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"El fútbol no es una cosa de vida o muerte, es mucho más que eso". Bill Shankly

El Atlético de Madrid tiene la mejor plantilla de su historia: toca dar un puñetazo en la mesa

Antoine Griezmann, en el amistoso del Atlético de Madrid ante el Inter (GTRES).

Para que conste que no hay ni un ápice de oportunismo, este artículo está escrito horas después de que la afición colchonera se llevara un pequeño disgusto este sábado al presenciar la derrota de los del Cholo ante el Inter en la última jornada de la artificial International Champions Cup. Por eso, pese a que la imagen del sábado no fue excesivamente alegre, hay que decir alto y claro que el Atlético de Madrid tiene para esta temporada 2018/2019 la mejor plantilla de su historia. Y debe demostrarlo con resultados.

No hay mucha historia: la gestión este verano ha sido muy buena. Se retiene a Griezmann (a precio de oro, pero se retiene, y encima henchido de moral como campeón del mundo). Oblak no se va. Pilares como Godín manifiestan su compromiso de permanencia. Giménez, Lucas Hernández o Saúl están renovados. Han llegado fichajes verdaderamente ilusionantes: Lemar, Rodri, Gelson Martins, Kalinic o Arias. Y no sólo eso: el club ha podido desprenderse de jugadores que ya no contaban para el Cholo: Vietto, Gameiro o Vrsaljko.

El proyecto, en definitiva, está afianzado para que sea este el año en el que el equipo, cincelado por el Cholo Simeone, dé un puñetazo en la mesa y alcance las metas que otros años han estado cerca pero que nunca llegaron. Y permítanme ser un poco supersticioso y no decir nada más.

Este miércoles llega la primera gran prueba, la Supercopa de Europa, y encima, contra el Real Madrid. Estamos en agosto y, por desgracia, ningún equipo está al nivel exigido, pero es una gran oportunidad para empezar a demostrar lo que comentábamos: que esta plantilla del Atlético de Madrid es la mejor de sus 115 años de historia.

Siete motivos por los que la Premier es mejor competición que LaLiga

Harry Kane celebra un gol la pasada temporada con el Tottenham (EFE).

Este viernes ha empezado la Premier League y de nuevo este año queda la sensación de que la competición inglesa está muy por delante de nuestra Liga española. Es un tema siempre debatible porque del otro lado, son nuestros equipos los que una y otra vez triunfan en Europa. Voy a aportar mi particular visión en este debate con algunos motivos por los que creo que la Premier es mejor competición que LaLiga.

  1. Está mejor organizada. Hay decenas de ejemplos. El que más me llama la atención es que ya se conocen todos los horarios de todos los partidos, hasta la última jornada, el próximo verano. Esto es utilísimo para el aficionado, que puede programar viajes con mucha antelación. De LaLiga se conoce sólo el horario de los cuatro primeras jornadas.
  2. Derivado del anterior: es una competición que piensa en el aficionado. Pero en el aficionado que va al campo. Es su prioridad. No dudan en retrasar inicios de partidos si hay problemas de tráfico o meteorológicos que impidan al público llegar a tiempo a sus localidades.
  3. Tienen más dinero. Esto no es una virtud en sí misma, sino que es una consecuencia de la venta de un producto bien organizado, promocionado y atractivo. Los recién ascendidos gastan en Inglaterra tanto como los punteros en España. Bien es cierto que despilfarran recursos y pagan precios inflados por jugadores, pero se lo pueden permitir. En cada equipo Premier hay al menos una estrella contrastada.
  4. Otra derivación del anterior punto: es una competición muy igualitaria. Las diferencias entre el que más cobra del dinero de la televisión y el que menos no son tan abismales como en España, donde Real Madrid y Barcelona están a años luz del resto. Esto provoca que la diferencia deportiva entre ellos (quizá deberíamos añadir ahí al Atlético de Madrid) y los demás siga acrecentándose. En la Premier hay cuatro o cinco equipos que pueden ganar el título.
  5. Uno de los motivos que explican los dos puntos anteriores es que la Premier tiene mucha más proyección internacional que LaLiga. Algunos aducen la influencia británica en el sudeste asiático (donde hay auténtica fiebre por la liga inglesa), fruto del colonialismo, pero tanta influencia tiene España en muchos lugares del mundo, como Iberoamérica, y sigue estando por detrás de la Premier en cuanto a interés internacional.
  6. Respeto por las tradiciones. En pocos lugares como en Inglaterra se ve el respeto por las tradiciones y por la historia de cada club. Homenajes a exjugadores, el boxing day, los Football programmes, las estatuas de las leyendas en las puertas de los estadios…
  7. La Premier es casi tan importante como las competiciones europeas. Para los equipos ingleses, es vital asegurarse un buen puesto en la competición local. Por supuesto que la Champions es importante, pero para un Tottenham (por ejemplo), obtener un buen puesto en la liga es vital, mientras que caer en cuartos o en semis de Champions no le afecta tanto. En La Media Inglesa lo explican muy bien en este artículo. Este hecho dice mucho a favor de la competición y lo que significa.

Y vosotros, ¿pensáis como yo o estáis en desacuerdo?

El Real Madrid renunció al portero más caro de la historia… por decisión de Zidane

Kepa y Keylor Navas

Kepa y Keylor Navas se saludan tras un partido (EFE).

Bien está lo que bien acaba. Así hay que tomarse, en clave madridista, lo que está pasando con el lío de porteros. Kepa, que pudo ser del Real Madrid en el pasado mercado invernal por 20 millones de euros, se va unos meses después al Chelsea por 80 kilos, convirtiéndose así en el portero más caro de la historia.

Las frías matemáticas dicen que el conjunto blanco perdió mucho dinero con esa operación, pues el valor actual del guardameta vasco es muy superior al desembolsó que se hubiera hecho en ese momento. Pero esto es fútbol, y la prioridad debe ser moverse por criterios deportivos por encima de económicos. Echando la vista atrás, la decisión que tomó Zidane no puede ser criticada, priorizó la unión del vestuario por encima de todo (conspiranoicos sobre que no quería perjudicar a su hijo, a otra ventanilla, gracias), y el resultado no pudo ser mejor.

Recordemos que en el mes de enero el Madrid estaba ya descartado en la Liga y el único objetivo que quedaba era la Champions. Al final, se levantó la Decimotercera. Es decir, criticar no fichar entonces a Kepa, cuya llegada pudo haber cambiado esto, es absurdo. ¿Se perdió dinero con la decisión de Zidane? Sí. ¿Lo cambiaría la afición blanca por ganar la Champions? No creo que haya ni que contestar.

Unos meses después, y ya con Zidane fuera del equipo por decisión propia, está claro que el club blanco perdió una gran oportunidad de mercado, pero tiene una Champions más y el resultado del fichaje de Kepa por el Chelsea va a suponer la llegada, a muy buen precio, de Courtois. Analizado con perspectiva, la jugada le ha salido perfecta al Real Madrid.

¿Quién debería irse del Real Madrid este verano?

Gol del Madrid a la Juventus

Gol del Madrid a la Juventus en pretemporada (EFE).

Se está hablando mucho de los fichajes (que no llegan) del Real Madrid, y poco de las salidas, que más de una debería haber.

Son varios los jugadores que no tienen garantizada su continuidad, y para alguno de ellos depende de si llega algún refuerzo o no, como es el caso de Lunin, Mayoral o De Tomás. Con otros, la decisión es si cederlos para que tengan minutos o confiar en que los tengan en el Madrid, caso de Vinicius, Ceballos, Odegaard o Marclos Llorente. Y el futuro de jugadores consolidados y estrellas como Modric, Keylor o Kovacic no está aún resuelto.

¿Qué pensáis vosotros que debería hacerse? Dejo una encuesta con mi opinión sobre lo que haría con cada jugador (por arriba) y las alternativas que tiene para que votéis.

Por qué no sería lo mismo que se vaya Modric a que se haya ido Cristiano

Modric y Cristiano

Modric y Cristiano (EFE).

Vamos a ver. Que una cosa es que se vaya el máximo goleador de la historia del equipo, el que le mete cinco goles al Bayern, el que no para de marcar en finales de la Champions, el único capaz de plantar cara a Messi. Y otra muy distinta que se vaya Modric. Por ahí sí que no paso. Cualquier madridista entiende perfectamente a qué me refiero.

En cualquier otro momento, el rumor de que el Inter quiere a Modric produciría indiferencia, nadie se lo creería. Ahora… crea un poco de pánico, sinceramente. Haber vendido a Cristiano deja la sensación de que se puede ir cualquiera.

Pero ahí vamos. Modric no es cualquiera. Una vez superadas las reticencias iniciales de cierto sector del madridismo (que si no era español, que si Cazorla o Silva eran mejores, que si Song fue mejor fichaje, que si vaya apuesta de Mourinho…), Luka se ha convertido en un jugador fetiche del público blanco. Ningún jugador, ni Ramos, ni Cristiano, ni nadie, ha recibido un apoyo tan unánime, un cariño tan infinito, como el genio croata.

Modric representa el esfuerzo, el talento puesto al servicio del equipo, el jugador que nunca dice una palabra más alta que otra, el que se sacrifica cuando es necesario, el que no pone una mala cara el día que le toca banquillo, el que no acapara los focos ni cuando es el mejor (cosa que pasa a menudo), el que siempre piense en el equipo antes que en él mismo. Todo ello le ha supuesto la gratitud y el cariño infinito del madridismo. Incondicional, además.

Y si pide un aumento tras su estratosférico Mundial, el que será su último gran contrato, nadie lo merece más que él, un jugador que no ha cobrado hasta ahora acorde a su nivel. Florentino, se te perdona vender a Cristiano y no fichar a ‘nadie’, pero que se vaya Lukita… no.

Más fichajes del Valencia para el Barça no, por favor

El titular de todas las portadas de los diarios deportivos de Barcelona la semana pasada era: Ernesto Valverde lucha por Dani Parejo. Una noticia que viene rumoreándose desde hace varios días y que ya se tanteó la temporada pasada. Y mi primer pensamiento al ver estas informaciones fue: más fichajes del Valencia no, por favor.

Dani Parejo en rueda de prensa.

Dani Parejo en rueda de prensa.

Y es que muchos han sido los jugadores que han llegado al Barça después de jugar en el equipo ché en la última década. Y otros muchos de los que llegaron (exceptuando a David Villa y Jordi Alba) se fueron del club con más pena que gloria; sin triunfar y con millones desperdiciados o devaluados. Es verdad que la presencia del exvalencianista Robert Fernández como secretario técnico fue clave en estos acuerdos y que ahora ya no está. Pero, por favor, hay que pensar antes de fichar.

Valverde “conoce bien a Parejo de su breve paso por Mestalla y cree que encajará a la perfección en el equipo” —dicen los medios consultados—. Pero esto es algo que debería tener muy claro antes de pagar su cláusula: 50 millones, que no es poco. El del centrocampista valencianista me recuerda, así de primeras y sin todavía haber pisado el Camp Nou, a otros casos que han sido un fiasco. Como si fuera una intuición, el pesimismo se impone.

Desde Mathieu hasta Alcácer, pasando por André Gomes… fueron algunos de los jugadores que llegaron al Barça después de triunfar en el Valencia. Pero en la Ciudad Condal resultaron ser poco resolutivas y nada destacables. Es más, los dos últimos mencionados siguen siendo un escollo para el club catalán, que no sabe (hablando en plata) cómo quitárselos de encima.

Mathieu en su presentación con el Barça.

Jeremy Mathieu.

Jeremy Mathieu costó 20 millones de euros y se fue por cero, con una resolución anticipada del contrato. Llegó en la temporada 2014/15 y se fue tres años después al Sporting de Portugal. Con el Barça, el francés ganó nueve títulos (dos Ligas, tres Copas, una Champions, una Supercopa de Europa, una de España y un Mundial de Clubes). Jugó 91 partidos oficiales y marcó 4 goles. Pero le castigaron las lesiones, sobre todo en su última temporada, cuando tuvo cinco y solo disputó 16 partidos.

André Gomes.

André Gomes.

André Gomes fichó en la temporada 2016/2017 y hasta el ejercicio 2020-21. El FC Barcelona pagó 35 millones de euros fijos más otros 20 en función de variables. En el acuerdo se incluyó una cláusula adicional: un premio especial de hasta 15 millones de euros si el jugador ganara el Balón de Oro. En estas dos temporadas ha jugado 78 partidos oficiales, ha marcado tres goles y ha ganado seis títulos (una Supercopa de España, tres Copas del Rey, una Liga, una Champions Cup y una Supercopa de Cataluña).

Paco Alcácer.

Paco Alcácer.

Paco Alcácer. El Barça lo fichó en la temporada 2016/2017 por 30 millones de euros fijos y unos variables de 2 millones en función de los resultados y los partidos jugados. Firmó un contrato de 5 temporadas con un salario de 2 millones de euros y una cláusula de rescisión de 100. Ha jugado 51 partidos oficiales de azulgrana y ha marcado 15 goles, muy pocos para los que se le exige a un delantero nato. En su palmarés se pueden ver tres títulos ganados con el Barça: dos copas del Rey y una Liga.

El Real Madrid tiene que hacer ya su equipo femenino… aunque lo del Barça no sea su culpa

El FC Barcelona hizo viajar a su equipo masculino en Business y al femenino en turista en el vuelo a EE UU. Y, como toda polémica que se precie, el Real Madrid se ha visto involucrado. La excusa, en esta ocasión, es que el club no tiene sección femenina, como sí ocurre con la gran mayoría de grandes equipos de España.

 El equipo masculino y femenino del Barcelona

El equipo masculino y femenino del Barça antes de partir a EE UU (TWITTER BARÇA).

Aquí, se mezclan dos temas. Por un lado, lo que hizo el Barça está mal, muy mal, y la culpa es única y exclusivamente de sus dirigentes, los de los mil conflictos que no viene a cuento ahora enumerar. Fueron torpes, y merecen ser criticados por ello, si los dos equipos van, o todos en Business, o todos en turista si no hay espacio para todos, por muy incómodo que sea para las estrellas. Y señalar a otro equipo es absurdo. Entiendo perfectamente el cansancio de muchos aficionados madridistas, pues parece que absolutamente todo lo que pasa es culpa del Real Madrid, desde la eliminación de la selección del Mundial hasta la muerte de Manolete.

Una vez aclarado este tema, vamos al otro. ¿Hace mal no teniendo equipo femenino el Real Madrid? Sí, rotundamente. Presumir de ser el mejor club de la historia y de seguir siéndolo (los éxitos deportivos lo avalan, además) exige estar acorde a los tiempos que corren, y estos demandan dar un papel protagonista a la mujer. En el caso del club blanco, ello debe hacerse creando una sección femenina de una vez, ya va algo tarde.

Esto, además, debe hacerse bien, con una apuesta económica acorde (que no sería tanto, dicho sea de paso) que permita al nuevo equipo competir con los grandes dominadores en España (Atlético y Barça últimamente) y en Europa (el PSG). La creación de este Real Madrid femenino daría un impulso brutal a la Liga Iberdrola, pues pondría a competir entre ellos a los colosos del fútbol nacional, algo necesario para contribuir al crecimiento del deporte rey también en su vertiente femenina. ¿Se imaginan un Madrid – Barça en un Bernabéu o Camp Nou lleno de aficionados? Qué mejor escaparate.

Florentino Pérez no ha cerrado la puerta a su creación, pero ha sido ambiguo con el cuándo, diciendo que se hará pero sin poner una fecha a ello. Y el momento es cuanto antes, mejor mañana que pasado.

Cristiano Ronaldo: desagradecido, egoísta, altivo y calculador

Hay madridistas descepcionados porque Cristiano Ronaldo se ha olvidado muy rápido de ellos. Ni una palabra bonita, ni una lágrima, ni un gesto de cariño… Una fría carta de despedida y nada más. Incluso ha dicho que irse del Real Madrid (o lo que es lo mismo: fichar por la Juventus) ha sido “fácil”. Y ¿dónde quedaron los reconocimientos a un club que le ha posicionado entre los mejores jugadores del mundo, que le ha llevado a ganar cuatro Champions, que le ha hecho ser cuatro veces Balón de Oro?

Ronaldo, antes del reconocimiento médico con la Juve. (EFE)

Ronaldo, antes del reconocimiento médico con la Juve. (EFE)

En su presentación de este lunes como nuevo jugador del equipo turinés, solamente supo dar las gracias, y con la boca pequeña, a una afición blanca que siempre lo ha idolatrado, pero que ahora lo critica por “desagradecido”. Y razones no le faltan. Cristiano llegó del Manchester como una promesa no del todo consolidada y se hizo realmente estrella en Madrid. Su talento, pero también la publicidad y el palmarés que le dio fichar por el club blanco (unido a que en La Liga está su eterno rival en lo individual: Leo Messi), lo alzaron a lo más alto del fútbol mundial. Sin embargo, el crack portugués se olvida rápido de lo que debe. Pero ¿a quién le sorprende?

Echemos la vista atrás. ¿Qué es lo que Cristiano más ansía? Ser el mejor, estar por encima de los demás, le pese a quien le pese y caiga quien caiga. Los goles, el dinero y ganar son las mayores ambiciones del luso. Su ego se ha visto reflejado sobre el terreno de juego, pero también en sus palabras. Recordemos sus polémicas frases: “Mi futbolista favorito soy yo”, “soy el primer, segundo y tercer mejor jugador del mundo” o “soy rico, guapo y buen jugador. Me tienen envidia”. Eso es lo que quiere, causar envidia. Es su obsesión. Pero también es su marca. La marca Cristiano requiere eso: chulería, egoísmo y todos los adjetivos contrarios a la humildad. Con eso se ha hecho grande y es algo que nunca va a cambiar.

Y en Turín volvió a demostrarlo. “He hecho una historia brillante en el Real Madrid”, afirmó el luso en la rueda de prensa. Solo él ha hecho historia, nada de compañeros, nada de club. Él, él, él y siempre él. Cristiano quiere desafíos, dijo, pero también quiere dinero, digo. Y es que lo que el portugués realmente ansiaba era que el Real Madrid le subiera el sueldo porque ganaba poco, claro, en comparación con Messi. Chantaje tras chantaje no consiguió que Florentino cediera y pidió que lo dejaran irse para cobrar más. Para salir en todos los titulares y para decepcionar (aunque no se sabe si queriendo) a una afición que lo tenía posicionado en un altar.

Cristiano es un polémico jugador, siempre criticado por algunos sectores, pero muy querido por otros. Algo que no ha valorado. Pero, tranquilos, tampoco lo hará con los bianconeros. No vale la pena lamentarse por esto, era la crónica de una despedida anunciada. Y… casi mejor que se vaya a defraudar a otro país.

Griezmann es el encargado de destronar a Messi y Cristiano del Balón de Oro

Cristiano y Messi levantan un Balón de Oro.

Cristiano y Messi levantan un Balón de Oro.

Si el Balón de Oro se diera al mejor jugador del mundo y no al mejor jugador de la temporada, siempre se lo llevaría Leo Messi. Es una realidad como una catedral de grande. Pero, claro, no sería ni justo ni atractivo. Su talento es indiscutible (le preguntes a quien le preguntes) y su aportación al Barça totalmente necesaria. Es verdad que con la Albiceleste tiene un gafe que no ha podido quitarse y no triunfa como un jugador de su calaña debería. Y, en año de Mundial, esto juega una mala pasada a la hora de elegir al ganador de trofeo. Esto, previsiblemente es lo que pasará este año.

Messi no se lo llevará, pero tampoco Cristiano Ronaldo, quien los últimos años ha seguido su estela e incluso ha logrado igualarlo con cinco balones dorados sobre su vitrina. Si es verdad que el luso ha ganado una Champions y comenzó la cita mundialista enchufado, pero ni siquiera logró llegar a los cuartos con Portugal. Se acabó la competición entre Messi y Cristiano, tanto en la Liga como en la lucha por el Balón de Oro. Tampoco Neymar —el que se creía que podía ser sucesor de los dos craks— será el que impida que alguno de ellos gane el sexto premio debido a su ‘no descacada’ presencia en Rusia.

Y es que estamos ante una nueva era, siempre que los periodistas que votan lo permitan. Y ojalá que así sea. El Balón de Oro “está considerado como el mayor honor individual a nivel futbolístico del mundo”, afirman desde France Football, la revista especializada que lo otorga. Para obtenerlo, no vale con ganar una Liga o una Champions, tienes que haber ganado algo más difícil, como lo es un Mundial.

En nuestra memoria siempre quedará aquel Balón de Oro que debería haber ganado Andrés Iniesta (2010, cuando España ganó el Mundial de Sudáfrica). Antes, en año mundialista, se lo llevaron Fabio Cannavaro, después de que Italia se alzara como Campeona del Mundo; Ronaldo Nazàrio cuando la ganadora fue Brasil o Zinedine Zidane, con Francia en lo más alto.

Y es que (exceptuando el año 2014 y 2010, que se lo llevó Messi), en años de Mundial, lo habitual es que lo gane algún integrante de la selección campeona. Este año estaba merodeando entre croatas y franceses, y no era desmesurado meter en la quiniela a estrellas del estilo de Mbappé (Francia), Modric o Rakitic (ambos de Croacia). Sin embargo, tras la gran final, el firme candidato que arrasa todas las apuestas es Antoine Griezzman, actual campeón del Mundo con los galos y autor de uno de los cuatro goles que dieron la victoria a su selección. También fue el que provocó el autogol de Mandzukic y el que lanzó el córner que provocó el penalti que marcó. No podía hacer más en 90 minutos y eso podría llevarlo a lo más alto.

De esta manera, por fin, Cristiano y Messi dejan de ser los claros favoritos para ganar el Balón de Oro y…. Griezmann (que también ganó la Europa League este año con el Atlético de Madrid) es un gran sustituto. Lo veremos a final de año, para lo que todavía queda mucho, casi un mundo.

Adiós, Cristiano: fuiste el enemigo perfecto

Cristiano y Koke, en el último derbi madrileño (EFE)

El otro día decía que me sentía como un bicho raro por ser colchonero y no estar contento por la marcha de Cristiano Ronaldo del Real Madrid y de nuestra Liga. En el fondo, tengo sensaciones enfrentadas. Por un lado, la satisfacción de no verlo (si las bolas de los sorteos de Champions no lo evitan) amenazar la defensa atlética. Por otro, cierta penilla. Sí, es así: era el enemigo perfecto.

¿Qué sería de Harry Potter sin Voldemort? ¿De Luke Skywalker sin Darth Vader? ¿De Sherlock Holmes sin Moriarty? Cristiano Ronaldo era un villano tan completo que parecía creado en la ficción.

Era tan fácil odiarle (por favor, entiéndase que en el sentido deportivo de la palabra): Su teatralidad, su gestualidad, su pomposidad, su mal ganar, su peor perder, sus estilismos, su ego, su caterva de aduladores, un club plegado a sus deseos y a sus caprichos… lo teníamos a huevo.

Ahora, qué… no podemos detestar a Bale, que es un muchacho sano y poco dado a teatros. O a Modric, ese amigo que decide no beber para llevar él el coche (este chiste lo vi por Twitter -lamento no recordar el autor- y tenía que compartirlo). O a Isco, que al fin y al cabo es una de las estrellas de la selección.

Esto sólo lo puede solucionar el propio Real Madrid. ¿Cómo? Fichando al que sería la gran némesis de los rivales del Real Madrid por todo el orbe. Un jugador que, a su lado, Cristiano parecería un chico majete. Sí, me refiero a Neymar Júnior. Sería más fácil para todos. El brasileño nos cae mal de serie.