BLOGS Deportes
Tridente | Al contragolpe | Fútbol Tridente | Al contragolpe | Fútbol

"El fútbol no es una cosa de vida o muerte, es mucho más que eso". Bill Shankly

Sobre los pitos a Piqué y las banderas de España en el Metropolitano y las manipulaciones

Así recibió el Metropolitano a Piqué cuando salió a calentar (EFE).

Más allá de lo deportivo, el partido de anoche entre el Atlético de Madrid y el FC Barcelona en el Wanda Metropolitano tenía un punto de interés informativo. Llegado en plena vorágine por el procès, un llamamiento a llevar banderas de España por parte de la afición colchonera llamaba la atención de los medios. Las banderas tuvieron protagonismo, pero también Gerard Piqué. Vayamos por partes.

Empezaré precisamente con los pitos al central del Barça y de la selección española. Me llevé una honda decepción. Los silbidos al canterano culé me parecieron totalmente fuera de lugar e injustificados. Pocos rivales hay en la Liga que hayan respetado tanto al Atlético de Madrid como Gerard Piqué, el jugador que cortó la red de una portería del último partido oficial del Vicente Calderón para sortearla entre los socios atléticos. El que siempre ha tenido palabras de elogio para el equipo de Simeone. Un jugador que, además de lo deportivo, ha cometido el único pecado de decir lo que piensa. Y más aún: en su última intervención pública con la selección, lo volvió a dejar claro: él solo quiere votar. “No es mi caso, pero creo que un independentista puede jugar en la selección española”, dijo. No sé qué parte de “no es mi caso” no se entiende, más allá de que si lo fuera, su opinión merece respeto, máxime cuando es un tipo que, seguramente, ha dado a este país (a través de su selección) mil veces más de lo que cualquiera de los que anoche silbó podrá dar en su vida. En definitiva, ayer el Wanda Metropolitano se convirtió un poco en eso que tanto criticamos al eterno rival. Me recordó a uno de esos estadios de ciudades pequeñas a los que la selección regala una goleada ante Liechtenstein.

Y una prueba más de lo irracional de los silbidos a Piqué: en el segundo tiempo saltó a jugar Sergi Roberto, al que nadie pitó. Y lo destaco porque el lateral tampoco se ocultó el día 1 de octubre y votó en el controvertido referéndum. Por supuesto, no quiero que se le pite a él también, pero la falta de criterio prueba que ayer, los silbidos a Piqué fueron el arrastre de una moda, con todos mis respetos, bastante ‘borreguil’.

Sobre las banderas: se sacaron porque el rival era el Barça. No quisiera mojarme los tobillos en este asunto (este es un blog de fútbol), pero les diré que a priori, no me gustaba excesivamente la idea, por considerar que no se sacan habitualmente, ni siquiera cuando el rival es extranjero, y sí se hace cuando viene el Barça. Creo que el Atleti debe de estar por encima de todo eso. Pero sí es cierto que la afición del Atlético de Madrid demostró ayer que es compatible la exhibición de banderas y el respeto al rival. Al fin y al cabo, nadie dice nada cuando el Camp Nou grita “¡Independencia!” en cada minuto 17 o se puebla de esteladas. Tan libertad de expresión es una como la otra.

El problema es que pese a que estamos en el siglo XXI y tenemos a nuestro alcance más medios que nunca, la manipulación informativa llega a límites que hubieran hecho palidecer al mismísimo Joseph Goebbels. Anoche había tuiteros diciendo que había banderas falangistas y/o franquistas en el Metropolitano, cosa totalmente falsa. Y un periódico deportivo catalán habló de un ambiente “absolutamente hostil con Cataluña” (ojo, no con Piqué o el Barça… ¡con Cataluña!). Por eso, lo inteligente, creo, hubiera sido no dar pie a los manipuladores. Aunque quizá se hubieran inventado otra cosa, que al fin y al cabo es lo que llevan haciendo meses.

Buen domingo.

¿Dónde están ahora aquellos argentinos que abucheaban a Messi?

Las derrotas y los triunfos se esfuman de nuestra memoria con tanta rapidez con la que llegan, respectivamente, otros triunfos o derrotas. Los aficionados al fútbol tenemos una memoria muy a corto plazo, aquella que suele llamarse ‘memoria pez’.

Y es que, si tu equipo pierde hoy, las críticas no tardarán en llegar. Y tú serás el primero que critique. Todos lo somos.  Hablaremos de mini-crisis, crisis o maxi-crisis. Pero, si tras esa derrota, mañana arrasa y logra una contundente victoria, todo el mundo olvidará el fracaso. Las crisis de las que hablábamos se convertirán en una buena racha. Así, a golpe de plumazo. Por increíble que sea, esto pasa a diario.

En concreto, esto fue lo que sucedió anoche con Argentina. Y en especial con Leo Messi. Porque sí, lo creáis o no, Leo Messi ha sido el jugador más señalado de la selección albiceleste de los últimos tiempos. Le culpaban de todas las derrotas. De no ser el mismo jugador con su país que con el Barça. De no deslumbrar y no demostrar lo que es: el mejor jugador del mundo. ¡Hasta anunció que no seguiría jugando en el equipo nacional!

Pero, menos mal que se retractó. Esto ahora parece increíble. Sobre todo después de que, anoche contra Ecuador, Leo hiciera que todos aquellos que lo criticaban, lo abucheaban y pedían que se fuese de la selección, lo adoren. Y fijaros: no han pasado ni 24 horas entre una cosa y otra. ¿Dónde están aquellos que antes le criticaban? Ahora Leo es un héroe en su país. Un “Mesi-as”.

Los medios argentinos más críticos están ahora orgullosos de él. “Es argentino”; está “a la altura de Dios“, dicen unos que meses antes escribían: “Mession imposible”. Se referían a la final de la Copa América que Leo “no supo ganar”.

En ese mismo momento, otros decían: “Lionel Messi, ese héroe del que siempre se espera una pincelada más”. Y ahora describen a Messi como “una máquina de crear ilusiones”.

Lo que yo les digo, en el fútbol predomina la memoria pez.

 

¿Y tú seguirías siendo del Barça si Cataluña se independiza?

Parece que es la pregunta del millón. Esta semana me han preguntado —no menos de 10 veces— que si seguiría siendo aficionada del Barça pese a que Cataluña finalmente se independizara. Pues bien, he decidido responder a todos aquellos que tienen la duda a través de este post. A ver si así consigo que la semana que viene no me la repitan.

Es verdad, como dije en mi post anterior, que el hecho de que el deporte se politice tanto ya me hace replantearme hasta esto de ser aficionada al fútbol. Aunque bueno, eso sería exagerar, sí. Pero lo cierto es que fútbol pierde mucho cuando en su círculo se habla más de política que del propio deporte.

Por ello, mi respuesta es depende (no, aunque parezca gallega, no lo soy). Es una respuesta ambigua, lo sé. Pero en ella influyen muchos otros factores que los políticos y una posible independencia. Empezando porque es demasiado pronto para saber qué pasaría con el club azulgana en caso de que se proclame la DUI. Y es que nadie se atreve a asegurar nada todavía, no vaya a ser que se vuelva en su contra.

Pero, tranquilos, lo único que tengo claro es que nunca me haré seguidora del Real Madrid y seguiré siendo culé toda mi vida. Eso de los ‘chaqueterismos’ nunca lo he llevado demasiado bien. También es verdad que si el Barça deja de formar parte de la liga española tendría mucha menos emoción.

Varios aficionados del Barça se hacen una foto con el mural de la entrada al Camp Nou. (EFE)

Varios aficionados del Barça se hacen una foto con el mural de la entrada al Camp Nou. (EFE)

Por ejemplo, yo también soy aficionada y seguidora de la Ponferradina, que es el club de mi ciudad. Sin embargo, tuve que buscarme a otro al que seguir que me permitiera emocionarme o cabrearme cada vez que ganan o pierden algún título importante. Porque, seamos sinceros, todos sabemos que a lo máximo que puede aspirar la Ponfe (por desgracia) es a subir hasta la 2ª División o a descender de categoría. Seguro que a más de un aficionado de ‘equipos menores’ también le ha pasado.

Por esta regla de tres, si el Barça se va a otra liga (ya sea catalana, francesa o rusa) no me quedaría otro remedio que ser de la Ponferradina, del Barça y de otro equipo que pelee por títulos, tanto nacionales como internacionales, y del que pueda ser simpatizante. ¿No creen? Es que, seguramente, ni los jugadores serían los mismos…  Pero a mi me cuesta todavía hacerme a esta idea. Tendré que darle vueltas después del momento en el que Puigdemont salga al balcón de la Generalitat para proclamar la independencia. Si finalmente pasa, claro.

¿Y vosotros, culés, seguiréis siendo aficionados del Barça si Cataluña se independiza?

El Barça y Piqué: cómo mojarse en política sin querer asumir las consecuencias

Ir, pero no mucho. Mojarse, pero solo hasta las rodillas, que el agua está muy fría. Me hace mucha gracia, pero no me sorprende, la actitud de ayer del FC Barcelona, de sus dirigentes, la absoluta incoherencia de lo que hacen.

Gol del Barça en un Camp Nou vacío

Gol del Barça en un Camp Nou vacío (EFE).

El club apoya el referéndum en Cataluña y lleva mucho tiempo a favor de la independencia. Y el día que hay que dar la cara, que tiene que dar un paso adelante por sus ideales, que demostrar que es más que un club, se echa atrás porque, quizás, podría perder seis puntos de la liga del país del que quiere separarse. Todo muy lógico.

La verdad, no me gusta que el Barça como institución esté tan politizado. Básicamente, porque haciéndolo excluye a muchos de sus aficionados. Lo explicaba mi compañera Noelia, berciana y muy culé, en su post de este fin de semana. Pero si lo haces, hazlo, hasta las últimas consecuencias. ¿Qué son seis puntos en la Liga al lado de algo tan, tan importante como lo que está pasando en Cataluña? Porque lo de la seguridad era una excusa, como el mismo Bartomeu reconoció, posiblemente sin darse cuenta, porque no se entera de nada. Ni sabe, ni se atreve.

Por otro lado, tenemos a Piqué. Caso muy parecido al de su club, el que algún día presidirá. Defiende el referéndum (perfectamente respetable), y a la vez es ambiguo cuando dice que defender dicho referéndum no es posicionarse a favor de la independencia. Todos sabemos lo que piensa, lo que quiere, pero se mantiene en una posición absurdamente neutral. ¿Las razones? Solo él las sabe, pero de fondo está el tema de la selección. Declararse independentista y a la vez ir con España sería extremadamente incoherente incluso para él, por lo que tira la piedra y esconde la mano.

Ayer, dijo que si molesta, deja la selección. Pero no se va, que el Mundial está a la vuelta de la esquina. Sinceramente, no necesito que los jugadores de la selección sientan los colores, pero se agradecería un poco de coherencia en los que se dicen tan comprometidos con sus ideales.

No todos los aficionados (ni jugadores) del Barça somos independentistas

Empezando por mí. Yo podría ser un claro ejemplo. Es verdad que no soy catalana, pero sí aficionada al fútbol y, en concreto, hincha del FC Barcelona. No lo niego. Y es que el Barça como equipo mueve fronteras y no solo tiene afición dentro de Cataluña. Es más, estoy completamente segura de que los catalanes ocupan una mínima parte del total, aunque hagan más ruido. De hecho, muchos de los que conozco simpatizan más con el Real Madrid y esto les aseguro que no es pura casualidad.

La mayoría de los seguidores culés son de Asia, América, buena parte de Europa o del resto de España. Por este preciso motivo, no comprendo que, como entidad, el club azulgrana apoye el referéndum separatista ilegal de este domingo. También es verdad que, individualmente, cada uno está en todo su derecho de decir lo que quiera. He ahí la libertad de expresión.

'Esteladas' durante un Barça-Real Madrid. EFE

‘Esteladas’ durante un Barça-Madrid. EFE

Que Piqué quiere votar, que lo intente. Que Bartomeu quiere que Cataluña sea un país, que lo proponga… Pero, por favor, que no involucren en este acto (recalco lo de ilegal) a un club que representa, no solo a catalanes, sino también a españoles, chinos, argentinos, rusos y, si me apuran, hasta a portugueses. ¿Qué les interesa al resto del mundo que ellos quieran ser independientes? Nada. Y, entonces, ¿ tendría que afectarles? No, pero sí, les afecta.

Por ejemplo en que, por mucho que lo desmientan, en caso de que Cataluña se separe de España, el FC Barcelona pudiera salir de la Liga. Y no solo de la Liga española, también de la Champions y de todas las otras competiciones en las que ahora destaca como uno de los candidatos al título. No me cabe la más mínima duda de que si su club (nuestro club) deja de ser un referente a nivel mundial, dejará de tener los seguidores que tiene. Pues esto, señores, también aporta dinero (y prestigio) a su (todavía) comunidad autónoma.

Si, una vez independientes, no sale de ninguna de estas competiciones también estoy segura de que no será gracias a sus directivos, sino a sus jugadores. Muchos de ellos no están en el Barça por su nivel de catalanismo. Es más, la mayoría no son ni catalanes. Y a la hora de elegir si jugar en una liga catalana o en la española… ¿Ustedes qué creen que decidirían? Pues eso.

¿Se imaginan al actual Barça sin Messi, Rakitic, Iniesta, Luis Suárez o incluso… Ernesto Valverde? Y es que de los 24 jugadores que están ahora en la primera plantilla, 18 no son catalanes por lo que lo más lógico sería que se fuesen del club, aunque podrían no hacerlo.

Será difícil entender una competición sin el Barça. Es más, sin duda, sería aburrida. Y sería difícil ver a un Barça fuera de la Liga igual de competitivo. Por lo que, el hecho de que el fútbol y la política se cojan de la mano podría no ser una buena idea para este deporte, los futbolistas y los aficionados. Pero claro, una gran idea para la política porque, ya saben, el fútbol mueve montañas (y hasta puede separar países).

Un monstruo viene a verme: Diego Costa ya está en Madrid

Diego Costa, a su llegada a Barajas (TWITTER ATLÉTICO DE MADRID).

La noticia llegó el jueves por la noche, pero la imagen ha surgido este viernes. A la hora de la siesta, el Atlético de Madrid compartía en Twitter la foto más esperada por muchos colchoneros: la de Diego Costa en Barajas, dispuesto a volver a enrolarse en el barco del ‘Cholo’ Simeone.

Los que me conocen saben que no soy el fan número 1 del delantero de Lagarto. No me gustan sus formas, no me gusta cómo se fue, no me gustó todo lo que pasó a su alrededor antes y durante la final de Lisboa. Pero como también he dicho muchas veces, si es la pieza que ha pedido el ‘Cholo’ Simeone, bienvenida sea.

Costa, que al aterrizar en Madrid ha dicho que está mejor de lo que se ha dicho, aunque admite que le da algo de miedo el entrenamiento al que le someta ahora el ‘Profe’ Ortega, no solo es un arma valiosa desde el punto de vista futbolístico. Lo es también en lo psicológico. Sus galopadas, sus embestidas, su cuerpo a cuerpo… Diego Costa es monstruo. A partir del 1 de enero, las defensas de España y Europa tienen motivos para preocuparse.

PD: A principios de mes aticé al club a cuenta de la no llegada de Costa durante el mercado de verano. Igual que entonces lo critiqué, hoy debo aplaudir la contratación. Decía este viernes el Cholo que “el club está haciendo un paso importante”. Es de justicia reconocerlo. Cero salidas y las entradas que ha pedido Simeone. Así, sí.

Están locos estos madridistas

Qué divertido es ser del Real Madrid, la verdad. No hay ni un respiro. Tan pronto te ganan dos Champions seguidas como te tiran la Liga en septiembre.

Esto es algo que ya pasó hace no mucho. Venía el madridismo del subidón de ganar la mejor Liga de la historia en 2012, nada menos que ante el Barça de Pep, la denominada Liga de los récords tanto por los puntos como por los goles, y nada más comenzar la siguiente, ya se había tirado la Liga a la basura, también en septiembre u octubre.

Aficionados Real Madrid

Aficionados Real Madrid (El Chiringuito de Mega).

Fue curioso oír hablar ayer a Isco de que el equipo tiene ansiedad cuando no marca pronto. ANSIEDAD. Después de ganar dos Champions seguidas y levantar la Liga, apenas unos días después de dar un verdadero repaso al Barça en la Supercopa (con un contundente 5-1), había ansiedad… ¡¡¡por dos empates en casa en las dos primeras jornadas como local en Liga!!!

El madridismo se lo ha pasado bomba este verano viendo como el eterno rival hacía el ridículo en el mercado de fichajes. Como habían perdido a su segunda máxima estrella y cómo le daban un portazo detrás de otro cada vez que iba a fichar. Y ahora las risas con Paulinho son llantos constantes, y el seguidor blanco se flagela porque se ha ido Morata y no hay ningún delantero, mientras se entretiene insultando a Gareth Bale, mitad por su mal momento de forma, mitad porque no es español.

Para acabar, y por si alguien piensa que exagero con lo que hablo del madridismo, quiero compartir un vídeo de los aficionados merengues ayer a la salida del Bernabéu en los micrófonos de El Chiringuito de Jugones de la Sexta. Solo se me ocurre algo similar a lo que siempre decía Obelix: están locos estos madridistas.

Cavani, la piedra de Neymar en el camino hacia el Balón de Oro

Sus rivales ya no son Messi o Cristiano, sino sus propios compañeros. Tanta estrella junta en el mismo equipo suele eclipsar. Y Neymar se cree que es la que más brilla del PSG.

Tras cuatro años a la sombra de Leo Messi, ahora quiere hacerse con el mando en el club parisino. Y le da igual a quién tenga que llevarse por delante. Sus 222 millones de euros lo avalan como una de las principales figuras del fútbol y, además, el jeque Al-Khelaifi le prometió que sería el rey de su equipo. Algo que el delantero brasileño se tomó al pie de la letra.

Desde antes de que su marcha del Barça se hiciera oficial, la tensión entre el jugador brasileño y el resto de sus compañeros se hizo notar. Sin que haga falta que echemos la vista muy atrás, en un entrenamiento en pretemporada de los azulgrana, Neymar tuvo bronca con Semedo. En este momento varios compañeros tuvieron que separarlos para que no llegaran a las manos. Una actitud que dejaba entrever que quería irse del club.

Neymar y Cavani enfrentados por tirar un penalti.

Neymar y Cavani enfrentados por tirar un penalti.

Y hoy le llegó el turno a Cavani. Ambos jugadores se enfrentaron ya en el césped del partido entre el París Saint Germain y el Olympique de Lyon por tirar un penalti: lo tiró el uruguayo pese a la insistencia del brasileño porque se lo cediera y falló. Un resquemor que a Neymar le sigue picando. En el entrenamiento de esta mañana Ney volvió a recriminarle dicho gesto y también fueron separados por sus compañeros en los vestuarios.

Un espectáculo lamentable. Pero ahora no es que quiera irse él, es que quiere que se vaya Cavani y se lo ha exigido a Al-Khelaifi. O eso es lo que dicen las malas lenguas. ¿Rumor o noticia? Pues de ser cierto, esto no sería otra cosa que una lucha por el trono. Un trono que no se comparte porque entonces el protagonismo se dividiría. Y una lucha con la que Neymar intenta conseguir su principal objetivo: ser el líder de un equipo, llevarlo a lo más alto y luchar por un puesto en la élite mundial. Esto supone batir a Cristiano o Messi en la disputa por el Balón de Oro.

Y es que desde la salida de Ibrahimovic, Cavani se había erigido como el líder del equipo y poco le duró. Ahora su rival a batir es Neymar y tendrá que tener cuidado con él si no quiere acabar siendo una ficha más en el banquillo parisino, o lo que es peor, un peón al que mover fuera del equipo.

La placa de Hugo Sánchez, cubierta de mierda: a esto hay que darle una pensada

Placa de Hugo Sánchez, vandalizada (TWITTER DANIEL FDEZ. DE LIS)

Este sábado por la noche se estrenó el nuevo estadio del Atlético de Madrid, el Wanda Metropolitano, y las primeras sensaciones son buenas. Pero anoche se demostró que una de las polémicas previas del nuevo templo rojiblanco está lejos de olvidarse. Es la placa de Hugo Sánchez.

Recapitulemos brevemente: entre las novedades que iba a tener el nuevo estadio del Atlético de Madrid, estaba la creación de un Paseo de Leyendas, es decir, unas placas en el suelo dedicadas a jugadores destacados de la historia del club. El problema fue que el criterio elegido para otorgar placas fue meramente estadístico: la tendrían aquellos jugadores con 100 o más partidos oficiales con la camiseta rojiblanca. Más allá de las ausencias (que las hay, y notables), fue generalizado el disgusto por algunas presencias, sobre todo la de Hugo Sánchez.

Como recordará todo aficionado, este delantero mexicano jugó entre 1981 y 1985 en el Atlético de Madrid, para luego fichar por el Real Madrid, donde acumuló triunfos personales y de club. Para muchos atléticos, la presencia en el Paseo de Leyendas de un jugador que dejó el equipo para irse al eterno y odiado rival era un despropósito.

Y este sábado, con el estreno del estadio, pasó lo que muchos esperábamos. La placa de Hugo Sánchez no tardó en ser vandalizada. Pegatinas primero, luego algún desperdicio, hasta finalmente la aparición de basura, mierda, vómitos… Mi amigo Daniel Fernández de Lis, que anduvo por ahí, recogió una foto del estropicio, cuando tres miembros de seguridad procedían a retirar la basura de la placa.

Personalmente, no me gusta que se vandalicen cosas. Me parece triste que un aspecto como éste enturbie una jornada de fiesta como la de ayer. Pero por otro lado, y ojo, no justifico en absoluto actos vandálicos, esto se sabía que iba a pasar.

Cuando surgió la polémica de Hugo Sánchez, el presidente del Atlético, Enrique Cerezo, fue preguntado por la prensa acerca del tema. “Las placas son las que son y están las que están. El que tenga algún problema con las placas que venga aquí y hable con ellas“, respondió el también productor cinematográfico. Pues bien, señor Cerezo, los hinchas del Atlético ya han ‘hablado’ con la placa y han dejado claro el tema. Ahora le toca al club darle una pensada al tema, si no quiere tener tras cada partido a varios empleados limpiando mierda y vómitos.

Os dejo con alguna foto más de la famosa placa.

El Wanda Metropolitano: merece la pena por las sonrisas

El estadio, antes de su estreno (Europa Press).

Mientras escribo estas líneas, faltan unas dos horas para se estrene el nuevo estadio del Atlético de Madrid. Tengo el TL de Twitter lleno de fotos y vídeos de atléticos que, desde esta misma mañana, han ido llegando a la que ya es el nuevo templo de los colchoneros, el Wanda Metropolitano.

En ese torrente de fotos y vídeos, he visto muchas, muchísimas sonrisas. De todas las edades. Por eso, puedo decir sin temor a equivocarme que ha merecido la pena. No sé qué pasará en el partido de esta noche (sería muy Atleti —o por lo menos el Atleti de estas últimas décadas— que no acabara el partido con victoria). No sé si el estadio será escenario de muchos triunfos, de muchos goles. Si traerá más títulos que el Vicente Calderón. Ni siquiera sé si será un escenario habitual de atascos y colapsos.

Lo que sí sé es que hacía bastante tiempo que no veía en la afición una emoción parecida. No es la euforia de un título. No es la ilusión de un fichaje de campanillas. Es una emoción extraña, la emoción de un estreno, de ser un poquito más grande de lo que ya eres.

A todos nos da pena dejar el Calderón. A muchos nos decepciona con demasiada frecuencia la directiva, sin ir más lejos en este árido verano. Pero lo que no se puede negar es que hoy empieza una nueva etapa en la historia de este club tan especial. Además, empieza con una sonrisa. Eso siempre es una buena noticia.