tipo de alimento (jamón, marisco, pescado, carne, verduras u hortalizas…), con un rebozado de huevo y pan rallado y freídas en abundante aceite caliente, que conseguirá que queden tiernas y esponjosas por dentro y un caparazón crujiente por fuera.

Durante muchísimo tiempo se ha tenido el convencimiento de que la receta de las croquetas era una invención de la cocina española (y hoy en día todavía hay quien lo defiende), pero ya hace unas cuantas décadas que se demostró que son originarias de Francia, ya que fue en el libro de recetas ‘Le cuisinier roial et bourgeois’, escrito en el año 1691 por el chef François Massialot, donde aparecen nombradas por primera vez (en una quincena de ocasiones) en la historia de la cocina; aunque no se sabe a ciencia cierta si fue éste cocinero quien las creó o tan solo recogió la receta .

Y es que alrededor de la historia de las croquetas existen numerosas historias e hipótesis (la mayoría sin fundamento alguno), apuntando cada una orígenes, fechas y personajes diferentes (unos que las inventó el cocinero personal del rey Luis XIV, otras que fue Louis de Béchameil –creador de la famosa salsa-, e incluso se nombra al célebre gastrónomo y chef Marie-Antoine Carême), pero el documento en el que aparecen por primera vez es el  mencionado recetario de Massialot.

En la cocina española y sus recetarios no hay mención a las croquetas que sea anterior al siglo XIX. Eso sí, la mayoría de expertos culinarios apuntan que fue en España donde se terminó de perfeccionar la receta de las croquetas, dándoles la forma y consistencia actual (antiguamente eran en forma de bola, del tamaño de una nuez, y con grandes tropezones en su interior).

El término ‘croqueta’ llegó al castellano desde el francés ‘croquette’, siendo éste el diminutivo de ‘croquer’ cuyo significado es ‘crujir’, por lo que croqueta (o croquette) significan literalmente ‘crujientito’.

El 16 de enero se celebra el ‘Día Internacional de la croqueta’.

 

 

Te puede interesar leer también:

 

 

 

Fuente de consulta: elcomidista / Le cuisinier roial et bourgeois / croquetasricas / lalanguefrancaise / etymonline
Fuente de la imagen: Wikimedia commons

La curiosa etimología del término ‘alcohol’

El término ‘alcohol’, con el que denominamos comúnmente a las bebidas con graduación y que se ha obtenido de la destilación (además de ser uno de los compuestos orgánicos que contienen el grupo hidroxilo unido a un radical alifático o a alguno de sus derivados, tal y como se describe en el diccionario de la RAE), tiene una curiosa etimología, debido a que originalmente este vocablo nada tenía que ver con la acepción que le damos actualmente.

La curiosa etimología del término ‘alcohol’

Etimológicamente la palabra alcohol proviene del árabe andalusí ‘al-kuhúl’ y éste del árabe clásico ‘kuḥl’, cuyo significado literal era ‘(el) sutil’ y hacía referencia al ‘antimonio’, un elemento químico de cuya disolución se obtenía antiguamente el cosmético utilizado por las mujeres para pintarse los ojos.

Con el paso del tiempo el término acabó siendo utilizado por los alquimistas medievales para hacer referencia a cualquier elemento que se sometía a algún tipo de disolución o destilación y, finalmente, acabaría refiriéndose al líquido que hoy conocemos como alcohol gracias a la popularización que le dio a este vocablo el alquimista suizo Teofrasto Paracelso a partir del siglo XVI cuando se refirió al etanol (C2H5OH) que se extraía del vino por destilación y que se denominaba ‘espíritu de vino’ y de ahí que algunos tipos de licores de alta graduación se les llamé ‘bebidas espirituosas’.

El término del árabe andalusí ‘al-kuhúl’, con el que se denominaba al antimonio utilizado para obtener maquillaje de ojos regresó a la Península Ibérica evolucionado en ‘alcohol’, siendo recogido en el diccionario de Autoridades de 1726 con las siguientes acepciones:

[…]Se llama assi entre Chymicos y Boticários el espiritu sumamente rectificado del liquór que sacan de esta piedra, ò el polvo sutilissimo, è impalpable que hacen de la misma piedra […]

[…] Piedra minerál, metálica, de colór negro, que tira algo à azul, resplandeciente: y quebrada se deshace en unas como hojas ò escámas. Se cría en minas de plata […]

 

 

Te puede interesar leer también:

 

Fuente de la imagen: pixabay

El origen y significado del refrán ‘Año de nieves, año de bienes’

A través de mi cuenta @curiosisimo en la red social TikTok me preguntan sobre el origen y significado del refrán ‘Año de nieves, año de bienes’.

El origen y significado del refrán ‘Año de nieves, año de bienes’

Nuestros antepasados vivieron mayoritariamente de la agricultura y, a falta de muchos de los conocimientos y técnicas que tenemos actualmente, solían guiarse o predecir cómo iba a ser los siguientes meses mediante la meteorología y cómo se comportaba esta.

Dependiendo de si hacía frío o calor, llovía, nevaba o lucía el sol en determinado día o momento del año, les servía como eficaz pronosticador. Conocedores de que todo era cíclico, empezaron a crear pequeñas sentencias (refranes) con las que hacer referencia a cada época y situación.

El hecho de iniciarse el año en época invernal (en el hemisferio norte) provoca que durante las primeras semanas caigan algunas nevadas en diversos lugares y eso (dependiendo de la cantidad de nieve caída) les servía de indicador para predecir cómo serían las siguientes cosechas.

Un año que empezaba nevando, en el mundo rural, era sinónimo de excelentes cosechas (sobre todo de cereales) debido a que gracias a la nieve caída la tierra se mantendría húmeda, hidratada y esponjosa, las malas hierbas morirían y, además, proveería de agua el caudal de los ríos una vez derretida.

De ahí que surgiera entre los campesinos el famoso refrán ‘Año de nieves, año de bienes’.

No se sabe con exactitud el momento en el que surgió (algo muy común con la inmensa mayoría de refranes, ya que se originaban directamente entre el pueblo y no como un hecho histórico concreto) pero sí que se tiene conocimiento de su uso y existencia en el siglo XVII.

Incluso existe una variante de este refrán, que ya aparece recogida en el ‘Vocabulario de refranes y frases proverbiales’ de Gonzalo Correas (publicado en 1627) que decía ‘Año de nieves, años de mieses’. Las ‘mieses’ a las que hace referencia es el nombre que reciben los terrenos en los que se cultivan cereales y también el tiempo de la siega y cosecha de granos (mies).

También cabe destacar que ese tipo de refranes (y en concreto éste) no es exclusivo del castellano, pudiéndonos encontrar que en otros idiomas tiene sus correspondientes variantes: ‘Any de neu, any de Déu’ (Año de nieve, año de Dios; catalán), ‘Hiver froid, bonne moisson’ (Invierno frío, buena cosecha; francés), ‘Ano de nevadas, ano de fornadas’ (Año de nevadas, año de hornadas; gallego), ‘Ano de nevão, ano de pão’ (Año de nevadas, año de pan; portugués) o ‘A snow year, a rich year’ (Un año de nieves, un año rico; inglés), entre otros ejemplos.

 

 

Te puede interesar leer también:

 

 

Fuente de la imagen: pixabay

¿Por qué se conoce como ‘husmear’ a la acción de investigar o ir curioseando?

Es muy común encontrar en algunas novelas, series o películas la referencia a ‘husmear’ como un sinónimo de estar investigando un asunto, curioseando o intentando indagar sobre algún asunto. Es un término suele estar muy relacionado con detectives, policías e investigadores privados y habitual que se les referencie con expresiones del tipo ‘andar husmeando’.

¿Por qué se conoce como ‘husmear’ a la acción de investigar o ir curioseando?

Husmear también es lo que realizan algunos animales (como los perros) cuando andan olisqueando y rastrean algo con el olfato. Esta acción también es conocida como ‘husmar’, aunque es menos utilizada.

Proviene del término ‘husmo’, utilizado para referirse al olor que desprende la carne cuando empieza a estar pasada o en mal estado. Esa pestilencia es la que atraía olfativamente a los perros de presa u otros animales.

No hay consenso respecto a la procedencia etimológica de husmo, aunque la mayoría de expertos señalan que proviene del griego ‘osme’: olor.

De este vocablo también han derivado otros como ‘husma’ (el diccionario lo define como ‘rastreo mental de algo’) o ‘husmia’, que aunque no está recogido por la RAE es utilizado en algunas regiones españolas (sobre todo de Castilla y León y Extremadura) y que se utiliza como referencia al ‘metomentodo’ o ‘entrometido’ (el que mete sus narices en asuntos ajenos).

 

 

Lee y descubre el curioso origen de otras conocidas palabras y expresiones

 

 

Fuente de la imagen: pixabay

¿Sabías que en algunos países el día de Navidad se celebra el 6 de enero?

En un buen número de países, en los que la Iglesia Ortodoxa (una de las ramas del cristianismo) es la confesión oficial y mayoritaria (como por ejemplo Rusia, Armenia, Bielorrusia, Egipto, Etiopía, Georgia, Kazajstán o Serbia), las festividades de Nochebuena y Navidad no se celebran respectivamente el 24 y 25 de diciembre, sino el 6 y 7 de enero.

¿Sabías que en algunos países el día de Navidad se celebra el 6 de enero?

Eso se debe a que los ortodoxos siguen rigiéndose por el «calendario juliano»  (creado por el emperador Julio César en el año 46 a.C.), en lugar del «calendario gregoriano»  que se utiliza en la mayor parte de países de occidente y en la Iglesia Católica (ideado por el papa Gregorio XIII en 1582) existiendo entre ambos calendarios trece días de desfase.

Y es que, originalmente, el día del nacimiento del Mesías (Nochebuena) se celebraba el 6 de enero, junto a la epifanía de los Reyes Magos y el bautismo de Jesús, tres celebraciones que con el paso del tiempo se fue cambiando de fecha en los países que se regían por el calendario gregoriano y que sin embargo continuó manteniéndose en aquellos que siguen rigiendo sus festividades con el antiguo calendario juliano (las comunidades ortodoxas).

Curiosamente nos podemos encontrar con países en el que, con varios siglos de retraso, se acogieron al calendario gregoriano (como es el caso de Rusia, que lo hizo en 1918), pero que siguen manteniendo las fechas antiguas de sus fiestas tradicionales y religiosas.

Eso sí. No solo hay diferencias en las fechas navideñas entre católicos y ortodoxos, también lo hay en la forma de celebrarlas, siendo mucho más austeras las de la Iglesia Ortodoxa en la que los menús no son de abundante comida sino más bien austera y en algunos casos (como en Etiopía) llegando a hacer algún día de ayuno.

Cabe destacar que no todos los ortodoxos celebran la Navidad acorde con el calendario juliano, como es el caso de la griega, chipriota, búlgara o la de Jerusalén.

Los trece días de desfase entre ambos calendarios también provoca que se traslade las fechas de Año Nuevo (13 de enero) y la Epifanía (19 de enero).

 

 

Te puede interesar leer otros post sobre curiosidades navideñas

 

 

No te pierdas mi nuevo libro de curiosidades navideñas “Ya está el listo que todo lo sabe de la NAVIDAD”.
136 páginas que dan respuesta a un gran número de cuestiones relacionadas con esta celebración y que incluye un útil “Breve diccionario Navideño”.
Tan solo por 8,90€ y de venta exclusiva en Amazon, se puede convertir en uno de tus regalos sorpresa para estas navidades (ideal para el “Amigo invisible”). Compra a través del siguiente enlace: https://www.amazon.es/dp/8409162520/

 

 

 

 

Fuente de la imagen: psycatgames

¿Quiénes son los encargados de traer los regalos navideños? (IV)

Al igual que múltiples son las tradiciones que se celebran a lo largo y ancho del planeta cuando llega el periodo navideño, la mayoría de ellas tienen una cosa en común: en todas existe uno o varios personajes que son los encargados de llevar los regalos navideños y como son muchos, haré una selección de los más significativos y os los iré explicando en varias entradas durante los próximos días. Esta es la cuarta entrega. Lee los anteriores posts sobre ¿Quiénes son los encargados de traer los regalos navideños? (I)(II) y (III)

¿Quiénes son los encargados de traer los regalos navideños? (IV)

En el folklore islandés podemos encontrar que entre las muchas y antiquísimas tradiciones que tienen en esta época existen unos curiosos personajes que, según dicha mitología, se originaron en tiempos pre-cristianos (cuyo fin era celebrar la llegada del solsticio de invierno) y que con el paso del tiempo se han convertido en elementos imprescindibles de la Navidad en Islandia. Se trata de los «Jólasveinar», también llamados «Yule Lads» o el españolizado «Muchachos Yule», trece criaturas mitológicas cuya característica es que son sumamente traviesas. A pesar de conocerse como muchachos, en realidad se trata de traviesos ancianos.

Aparecen en los hogares, llegando en orden y cada día uno, a partir del 12 de diciembre (el último hace acto de presencia el día de Nochebuena) y se dedican a hacer trastadas en los hogares (haciendo desaparecer utensilios, comida, dar portazos nocturnos… cada uno de los Muchachos Yule es experto en una travesura). Durante esos días, cuando algo ocurre en un hogar (intencionado o no) suele echarse la culpa a los Jólasveinar. Eso sí, a pesar de su carácter travieso, estos peculiares personajes también son los encargados de dejar algunos regalos (especialmente dulces) para los más pequeños de la casa.

En algunas regiones de Centroeuropa existe también un personaje maligno llamado «Krampus»  cuya misión es aparecer durante las navidades y llevarse a los niños y niñas que se han portado mal durante el año, algo muy similar a lo que expliqué en un post anterior con la figura neerlandesa de «Zwarte Piet». Pero Krampus no tiene una apariencia normal sino terrorífica y suele representarse en una especie de macho cabrío con cierta semejanza al diablo. Es lo totalmente opuesto a San Nicolás (encargado de llevar los regalos a quienes se han portado bien). Durante los días previos a la Navidad era costumbre que los progenitores amenazaran a sus hijos de la llegada de Krampus si se portaban mal y que éste se los llevaría metidos en un saco a los inframundos.

En algunos lugares de Australia podemos encontrarnos con «The Jolly Swagman», quien se ha convertido en los últimos años en el encargado de entregar los regalos en la víspera de Navidad. Muchas son las poblaciones australianas que han sustituido la figura de Santa Claus (entre ellas Adelaida) por este curioso personaje surgido del folklore popular reciente y que encarna la figura de un aventurero trotamundos, algo deslenguado y desaliñado. La figura de Jolly Swagman apareció a finales del siglo XIX y surgió como representación de aquellos trabajadores que llegaron al país en busca de un nuevo y próspero futuro y que se dedicaron a recorrerlo en busca de empleos esporádicos. El término ‘swagman’ se ha convertido en sinónimo de trotamundos. Alrededor del mismo se han publicado docenas de cuentos y relatos y ha acabado incorporándose a la historia reciente de Australia. Por tal motivo muchas son las cabalgatas y festejos navideños en los que aparece, acompañado de media docena de pequeños canguros blancos, y recogiendo las cartas de los más pequeños.

 

 

Te puede interesar leer otros post sobre curiosidades navideñas

 

 

No te pierdas mi nuevo libro de curiosidades navideñas “Ya está el listo que todo lo sabe de la NAVIDAD”.
136 páginas que dan respuesta a un gran número de cuestiones relacionadas con esta celebración y que incluye un útil “Breve diccionario Navideño”.
Tan solo por 8,90€ y de venta exclusiva en Amazon, se puede convertir en uno de tus regalos sorpresa para estas navidades (ideal para el “Amigo invisible”). Compra a través del siguiente enlace: https://www.amazon.es/dp/8409162520/

 

 

 

 

Fuente de la imagen: freeimageslive