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Por aquí han pasado cooperantes de Ayuda en Acción, Cruz Roja, Ingeniería Sin Fronteras, Unicef, Médicos del Mundo, HelpAge, Fundación Vicente Ferrer, Médicos Sin Fronteras, PLAN
Internacional, Farmamundi, Amigos de Sierra
Leona y Arquitectura sin Fronteras.

Participación ciudadana en salud

Manuel Galán, coordinador de Médicos del Mundo en Tanzania

Teóricamente, los procesos de elaboración de los planes y presupuestos de salud en Tanzania parten de las pequeñas comunidades para ascender hasta los Distritos, es decir, son muy horizontales y participativos. Se inician en los barrios, y ascienden a los pueblos y comarcas para llegar finalmente al equipo de salud de Distrito quién, recogiendo todas las prioridades y en función de sus limitaciones presupuestarias, realiza la propuesta inicial de Plan y Presupuesto anual al Consejo político quién la eleva posteriormente a la región y al Ministerio de Finanzas. Es un proceso largo, que se inicia en octubre y termina en abril con la aprobación definitiva de planes y presupuestos nacionales (en Tanzania el calendario presupuestario es de julio a junio del siguiente año).

Aparentemente es un proceso participativo pero la realidad es algo diferente. Ni la planificación se inicia de una forma participada en los pueblos ni las personas corrientes tienen espacio y mucho menos voz y voto en dichas reuniones.

Taller sobre identificación de problemas en Salud Sexual y Reproductiva en el Distrito de Singida. Foto: Victoria Malimbwi

Tanzania avanza, como muchos países africanos, hacia un proceso paulatino de descentralización de la gestión sanitaria, en nuestro caso iniciada por la reforma sanitaria del año 1995, que otorgó enorme poder de decisión y gestión a los Distritos. Esta es una forma coherente y una gran oportunidad para acercar la salud a las personas, discernir y conocer sus auténticas prioridades en salud e involucrarles como individuos y miembros de la sociedad civil en los procesos de planificación, diseño y seguimiento de presupuestos. Sin embargo, este proceso aún tiene muchas debilidades, entre ellas: el escaso nivel de participación de la sociedad civil, la falta de análisis crítico en la identificación de problemas de salud, la verticalidad en la planificación y la ausencia de seguimiento y devolución de la ejecución presupuestaria a la comunidad.

En Médicos del Mundo se ha empezado tímidamente a trabajar en alguna fase del ciclo de planificación y presupuestación de salud en dos distritos donde desarrollamos un trabajo de promoción de derechos sexuales y reproductivos. A medio plazo, nuestro objetivo es poder identificar junto a otras asociaciones de sociedad civil y la persona focal de salud sexual y reproductiva en el distrito, una intervención ideal para la promoción de estos derechos y posterior discusión abierta con el equipo de salud de sus contenidos, desarrollo, mecanismos de seguimiento y asignación presupuestaria. Otro objetivo es promocionar el conocimiento de las comunidades a través de los comités de salud de sus derechos de participación en dicho proceso y capacitar a la red de ONG de Desarrollo del Distrito para que realicen un seguimiento activo sobre la calidad del mismo.

En un contexto general de escasez de recursos, en particular en el sector salud, la correcta planificación, participación, definición de prioridades y asignación presupuestaria es clave de cara a promover una mayor efectividad. Nuestro papel como miembros de sociedad civil tiene que centrarse cada vez más en el acompañamiento, supervisión de estos procesos y en la formación de sociedad civil sobre su derecho de información para que puedan adquirir la representatividad que les corresponde por derecho pasando de meros receptores de servicios de salud a participantes activos del proceso de identificación, planificación y seguimiento. Ojalá en España y otros países europeos también se partiera de un marco teórico conceptual tan participativo como se ha pensado en Tanzania, un buen paso para avanzar hacia la promoción de presupuestos participativos .

5 comentarios

  1. Dice ser Caty Gata

    Ser cooperante en una ONG es una gran labor, que no está lo suficientemente valorada, dentro de una sociedad consumista y egoista.Miauuuuuuuu(\____/)(=0_0=)(“)___(“)http://www.videosdegatos.eu/

    05 mayo 2010 | 10:32

  2. Dice ser antonio larrosa

    Todo lo que sea para el bien de la salud bienvenido sea, que cada dia hay más enfermedades raras que los médicos no consiguen dominar.Clica sobre mi nombre

    05 mayo 2010 | 10:38

  3. Dice ser Jhon Eder Toro

    este es un tema de gran necesidad de poco reconocmiento pero de responsabilidad social inaplazable, estos ejercicios deben continuar por que es claro que ese es el “deber ser” y nuestra responsabilidad generacional es acercarnos lo que mas podamos, la gestion social en salud debe ser una meta de los sitemas de salud.Jhon Eder Toro

    08 mayo 2010 | 15:05

  4. Dice ser mario

    ¡cuánta razón tienes, manu! la elaboración de los planes estratégicos que desarrolla el ministerio de sanidad para cada patología están elaborados SIEMPRE sin la participación de los pacientes, de las personas que sufren las enfermedades y conocen lo que es convivir con ellas. Una estrategia basada en conceptos teóricos exclusivistas no será más que un impedimento más para el correcto tratamiento.

    28 mayo 2010 | 10:53

  5. Dice ser Marco

    La descentralización de la gestión, sea sanitaria o de cualquier otro tipo, no siempre es la panacea de para resolver los problemas de la población y no lo es de ningún modo cuando falta asesoría técnica especializada.
    Me explico: sobre todo en salud es muy fácil confundir problemas “reales” con problemas “sentidos” por parte del usuario.
    La ayuda humanitaria es necesaria y debe ser proporcionada con los recursos humanos que tengamos al alcance, pero sobre todo, o por encima de todo, esos recursos deben ser acordes a las necesidades reales que se desea satisfacer.
    Descentralizar sin recursos solo lleva a un aumento de la corrupción local y de la malversación de esa ayuda.
    Y eso no solo sucede en los países africanos.
    Es preciso que antes de enfrentar un problema de salud lo diagnostiquemos correctamente y para eso debemos aportar conocimientos científicos básicos, quizás la magia cura y las ONG hacen lo que pueden: magia por ejemplo, aunque eso no sea suficiente y los procesos de planificación tengan que ir acompañados no solo de debate y consulta, sino de medios materiales para solucionar los problemas concretos.
    En gran parte la economía y la gestión son magia, probablemente para muchos países africanos la maldición consista en aumentar los problemas que ya tenían con uno mas: la maldita exportación de nuestras magias gestoras y nuestros delirios planificadores, que tan bien nos han ido, por cierto, no hace falta mas que observar lo que sucede en los países europeos del sur como el nuestro.

    28 mayo 2010 | 13:43

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