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Curiosidades, anécdotas e historias sorprendentes para ser cada día un poco más listos.

Archivo de la categoría ‘Curiosidades Históricas’

¿Por qué el carnaval de Notting Hill se celebra a finales de agosto?

¿Por qué el carnaval de Notting Hill se celebra a finales de agosto?

Es de sobras conocido que el carnaval siempre cae entre mediados del mes de febrero hasta bien entrado el de marzo y que año tras año varía la fecha dependiendo de cuándo se produzca la primera Luna llena de la primavera que es la que determina realmente cuándo cae la Semana Santa, una fiesta que está estrechamente relacionada con el carnaval ya que el motivo de celebración de éste es el inicio del periodo de Cuaresma (cuarenta días de sacrificio y penitencia, entre ellos el ayuno y abstinencia).

Pero así como en la gran parte del planeta el carnaval se celebra en las mismas fechas (entre el Jueves Lardero y el Miércoles de Ceniza) podemos encontrarnos con alguna excepción como la que ocurre en Notting Hill uno de los barrios más populares de la ciudad de Londres en el que realiza su propio carnaval a finales del mes de agosto.

Y no es algo que lleve realizándose desde hace poco, aprovechando la gran fama que adquirió Notting Hill, gracias a la película homónima protagonizada por Julia Roberts y Hugh Grant en 1999, y que provocó que la llegada de turistas hacía este lugar aumentase en un 500%.

En realidad el famoso carnaval de Notting Hill lleva seis décadas realizándose y se originó como solución a una serie de conflictos raciales y xenófobos que llevaban padeciéndose en ese barrio desde finales de la década anterior.

Notting Hill se había convertido en los años 1950 en el destino de llegada de un gran número de inmigrantes, triplicándose la presencia extranjera en el barrio, siendo la mayoría de estas personas originarias de las Antillas Caribeñas. La masificación de nuevos residentes provocó el hacinamiento de varias familias en un mismo piso.

Y como suele suceder en estos casos, hubo quien no estaba de acuerdo con la masiva llegada de inmigrantes, ente ellos los colectivos y partidos de extrema derecha, comenzando a producirse numerosas manifestaciones en contra de los inmigrantes y violentos altercados contra éstos.

El lema de las manifestaciones era: Keep Britain White’ (Mantén Gran Bretaña blanca). Se produjeron varias batallas campales y desórdenes, pero la intervención por parte de un grupo de líderes de movimientos sociales (entre los que se encontraba la activista Claudia Jones, natural de Trinidad y Tobago) se logró apaciguar a la población que se sentía provocada y que no entraran al trapo, como comúnmente suele decirse.

Los incidentes más graves y violentos tuvo lugar durante la última semana de agosto de 1958, en la que tensión convirtió el barrio en un campo de batalla (que no fue a más gracias a la intercesión de Claudia Jones).

En enero de 1959, desde la plataforma cívica por ella liderada, se decidió mostrar al pueblo británico de que los inmigrantes caribeños era gente de paz, trabajadora, honrada y dispuesta a integrarse. Pero también quisieron enseñar su lado más lúdico y divertido, motivo por el que organizaron una serie de actos festivos entre ellos un vistoso y festivo carnaval que tuvo lugar originalmente y debido al frio dentro del ayuntamiento del barrio de Camden Town, siendo todo un éxito.

Con el dinero recaudado se pagaron todas las multas impuestas por las autoridades a todas las personas que participaron en los altercados: tanto no solo la de los inmigrantes como las sanciones a los jóvenes ultraderechistas. El acto se vio como un gesto de buena voluntad y la tensión y problemas desaparecieron.

Durante los siguientes cinco años se estuvo realizando un carnaval en Camden Town a finales de enero, pero a mediados de la década de 1960 se decidió trasladarlo de lugar (a Notting Hill) y fecha (último lunes de agosto). De ese modo se era más fiel al sitio y época en el que tuvieron lugar los altercados que originaron dicho carnaval, además de ser una época en la que, gracias al buen tiempo, acudía más gente.

A día de hoy son alrededor de dos millones y medio los turistas que aprovechan para acudir al carnaval de Notting Hill y más de cincuenta mil las personas que desfilan en él.

 

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Fuentes de consulta: Cuaderno de Historias / thelondonnottinghillcarnival / standard
Fuente de la imagen: Wikimedia commons

¿Cuál es el origen de la expresión ‘poner el cascabel al gato’?

¿Cuál es el origen de la expresión 'poner el cascabel al gato'?

‘Poner el cascabel al gato’ o ‘¿Quién pone el cascabel al gato?’ (y otras variantes) son de esas frases proverbiales que se utilizan ante una dificultad y la imposibilidad de llevar a cabo alguna tarea que acarreará cierto peligro. Un grupo de personas podrán ponerse de acuerdo en la conveniencia de realizar un acto que beneficiará al colectivo, pero el riesgo que comporta realizarlo provocará que no haya voluntarios para ponerlo en práctica.

Se utiliza la figura del gato debido a que dicha expresión se originó a raíz de una antiquísima fábula que versaba en la historia de un grupo de ratones que deseaban salir de la ratonera para ir a buscar comida pero que les era imposible hacerlo debido a que siempre eran sorprendidos por el felino que habitaba en aquel lugar. Tras reunirse los roedores decidieron que una buena idea para enterarse cuándo se acercaba el gato sería colocándole a éste un cascabel, pero ¿quién sería el valiente que se lo pondría?: Ninguno se presentó voluntario.

Son numerosísimas las fuentes señalan como origen de la expresión a Félix Lope de Vega, uno de los grandes dramaturgos del Siglo de Oro español, debido a que dicha fábula estaba introducida en la comedia ‘La esclava de su galán’ (publicada 1647, doce años después del fallecimiento del escritor madrileño) y que fue puesta en boca de Pedro (uno de los personajes) en la escena IX del primer acto:

El cuento viejo ha venido
aquí a pedir de cogote.
Juntáronse los ratones
para librarse del gato,
y después de un largo rato
de disputas y opiniones,
dijeron que acertarían
en ponerle un cascabel,
que andando el gato con él,
guardarse mejor podían.
Salió un ratón barbicano,
colilargo, hociquirromo,
y encrespando el grueso lomo,
dijo al senado romano,
después de hablar culto un rato:
«¿Quién de todos ha de ser
el que se atreva a poner
ese cascabel al gato?»

Pero realmente Lope de Vega no fue el primero en escribir dicha fábula, sino que mucho antes que él hubo hubo otros que también lo hicieron.

¿Cuál es el origen de la expresión 'poner el cascabel al gato'?La primera referencia que existe es la que señala al fabulista griego del siglo VI a.C. Esopo, a quien se le atribuye la fábula ‘El gato y los ratones’ (en algunos lugares se encuentra bajo el título ‘Los ratones y el gato’):

Una gran familia de ratones vivía en una gran mansión. La vida fue siempre buena con ellos ya que siempre había comida en abundancia, sobre todo en la cocina.
Pero un día, el dueño de la casa trajo un gato. Desde entonces la vida de los ratones fue miserable.
El gato merodeaba día y noche. Los ratones no osaban salir de sus madrigueras porque el gato estaba siempre al acecho.
Con el paso de los días los ratones estaban más y más débiles porque no se aventuraban a salir de sus madrigueras para buscar comida.
Finalmente, un viejo ratón dijo: “No podemos continuar así o moriremos de hambre y de sed muy pronto. Tenemos que encontrar un modo de ocuparnos del gato”.
“Efectivamente, tenemos que idear un plan” dijo otro ratón. “Reunámonos todos los ratones esta noche y veamos si podemos pensar en algo”.
Enseguida anocheció. Todos los ratones se habían juntado en el lugar acostumbrado de reunión en la casa.
El ratón más anciano se aclaró la voz y dijo: “Estoy seguro de que ninguno de nosotros ha sido feliz últimamente debido a nuestro común enemigo, el gato”.
Todos los ratones asintieron con la cabeza.
El anciano ratón continuó: “Tenemos que actuar juntos y pensar en un plan para deshacernos del gato sino un día vamos a acabar siendo su comida”
Uno de los ratones sugirió matar al gato y a todos los demás le pareció una buena idea.
De modo que los ratones empezaron a idear la mejor manera para matar al gato. Pero tan pronto como uno proponía un plan los demás lo rechazaban porque era inviable.
Por fin, un joven ratón dijo: “Es posible que no podamos matar al gato pero quizás podamos pensar en algo para saber su paradero. De esa forma, cuando sepamos que viene tendremos tiempo para salir corriendo”
Los otros ratones aplaudieron la propuesta.
El joven ratón continuó: “Tengo un plan. Es realmente simple. Todo lo que tenemos que hacer es colgar un cascabel alrededor del cuello del gato. Por donde vaya sonará.
Si el cascabel es grande podremos incluso escuchar cuando el gato está viniendo antes de que esté demasiado cerca”.
Todos los ratones saltaron de alborozo y aplaudieron la idea.
De repente, un ratón sabio dijo: “Esa es una idea brillante. Ahora.. Quién pondrá el cascabel al gato?”

Posteriormente otros muchos fueron los escritores y fabulistas que escribieron textos similares, como es el caso del clérigo inglés Odo de Cheriton quien en el siglo XIII publicó la obra en latín ‘Fabulae, Narrationes o Parabolae’ y que en la España Medieval fue traducido por un monje anónimo bajo el título ‘Libro de los gatos’, en el que Cherinton, en clave de metáfora, hacía una crítica a ciertas situaciones que vivían algunos clérigos de la época (nombrados en el texto como mures, forma antigua de referirse a los ratones) respecto a algún prelado u obispo (gato).

El texto (en castellano antiguo) dice lo siguiente: Lee el resto de la entrada »

¿Cuál fue el primer trasatlántico hecho de hierro?

¿Cuál fue el primer trasatlántico hecho de hierro?

El SS Great Britain consta como el primer trasatlántico que tenía el casco de hierro y cuya botadura tuvo lugar en el puerto de Bristol (suroeste de Inglaterra) el 19 de julio de 1843. Hasta entonces los barcos se construían principalmente con madera, pero tras la finalización de la Revolución Industrial se había modernizado la producción y forma de trabajar en el Reino Unido y gran parte de Europa.

Además de poseer el honroso mérito de ser el primer trasatlántico con el casco totalmente de hierro, también era el primer barco de pasajeros a vapor que era propulsado por una hélice. Además otro récord se sumaba a este gran buque, ya que en aquellos momentos se convertía en el barco más grande del mundo y que mayor número de pasajeros podía transportar.

Su viaje inaugural no se realizó hasta dos años después, saliendo el 26 de julio de 1845 desde Liverpool en dirección a Nueva York, en una travesía que duró dos semanas exactas.

Pero en la historia del SS Great Britain no todo fueron hechos positivos debido a que también tuvo sus problemas. Entre ellos el quedarse encallado nueve largos meses (entre noviembre de 1846 y agosto de 1847) en las arenas de la bahía de Dundrum (Irlanda). Algunas fuentes apuntan que muchos de esos problemas que surgieron fueron a causa de tener el casco de hierro, algo que provocaba con frecuencia que la brújula del capitán fallase.

Durante la Primera Guerra Mundial fue utilizado como barco carbonero para abastecer a los barcos de la Marina Británica, pero sus años de gloria ya habían pasado, quedando este barco en el semiolvido durante las siguientes décadas hasta ser dado de baja en 1937. Parte de su hierro todavía fue de utilidad durante la Segunda Guerra Mundial cuando se empleó en la reparación de otros barcos.

 

 

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¿Cuál es el origen de la ‘tórtola’ como símbolo del amor?

¿Cuál es el origen de la ‘tórtola’ como símbolo del amor?

Es muy común referirse a una pareja de enamorados como ‘tortolitos’ o decir que se quieren como dos ‘tórtolas’. Muchas son las ilustraciones dedicadas a los enamorados (por ejemplo en el Día de San Valentín) en el que se representa a estas aves junto a un corazón.

Según explican los expertos, la tórtola es un ave que destaca por la fidelidad que hay entre los dos miembros de la pareja. Conocido es el arrullo constante que el macho tórtolo hace a la hembra o cómo se acarician entre si con el pico. Cuando una de las dos tórtolas fallece no vuelven a juntarse con otro animal de su especie y numerosas son las referencias a este animal en las que se le atribuye la imagen de ‘viuda fiel’.

Y es que múltiple y variada es la obra literaria en la que, a lo largo de la Historia, ha habido alguna referencia a esta ave como claro signo de amor verdadero (el propio William Shakespeare escribió un poema titulado ‘El Fénix y la tórtola’ que fue publicado en 1601).

Pero mucho antes ya aparece referenciada la tórtola en uno de los libros que componen la Biblia: ‘Cantar de los Cantares’ (de fecha imprecisa, pero que se le data alrededor del siglo IV a.C.). Concretamente en el versículo 12 del capítulo 2 se hace una referencia al arrullo de la tórtola.

Así pues, debido a la idiosincrasia de las tórtolas como pareja, la fidelidad que se procesan y a su mención en un buen número de obras claves de la literatura, esta ave se convirtió en un icono y símbolo del amor eterno.

Como nota curiosa, cabe destacar que el Diccionario de la RAE recoge el término ‘tórtolo/a’, en su tercera acepción ‘pareja de enamorados’ y sin embargo si realizamos la búsqueda sobre el vocablo ‘tortolito’ la respuesta que nos da es ‘cándido y falto de experiencia’ (tras contactar y consultar directamente con esta institución no supieron darme una respuesta al porqué se le da esa acepción a tortolito).

 

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¿Por qué no se puede imprimir más dinero cuando se necesita para pagar las deudas?

¿Por qué no se puede imprimir más dinero cuando se necesita para pagar las deudas?

Creo que esta es una de las cuestiones que más veces me han planteado, cada vez que he estado hablando con alguien sobre la crisis y el endeudamiento de un país. Y es que es muy frecuente mencionar estos conceptos y que el interlocutor me pregunte ¿y por qué el Estado no imprime más dinero para pagar las deudas? ¿por qué el banco central de cada país no imprime la cantidad que necesita en billetes de 500 euros para hacer frente a sus deudas?

Varios son los factores por los que no se realiza (y sobre todo no es recomendable hacerlo) pero, para explicároslo de una manera muy sencilla y rápida, uno de los principales es que cuanto más papel moneda (dinero) es expedido por un país menor es el valor de éste, debido a la ‘hiperinflación’ que ello provocaría y, por tanto, la deuda todavía sería mayor.

La cantidad de dinero en circulación en cualquier país está estrechamente vinculado con la oferta y la demanda y necesidades del país, pero el hecho de que se imprima más cantidad no quiere decir que se vaya a ser más rico, porque ese dinero de más haría perder el valor del conjunto. De ahí que esté vigilado y controlado por los diferentes bancos centrales y organismos económicos la cantidad de dinero en circulación (otro de los motivos por el que es también tan perseguida la evasión de capitales hacia el extranjero o paraísos fiscales).

En el caso de Europa es el Banco Central Europeo el encargado de autorizar la impresión de nuevas series de billetes. Normalmente cada país lo hace en función a la cantidad de billetes (y monedas, evidentemente) que necesita ir renovando y quitando de circulación por deterioro. Pero siempre es equivalente: tanto retiro y tanto imprimo nuevo.

En un país con exceso de papel moneda en circulación se perjudicaría seriamente a la economía del mismo (devaluación respecto a la divisa de los países vecinos) y debido a que a cuanto más dinero tuvieran los ciudadanos más gastarían en compras. Posiblemente estaréis pensando que esto no es malo del todo, pero sí lo es, porque al igual que el estancamiento económico genera crisis, la venta por encima de lo previsto provocaría que el género escasease y, por tanto, tuvieran que subir los precios de los productos de manera exagerada (ley de la oferta y la demanda) por lo que ¿quién estaría dispuesto a pagar por una barra de pan, por ejemplo, 200 euros?

Niños alemanes jugando con fajos de billetes de marcos durante la República de Weimar (Pinterest)

Niños alemanes jugando con fajos de billetes de marcos durante la República de Weimar (Pinterest)

Se utiliza como ejemplo práctico, cuando se plantea esta cuestión, el caso ocurrido en Alemania tras la Primera Guerra Mundial, en el periodo conocido como República de Weimar, en el que el endeudamiento del país, tras el conflicto bélico, provocó una profunda crisis económica, la impresión masiva de papel moneda y la devaluación de la misma.

A partir de mediados de 1922 los precios se dispararon y, por seguir con el ejemplo del pan, la barra pasó de costar apenas 1 marco a tener que pagar por una alrededor de dos cientos mil millones de marcos (sí, habéis leído bien: 200.000.000.000).

Llegó incluso a haber un momento en el que el papel utilizado en cada billete tenía un valor muy superior al que marcaba en el mismo y salía más barato quemarlo para encender la chimenea que comprar leña o carbón.

Todo esto es el motivo por el que un país no puede ni debe imprimir más dinero cuando lo necesita para pagar sus deudas. Hay otros mecanismos para financiar la deuda y/o aplazarla para que no perjudique a la economía de un país y este no acabe en la ruina total.

 

 

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Fuentes de consulta: europapress / quora / porantonomasia / cienciahistorica / fronterasblog
Fuetes de las imágenes: pixabay / pinterest

Rebecca Lee Crumpler, la primera mujer afroamericana que se graduó en medicina en EEUU

11 de Febrero: Día Internacional de la Mujer y la Niña en Ciencia

El 11 de febrero está declarado como el ‘Día Internacional de la Mujer y la Niña en Ciencia’ desde que fue instaurado en 2015 por la Asamblea General de las Naciones Unidas. Esta es una fecha en la que desde numerosas instituciones, plataformas, redes sociales y blogs se pretende dar visibilidad al trabajo de tantísimas científicas que, a pesar de estar en pleno siglo XXI, siguen encontrándose con innumerables barreras.

El pasado año participé en esta jornada con el post: ¿Quién fue la primera científica de la Historia? y este quiero hacerlo con la curiosa historia de Rebecca Lee Crumpler, la primera mujer afroamericana que logró graduarse y ejercer medicina ‘de forma legal’ en los Estados Unidos. Si ya era complicado que una mujer pudiese estudiar en el siglo XIX imaginaos lo difícil que sería cuando además su piel era negra, en una época en la que en gran parte de los Estados Unidos todavía estaba en vigor la esclavitud.

Y quiero hacer hincapié en el entrecomillado que he puesto en el párrafo anterior (‘de forma legal’), debido a que a lo largo de la Historia y mucho antes de que pudiesen estudiar la carrera, muchísimas fueron las mujeres de todos los rincones del planeta que la ejercieron, ya fuera porque fueron autodidactas, lo hicieron de manera clandestina o travestidas en hombres.

Rebecca Davis (Lee fue su apellido de casada en su primer matrimonio y Crumpler lo adoptó de su segundo esposo) nació en 1831 en Delaware, creció en Pennsylvania y posteriormente se trasladó a vivir a Massachusetts, tres Estados abolicionistas y en los que no vivió como esclava, como era el caso de otras muchas personas negras, motivo por el que pudo acudir a la escuela y trabajar como enfermera (no titulada).

A pesar del carácter antiesclavista del lugar donde vivía, no fue hasta 1860, a los 29 años de edad, cuando se le permitió matricularse en la ‘New England Female Medical College’ (un pionero centro de estudios superiores para mujeres) en el que solicitó entrar durante ocho años seguidos. Una vez le concedieron una plaza para estudiar medicina se convirtió en la primera mujer afroamericana admitida en una universidad.

El estallido de la Guerra de Secesión, en abril de 1861, provocó que viese interrumpidos los estudios durante un par de años, en los que ejerció nuevamente como enfermera y en 1863 pudo retomarlos (coincidiendo con el fallecimiento de su esposo Wyatt Lee, con quien se había casado en 1852) gracias a la beca que le concedió el senador Benjamin Wade, famoso abolicionista que tuvo un destacadísimo papel en el fin de la esclavitud en los Estados Unidos.

Rebecca terminó sus estudios en tan solo un año y en 1864 se graduaba con la titulación de médico, volviendo a conseguir un hito histórico.

En 1865 contrajo segundas nupcias con Arthur Crumpler y durante los siguientes años se encargó a atender y curar a personas negras (la mayoría habían sido esclavos) a través de la recién creada Oficina de Libertos, proporcionándoles una atención médica digna, que de otro modo nunca hubieran podido tener.

En 1860 se establecieron en Boston y abrió una consulta donde atendió principalmente a mujeres y niños afroamericanos a lo largo de las siguientes dos décadas y en 1880 se trasladaron a Hyde Park (Massachusetts). Allí escribió un libro titulado ‘A Book of Medical Discourses: In Two Parts’ que fue publicado en 1883 y que se convirtió en todo un referente para la época, además de ser el primer libro de medicina escrito por una persona afroamericana.

La doctora Rebecca Lee Crumpler falleció en 1895, a los 64 años de edad, tras una vida dedicada a la medicina.

 

 

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Post escrito con motivo del Día Internacional de la Mujer y la Niña en Ciencia (11 de febrero) y al que me he querido sumar. Más información sobre esta iniciativa:  11defebrero.org, Naciones Unidas y Naukas
Fuente de la imagen: María del Álamo Ortega @marialamort (vía 11defebrero.org)

¿De dónde proviene la expresión ‘Hacer el paripé’?

¿De dónde proviene la expresión ‘Hacer el paripé’?

Se entiende que alguien está haciendo el paripé cuando está fingiendo hipócrita y falsamente en una situación (por ejemplo simular que te duele la cabeza o aparentar una posición social o económica que no se tiene…).

El término ‘paripé’ llegó al castellano desde el vocablo del idioma caló (lengua utilizada por el pueblo gitano) ‘paruipén’ cuyo significado literal es ‘cambio o trueque’.

Como es sabido, algunas personas de etnia gitana a lo largo de la Historia se han dedicado al negocio de la venta ambulante o al trapicheo de mercancías, dándose la situación en la que alguna vez (en el momento de hacer negocio con alguien) ofrecían hacer un trueque de un producto, saliendo claramente beneficiado el caló gracias a la verborrea y/o puesta en escena en el momento de hacer la transacción.

De ahí que surgiera la expresión ‘hacer el paripé’ como clara referencia a la representación y simulación que se hace y en numerosas ocasiones con intención de ‘presumir o darse el tono’, tal y como recoge la acepción de la expresión en el Diccionario de la RAE.

 

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Fuente de la imagen: Wikimedia commons

El curioso motivo sobre por qué al heredero al trono de Francia se le llamaba ‘Delfín’

El curioso motivo sobre por qué al heredero al trono de Francia se le llamaba ‘Delfín’

Nada tiene que ver el título de Delfín (que se le otorgaba al primogénito o heredero del rey de Francia) con el simpático cetáceo ya que ambos términos provienen de orígenes distintos.

En el caso de los llamados a suceder al monarca francés, el término procede de Dauphiné, una antigua provincia situada en el sureste de Francia y que pertenecía al conde Humberto II de Viena. Éste vendió el condado a Felipe VI de Francia en 1349 poniéndole como condición que el heredero al trono francés debería ostentar independientemente el título de Dauphin [Delfín].

Y así fue a lo largo de cinco siglos hasta que estalló la Revolución Francesa y el país se convirtió en una república.

En la actualidad, el término delfín también se utiliza para referirnos a la persona designada para suceder a otra en un cargo (habitualmente político).

 

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¿Sabías que el acto de poner en cuarentena no se originó por motivos médicos sino religiosos?

¿Sabías que el acto de poner en cuarentena no se originó por motivos médicos sino religiosos?

Conocemos como ‘cuarentena’ al periodo de aislamiento preventivo al que se somete a una persona, lugar o animal por razones sanitarias. Se le llama de tal modo debido a que en sus orígenes ese periodo de tiempo correspondía a 40 días.

Los motivos por los que se decide poner a alguien o algo en aislamiento son variados, pero es común encontrar que se realiza tras producirse una infección (ya sea por algún virus o bacteria) y con el fin de que no se extienda o contagie el resto de la población.

Se conoce también como cuarentena al periodo inmediatamente posterior al parto, necesario para que la mujer se recupere totalmente tras el alumbramiento y vuelva a su estado anterior al de la gestación. Este espacio de tiempo es también llamado ‘puerperio’.

Pero, tal y como ha avanzado la medicina en los últimos siglos, es de sobras sabido que tanto para el aislamiento por infección/enfermedad o tras el alumbramiento no es exactamente necesarios que sean cuarenta días los que debe durar esas cuarentenas, ya que cada patología o situación tiene su propio tiempo de recuperación.

El hecho de acuñar con el término cuarentena a ese espacio de tiempo (a partir de la palabra ‘Quaranta giorni’ -cuarenta días-) proviene de la Edad Media, cuando hicieron aparición varios brotes epidémicos (como la  ‘peste’) y los médicos de la época tuvieron que decidir aislar a los afectados para evitar que se contagiase el resto de la población (era muy común hacer pasar esa cuarentena a los barcos y pasajeros que llegaban de largos viajes transoceánicos).

Pero el motivo de que ese tiempo de aislamiento o recuperación esté vinculado al número cuarenta no fue originalmente por motivos médicos sino totalmente religiosos.

Desde la antigüedad el número cuarenta ha estado vinculado a muchos episodios que quedaron reflejados en los libros sagrados. De hecho, en la antiquísima Ley Mosaica (o de Moisés), en la que posteriormente se basan muchas otras religiones modernas, son continuas las referencias que se hace al 40: los años en que Moisés vivió como pastor en Madián; los días en el que, también Moisés, permaneció en el Monte Sinaí antes de bajar (según las Sagradas Escrituras) con las tablas de los Diez Mandamientos; los años a los que los hebreos fueron castigados a vagar por el desierto; o los días (y noches) que Jesucristo pasó de ayuno en el desierto y vivió el episodio en el que fue tentado por el diablo (por citar unos pocos ejemplos).

Esta devoción religiosa por el número cuarenta también es la responsable de la duración del tiempo de Cuaresma (periodo comprendido entre el final del Carnaval e inicio de la Semana Santa).

Pero también el tiempo de cuarentena para una mujer tras el parto proviene directamente de motivos religiosos y fue heredada dicha tradición desde la Ley Mosaica, tal y como recoge el Levítico 12:1-8 (uno de los libros bíblicos del Antiguo Testamento) en el que indica:

[…]Si una mujer da a luz a un varón, ella quedará impura por siete días, como cuando tiene su menstruación. Al octavo día se le hará al niño la circuncisión, y después la mujer debe permanecer treinta y tres días purificándose de su flujo de sangre. Ella no debe tocar nada consagrado ni entrar en el santuario hasta que se haya completado su período de purificación[…] […]Cuando se complete el período de purificación, una vez que haya dado a luz a un niño o a una niña, llevará un cordero de un año de edad como sacrificio que debe quemarse completamente, y una paloma joven o una tórtola como sacrificio por el pecado. Los llevará al sacerdote a la entrada de la carpa del encuentro. Luego el sacerdote la presentará ante el SEÑOR y la purificará completamente. Así quedará purificada de su flujo de sangre. Esta es la ley para la mujer que dé a luz. Si no puede pagar el precio del cordero, entonces llevará dos pichones o dos tórtolas; una como sacrificio que debe quemarse completamente y otra como sacrificio por el pecado, y así el sacerdote la purificará[…]

Y este hecho se refleja en los cuarenta días que tuvo que esperar la Virgen María tras dar a luz a Jesús para presentarlo a los sacerdotes del Templo de Jerusalén. De hecho, muchos son los lugares que celebran el 2 de febrero la Fiesta de la Candelaria con el que se da fin al ‘ciclo de las fiestas navideñas’, ya que, según la costumbre cristiana, esta fecha cae en los 40 días posteriores a los del nacimiento del Mesías.

Así pues, debido a la antigua y religiosa costumbre de utilizar los periodos que comprendía el cuarenta, y a la alta religiosidad que por entonces se profesaba, los médicos establecieron que ese era un buen número de cara al tiempo necesario para realizar un aislamiento preventivo.

Hoy en día, a pesar de que seguimos utilizando el término ‘cuarentena’, el periodo de tiempo varía según la patología y ya nada tiene que ver con el cumplimiento de plazos religiosos.

 

 

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Fuente de la imagen: pixabay

El curioso origen del término ‘ladrón’

El curioso origen del término ‘ladrón’

Para encontrar el origen etimológico del término ladrón hemos de viajar hasta la Antigua Roma en la que se usaba la palabra en latín latro para señalar a los soldados que realizaban labores de escolta del Emperador o se les había encomendado custodiar alguna mercancía de valor (estos últimos también llamados mercenarios).

El verbo latrocinare significaba «servir en el ejército», pero algunos de esos servidores del ejército solían tener la mano larga, por lo que de vez en cuando robaban alguna de las mercancías que vigilaban, cogiendo tan mala fama que con el tiempo a aquel que robaba se le comenzó a llamar latro o latronis que terminó en el vocablo ladrón que hoy en día conocemos.

 

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