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El independentista, el antimadridista, el ‘messiano’… estos son los tipos de culés

Proclamas independentistas en el Camp Nou. EFE

Proclamas independentistas en el Camp Nou. EFE

En este blog solo faltaba el análisis de los tipos de aficionados del Barça. Mi compañero Raúl Rioja comenzó la saga enumerando los tipos de madridistas, Edu Casado le siguió con los tipos de colchoneros y ahora llego yo para analizar los tipos de culés. Los hay, y muy variopintos:

El Independentista: Quizá sea el primero que se nos viene a la cabeza. Fútbol y política cada vez están más ligados y hay quienes usan el fútbol para meter presión política. Son los que llevan las pancartas pidiendo “Llibertat presos politics”. “Freedom” o “Sos democracia” son otros de sus lemas favoritos. Solo van al Camp Nou para hacerse notar y llevar sus exigencias fuera de Cataluña. Si el Barça solo jugara la liga catalana no tendrían tanta visibilidad, pero aún así lo exigen. Escuchan los partidos por RAC 1 y ven solo los que se retransmiten por TV3. En catalán, claro. Su mayor ídolo es Oleguer Presas.

El antimadridista: Este es un clásico. Nunca mejor dicho. Hay quien por no ser del Real Madrid es de cualquier equipo y, cuál mejor que el eterno rival. Celebra cada derrota del Real Madrid como si fuera un título para el Barça. Y las victorias del Barça en función de lo que afecte a los blancos. Todas las decisiones que haya en contra del Madrid, bienvenidas sean. Y si son injustas, mejor, porque más daño hacen. En los clásicos se viste enterito de azulgrana solo por molestar al amigo merengón, al que tiene frito con sus ‘bufadas’.

El ‘españolito’: También lo hay. Reside en Madrid y está tan quemado con Florentino que se ha pasado al lado contrario. No está de acuerdo con las políticas del club. Intenta defender que fútbol y política no van de la mano. Su amor por Iniesta y su odio por Piqué van en el mismo saco, aunque gana el primero. Apaga la tele antes del “visca Catalunya” de las celebraciones.

El de provincias: Es del barça por herencia. Ve los partidos y los celebra en familia. La mayoría de sus colegas son del Real Madrid y siempre le ha tocado defender el tipo de juego azulgrana. Fan del tiki-taka, su mayor ídolo era Xavi Hernández. En el equipo del barrio llevaba su número. Orgulloso, le regala a sus hijos/sobrinos la indumentaria azulgrana por reyes. Hacía todas las colecciones del Sport y Mundo Deportivo, que ahora copan las estanterías de su casa. El poster del sextete, enmarcado en el salón.

El ‘messiano’: Para él todo el Barça es Leo Messi. Cuando Messi se retire, cambiará de equipo. Tiene tanto amor por el argentino que se ha tatuado su cara en alguna parte del cuerpo. Ha aprendido a imitarlo. Su mayor sueño es viajar a Argentina para ver dónde creció. Tiene en su armario todas sus camisetas. Solo quiere que gane el Barça para que Leo sea feliz; para que no se metan con él. Su amor por Messi es tan grande como su odio por Cristiano.

El turista sudamericano: Tiene predilección por los jugadores de su país, incluso de su continente. Los siente más cercanos. Defiende a Messi cuando juega con el Barça, pero no con Argentina. Su mayor sueño es viajar a España y visitar el Camp Nou. Juega las pachangas de barrio con la camiseta azulgrana, la cual heredarán sus hijos, nietos y biznietos. Pagaría por que el Barça jugara la Copa Libertadores.

El turista japonés: Asia es “mercado estratégico” para el Barça. Todo aficionado asiático (japonés y chino) desea fotografiar el Camp Nou, el monumento por excelencia de Barcelona. Compra únicamente en las tiendas del Barça y a través de Rakuten, y solo bebe vino de las bodegas de Iniesta. Ha conseguido que se proyecten vídeos japoneses en los descansos y tiene su propio punto de información fuera del estadio. Con sus inversiones en entradas y ‘merchandising’ pagaron el fichaje de Coutinho para llevarse a Iniesta.

Seguro que se os ocurre alguno más, y os agradecería que lo comentaseis. Y estoy convencida de que os identificaréis con uno o varios. Porque, aunque nadie está definido al 100%, siempre tiene un poquito de tópico en sí mismo.

Messi decide quedarse en el banquillo y 30 minutos no le sirven para remontar

Leo Messi, en el banquillo del Camp Nou durante el clásico. (EFE)

Leo Messi, en el banquillo del Camp Nou durante el clásico. (EFE)

Leo Messi no jugó de inicio el clásico del Camp Nou. Entró en el minuto 62, pero no estaba en el once del partido de ida de las semifinales de la Copa del Rey ante el Real Madrid. No estaba por decisión propia. Como adelanté el martes, era la mejor decisión que podía tomar; pero no ha sido de Ernesto Valverde, ni tampoco de los médicos que trataban su contractura. La decisión —estoy convencida— es en exclusiva de Leo Messi. Él es quien decide cuándo parar en función de su estado de forma y la importancia del duelo. En este caso, no estaba al 100% —lo sabía— y el partido, pese a ser un clásico, no era de los más importantes de la temporada —teniendo en cuenta que es una eliminatoria de ida y vuelta—.

Dicho esto. Ahora también tengo que aceptar que su suplencia ha condenado al Barça a un empate que no le va a ser fácil de remontar en campo rival. La vuelta se juega en el Bernabéu y —como sabemos— los goles fuera de casa siempre valen el doble. En esta ocasión, el Real Madrid ha marcado uno, por lo que el Barça, con el 1-1, debería perforar la portería de Keylor Navas al menos una vez y que el Madrid no marque, o meter más que ellos para asegurarse el pase a la final el 27 de febrero (cuando se disputará el partido de vuelta). Es verdad que en ese duelo estará Messi ya recuperado y previsiblemente jugará de inicio, pero tendrá que tener un buen día para lograr invertir el resultado.

Lo más preocupante ahora es el vacío que deja cuando no está. La primera parte fue fatídica para un Barça que no sabía ni tocar, ni mantener el balón, ni mucho menos ocasionar peligro en el área de Keylor Navas. El último partido que enfrentó a Barça y Real Madrid (quitando el de hoy) fue en Liga. Tampoco estaba el máximo goleador de lo que va de temporada, pero los culés lograron ganar en casa 5-1 gracias a un hatt-trick de Suárez, otro gol de Coutinho y otro de Vidal. No estaba Messi, pero aparecieron sus compañeros e hicieron que su ausencia no se notara. Esta vez no ha sido así.

La sombra del argentino y la sorpresa de que no jugara ha pasado factura al equipo de Valverde. Messi tuvo que salir en la segunda mitad para intentar sofocar a un Barça que mejoró en los últimos 30 minutos. Un tiempo que no bastó.  Ahora —si quiere la Copa— tendrá que emular el duelo de cuartos ante el Sevilla y remontar. Es verdad que menos diferencia, pero no queda otra para llegar al Villamarín.

Messi y su lesión: dos clásicos valen más que uno

Messi se lesiona ante el Valencia en el Camp Nou. (FC BARCELONA)

Messi se lesiona ante el Valencia en el Camp Nou. (FC BARCELONA)

El Barça y el Real Madrid se van a enfrentar tres veces en poco menos de un mes: la ida de Copa del Rey en el Camp Nou (este miércoles), la vuelta de esa misma competición en el Bernabeu (el día 27 de este mes) y el clásico de la segunda vuelta de la Liga, también en Chamartín (2 de marzo). La incógnita llega cuando hablamos del once que va a jugar esos tres partidos. Y sobre todo si en todos estará Leo Messi.

Una contractura sufrida el pasado fin de semana frente al Valencia podría hacer que el astro argentino se pierda el primer clásico del año. Ahí está el quid de la cuestión: ¿arriesgará y jugará, o descansará y confiará en sus compañeros? Está claro que la decisión está en su mano. No en la de Valverde y me atrevería a decir que tampoco en la de los médicos. Si Messi cree que es importante jugar y se ve preparado (aunque no sea al 100%) para ello, tened claro que jugará. Otra cosa es si debería hacerlo pese a que su presencia es decisiva sobre el campo.

Ahí ya cada uno tiene su opinión. En este caso, la mía es clara: dos clásicos valen más que uno. Es decir, el menos importante de los tres es el de este miércoles justo para el que Messi está renqueante. Es el partido en el que el Barça se juega menos: habrá duelo de vuelta y, aunque el resultado sea desfavorable, se puede remontar (demostrado quedó ante el Sevilla). Por ello, no es estrictamente necesaria su presencia en el Camp Nou.

Además, si juega, su lesión podría ir a más. Los otros dos encuentros son decisivos: el de vuelta de Copa para jugar la final y luchar por el título y el de Liga para mantener el colchón que separa a los culés de su eterno rival, que casi les daría la Liga. Por tanto, que descanse y se prepare, que justo después vienen también las fases más decisivas de Champions, la gran prioridad (y obsesión) del Barça.

Aquí el vídeo del momento de la lesión:

Las frases y los mensajes en los que Boateng desprecia al Barça y a Leo Messi

Muchos han sido los futbolistas que acaban fichando por un club cuando años, meses e incluso días antes negaban querer jugar en sus filas. Es más, algunos de ellos afirmaban preferir a sus eternos rivales antes que al club por el que después ficharon. Y es que a veces el dinero puede más que el sentimiento. Es ‘chaqueterismo‘. Un claro ejemplo de ellos es Kevin-Prince Boateng, el nuevo fichaje (cedido hasta final de temporada) del Barça.

Hace algo menos de dos años, el futbolista alemán y ghanés, que por aquel entonces jugaba para el Eintracht Frankfurt de la Bundesliga, dijo que preferiría jugar en el Real Madrid que en el Barça. E incluso se atrevió a afirmar que prefería que el Real Madrid ganara el clásico que días después ganó el Barcelona de Luis Enrique en el Bernabeu (2-3).

Lo hizo en una entrevista previa a dicho partido. Pero no fue la única vez que Boateng mostró su preferencia por el Real Madrid y por Cristiano Ronaldo, al que considera el mejor jugador de Europa, siempre por encima de Leo Messi. El mensaje más reciente que publicó a favor del galo (y, como consecuencia, en detrimento del argentino) fue el pasado 15 de junio. Tan solo siete meses antes de terminar vestido de azulgrana y con Messi de compañero (y líder).

Un año antes, el 13 de agosto de 2017, día en el que se jugó otro clásico entre el Barça y el Real Madrid, esta vez en el Camp Nou, el ghanés se quejó de un penalti pitado a favor del Barça de Keylor Navas sobre Luis Suárez. Y luego celebró eufórico el gol de Cristiano que deshizo el empate y puso por delante al Real Madrid. Incluso llegó a preguntarse si el Barça “extrañaba a Neymar” cuando acabó el partido.

Pero no fue el único. Años antes ya se había mostrado fan de CR. Incluso pidió, antes de la gala del Balón de Oro de enero de 2013, que premiaba al mejor jugador del año 2012, que lo ganara Cristiano.

Eso sí, no tuvo suerte y finalmente se lo llevó Leo Messi, quedando el luso en segundo lugar por encima de Andrés Iniesta. Un Iniesta al que Boateng también tiene aprecio.

Boateng, en una entrevista en abril de 2017.

Boateng, en una entrevista en abril de 2017.

¿Es la Messidependencia el mayor problema del Barça?

Leo Messi en un partido con el Barça. EFE

Leo Messi en un partido con el Barça. EFE

Parece que todos los problemas del Barça se solucionan cuando Leo Messi está sobre el campo y cuando tiene un buen día (casi siempre). Es el jugador más determinante del club azulgrana. Encabeza la clasificación de tiros, goles y asistencias de La Liga, y sus ausencias, aunque sean pocas y en partidos no demasiado trascendentales, se notan. Solo hay que ver la ida de los octavos de la Copa del Rey ante el Levante de este jueves. No estaba Messi y un Barça que lleva una temporada casi impecable se deshinchó. Esto deja constancia de la dependencia que el club que dirige Ernesto Valverde tiene del crack.

Entonces, ¿Es la Messidependencia el mayor problema del Barça? Yo digo no. Cualquier club que tenga al mejor jugador del mundo nota su ausencia. Incluso si tienes a uno de los mejores. El Real Madrid también está sufriendo la ausencia de Cristiano Ronaldo esta temporada. Era uno de los mejores jugadores, se fue, y ahora lo echa de menos. Añoran sus goles, aunque algunos no lo quieran admitir.

Cualquier jugador de calidad similar deja huella en el equipo. Y eso no es malo. Al revés. Lo peor llega cuando el resto de los jugadores del equipo se acostumbran a estar rodeados de los mejores y, cuando estos falta, tampoco saben aprovechar la oportunidad. El problema no es la Messidependencia. El problema es que quienes tienen que dar la talla en un momento dado no la den y esperen a que llegue Leo Messi (que, apostemos, seguramente jugará la vuelta de la Copa en el Camp Nou) para resolver el desaguisado.

Háganselo mirar y dejen de echar las culpas a Messi o a Valverde.

Messi y lo único que tiene que envidiar a Maradona

Bate todos los récords, tanto individuales como con su equipo. Supera a todos los cracks del momento (por mucho que los trofeos de 2018 no lo avalen). Y aún así, Leo Messi tiene que seguir demostrando en cada partido que es el mejor futbolista del mundo. Y quizás de la historia del fútbol.

Eso sí, para opiniones, colores. Ya que no piensan lo mismo ex estrellas de este deporte como Pelé o Zico, ambos brasileños. Para ellos, Messi está aún por debajo del mejor Maradona. Los argumentos expuestos este miércoles por Zico para incendiar con polémica el comienzo de año ha sido:

Maradona siempre jugaba con un marcador individual. Maradona siempre destacó en las grandes competiciones. Diego no jugó en un equipo como el que tiene Messi ahora y quedó campeón

Unas declaraciones que llegan poco menos de un mes después de que su compatriota dijera que tampoco tiene nada que envidiar el Pelusa a la Pulga:

Para mí, Maradona fue uno de los mejores jugadores que ha habido. Si usted me pregunta, ¿fue mejor que Messi? Fue. Mucho mejor. También están Beckenbauer, Cruyff. Jugadores excelentes también

Pelé hizo además una comparación en función de la calidad de cada uno:

Es cuestión de gustos. Cómo se puede comparar a alguien que cabecea bien, patea con la derecha, con la izquierda, con otro que patea apenas con una, sólo tiene habilidad y no cabecea bien. No se puede comparar”

Leo Messi y Diego Armando Maradona en una imagen de archivo del Mundial 2010. (EFE)

Leo Messi y Diego Armando Maradona en una imagen de archivo del Mundial 2010. (EFE)

Lo dicho, es cuestión de gustos Y quizá de épocas. Seguramente todos los hinchas del Barça y amantes del buen fútbol en general —incluso me atrevería a decir que la mayoría de los que vieron jugar a Maradona— creen que Leo Messi está un escalón por encima. Porque hay a quien no le hace falta cabecear bien para marcar goles y demostrar su valía. Con tirar faltas, dar asistencias y chutar con toda la delicadeza y precisión es suficiente.

Además, si nos fijamos en las cifras, trofeos y títulos conseguidos, el palmarés de Messi es mucho más abrumador que el de Maradona (basta con consultar la Wikipedia de ambos para corroborarlo). Sí está claro que el equipo en el que juega y los jugadores que lo rodean hacen de Messi un jugador mejor. Pero es lo normal en el fútbol actual: los mejores equipos del mundo se pegarían (y seguro que lo hacen) por tenerlo entre sus filas. Alguien como Messi tiene que estar en un ‘grande’ para hacerlo todavía mejor.

Por todo ello, en realidad, solo hay una cosa que tiene que envidiarle el actual jugador del Barça a Maradona. Y no es la (mala) fama lograda tras su retirada. Sino haber ganado un Mundial con Argentina. Es lo único que podría hacer que la balanza se decantara a favor del Pelusa. En cualquier caso, Messi no se retirará antes del próximo Mundial (Catar 2022) y todavía puede superar al 100% a su máximo competidor en las apuestas por ser el mejor jugador de la historia del fútbol. Nadie podrá hacerle sombra ni criticar (o envidiar) su valía.

Es vergonzoso para el fútbol que Leo Messi no esté en el podio del Balón de Oro

Messi recibió el trofeo Pichichi de la temporada 2017/18. (MARCA)

Messi recibió el trofeo Pichichi de la temporada 2017/18. (MARCA)

Hace apenas dos meses la revista France Football (que otorga el premio) retiró por presunto hackeo una encuesta sobre el favorito para ganar el Balón de Oro encabezada por Leo Messi. Y no por poco. El crack argentino ganaba con un 47% de los votos de los aficionados al fútbol (no vinculantes), por delante de Mohamed Salah (32%). Luego, ya a gran distancia, aparecía Cristiano Ronaldo con un 8% y tres jugadores más con un 2%: Mbappé, Modric y Neymar.

La revista aseguraba en ese momento que los resultados habían sido manipulados: “Nos hemos visto obligados a suprimir el artículo debido a la creación de miles de cuentas falsas, a través de malware [programa diseñado para provocar un mal funcionamiento], para trucar los resultados”, explicaban fuentes del medio galo. En esa encuesta se habían registrado más de 700.000 votos. Y no fue la única hecha por un medio al respecto.

Encuesta Balón de Oro de 20minutos.es.

Encuesta de 20minutos.es.

También 20minutos.es lanzó la pregunta de “¿Quién será el ganador del Balón de Oro 2018?” a sus lectores y registró más de 26.000 respuestas. La sorpresa llega cuando, a la hora de recabar las respuestas, el 34,19% de los votos fueron para Leo Messi. Otra encuesta realizada, otra encuesta ganada. Para los lectores de este medio, en segundo lugar se encuentra Luka Modric (30,49%) y en tercero Antoine Griezmann (14,48%). Ya fuera de los tres primeros estaba Cristiano Ronaldo (10,22) y Kylian Mbappé (4,6%).

Encuestas de Sport y Mundo Deportivo.

Encuestas de Sport y Mundo Deportivo.

En cuanto a periódicos especializados, otro que refleja el claro favoritismo de sus lectores por Messi es Mundo Deportivo. Su pregunta, lanzada el pasado 10 de octubre da como principal ganador a la Pulga (74% de los 30.884 votos). A él le siguen, aunque muy de lejos, Griezmann (7%), Ronaldo (5%) y Modric (5%). Otro medio catalán como Sport, no obstante, no lo da como ganador, sino que lo sitúa en segunda posición con el 30% de los 24.016 votos, por detrás del croata (60%).

Encuestas de Marca y As.

Encuestas de Marca y As.

Ambas opciones se repiten en periódicos madrileños como As (cuyos lectores le darían el Balón de Oro a Leo Messi con un 32,59% de los votos por delante de Modric y Griezmann) y Marca, que pone a Messi con el 18% en el tercer lugar (el que peor resultado le da) por detrás de Modric (29%) y Cristiano (22%).

Obviamente estos resultados tampoco son vinculantes, ya que los que votan para elegir quien verdaderamente gana el premio es “un jurado de periodistas especializados e independientes“, como explican desde France Football. Pero, por muy independientes y especializados que sean creo que se han dejado a alguien bastante importante fuera.

Es vergonzoso para el fútbol que un jugador de la categoría de Leo Messi no esté siquiera en el podio de candidatos a obtener el galardón como mejor jugador del mundo cuando los aficionados al fútbol lo meterían, como poco, en tercera posición. Y muchos de ellos se lo darían. ¿Con razón o sin ella?

Dembélé tiene capacidades para ser una estrella, pero sigue siendo un niñato

Dembélé en un partido con el Barça. (EFE)

Dembélé en un partido con el Barça. (EFE)

Mucho se ha hablado de la mala actitud de Dembélé en Barcelona. No va o llega tarde a los entrenamientos y no está del todo adaptado a las exigencias de uno de los mejores clubes del mundo. Nadie sabe cómo encarrilarlo y su marcha es una de las posibles soluciones que se barajan en Can Barça sobre qué hacer con el francés. De hecho, el Liverpool es uno de los interesados en comprarlo en invierno y ha llegado a ofrecer 98 millones de euros.

El galo es un misterio. Su talento es indiscutible sobre el césped, pero fuera de él deja que desear. Tiene desparpajo y resolución, buen ejemplo de ello se vio en los escasos diez minutos que jugó ante el Atleti. Podría ser una estrella si no fuera porque es incontrolable, como cualquier niñato de 21 años, y no es consciente de la oportunidad que tiene para brillar como futbolista. No lo hace y la excusa de la edad empieza a no ser suficiente.

Con sus mismos años, Cristiano Ronaldo ya llevaba 4 años en el Mánchester United y había ganado con el club inglés una Liga (2007), una FA Cup (2004), una Copa de la Liga (2006). Con Portugal había jugado la final en la Eurocopa 2004 y había quedado cuarto en el Mundial de Alemania 2006, y con el Sporting de Lisboa había conseguido una Supercopa de Portugal (2002). A su edad, Leo Messi ya estaba disputándole en el Barça el título de mejor jugador del mundo al luso: había acumulado ya dos Champions (2006 y 2009), tres Ligas (2005, 2006 y 2009), una Copa (2009), tres Supercopas de España (2005, 2006 y 2009), una de Europa (2009) y un Mundialito de Clubes (2009).

Dembélé resonaba el pasado verano como una de las grandes promesas del fútbol tras el mundial. Pero, ¿qué ha hecho con 21 años? Ha ganado una Copa del Mundo con Francia (2018), una Copa de Alemania con el Borrussia Dortmund (2017) y una Copa del Rey, una Liga y una Supercopa de España con el Barça (2018). Además de salir de fiesta, jugar a la Play, a videojuegos o partidas online, y no intentar solucionar sus problemas con el castellano.

Varias fueron las personas que se han pronunciado estos días sobre la actitud del del galo. Entre ellas se encuentra una gran figura para el barcelonismo: el eterno capitán Carles Puyol.

Desconozco como funciona el interior del vestuario, pero ahora es evidente que todo el mundo tiene que ayudar a Dembélé por el bien común. A veces cuando eres joven no te das cuenta de lo que tienes, donde estás y lo dejas escapar.

Y es que ni su entorno puede con él. También su compañero Luis Suárez aprovechó la concentración con su selección antes del amistoso ante Francia para mandar un recadito a Dembélé:

Ousmane debería concentrarse básicamente en el fútbol y ser más responsable en algunos aspectos. En el vestuario del Barcelona existen muchos ejemplos de profesionalidad y tiene que inspirarse en ellos.

Pero también su selecciónador, Didier Deschamps, quiso hablar de las ‘escapadas’ de Dembélé cuando se concentra con el combinado de su país:

Ousmane tiene la costumbre de llegar con retraso. En su defensa, yo estoy seguro de que él dirá que no es el único. Ya sea en su club o en la selección francesa, debe estar más atento a las cosas que forman parte del día a día de un futbolista de alto nivel. Es un joven jugador que ya ha conocido muchas cosas. No pierdo la esperanza de que se dé cuenta de todos estos aspectos. Son situaciones que pueden repetirse y cuanto antes las evite o se asegure de comprenderlas y de incluirlas en su funcionamiento, mejor será para todos.

 

Neymar, mejor que no vuelvas al Barça

Neymar celebra un gol en su anterior etapa en el Barça. (EFE)

“Segundas partes nunca fueron buenas”, dice uno de los dichos más populares. Y en el caso de la posible vuelta de Neymar al Barça este refrán creo que se haría realidad. El actual jugador del París Saint Germain suena cada semana para un equipo diferente. Y desde hace días resulta que la noticia es que quiere volver al Barça. De hecho, este martes El Chiringuito da la exclusiva de que jugará la temporada que viene de azulgrana. ¿El motivo? No está a gusto en la capital francesa y… el PSG necesita vender estrellas.

El Real Madrid parecía, desde hace meses (muchos), bastante interesado en su fichaje. La salida de Cristiano había dejado a los blancos sin balas seguras de ataque, pero su compra nunca llegó a realizarse. No obstante, Florentino todavía no ha jugado todas sus cartas y la puerta a que llegue al Madrid sigue entreabierta. De esta posibilidad muchos han sido los que han dicho que la verían como una gran oportunidad para Neymar. E incluso hay barcelonistas a los que no les disgusta la idea. Entre los que me podría incluir.

¿Por qué? Neymar siempre ha sido más perfil-Madrid que perfil-Barça. Cuando llegó a Barcelona lo dije con rotundidad y muchos fueron los que se me echaron encima. Ya no por su juego, sino por sus ambiciones. Casi por norma, el Real Madrid ficha ‘estrellas’ que brillen también individualmente y no solo den éxitos al equipo. Porque no tienen un Messi en su plantilla que vaya a eclipsarlas. Y a Neymar, Messi lo eclipsó. Por eso se fue.

Y también por eso es mejor que no vuelva. Messi sigue en su máximo esplendor y nada cambiará respecto a lo que ya pasó en su etapa como jugador del Barça. Se fue al PSG para ganar más títulos individuales y poder ‘comer en la mesa de Messi y Cristiano’ (como ya le gustaría a Griezmann). Pero no está ni sentado a las espaldas de estas dos estrellas mundiales. Y ahora quiere volver porque ve que tanto el argentino como el luso se han visto desbancados en los mayores trofeos individuales y la puerta podría volver a abrirse para él. Claro, eso siempre unido a que la Liga española es mucho mejor que la francesa, tanto a nivel futbolístico como de influencia…

Entonces, ¿segunda etapa de Ney en el Barça? No diría un no rotundo, pero creo que nada mejoraría en cuanto a sus objetivos respecto a la anterior.

A aquellos que se alegran de la lesión de Messi: sin él el Barça ya le metió 0-4 al Madrid… y no hace mucho

Leo Messi, lesionado en el césped del Camp Nou (EFE).

“Ojalá se hubiera roto también la tibia y el peroné”. Esa fue una de las frases que un madridista me espetó cuando se conoció justo el pasado sábado el alcance de la lesión de Leo Messi: estará unas tres semanas de baja por su rotura de radio en el partido ante el Sevilla. En una de las semanas más intensas que le esperan al Barça esta temporada, su talismán se lesionó. Se perdió el partido del miércoles ante el Inter de Milán (Champions) y el Barça ganó. Tampoco estará en el clásico de este domingo ante el Real Madrid (Liga). Pero ese tiempo de baja no es suficiente para quienes se consuelan de la mala racha que atraviesa su equipo con que otros también lo pasen mal. Eso es lo que el refranero español define como: mal de muchos, consuelo de tontos.

Es cierto que lo de consolarse de una derrota con la derrota del otro va implícito en el fútbol. Y todos lo hacemos: perdemos, sí, pero si los otros pierden es menos catástrofe. Pero eso de alegrarse de la lesión de un jugador, ya sea Messi, Cristiano o pepito de los palotes, es muy ruin. Véase el desafortunado tuit de Rufián que ha causado gran polémica en las redes sociales: ¡cómo se nota que es del Espanyol!

Es verdad que está el clásico de por medio pero os aseguro que no tiene que ver con eso. ¿Que Messi se lesiona justo antes de jugar ante el Alavés? Buena noticia. ¿Que Messi se lesiona justo antes de jugar cualquier partido random de Liga de Campeones? Buena noticia. ¿Que Messi se lesiona justo antes de jugar ante la Cultural en Copa? Buena noticia. Para algunos siempre es buena noticia que Leo Messi no juegue porque parece que lleva implícito, entonces, que el Barça pierde. Aunque muchas veces no sea así.

La envidia es muy mala. Es el mejor jugador del mundo, verlo jugar es una delicia y un partido sin él pierde calidad, tanto para los jugadores (cuya motivación es mayor en caso de que Messi juegue) como para los aficionados. No entiendo a quienes prefieren verlo en el banquillo y no sobre el terreno de juego: si tu equipo tiene que ganar, que sea por méritos propios, no porque el rival no tenga a su mayor estrella. Es más, que no esté tampoco asegura la victoria: la última vez que Messi no jugó un clásico de inicio el Barça le metió un 0-4 al Real Madrid. El argentino había estado de baja dos meses por lesión, fue suplente, solo jugó 34 minutos y cuando salió el marcador ya reflejaba un 0-3. Y la última vez que se perdió un partido completo por lesión los blancos solo consiguieron ganar por la mínima.

Es verdad que el Barça sin Messi pierde mucho. Es más, me atrevería a decir que se convierte en un equipo como cualquier otro: sin profundidad y sin gol. Pero también ha demostrado que sabe sobreponerse a una situación como esta. El resto de jugadores tienen que pensar que, ahora, deberán hacer el doble de trabajo para sacar adelante los partidos en los que Messi falten con los mejores resultados posibles. Serán partidos difíciles, pero deberán demostrar que “el Barça no es solo Messi“. O eso dicen.