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¿Tiene el Barça un camino fácil hacia el triplete?

Zidane ha vuelto, pero tarde. El Real Madrid ya ha sido eliminado de la Champions en octavos, ante el Ajax. No jugará la final de la Copa del Rey al perder contra el Barça en semifinales. Y está a 12 puntos del liderato de la Liga. Vaya, temporada en blanco para los blancos (valga la redundancia). Y eso hace que el Barça sea favorito a todo. Favorito a ganar la Copa del Rey, donde jugará la final el próximo 25 de mayo ante el Valencia en el Benito Villamarín. Favorito en la Liga, primero, a mucha distancia de sus grandes rivales. Y en Champions está muy vivo: este miércoles eliminó al Olympique de Lyon en octavos (5-1). En cuartos toca el United.

Conclusión: el Barça podría volver a ganar el triplete (ya lo hizo en 2015). Pero, ¿será fácil el camino hasta él?, ¿qué le espera estos tres meses?

  • En Copa del Rey, al ser a partido único la final, tiene el 50% de las probabilidades de ganarla ante un Valencia que ha ido de menos a más esta temporada. Para los ches es un aliciente enorme estar en la final y así lo demostró Marcelino tras eliminar al Betis. Además, seguro que no les pondrán las cosas en bandeja a los de Valverde. Sin embargo, los culés son claros favoritos, y raro sería (siendo sinceros) que el Barça no sumara a su palmarés la trigesimoprimera Copa. Los azulgranas son los reyes de esta competición. Y eso que este año no la querían… (ironía).
  • En Liga, es verdad que queda mucho y la cosa no está asegurada matemáticamente, pero raro sería que el Barça se dejara por el camino los 7 puntos que tiene de ventaja con el Atlético de Madrid y, mucho más, los 12 con respecto al Real Madrid. Solo quedan 10 jornadas ligueras, con los blancos ya ha cumplido en todos sus enfrentamientos y solo les queda, entre sus  inmediatos perseguidores, el duelo con el Atleti del 6 de abril. Aunque perdieran, los de Valverde —si ambos equipos ganan todos sus partidos hasta ese día— se quedarían con 4 de diferencia a seis jornadas. No es imposible para los del Cholo ir a por la Liga, pero sí lo tendrán complicado.
  • En Champions queda mucho por delante y grandes duelos asegurados. El Barça todavía tiene cinco partidos por delante y hay que ser prudentes. Aunque es verdad que la eliminación del Real Madrid ha sido un alivio, al ser esta la competición fetiche de los blancos. Sin ellos, los culés quizás puedan cumplir su obsesión de esta temporada: levantar la Sexta (intuyo que todas se escriben ahora en mayúsculas) orejona. Ahora el objetivo es llegar hasta la final del 1 de junio en el Wanda Metropolitano. El enfrentamiento de cuartos será ante el Manchester United, asequible y que no estaba dentro de los ‘cocos’ de la eliminatoria. Y, de llegar a semifinales, el rival de los culés sería el ganador del duelo entre Oporto y Liverpool. Buen cuadro, que ayuda a evitar a la Juventus de Cristiano Ronaldo y al City de Pep Guardiola hasta la final.
La Copa del Rey, la Liga y la Champions, triplete del Barça en 2015.

La Copa del Rey, la Liga y la Champions, triplete del Barça en 2015.

La Champions no está hecha para el Atlético de Madrid

Los jugadores del Atleti, cabizbajos tras uno de los goles de la Juve (EFE).

Así de duro, así de sencillo. Hay cosas que son incompatibles y después de la debacle del Atlético de Madrid en Turín (diré poco del encuentro, sólo que los de Simeone han estado totalmente superados por un rival que ha sido infinitamente mejor) me queda claro que una de esas incompatibilidades universales es el éxito de los colchoneros en la Champions League.

Es una competición que no está hecha para nosotros. Sin más. Ni lo fue en los 70, ni lo fue en este nuevo reverdecer con Simeone. Ni la ilusión de que la final se jugara en el Metropolitano ha servido para cambiar el destino. El Cholo tiene entre ceja y ceja esta competición pero bien haríamos los atléticos en borrarnos de la mente la mera ilusión de que algún día podamos tocar el trofeo. 

Suena pesimista, suena oscuro, suena terrible, pero es la verdad. En la vida puedes alegrarte de lo que tienes o lamentarte de lo que no tienes. Mejor optar por lo primero. Y seguir adelante.

Buenas noches.

Atléticos: Cristiano Ronaldo nos va a hacer picadillo (si el equipo sigue así)

Jordi Amat lucha por el balón ante Antoine Griezmann (EFE).

Tenía pensado escribir este artículo antes de que Griezmann marcara el gol que ha dado la victoria al Atlético de Madrid en su visita a Vallecas, pero el tanto del francés no varía ni un ápice lo que pienso: tal y como está el equipo ahora mismo, las posibilidades de pasar ante la Juventus en octavos de final de la Champions son prácticamente nulas.

Los colchoneros llevan un mes muy malo. Eliminados de la Copa por el Girona. Derrota en Sevilla ante el Betis. Derrota en el derbi madrileño, el partido de este sábado en Vallecas, para olvidar… Las sensaciones no pueden ser peores, porque el equipo no tiene gol, físicamente no está fresco, no tiene ideas, algunos jugadores dan preocupantes síntomas de desconexión, las lesiones no dan tregua…

Enfrente, además, está una Juventus que finalmente va a llegar al Metropolitano este miércoles con menos bajas de esperado y con un Cristiano Ronaldo que demuestra en cada partido que sigue con el hambre que le hizo batir todos los récords en el Real Madrid. Cierro los ojos y lo veo haciéndonos picadillo.

Así las cosas, y si las cosas no cambian mucho, soy francamente pesimista. Pero, por suerte, esto es fútbol.

 

Polémica después de que el VAR anulara un gol al Ajax: ¿cuándo es fuera de juego y cuándo no?

El VAR, recién llegado a la Champions, ya ha alimentado la polémica en su segundo día en uso y en su primera acción. En el duelo de ida de octavos entre el Ajax y el Real Madrid, anuló un gol por presunto fuera de juego a los holandeses en el minuto 40 de partido. Un fuera de juego ‘de obstrucción o interferencia’ que el árbitro Skomina vio a través de una pantalla porque en primera persona no había sido capaz de apreciarlo. La sala VAR reclamó su revisión y finalmente, el tanto de Tagliafico de cabeza tras un rechace no subió al marcador. Significaba el 1-0 a favor del Ajax en la eliminatoria y los jugadores recriminaron su actuación al árbitro al verla injusta.

¿Cuándo es fuera de juego y cuándo no?

Lo que todos los aficionados al fútbol tenemos claro es que “estás en fuera de juego cuando, estando en la mitad del campo de tu oponente, cualquier parte de tu cabeza, cuerpo o piernas está más cerca de la línea de gol que el balón y el penúltimo de los oponentes”. También “si estando en dicha posición, un compañero juega el balón y rebota en un oponente o el poste o el larguero de la portería y la posesión te llega a ti”. Hasta aquí todo claro.

¿Qué pasó cuando el balón llegó a Tagliafico?

En las Leyes del Juego 2013/14, la Ley 11 estipula que “un jugador en posición de fuera de juego solo será penalizado si, en el momento que toca el balón o lo hace uno de sus compañeros, él está, según el punto de vista del árbitro, participando de forma activa en el juego si: interfiere en el juego, interfiere en el adversario o saca provecho de esa posición”. En el partido de Champions, concretamente se dio la segunda de las opciones.

“Interferir en un adversario” significa que el jugador en cuestión impide que el adversario juegue o tenga posibilidad de jugar el balón obstruyendo la línea de visión o disputándole el balón. En este caso era un un saque de esquina a favor del Ajax en el que primero hay un remate en el que Courtois no está acertado y Tagliafico remata. Pero no es él quien está en fuera de juego, sino Tadic, que molesta al portero en ese remate. Por lo tanto, el árbitro considera que la posición de Tadic es antirreglamentaria pese a que no toca el balón, pero sí que molesta a Courtois e impide que tenga visibilidad..

Regla del fuera de juego de la FIFA.

Regla del fuera de juego de la FIFA.

Esto solo se pudo ver a través del televisor y, el hecho de anular el gol por este fuera de juego ‘de obstrucción’ tan dudoso espero que sea otro de los motivos por los que la ley del fuera de juego llegue a modificarse. Y ya que estamos,  también por los fuera de juego que se pitan por milímetros, centímetros o por brazos más o menos adelantados…

Messi y su lesión: dos clásicos valen más que uno

Messi se lesiona ante el Valencia en el Camp Nou. (FC BARCELONA)

Messi se lesiona ante el Valencia en el Camp Nou. (FC BARCELONA)

El Barça y el Real Madrid se van a enfrentar tres veces en poco menos de un mes: la ida de Copa del Rey en el Camp Nou (este miércoles), la vuelta de esa misma competición en el Bernabeu (el día 27 de este mes) y el clásico de la segunda vuelta de la Liga, también en Chamartín (2 de marzo). La incógnita llega cuando hablamos del once que va a jugar esos tres partidos. Y sobre todo si en todos estará Leo Messi.

Una contractura sufrida el pasado fin de semana frente al Valencia podría hacer que el astro argentino se pierda el primer clásico del año. Ahí está el quid de la cuestión: ¿arriesgará y jugará, o descansará y confiará en sus compañeros? Está claro que la decisión está en su mano. No en la de Valverde y me atrevería a decir que tampoco en la de los médicos. Si Messi cree que es importante jugar y se ve preparado (aunque no sea al 100%) para ello, tened claro que jugará. Otra cosa es si debería hacerlo pese a que su presencia es decisiva sobre el campo.

Ahí ya cada uno tiene su opinión. En este caso, la mía es clara: dos clásicos valen más que uno. Es decir, el menos importante de los tres es el de este miércoles justo para el que Messi está renqueante. Es el partido en el que el Barça se juega menos: habrá duelo de vuelta y, aunque el resultado sea desfavorable, se puede remontar (demostrado quedó ante el Sevilla). Por ello, no es estrictamente necesaria su presencia en el Camp Nou.

Además, si juega, su lesión podría ir a más. Los otros dos encuentros son decisivos: el de vuelta de Copa para jugar la final y luchar por el título y el de Liga para mantener el colchón que separa a los culés de su eterno rival, que casi les daría la Liga. Por tanto, que descanse y se prepare, que justo después vienen también las fases más decisivas de Champions, la gran prioridad (y obsesión) del Barça.

Aquí el vídeo del momento de la lesión:

La hora de sentar en el banquillo a intocables como Bale, Varane, Modric…

Luka Modric

Luka Modric ofrece al Bernabéu el premio a mejor jugador de la UEFA (EFE).

Se juega mucho este martes por la noche el Real Madrid en Roma. Para empezar, no llegar a la última jornada con la espada de Damocles amenazando. Pero también tratar de amarrar la primera plaza del grupo, pues quedar segundos sería pan para hoy y hambre (un rival muy, muy duro en octavos) para mañana.

El partido ante el Eibar fue un golpe durísimo, y dejó claro que hay muchos jugadores que están lejos de su mejor momento, y no solo físicamente. El madridismo echa de menos el orgullo en un equipo sin carácter. No molesta solo el buen juego, lo hace más la falta de actitud, que nadie se coma el campo, que no haya arranques de rabia, o jugadores perdiendo la cabeza ante derrotas humillantes.

El Madrid ha ganado Ligas con mucho, mucho menos talento (recordemos la de Capello, con Emerson y Diarra a los mandos en el medio del campo), una competición que se ganó a base de lucha, de esfuerzo, de no rendirse nunca, de correr más que nadie, de tener fe absoluta.

A medio plazo, eso se puede solucionar fichando en el mercado invernal (esa temporada llegaron los jovencísimos Marcelo, Higuaín y Gago), pero a corto se hace sentando a jugadores que no están rindiendo, y a los que además no se les aprecia demasiada motivación. Miro a Gareth Bale y no reconozco al jugador que ha sido clave en al menos tres finales de Champions, veo a Modric y me da la sensación de que se dejó las ganas de jugar en el Mundial, en Varane observo un jugador menor que comete un fallo tras otro. Marco Asensio no va a tirar ni de este carro ni de ningún otro, al menos ahora mismo. En las manos de Solari está elegir los jugadores adecuados.

El Real Madrid, ante la amenaza de uno de los mayores ridículos de su historia

La temporada del Real Madrid está siendo una de las peores de su historia reciente. En 13 jornadas de Liga, solo lleva 20 puntos, y su golaverage es de un paupérrimo +1 (20 goles a favor, 19 en contra). Acumula goleadas desalentadoras como la del Pizjuán, dramáticas como la del Camp Nou y de absoluta vergüenza ajena como la de Ipurua de este sábado.

Gareth Bale

Gareth Bale (EFE).

Un conocido amigo madridista, de habitual pesimismo con el equipo, está convencido de que es más factible que el equipo quede 17.º antes que cuarto. Es decir, ve peligrar hasta la clasificación para la Champions, lo que sería un drama institucional, pues hunde no solo esta temporada, sino también la que viene (lo de ganar otra vez la Copa de Europa suena a utopía).

Lo cierto es que la clasificación en la Liga hace que, pese al ridículo absoluto de esta temporada… el Madrid aún pueda ganar la Liga. No será, desde luego, jugando así, pero remontar cinco puntos en noviembre no es ni mucho menos una proeza, ni hay que apelar al espíritu del clavo ardiendo.

Pero igual que ganar la Liga es más que factible y da ilusión a los que aún confían en una mejoría, también es cierto que un drama se cierne sobre el Real Madrid: puede quedar eliminado de la Champions en la fase de grupos, en lo que sería, sin duda, el mayor ridículo europeo de los blancos desde, creo recordar, aquella eliminación ante el Odense. En España, hay alguno más reciente, eso sí, con el famoso Alcorconazo aún fresco en la memoria.

Y las cuentas para que los de Solari se queden fuera no son tan complicadas. Si no gana a la Roma, una derrota ante el CSKA en la última jornada en el Bernabéu (si los rusos ganan esta semana al Pilsen en casa) dejaría sin Champions al Madrid a las primeras de cambio. Dramático.

¿Y el Madrid, qué? Otra vez campeón de Europa, ¿no?

Los que no son tan jóvenes recordarán un anuncio muy popular de los años 90. Hablaba de un todoterreno que te llevaba tan, tan lejos, que la gente vivía totalmente desconectada con la realidad hasta el punto de que un abuelo entrañable pensaba que el Real Madrid seguía ganando una vez tras otra la Copa de Europa.

Mijatovic, antes de marcar a la Juventus en la final de 1998.

Yo, que por aquel entonces (1994) era un niño, recuerdo las mofas de la época. Con cada eliminación europea, las mismas risas. Dicen que ser del Madrid es fácil, alegando que es el equipo que casi siempre gana, pero no fue así en los duros años 90, en la que los hinchas blancos sufrimos el apogeo del cruyffismo… y las bromitas con el famoso anuncio.

Hoy, 20 de mayo, se cumplen 20 años de la primera Copa de Europa en color del Real Madrid. La primera que vieron los ojos de muchos, muchísimos seguidores madridistas. Es un ícono porque, en esa época, ganar el título continental era algo casi utópico, poco menos que una fantasía. La Juventus de Zidane, Del Piero, Davids, etc. sonaba poco menos que imbatible. Ganar a un equipo italiano en una final, una gesta.

Y se ganó, con el inolvidable gol de Mijatovic. Y después llegaron un par de Champions más. Y, algo más de una década después, se levantaron tres más, quizás llegue la cuarta el sábado. Y por eso es tan importante valorar de dónde se viene, recordar una época en la que no se ganaba la Copa de Europa ni se estaba cerca. En la que llegar a semifinales era un éxito y algo muy, muy poco habitual.

Es probable que se esté perdiendo la perspectiva con lo de los últimos años, y por ello viene bien no olvidar cuando se estuvo 32 años sin levantar la Orejona y disfrutar, al máximo, la final de Kiev. Ganar varias veces seguidas no significa que no puedan pasar después muchos años hasta que vuelva a suceder. A saborear cada minuto de esta maravillosa época blanca.

Otro favor arbitral al Madrid… otra final de Champions

Parece un dejavu. Otro favor que le hacen al Real Madrid. Esta vez, el árbitro turco Cakir obvió un penalti claro a favor del Bayern por una mano de Marcelo dentro del área. Una mano de balonmano en el descuento de la primera parte de un partido completamente abierto. Con 1-1 en el marcador, el Bayern estaba poniendo en serios apuros a los de Zidane y ¡zás! Era su oportunidad de adelantarse. Pero no fue así. Cakir dejó seguir el juego como su no hubiera pasado nada. Un favor del colegiado que hace que el Real Madrid pase a otra final de la Champions League. ¿No os resulta familiar?

Captura de pantalla de la mano de Marcelo.

Captura de pantalla de la mano de Marcelo.

No hace falta irse muy lejos. Hace tan solo unos meses, cuando los blancos luchaban por acceder a semifinales de esta misma competición, otro árbitro les ayudó. Esta vez fue un penalti a su favor, que podría ser o no ser, pero que era totalmente decisivo. Corrían los últimos minutos ¡qué digo, segundos! del encuentro ante la Juventus. El Real Madrid perdía 3-0 un partido que venía de ganar 0-3 de Turín. Y esta vez sí, el rencilla vio clara una jugada muy polémica. Que, con una posible prórroga por delante, quizás no era necesaria señalar. Pero la pitó y Cristiano Ronaldo marcó. Y el Real Madrid pasó a semifinales pese a la patética imagen que ofreció.

Si nos remontamos un año atrás en el tiempo, concretamente al 19 de abril de 2017, volvemos a otro partido entre Bayern de Múnich y Real Madrid. Otro partido de Champions entre ambos equipos en el que los blancos vencieron gracias a la ayuda arbitral de Kassai (famoso por esa gran actuación). Expulsó a Arturo Vidal (acción muy protestada) y perdonó la expulsión de Casemiro. Además, concedió dos goles de Cristiano Ronaldo en fuera de juego (muy claro). Dos tantos que le dieron la victoria por 4-2 al Madrid en el Bernabéu ante un Bayern que quedaba eliminado así en cuartos de final de la competición continental.

Ahora los alemanes podrán volver a hablar de robo. Pero el Madrid ya está en otra final de Champions, la tercera consecutiva.

Aquí el GIF de la mano, por si alguien seguía dudando si era o no.

Ahora, todos a rezar para que el Real Madrid no gane la Champions

Parece que si el Real Madrid se alza con su decimotercera Champions League la temporada del Barça se va al traste. Conseguir un doblete (es decir, ganar dos títulos) no sería suficiente si el eterno rival gana la competición continental (un solo título). Vale más una Champions, que una Liga y una Copa del Rey juntas. O esa es la sensación que tienen muchos de los aficionados madridistas, ansiosos por que la felicidad que merodea ahora por Barcelona llegue a Madrid a finales de mayo. Pero esta sensación también la tienen algunos culés, aunque es cierto que se debe a diversos motivos.

Cristiano Ronaldo se lamenta. (GTRES)

Cristiano Ronaldo se lamenta tras una ocasión perdida con el Real Madrid. (GTRES)

Uno de ellos quizás sea que, de ganar la 13.ª Champions, cada vez se antojará más difícil que el Barça pueda superar al Real Madrid en el número de copas de Europa que lucen sus vitrinas. Una competición en la que los blancos son los reyes. Y esto también jode en Barcelona. ¿Por qué no admitirlo? Siempre fastidia que tu máximo rival te supere. Sea en lo que sea. Y si es a nivel continental todavía más porque es más visible fuera de España.

El primero en mostrar esta opinión fue el expresidente del Barça Joan Gaspart, que dijo tras ganar la Copa: “Para que la temporada sea completa me gustaría que el Madrid no ganara la Champions”. Y después muchos aficionados hicieron esta frase suya. Y los hinchas blancos alardean de ello, encantados con chafar la gran temporada del equipo culé. Por ello, no contentar las sensaciones de la afición del Madrid es otro de los objetivos. Los piques siempre han existido: en casa, entre amigos, en el trabajo… y a los vaciles siempre le siguen otros vaciles. Un bucle del que todos quieren salir airosos.

Otro de los motivos por el que un culé quiere que el Madrid pierda su ansiada Champions podría deberse a las sensaciones que había antes de perder contra la Roma. El Barça tenía el triplete cerca, las impresiones eran muy buenas, igual que la temporada, que se chafó en ese momento. En cambio, la del Real Madrid ha sido muy irregular, eliminado primero en Copa y alejándose cada vez más del líder de la Liga. Un tira y afloja que, casi siempre, suele pasar factura.

Entonces, ¿ahora que nos queda? Parece que rezar para que el Real Madrid no gane la Champions y no pueda deslucir la gran temporada del Barça. Y es que la rivalidad va más allá de los clásicos.