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Diez novelas para leer y redescubrir Venecia sin aglomeraciones

Venecia se puede descubrir entre canales y aglomeraciones, pero también entre líneas y silencios. Allí está, ficcionada o no, pero siempre eterna, frágil, laberíntica, decadente, hipnótica, excesiva, serena y brumosa. Porque como dejara escrito ese biobliotitán llamado Herman Hesse «Todos los poetas y escritores han descrito, en innumerables libros, este extraordinario mundo acuático». Biblioamén a eso, maestro.

Como veneciana espiritual siempre he cedido a la bibliopulsión de leer títulos que alberguen referencias a Venecia. Por eso en la librería tengo un altar libresco consagrado a la Serenísima, donde conviven títulos de distintos autores, épocas y géneros literarios que ambientaron sus historias en Venecia.

Una forma muy libresca de darme un bibliogarbeo en una góndola con forma de libro por la inmortal ciudad de los canales cada vez que siento la llamada de la marca del agua.

Así que cuando un reginaexlibrislandiano se adentra en mis confines y me suelta una petición libresca como la de hace un momento me hierve la bibliofilia y en la librería se monta un auténtico carnaval libresco:

Cliente: Oye, Regina. Este año nos vamos a Venecia, ¿qué novelas ambientadas allí me recomiendas? Que ya sabes que yo no soy muy de guías al uso

Regina: ¿VENECIA? ¿Has dicho VENECIA?

Cliente: ¡Jajajaja! Sí, Regina, sí. Deja ese café y baja las pulsaciones. Necesito que me recomiendes títulos ambientados en Venecia.

Regina: Bueno, dejando de lado algunos de mis biblioclasicazos venecianos porque ya están descatalogados como La ciudad de los ángeles caídos, de John Berent, Venecia de Jan Morris, El libro flotante, de Michelle Lovric o la guía veneciana de El Corto Maltés de Hugo Prat…

Cliente: ¿En serio?

Regina: Sí, hijo, sí… y mejor no metas el dedazo en esta bibliollaga, ¡que está supurando!

Cliente: ¡Ah! Vale, vale, sigue

Regina: Pues dejando de lado esos… te voy a sugerir diez títulos para leer y redescubrir Venecia que te van a alucinar… ¿listo? hay un poco de todo

Y aquí desparramé sobre el escritorio mi biblioteca reginaexlibrislandiana veneciana con diez novelas para leer y redescubrir Venecia sin aglomeraciones:

  1. Historia de Venecia. John Julius Norwich. Ático de los Libros. Hay que ser John Julius Norwich para proponerse levantar a palabras con rigor, belleza, elegancia, amenidad e ingenio la historia de una ciudad tan fascinante y mágica como Venecia y no solo no errar el tiro, sino firmar un auténtico clásico moderno. Porque Norwich -gran erudito, historiador, narrador brillante y divulgador colosal- recrea en un vívido tapiz la quintaesencia de la Serenísima en todo su decadente y turbio esplendor, desde sus inicios en el siglo v como un poblado de casas de comerciantes, pasando por su ascenso a potencia naval y comercial, hasta la disolución de la Serenísima República por Napoleón en 1797. Una narración hipnótica poblada por personajes fascinantes y llena de riquezas, aventuras, intrigas, canales y heroicidades que irradia el mismo magnetismo que la propia Venecia. Una auténtica maravilla.

 

  1. Muerte en la Fenice, de Donna Leon. Booket. Cualquiera de las 27 aventuras del comisario Brunetti es una inmersión en una Venecia que poco tiene de onírica y mucho de sórdida, de gastronómica y de real: la Venecia del crimen, los secuestros, la corrupción… Y, puestos a elegir, mejor empezar por la primera, en la que durante una representación de La Traviata en el célebre teatro veneciano de La Fenice el director de la ópera es hallado muerto en su camerino. ¿La causa? Ingesta de cianuro potásico. El caso cae en manos del comisario Guido Brunetti, que no tardará en descubrir el reverso más cruel, sórdido y despiadado del rutilante mundo de la ópera, donde la envidia acecha entre bambalinas. El sagaz, paciente, lúcido y foodie comisario Brunetti terminará por resolver el crimen mientras le muestra al lector rincones ocultos de la Serenísima.

Muerte en La Fenice

 

  1. Una temporada en Venecia. Wlodzimierz Odojewski. Minúscula. Sin duda una de las fábulas más cautivadoras sobre el poder de la imaginación y sobre la fascinación que Venecia ejerce sobre según qué sensibilidades hayan o no estado varados en sus canales. Es el caso de Marek, un niño polaco de nueve años que lo sabe todo sobre Venecia: ha leído sobre ella, ha escuchado los relatos de quienes la visitaron, la ha recorrido en planos y mapas y, además, la ha soñado. En el verano de 1939 estalla la guerra turca y en lugar de poner rumbo a la Serenísima la familia viaja al campo, para refugiarse en la villa modernista de su tía Weronika. Será allí, en el sótano de esa gran casa, donde descubrirá una Venecia inesperada, más real y magnética que la pintada por Turner. Y mientras caen las primeras bombas y la infancia de Marek está a punto de acabarse, esa Venecia de ensueño se convierte en un refugio hecho a medida de la fantasía de una familia singular.

Una temporada en Venecia

  1. Los gondoleros Silenciosos. William Goldman. Ático de los libros. Quien haya leído La Princesa Prometida seguro que adora las bibliohechuras de Willan Goldman, un consumado narrador capaz de hilar tramas con trazas de ficción y de realidad, cargadas de vibrantes diálogos donde la acción da paso a la magia y al romanticismo, y donde la carcajada y la emoción aguardan a cada salto de línea. Y no iba a ser menos en Los gondoleros silenciosos, apta para cualquier paladar libresco y editada por primera vez en castellano con las ilustraciones de Paul Giovanopoulos, donde Goldman fabula sobre una ciudad fabulosa a partir de uno de sus pobladores más legendarios: los gondoleros. Esos que antaño eran los mejores cantantes del mundo hasta que, de pronto y sin motivo, empezaron a desafinar tanto que optaron por remar en silencio. El por qué perdieron el tono es un enigma que Goldman desvela a través de Luigi, un joven aspirante a gondolero que nos acompañará a la taberna secreta de los gondoleros, a la Iglesia de las almas de los que murieron por el Mar y a otros muchos lugares mágicos, dibujando una Venecia entre la realidad y la fantasía en la que Luigi, pese a todas las frustraciones, sinsabores y derrotas, jamás renunciará a su sueño.

Los gondoleros silenciosos

  1. El juego del escondite. Patricia Higsmith. Anagrama. Solo un endemoniado talento para emponzoñarlo como el de la Highsmith podría transformar la belleza doliente, apacible y pasiva de Venecia en un ecosistema cargado donde la sospecha te envuelve como una masa viscosa de la que no logras desprenderte. Y vaya si lo hace en El juego del escondite, en la que un célebre pintor norteamericano llamado Coleman culpa a su yerno, Ray Garret, del suicidio de su hija. Empujado por un odio obsesivo decide vengarse y, tras quedar con Ray en Roma cree haberlo matado de un disparo. Sin embargo falla y Ray, que quiere convencer a Coleman de que no mató a su hija, le sigue hasta Venecia para tratar de aclararlo todo. Pero lejos de cambiar de actitud, Coleman intenta asesinarlo de nuevo, y es ahí donde Ray, acorralado y quizás empujado por otros maquiavélicos motivos, decide esconderse en Venecia con un nombre falso…. Y aquí detona un extraño, atroz y demoledor juego del escondite en una Venecia que es una trampa mortal.

El juego del escondite

  1. Marca de Agua. Joseph Brodsky. Siruela. En Marca de agua, un mosaico de 51 breves secuencias, Joseph Brodsky se sirve de sus visitas anuales a Venecia para meditar sobre la relación entre el agua y la tierra, la luz y la oscuridad, el tiempo presente y el pasado, el deseo y su satisfacción, la vida y la muerte. Estampas poéticas, estampas venecianas, estas reflexiones acerca de la ciudad abren brechas en la memoria del escritor, que entrelaza recuerdos personales con hechos acaecidos en esta ciudad de agua, agua que, como él mismo dice «la golpea y la rompe en pedazos, aunque al final la recoja y la lleve consigo hasta depositarla, intacta, en el Adriático». Para el lector esa percepción y ese contrapunto entre imágenes y pensamientos se asociarán para siempre con el nombre de Venecia.

Marca de Agua

  1. El impresor de Venecia. Javier Azpeitia. Tusquets. En 1530, un joven que ha escrito la biografía de Aldo Manuzio, el impresor veneciano, viaja a Módena para mostrarle el texto a la viuda. Lo que no imagina es que la historia del editor es muy diferente a lo que él ha escrito, y que está a punto de conocer. Desde que llegó a Venecia en 1489 para editar los tesoros de la literatura griega, Aldo Manuzio capeó el robo de manuscritos, a las imposiciones comerciales de su suegro y dueño de la imprenta, o la censura contra la difusión del epicureísmo. Con la dosis justa de ironía y erudición, El impresor de Venecia recrea el nacimiento del negocio de los libros en el entorno de una ciudad fascinante y enloquecida, más apta para los amantes furtivos que para los pioneros de la edición, y en un tiempo de crisis tras el que, curiosamente, son reconocibles los retos editoriales de hoy. Un apasionante recorrido por la Venecia del Renacimiento de la mano de un editor e impresor legendario.

El impresor de Venecia

  1. El caballo de Lord Byron. Vanessa Pérez-Sauquillo. Siruela. El verano azota Venecia y al pequeño Marco le fascina el poeta que va a pasar una temporada en el palacio donde trabajan sus padres. Se llama Lord Byron e irrumpe en la ciudad de los canales en una barcaza cargada de animales de todo tipo; un mono, zorros, pájaros y cientos de baúles que ocultan inimaginables tesoros de todos los rincones del planeta. Pero lo mejor está por llegar: la pequeña Allegra, hija de Byron, también se quedará con ellos, y juntos los dos niños recorrerán entusiasmados todos y cada uno de los recovecos y pasadizos secretos del palacio veneciano. Un verano inolvidable en un escenario enclavado en algún punto entre la fábula y la realidad donde los pequeños también descubrirán que la magia es peligrosa y que, a veces, los tesoros más grandes están justo delante de nuestras narices. Un relato delicioso apto sin duda para cualquier paladar libresco que recrea, junto a la aventura de los niños, mucho del paso de Byron por Venecia.

  1. La muerte en Venecia. Thomas Mann. Edhasa. Sobre la Venecia crepuscular y decadente del siglo XIX proyectó Thomas Mann su Muerte en Venecia, un exquisito artefacto narrativo con el que disecciona un alma agónica, la de Gustav Von Aschenbac, que tras perder su genio creativo se retira a un balneario veneciano para rumiar su ocaso artístico. Pero más que consigo mismo se topa en la Serenissima con el joven Tadzio, una irresistible e insultante materialización de la belleza en estado puro que, libre de artificios y titubeos, se pasea ante sus narices en todo su esplendor y con una inocencia cargada de malicia. Fabulosa.

 

  1. Los turbantes de Venecia. Nedim Gürsel. Alianza. Kâmil Uzman es un pintor y estudioso del arte busca en la ciudad de los canales huellas de la presencia otomana en la cultura occidental, principalmente en las obras de los Bellini, gran estirpe de pintores del Renacimiento italiano. Kâmil es complejo y apasionado, y mientras escruta y analiza la obra de los Bellini, se enamora de una enigmática bibliotecaria. En Los turbantes de Venecia se entrecruzan el pasado y el presente de Venecia y Estambul, ambas rodeadas por el agua, con un pasado esplendoroso y que intercalaron rivalidad militar, política y religiosa con un intenso intercambio comercial y cultural. Además de ser un paseo maravilloso por la Venecia de la época, por el sugerente mundo de la pintura renacentista y por los entresijos del proceso de creación artística, la novela no solo disecciona el pulso Oriente y Occidente sino que plantea el arte como canal de entendimiento entre ambos. Y sobre ese tapiz se proyecta una historia de amor, de pasión y de muerte con un final de órdago.

 

Al final mi reginaexlibrislandiano se llevó Historia de Venecia, de Norwich, El juego del escondite de Highsmith, Los turbantes de Venecia y, para sus hijas, Los Gondoleros silenciosos de W. Goldman y El Caballo de Lord Byron.

Y para haceros bibliosalivar con mi Venecia de Letras os dejo con el trailer de la colosal adaptación de La muerte en Venecia, que filmó Visconti en 1971:

14 libros para darte un bibliofestín en la Feria del Libro de Madrid (#FLM18)

Madrid siempre destila literatura, pero cada año entre el 25 de mayo y el 10 de junio sus arterias bombean tinta. Es la Feria del Libro de Madrid, y su epicentro el parque del Retiro, donde un descomunal biblioenjambre de libreros, editores, autores, libros, agentes, distribuidores y bibliófagos de todo pelaje se entrega a una actividad libresca frenética, de la que reginaexlibrislandia es parte activa.

Aunque a poco bibliófilo que uno sea la FLM18 es una auténtica bibliobacanal de la que es muy difícil irse de vacío, la avalancha de lectores salivando y de títulos a la vista puede colapsarle la bibliofilia a cualquiera.

Por eso he preparado una selección de títulos con cuya adquisición y lectura es muy difícil errar el bibliotiro.

¿Listos? Pues van los catorce libros para darte un bibliofestín en la FLM18, según Regina ExLibris:

  • Ficción Internacional. La sociedad literaria del pastel de piel de patata de Guernsey. Mary Ann Shaffer & Annie Barrows. Salamandra. La sociedad literaria y el pastel de piel de patata de Guernsey. Mary Ann Shaffer. Salamandra. Traducción: M.ª Cristina Martín Sanz. En el invierno de 1946, los londinenses retoman sus vidas desde los escombros de su ciudad tras la II Guerra Mundial. Entre ellos, la escritora Juliet Aston, que mientras busca un tema para su nuevo libro recibe la carta de un desconocido de las islas del Canal a cuyas manos llegó un volumen sobre Charles Lamb que le perteneció. Así es como Juliet descubre La sociedad literaria y el pastel de piel de patata de Guernsey y de sus estrambóticos y entrañables miembros, a quienes la bibliofilia compartida hizo más llevadera la ocupación nazi y los horrores de la guerra. Juliet no tardará en viajar a Guernsey, donde además de inspiración encontrará su destino. Un delicioso, magnético y divertido relato en el que Shaffer da una lección de vida, de amor a la literatura, de sentido del humor y de saber hacer.

  • Ficción en Castellano. Como la sombra que se va. Antonio Muñoz Molina. Seix Barral. El 4 de abril de 1968 un tal James Earl Ray asesinó a Martin Luther King y conmocionó a medio mundo. En su huida hacia Angola, el prófugo Ray hizo una escala de diez días en Lisboa, y es sobre esas coordenadas sobre las que Antonio Muñoz Molina, que ya dejó su biblioimpronta lisboeta en la colosal El invierno en Lisboa, proyecta una trama trepidante, lúcida y conmovedora, cargada de claroscuros y de miradas al pasado, con la que disecciona el magnicidio y recrea la mente y la odisea de un asesino que, aunque lo intentó y creyó haberlo conseguido, no pudo masacrar un sueño de libertad. Original, apasionante y reveladora novela en la que Muñoz Molina destila entre líneas su obsesión por la turbia figura de Earl Ray, por la ciudad de Lisboa, por la memoria y por el oficio de escritor. Una grandísima novela de principio a fin.

Como la sombra que se va

  • Humor. El asesinato de mi tía. Richard Hull. Alba. Si quieres echarte unas risas de libro El asesinato de mi tía es, sin duda, tu opción. Edward Powell es un solterón empedernido, con la autoestima destada y lo que el cree que es una sensibilidad de lo más artística, con una tortuosa querencia a sentirse humillado y dudosamente perspicaz. Vive en Gales, que aborrece, en una población de nombre impronunciable, Llwll, en el caserón familiar, con la detestable tía Mildred, usufructuaria de su herencia –Edward recibe una parca asignación– y decidida a pulverizar los sueños de independencia de su sobrino. Oprimido por esa hostil convivencia con una pariente caprichosa y autoritaria, y harto de la irritación que le producen tanto las chicas del servicio como los vecinos de la zona, se propone liberarse de tantos lastres maquinando accidentes para matar a su tía pero, eso sí, cuidándose mucho de no dejar rastro.

  • Terror. Vampiro. H.H. Ewers. Valdemar. Tras embarcar en un crucero alrededor del mundo, al escritor, filósofo y viajero Frank Braun le llegan noticias del estallido de la guerra en Europa mientras se desata una extraña epidemia a bordo. Braun escapa indemne y viaja a Nueva York junto a una examante, una judía alemana que adora las joyas. Bella, bohemia y patriota, convierte a Braun en todo un activista de la causa germana que recorre el país arengando a las masas. Pero Braun ha contraído una rara enfermedad: sufre fatigas y lapsus mentales que le sumergen en profundos trances y amnesia. El lector descubrirá que las causas de tan extraños males hunden sus raíces en la historia más oscura de la humanidad. Enmarcada en la tradición del romanticismo negro, la novela de H.H. Ewers es un relato espeluznante, delicioso y sobrecogedor.

  • Histórica. El Terror. Dan Simmons. Roca. Casi todo género que toca Dan Simmons se convierte en Literatura. Ya sea ciencia ficción, suspense o terror, si la historia lleva su firma será una buena novela. Por eso cuando este biblioMidas decidió novelar la fatídica expedición al Ártico emprendida por 129 exploradores de la Armada Británica a mediados del S.XIX, de cuyo paradero jamás se supo, sus lectores salivaron. Y no, no se equivocaban porque El Terror es una novela trepidante, aterradora, sobrecogedora y adictiva que ficciona sobre el enigmático destino de esos aventureros naúticos varados en el hielo a temperaturas inhumanas, donde no solo tendrán que sobreponerse al frío, el deterioro de los barcos, el hambre, la muerte, la enfermedad, la desesperanza, el canibalismo y los motines, sino que pronto descubrirán que una extraña y sanguinaria criatura les acecha mientras una enigmática mujer les observa envuelta en un silencio glacial. Un trepidante bibliogarbeo por un auténtico infierno de hielo.

El terror

  • Intriga. Cuando sale la reclusa. Fred Vargas. Siruela. Pasen y lean la que es desde ya la obra más ambiciosa y total de Fred Vargas, cuya trama está exquisitamente aderezada con todos los ingredientes marca de la casa: la arqueología, el medievo, los mitos, la fauna y, por supuesto, la disección del alma humana. En su decimocuarta investigación nos reencontramos con un comisario Adamsberg que parece ser el único interesado por la muerte de tres ancianos a causa de las picaduras de una Loxosceles rufescens, alias la reclusa: una araña esquiva y venenosa, sí, pero no letal. Adamsberg comienza a investigar a espaldas de su equipo, enredándose en una delicada y compleja trama, llena de elaborados equívocos y profundas conexiones, cuyos hilos se remontan a la Edad Media. Un caso elusivo y contradictorio que tiene en jaque permanente al comisario y, como no, al lector. Una novela redonda, absorbente, compleja y adictiva cuyo eco te resuena en la cabeza más allá del punto y final.

Cuando sale la reclusa

  • Historia. Historia de Venecia. John Julius Norwich. Ático de los libros. Hay que ser John Julius Norwich para proponerse levantar a palabras con rigor, belleza, elegancia, amenidad e ingenio la historia de una ciudad tan fascinante y mágica como Venecia y no solo no errar el tiro, sino firmar un auténtico clásico moderno. Porque Norwich -gran erudito, historiador, narrador brillante y divulgador colosal- recrea en un vívido tapiz la quintaesencia de la Serenísima en todo su decadente y turbio esplendor, desde sus inicios en el siglo v como un poblado de casas de comerciantes, pasando por su ascenso a potencia naval y comercial, hasta la disolución de la Serenísima República por Napoleón en 1797. Una narración hipnótica poblada por personajes fascinantes y llena de riquezas, aventuras, intrigas, canales y heroicidades que irradia el mismo magnetismo que la propia Venecia. Una auténtica maravilla.

  • Divulgación. De matasanos a cirujanos. Lindsey Fitzharris. Debate. Espeluznante, delicioso y adictivo. Así es este viaje entre líneas a esa truculenta época de la medicina victoriana donde una intervención era una auténtica carnicería que se practicaba a pelo en un entorno sórdido, brutal, desagradable y antihigiénico. Al menos hasta que irrumpe Joseph Lister, un matasanos con alma de cirujano que acabó con las infecciones cuando, por fin, empezaban a sedar a los pacientes. Eso sí, para disfrutar leyéndolo además de una bibliofilia ecléctica y pelín turbia hay que tener un buen estómago, pero no tienes que ser médico ni dominar terminología científica. Y ese es uno de sus grandes aciertos: construir un relato sencillo y absorbente sobre ese momento crucial en la historia de la medicina en el que las mesas de operaciones empezaron a dejar de ser sórdidos mataderos para perfilarse como quirófanos.

De matasanos a cirujanos

  • Memorias. Tú no eres como otras madres. Angelika Schrobsdorff. Periférica & Errata naturae. Angelika Schrobsdorff reconstruye con una prosa electrizante la vida de su madre, una mujer nacida en una familia de la burguesía judía de Berlín, irreverente e inconformista, liberada de los prejuicios y deseosa de casarse con un artista. Else vivirá de lleno la eclosión de la Alemania de entreguerras junto a la culta bohemia berlinesa de los «locos años veinte», un periodo en el que tendrá tres hijos de tres padres diferentes, fiel a las dos promesas que se hizo de joven: vivir la vida con la máxima intensidad y tener un hijo con cada hombre al que amara. Alucinante y absorbente historia de una madre-puzzle, donde cada pieza que siluetea Schrobsdorf es el reflejo de un carácter y de una época absolutamente extraordinarias, tan convulsas como fascinantes. Un novelón de principio a fin.
Tú no eres como otras madres

Tú no eres como otras madres

  • Ilustrado. El Hombre Invisible. H.G. Wells. Ilustrado por L. Scafati. Libros del Zorro Rojo. Un joven científico vive por y para una obsesión: lograr la invisibilidad. Tras años de experimentos fallidos da por fin con una fórmula que funciona con animales, por lo que solo le resta que sea efectiva en humanos, empezando por él. Es así como Jack Griffin llega a un pueblecito de West Sussex (Inglaterra) dispuesto a atrincherarse en la posada local para trabajar de día y optimizar su fórmula de noche. Pero pronto ese desconocido que sale a hurtadillas embutido en su abrigo, con el sombrero bien calado, guantes, lentes oscuras y el rostro oculto tras lo que parece una venda se convertirá en la comidilla local… hasta que el terror se apodera de todos cuando Griffin, además de perder su corporeidad, pierde la cordura y da rienda suelta a sus peores instintos. Un relato de plena actualidad con unas magistrales ilustraciones de Luis Scafati, que recrean admirablemente la sórdida atmósfera de una sociedad trastornada por la conducta de quien actúa con total impunidad cuando no es visto.

  • Ciencia Ficción. La mano izquierda de la oscuridad. Úrsula K. Le Guin. Minotauro. Brutal disección de las absurdas limitaciones auto-impuestas por la raza humana en la que Le Guin plantea una sociedad sin diferenciación sexual para, una vez pulverizada la identidad de género como etiqueta, mostrar lo elevadas que podrían ser las cotas alcanzadas por sus miembros. Todo arranca cuando Genly aterriza en el planeta Gueden, llamado Invierno por su gélido clima, con la misión de proponer a sus habitantes unirse al Ecumen, una liga de Planetas. Los guedenianos son hermafroditas, y adoptan uno u otro sexo en la época de celo, denominada kémmer. Eso les hace únicos en la galaxia. En Invierno, Ai conoce a Estraven, un alto cargo que le mostrará el potencial de una sociedad sin diferenciación sexual. Colosal análisis de nuestra identidad sexual y de nuestros tabús ensartada en un relato absorbente y aderezada con ingenio, inteligencia, imaginación y un exquisito sentido del humor, marca de la casa Úrsula K. Leguin.

La mano izquierda de la oscuridad

  • Fantasía. La princesa prometida. William Goldman. Ático de los Libros. Un clásico que trasciende géneros, edades y bibliopaladares porque es una experiencia lectora alucinante y tremendamente divertida. La novela tiene tantos bibliovértices a los que agarrarte como lector, que es realmente difícil escapar a su encanto. Piratas, aventuras, espadachines, amor, duelos, abordajes, héroes, magos, venganzas, acción, promesas, hombres, brujas y hechiceros, gigantes, mujeres, criaturas de todo pelaje, villanos, altas y bajas pasiones y, sobre todo, mucho, pero que mucho humor. Hazte con La Princesa Prometida y “¡PREPÁRATE A biblioMORIR (de puro gusto lector).

La Princesa Prometida

  • Relatos. Deja que te cuente. Shisrley Jackson. Minúscula. Llevo años entre atenazada y rendida a los pies del perverso talento de Shirley Jackson, la gran dama del terror doméstico. Me sobrecojo al recordar cómo esa mujer es capaz de emponzoñar a palabras una idílica escena cotidiana y de armar relatos que, aunque en apariencia inofensivos, se transforman en cálidas pesadillas que van subiendo de temperatura y terminan por inmolarte como lector. Tramas tan en apariencia inocuas y cotidianas como la de una mujer pasa el día de su boda buscando frenéticamente a su futuro marido, la de otra hace un extraño viaje nocturno en autobús, la de un librero que satisface la, en apariencia, inofensiva solicitud de un cliente. Y, finalmente, La lotería, el cuento más celebrado de Shirley Jackson, en el que los pobladores de una aldea se reúnen para oficiar un inquietante ritual. Demoledora.

  • Un novelón. Pastoral Americana. Piliph Roth. Debolsillo. Si te planteas leer a Philip Roth empieza por Pastoral americana, una crónica brillante de la vacuidad del sueño americano encuadrada en los años sesenta, cuando a un respetable ciudadano medio –último eslabón de tres generaciones varadas en el gueto judío de Newark y decididas a tragarse el sutil antisemitismo reinante en pos de su prosperidad– le revienta en la cara el american dream el día en el que su hija se revuelve contra todo en torno a lo que gravita su existencia para sumarse a las revueltas contra la guerra de Vietnam. Retrato demoledor de la relación amor-odio que enmarca a muchos atrapados en el centro del triángulo de la sociedad estadounidense, la identidad personal y el sueño americano con el que ganó el Pulitzer.

Pastoral Americana

Y por si os quedáis con ganas de más prescripciones reginaexlibrislandianas aquí os dejo otro biblioarsenal con títulos para bibliófagos, para quienes prefieran la no ficción y, como no, más y más novelas:

Selección Infantil y Juvenil Regina ExLibris

Selección Día del Libro Regina ExLibris

Selección Día del Libro Regina ExLibris

Venecia y su ‘Acqua Alta’ de letras

La Serenísina le gana el pulso al Acqua Alta más agresiva de los últimos 22 años, queridos. Después de que el nivel del agua subiera hasta los 1,56 metros, los venecianos siguen achicando agua, y quienes sufrimos por ella en la distancia vamos recuperando el pulso.

Porque, queridos, aunque, como decía Herman Hesse: «Todos los poetas y escritores han descrito, en innumerables libros, este extraordinario mundo acuático», lo cierto es que cada milímetro que engulle el agua es una auténtica catástrofe.

Por eso cuando un reginaexlibrislandiano asiduo se adentró en mis confines esta tarde en busca de una pequeña gran maravilla llamada Venecia. Cuaderno de Viaje, que edita Anaya Touring, no me sorprendió su comentario:

– Cliente: ¡Hola, Regina! ¿Cómo vas?- Regina: Pues divinamente, ¿y tú?

– C.: Bien, aunque no te imaginas a por qué vengo…

– R.: Como no me des más pistas…

– C.: Hace unos meses me recomendaste un libro sobre Venecia, una especie de guía ilustrada con acuarelas

– R.: ¡Ah, si, de la colección de Anaya Touring!

– C.: Ja, ja, ja… ¡justo ese!

– R.: ¿Buscas otro título de esa colección?

– C.: No, Regina, quiero otro ejemplar de Venecia. Es para mi nieto, que aunque es pequeño quiero que lo tenga, porque al paso que va Venecia…

– R.: Calla, calla, que estoy en vilo. ¡1,56 metros!

– C.: Es una pena, no sé cómo no pueden hacer más, no lo entiendo.

– R.: Ya, aunque siempre nos quedarán los libros sobre la Serenísima.

– C.: ¿sugerencias?

– R.: Mira, Venecia es una de las ciudades literarias por excelencia y hay centenares de novelas que te clavan en sus canales…

Y aquí le puse sobre mi escritorio mi particular collage-literario para quienes quieran adentrarse en Venecia por canales de letras:

– Venecia, de Jan Morris. El día en que, a finales de los años cincuenta, Jan Morris llegó a Venecia quedó total y absolutamente cautivada de la ciudad flotante que le salió al paso por entre la bruma. De ahí que escribiera uno de los frescos más deliciosos y completos sobre la cludad, cargado de anécdotas y curiosidades de la Serenísima y de les venecianos.

La ciudad de los Ángeles caídos, de Jon Berendt. Impresionante descripción de Venecia, de sus suntuosos palacios y sus callejuelas, y de los venecianos. Pero detrás de esa preciosa fachada se esconde la tragedia y un misterio: el incendio de la Ópera de la Fenice.

– La muerte en Venecia, de Thomas Mann. La historia de Aschenbach, un alma agotada, capaz de sobrevivir sólo en el artificio, que descubre la belleza espontánea en un adolescente llamado Tadzio. Exquisita y emotiva.

– La Pasión, de Jeanette Winterson. En esta pequeña gran novelita, impecablemente ambientada en la decadente Serenísima de la época napoleónica, un joven galo al servicio del Emperador se enamora de una muchacha pelirroja de pies amorfos que se vende a hombres y mujeres para sobrevivir. Lo que les une va más allá de los canales y las palabras. Exquisita.

– Acqua Alta, de Donna Leon. Ésta porque el título me viene al pelucón, pero cualquiera de las aventuras del comisario Brunetti es una inmersión en una Venecia que poco tiene de onírica y mucho de sórdida y real: la Venecia del crimen, los secuestros, la corrupción…

– El libro flotante, de Michelle Lovric. La hermosa y pérfida mujer de un médico judío se mueve a placer por la ciudad para saciar su sed de placeres ilícitos con hombres de toda ralea en la Venecia del S. XV, justo cuando acaba de llegar de Alemania la primera imprenta.

– Fábula de Venecia, de Hugo Pratt. El historietista veneciano disecciona en viñetas la Venecia más legendaria, mágica y hermética a través de un guía de lujo: el mismísimo Corto Maltés. Cargada de referencias simbólicas y lugares reales, este volumen es un impagable paseo por la Serenísima.

Y vosotros, queridos, ¿viajasteis alguna vez a una Venecia de letras? ¿Qué libro recomendaríais si habláramos de la Serenísima?

Para terminar, el trailer de la magistral adaptación que Visconti filmó de la grandísima Muerte en Venecia, de Thomas Mann:

Ciudades en Cuento para niños, y en novela para el resto

Como devota de los viajes literarios pocas cosas hay que me gusten tanto como adentrarme en ciudades letra a letra.

Por eso hoy, cuando a reginaexlibrislandia llegaron rumores del lanzamiento de ‘Ciudades de Cuento’, mis libreros y yo nos regocijamos al saber que hay quien intenta inocular ese mismo virus viajero-lector en los más pequeños. ¡Loada sea una y mil veces la Providencia Lobrera, queridos, Loada sea toda ella!

El mensaje embotellado que arribó a nuestras plácidas costas bibliófilas fue éste que os reproduzco:

El Grupo de Ciudades Patrimonio de la Humanidad de España ha editado un libro titulado ‘Ciudades de cuento’ en el que se pretende dar a conocer cada una de las ciudades a los niños mediante un cuento que relata la historia y riquezas de cada una de ellas.El libro se ha presentado en Alcalá de Henares, Madrid, donde se conmemora el décimo aniversario de la concesión del título de Patrimonio de la Humanidad por parte de la UNESCO, y se distribuirá entre unos 24.000 niños de las ciudades que conforman este exclusivo grupo en España.

Alcalá de Henares, Avila, Cáceres, Córdoba, Cuenca, Ibiza, Mérida, Salamanca, Santiago de Compostela, Segovia, Tarragona y Toledo son las 12 ciudades que han ofrecido una visión al público infantil sobre su patrimonio y su historia.

Con títulos tan sugerentes como ‘Mateo el Genovés’ (Cuenca), ‘Las tres espadas’ (Toledo) o ‘La ranita sabia’ (Salamanca), el Grupo de Ciudades Patrimonio ha querido ofrecer la posibilidad de que los niños conozcan las ciudades donde viven y también el resto de las del grupo de una forma fácil de asimilar.

Lo que es en mis baldas ya tienen su hueco asegurado, queridos. Porque no sé vosotros, pero servidora cree que hay veces en que una buena alternativa o complemento a una guía de viaje es una novela, especialmente si se trata de ciudades.

Sumergirse en Praga de la mano de Kafka, recorrer Estambul junto a Pamuk, dejarse enredar en el dédalo dublinés de James Joyce o maravillarse ante una Barcelona que, bajo el trazo de Eduardo Mendoza, se convierte en La ciudad de los prodigios es un lujo al alcance de todos.

Y no sólo ellos, también podemos seguir los surcos de tinta que forjan el San Petersburgo de Dostoievski, recorrernos Manhattan con Antonio Muñoz Molina o espiar cómo son y viven los venecianos mientras investigamos por qué ardió el mítico teatro de La Fenice.

Cada ciudad tiene su escritor o escritores, urbanitas natos o no, que no contentos con habitarlas y recorrerlas inventaron o recrearon historias y personajes que nos acompañan en paseos literarios que precederán al viaje real y que lo harán aún más placentero.

Así, a bote pronto, me vienen al pelucón unas cuantas obras:

ALEJANDRÍA: Lawrence Durrell, Cuarteto de Alejandría (Justine, Balthazar, Mountolive y Clea). Un viaje poliédrico y de ensueño a una Alejandría con la sombra de la I Guerra Mundial sobre sus arterias y durante el conflicto bélico, vista por sus personajes, cargados de altas y bajas pasiones, pero siempre con el alma hermanada a la mítica ciudad.

ESTAMBUL: O. Pamuk, ‘Estambul´.
El Nobel de Literatura y gran escritor turco oscila del plano histórico al autobiográfico para desvelar las sinuosidades de Estambul, a caballo entre Europa y Asia. Pamuk la ilustra, además, con semblanzas y fotografías de artistas y de escritores, de callejuelas y de hermosos edificios en ruinas. Un misterio a cada vuelta de esquina y de página.

BUENOS AIRES: E. Sábato, ‘sobre héroes y tumbas´
Un impresionante viaje literario por Buenos Aires en una novela donde Ernesto Sábato materializa toda su carga ideológica. Centrada en el personaje de Martín, un hombre en busca de sí mismo, y en su amor atormentado por la carismática Alejandra, el escritor argentino expone su particular visión sobre la soledad con la ciudad de fondo.

DUBLÍN: James Joyce, ‘Dublineses´
Los seres que habitan en este Dublín inolvidable retratado por el irlandés James Joyce forman parte de una realidad aparentemente insignificante. Sin embargo, tras la tristeza o la trivialidad, aguardan agazapadas cuestiones fundamentales que van desde la fatalidad o las penalidades del destino hasta la desidia o el amor más profundo.

GRANADA: W. irving, ‘Cuentos de la alhambra´
Prototipo de historiador romántico, cosmopolita y viajero infatigable, W. Irving encarna la personalidad inquieta y polifacética del hombre del siglo xix. Llegó a Granada en 1826 y de su fascinación por lo que encontró surgen estos cuentos, que recrean cuanto cautivó al norteamericano.

LISBOA: F. Pessoa, ‘Libro del desasosiego´
Obra inacabada e inacabable. Un universo entero en expansión cuya pluralidad literaria y vital es infinita y que se enmarca en la ciudad portuguesa. Bernardo Soares, contable en Lisboa y autor ficticio de este libro es, según Pessoa, «un semiheterónimo, porque, no siendo mía la personalidad, es, no diferente de la mía, sino una mutilación de ella».

PRAGA: F. Kafka, ‘El proceso´
La estremecedora historia de K., arrestado por un crimen que desconoce y procesado por jueces y leyes que nunca conocerá. Al igual que en el resto de su obra, Praga está presente, como el viejo callejón de los Alquimistas, en cuyo número 22 Kafka residió.

SAN PETESBURGO: F. Dostoieski, ‘Crimen y castigo´
Un estudiante justifica el crimen de una usurera de San Petersburgo con fines humanitarios. Pero será incapaz de soportar la culpa, y la ciudad da fe de su tormento.

BARCELONA: E. Mendoza,‘La ciudad de los prodigios´
El meteórico ascenso de un campesino que en 1887 llega a la gran ciudad que aún no lo es, Barcelona, y que se convertirá en uno de los más ricos con métodos turbios.

BeERLÍN: C. Isherwood,‘Historias de Berlín´
Mosaico del Berlín de los años treinta a través de personajes que burlan sus apuros y la decadencia que les rodea a golpe de excesos en antros y cabarés. Mientras tanto, la peste nazi cae sobre la ciudad como una masa gelatinosa que les engullirá a todos. De uno de sus relatos, Sally Bowles, salió el guión original de Cabaret.

NUEVA YORK: Muñoz Molina,‘Ventanas de Manhattan´
Fragmentos de Nueva York, que esconde tantas ventanas como exhibe: las de los decorados de Broadway, de los edificios al otro lado de Central Park, el Harlem y la magia del Village.

VENECIA: J. Berendt, ‘La ciudad de los ángeles caídos´
Impresionante descripción de Venecia, de sus suntuosos palacios y sus callejuelas, y de los venecianos. Pero detrás de esa preciosa fachada se esconde la tragedia y un misterio: el incendio de la Ópera de la Fenice.

Obviamente ni son todas las que están aquí, ni están todas las que son… Y aquí es donde entráis vosotros, reginaexlibrislandianos de pro: ¿qué lectura fue vuestra antesala a qué ciudad? ¿De la mano de qué escritor conocísteis y apreciásteis qué lugar?

“Busco ese libro de Lola algo, en el que muere una gitanilla que tenía un reloj”

A estas alturas de blog yo sé que vosotros sabéis que todos sabemos que adoro jugar a las adivinanzas con cualquiera que sea carne de reginaexlibrislandia o, lo que es lo mismo, alguien dispuesto a leer y con una mínima inclinación hacia los libros.

Gloriosos desconocidos aparecen un día si y otro también para, sin saberlo, poner a prueba mi cetro regio, y yo os lo voy contando.

El caso es que este jueguecito que al principio me estresaba ahora me mantiene en plena forma librera y me hace sentir como una auténtica Sibila, siempre a punto para profetizar sobre títulos que mis clientes buscan sin saberlo, o sobre libros que anhelan pero de los que apenas si tienen pistas.

Sin ir más lejos hace unas horas entró en mis confines una entrañable octogenaria con su increíble cabellera de nieve:

– Clienta: Buenas tardes, señorita- Regina: Muy buenas, señora. ¿Puedo ayudarla?

– Clienta: Pues espero que si. Verá, es que hace días leí algo sobre un libro y me dije “Encarnación, esta novela parece interesante”. Pero es que mi memoria es un desastre y no recuerdo ni el nombre, ni el autor ni nada… Van ya tres librerías y no logro dar con él, nadie es capaz de ayudarme, me piden que sea más concreta.

– R.: A ver qué podemos hacer, ¿qué recuerda?

– C.: Era el libro un libro de una mujer hispana, Lola algo. Además creo que era en Venecia, sobre una gitanilla que encuentran muerta en un canal…. ¡Ah, y había un rejoj! Si, algo sobre un reloj.

– R.: Ya veo, ¿y dice que leyó sobre ella hace poco?

– C.: Si, en el periódico, pero no sé en cuál, porque fue en casa de mis hijos, ¿sabe? Y ellos compran tres, así que ya no sé cuál leí, la verdad.

Las pistas de Encarnación encienden los engranajes de mi cerebro y durante un segundo dejo activada la ‘regina automática’ (programada como sabéis para parpadear cada dos segundos sin dejar de sonreír) frente a la anciana mientras de epidermis para dentro todo mi ser se entrega a una frenética búsqueda mental:

Venecia-Crimen-autora hispana que suene como ‘Lola’- relativa novedad… Esto me huele a ‘DONNA’ León y el último caso del inmenso Brunetti: La chica de sus sueños, que se ha editado este mes.

Así que emerjo de mis profundidades mascando el título del libro, desactivo la regina automática para volver a ser la gobernanta de mis cinco sentidos y me excuso un segundo para ir a por un ejemplar:

Regina: Pues creo que se refiere a éste libro, el nuevo de Donna León.

Clienta: ¿A ver? ¡Uy, si, es este, es este! Venía con una foto de esa cubierta.

R.: Acaba de salir, y mire lo que dice la contraportada:

Ariana, una niña gitana de tan sólo diez años, aparece muerta en el canal, en posesión de un reloj de hombre y un anillo de boda. Para investigar el caso Brunetti se infiltra en la comunidad gitana, los romaníes, en lenguaje oficial de la policía italiana, que vive acampada cerca del Dolo. Pero los niños romaníes enviados a robar a las ricas casas venecianas no existen oficialmente, y para resolver el caso Brunetti tiene que luchar con el prejuicio institucional, una rígida burocracia y sus propios remordimientos de conciencia.

C.: Si, si, no hay duda. Y mire cómo perdí la cabeza con el nombre, aunque Lola y Donna suenan muy parecidos.. Pues no sabe la alegría que me da, señorita…

Y Encarnación se fue de mis confines con una sonrisa radiante y aferrada a su libro. Y el milagro librero se volvió a obrar entre mi pelucón y el suelo y, entre vosotros y yo, queridos, me sentí inmensa… IN-MEN-SA.

Tanto que, llevada por el éxtasis del momento corrí a la balda destinada a las obras de esa grandísima dama del crimen literario que es Donna León y les brindé mi trofeo de aire a ella y a su hijo literario, Brunetti, con el que, por cierto, he quedado en un par de horas para tratar de averiguar juntos qué demonios le pasó a esa gitanilla masacrada…

Y vosotros, queridos, ¿leísteis algo de Donna León? ¿Hubiérais intuído a qué libro se refería la bendita Encarnación?

A Venecia lo mejor es irse con la novela de John Berendt…

Llamadme enferma si queréis, queridos, pero la perspectiva de sellar reginaexlibrislandia estos cuatros días semanasanteros me lleva inquietando un par de semanitas.

No sé, imaginaros a Isabel II de Inglaterra despojada de su cetro regio, de esa gran corona cargada de joyas y de toda su pompa y arrojada a la fuerza a las calles de Londres. Creo que me sentiré como me la imagino a ella: una enorme cucaracha en un plato de arroz blanco.

Menos mal que siempre llevo a Kafka a mano, y cada vez que me enfrento a situaciones similares, es decir, a entornos libres de libros ergo hostiles, vuelvo de forma compulsiva a La Metamorfosis.

¿Quién mejor que Gregorio Samsa para recordarme que no deje de ser yo misma, con todas mis grandezas y miserias?

Así que en esas estaba yo poco antes de cerrar, reforzando mis cimientos en mi manoseada edición, cuando entró un cliente algo apurado.

– Cliente: Buenas noches, ¿me puede ayudar?- Regina: Si, claro, dígame cómo.

– C.: Verá, en dos días vuelo a Venecia con alguien especial y quería prepararme el viaje. Mi problema es que no soporto las guías al uso, nunca logro leérmelas. Tampoco quiero un tocho de la historia de la ciudad, porque voy contrareloj. En realidad no sé muy bien lo que quiero…

– R.: Ya veo. Pues si yo fuera usted me dejaría guiar por John Berendt y su La ciudad de los ángeles caídos.

– C.: ¿Es un historiador o algo así?

– R.: No, en realidad es periodista. Y su especialidad es reconstruir la esencia de ciudades que le cautivan a través de las personas que las habitan. Es de esos que piensan que las ciudades son como son por sus gentes, y viceversa. El caso es que siempre fue un enamorado de Venecia y en el 96, la noche que llegaba para tomarse unos meses sabáticos allí se dio de bruces con el último incendio de La Fenice, el mítico teatro veneciano. Así que se puso a desenmarañar el misterio del incendio en La ciudad de los ángeles caídos en un perfecto equilibrio entre investigación periodística y recreación literaria. Para mi la novela es un fresco cautivador de la enigmática ciudad protagonizado por sus excéntricos habitantes y engarzado sobre la tragedia del incendio.

– C.: Creo que me ha convencido usted, tiene buena pinta.

– R.: Eso sí, aunque Venecia es un cruce entre laberinto y casa de espejos y lo más probable y lo mejor es que se pierda, lo que puede hacer es llevarse también una mini-guía-plano de estos de bolsillo, y así va siguiendo las descripciones de Berendt sobre el plano. Es el complemento idóneo. En su día yo lo hice así, y fue toda una experiencia, se lo puedo asegurar.

– C.: Perfecto, pues me llevo los dos. Ya le contaré, muchas gracias.

Nada más irse el simpático caballero me puse a echar el cierre. Gregorio Samsa me estaba esperando, pero decidí dejarlo. De alguna forma el recuerdo de Berendt y de Venecia fue el revulsivo que necesitaba para enfrentarme al mundo más allá de los confines de reginaexlibrislandia.

Regina, cielo, me dije, plantéatelo como un safari librero. Vete a buscar tinta fresca…

Y me fui.

Y, vosotros, queridos. ¿Leísteis a Berendt? Aunque prepararé un post de sugerencias de novelones de viajes, ¿sois de los que leéis guías o novelas?