Archivo de noviembre, 2018

Curiosidades sobre algunos tipos de bofetadas y sus etimologías

Infinidad de términos son los utilizados como sinónimos para referirse a una bofetada: guantazo, revés, bofetón, cachete, soplamocos o sopapo (entre otros).

Algunas curiosidades sobre los tipos de bofetadas y sus etimologías

Pero en realidad, aunque todos se refieren al acto del golpe que se da en la cara con la mano abierta, no todos tienen las mismas connotaciones.

Por ejemplo el revés se produce cuando se da con el reverso y no la palma de la mano.

El guantazo es, tal y como su nombre indica, el que se propina con un guante, pero éste no está colocado en la mano, sino agarrado con esta y es esa prenda vacía la que golpea contra la cara del agredido.

Algunas curiosidades sobre los tipos de bofetadas y sus etimologías

Se conoce como ‘soplamocos’ al bofetón que se le da a alguien en todas las narices (con la mano abierta, no el puño), con tal fuerza que el agredido acaba soltando mocos debido a dicho golpe.

El sopapo en realidad no es una bofetada que se da en la cara sino bajo la barbilla, en la parte conocida como ‘papada’. Y es que el término (que proviene del latín escrito del mismo modo) está compuesto por ‘so’ que significa ‘debajo’ y ‘papo’ que es como se conoce a la parte que se encuentra entre la barbilla y el cuello.

 

 

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Fuente de las imágenes: clker / giphy

La curiosa relación entre el término ‘redundancia’ y las olas del mar

Se utiliza el término ‘redundancia’ para señalar aquello que es repetido (por ejemplo, una palabra varias veces en una misma oración) o que sobra, desborda o rebosa (el líquido de un vaso).

La curiosa relación entre el término ‘redundancia’ y las olas del mar

El vocablo proviene etimológicamente del latín ‘redundare’, formado por el prefijo re- (repetición) y la palabra ‘unda’ cuyo significado es ‘onda’ y que los antiguos romanos utilizaban para referirse a las olas del mar.

El ir y venir continuo de esas olas en el mar o las ondas que se formaban en un río o cualquier lugar navegable es lo que dio origen a la utilización del término redundare (castellanizado en redundancia/redundar) para referirse a la repetición de alguna cosa o la abundancia de ésta.

 

 

Lee y descubre el curioso origen de otras conocidas palabras y expresiones

 

 

Fuente de la imagen: publicdomainpictures

El curioso origen del término ‘profesor’

Conocemos como ‘profesor’ o ‘profesora’ a aquellos docentes encargados de impartir una enseñanza (normalmente en un centro educativo) ya sea de ciencia, letras, arte…

El curioso origen del término ‘profesor’

Su origen etimológico lo encontramos en el vocablo en latín ‘professōris’ y éste proveniente de profiteri’, formado por el prefijo ‘pro’ (delante, a la vista, frente a) y fateri’ (confesar).

Se utilizó originalmente para designar a aquellos que mostraban y confesaban públicamente (delante de los demás) sus creencias y fe al cristianismo.

Las enseñanzas de los evangelios que estos creyentes realizaban (profesaban) fue lo que dio lugar a que dicho término acabase siendo un sinónimo de maestro, docente, instructor, pedagogo o educador.

Cabe destacar que, erróneamente, algunas fuentes dan como origen de la palabra profesor el término ‘profeta’, pero ambos vocablos no tienen nada que ver entre si. Profeta proviene del griego ‘prophḗtēs’ (προφήτης) que significa ‘el que habla con antelación’ (en relación al don de prever lo que ha de ocurrir).

 

 

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Fuente de la imagen: pxhere

‘El gato curioso que tenía nueve vidas’ [Charla en el Museo de la Ciencia y el Agua de Murcia]

¿De dónde surge el mito que indica que los gatos tienen varias vidas? ¿por qué en occidente esa creencia dice que son siete las vidas de un gato y en otros lugares y culturas señalan que son nueve?

'El gato curioso que tenía nueve vidas' [Charla en el Museo de la Ciencia y el Agua de Murcia]

Con esta pequeña introducción, el próximo sábado 24 de noviembre a las 12:00 horas, empezaré mi charla titulada ‘El gato curioso que tenía nueve vidas’ y que ofreceré en el Museo de la Ciencia y el Agua de Murcia invitado por la Asociación de Divulgación Científica de esa hermosa región (@ADCMurcia) con motivo de la inauguración del III Ciclo de conferencias ‘Murcia divulga en el museo’.

Una charla que me hace una especial ilusión ofrecer, debido a que en esa tierra tengo grandes amigos (también dedicados a la divulgación) y me consta que son muchos los lectores de este blog y mis redes sociales que me siguen desde allí.

Será una charla de aproximadamente 45 minutos (espero no pasarme del tiempo, ya que tengo muchas cosas que contar) en los que explicaré al público presente un buen número de curiosidades de diversas temáticas (historia, ciencia, etimologías, mitología, leyendas urbanas…) a través de un hilo conductor que llevará de una anécdota a otra.

Cuestiones tan triviales (pero a la vez interesantes y curiosas) como hablar de algunos errores de traducción que ha habido a lo largo de la Historia, destripar algunos mitos que llevamos toda la vida escuchando, etimologías de algunas palabras que no dejan de ser sorprendentes, datos científicos sobre hechos, lugares, inventos o personas e incluso resolver alguna duda sobre conocidas supersticiones.

Tras la charla se abrirá un turno de preguntas del público asistente.

Si ese día te encuentras en Murcia te invito a asistir a mi charla (la entrada es libre hasta completar aforo) y podrás aprovechar para desvirtualizarme e intercambiar dudas y opiniones (si lo deseas).

ACTUALIZACIÓN: Aquí tenéis el vídeo de la charla

'El gato curioso que tenía nueve vidas' [Charla en el Museo de la Ciencia y el Agua de Murcia]

 

Título de la charla: ‘El gato curioso que tenía nueve vidas’ por Alfred López
Lugar: Museo de la Ciencia y el Agua (Plaza de la Ciencia, 1, 30002 Murcia)
Hora: 12:00

Más info: http://cienciayagua.org/actividad/ciclo-murcia-divulga-en-el-museo-el-gato-curioso-que-tenia-nueve-vidas/http://murciadivulga.com/2018/11/19/el-gato-curioso-que-tenia-nueve-vidas/

El curioso origen etimológico del término ‘firmar’

Se conoce como firma a la rúbrica que se pone a mano, al pie de un escrito, con intención de identificarse en el mismo y dar autenticidad cuando se trata de algún tipo de documento oficial. Puede ser con el nombre y apellidos completos o parte de estos, las iniciales, un garabato e incluso con una simple equis (esto último en el caso de personas que no pueden o saben escribir).

El curioso origen etimológico del término ‘firmar’

Su origen etimológico lo encontramos en el término latino ‘firmāre’, cuyo significado literal era ‘dar firmeza’, ‘solidez’, ‘seguridad’.

Y es que no había nada más firme ni que diese más seguridad que estampar un garabato en un documento cuando se cerraba un trato, dando así la palabra de que se cumpliría lo convenido y/o pactado en él.

El vocablo ‘firmāre’ dio origen a otras muchas palabras que hoy en día utilizamos con asiduidad como son: ‘afirmar’ (Asegurar o dar por cierto algo), ‘firmeza’ (Entereza, constancia, fuerza moral de quien no se deja dominar ni abatir), ‘firmamento’ (Bóveda celeste en que están aparentemente los astros), ‘confirmar’ (Corroborar la verdad) o ‘reafirmar’ (Reforzar una postura o una condición).

 

 

Lee y descubre el origen etimológico de otras expresiones y palabras

 

 

Fuentes de consulta: Diccionario de la RAE / etimologias.dechile
Fuente de la imagen: pexels

Cuando la televisión nos advertía de contenidos no aptos para menores a través de los dos rombos

Si tienes más de cuarenta años de edad y de pequeño vivías en España seguro que recordarás aquellas noches en familia viendo la televisión tan tranquilamente y de repente aparecían unos odiosos rombos en la parte superior derecha de la pantalla que advertían que el programa que a continuación se iba a emitir no era adecuado para ser visionado por menores y acto seguido nuestros padres nos enviaban de inmediato a la cama (y además debíamos de hacerlo sin rechistar).

Cuando la televisión nos advertía de contenidos no aptos para menores a través de los dos rombos

De hecho dos eran las calificaciones que daban dichos rombos: si aparecía solo uno quería decir que la edad mínima para ver el programa eran  los 14 años (solía ser en alguna película en la que aparecía actos violentos o lenguaje soez).

Cuando eran dos los rombos, entonces el límite de edad mínima para poder visionarlo eran los 18 años. El contenido que no se quería que los menores visionaran versaba sobre todo en alguna escena subida de tono, aunque debemos tener en cuenta que nada tenía que ver con el sexo, sino que era algún achuchón o apasionado beso.

Este curioso ‘código de regulación de contenidos por rombos’ fue instaurado en Televisión Española (en aquellos momentos la única que había en el país) a partir del 1 de mayo de 1963 bajo el mandato de Roque Pro Alonso, Director General que llevaba algo menos de un año en el cargo y que provenía del mundo militar.

En un principio un solo rombo era permitido para espectadores mayores de 16 años, pero poco tiempo se decidió suavizarlo un poco y se bajó la edad de permisividad hasta los 14.

No fue hasta dos décadas después (en 1984) cuando desaparecieron los rombos, siendo José María Calviño el Director General de TVE quien decidió eliminarlos.

Con la llegada de las televisiones privadas, en la década de los 90 se decidió poner algún tipo de indicativo de recomendación el cual advertía a partir de qué edades estaba recomendado el contenido. Método que ha ido evolucionando en los últimos años y que todavía se utiliza (a través de unos circulitos de colores con un número dentro que indica la edad).

 

 

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Fuente de la imagen: pixabay

El curioso y lógico motivo por el que las bolsas de patatas chips llevan tanto ‘aire’ en su interior

Las ‘patatas fritas’ (conocidas popularmente como ‘patatas chips’) son uno de los aperitivos (snack) más consumidos que, además, tienen entre sus características es que son altamente adictivas y cuando empiezas a comer no sueles parar hasta haberte acabado la ración.

El curioso y lógico motivo por el que las bolsas de patatas chips llevan tanto ‘aire’ en su interior

Suelen comercializarse en bolsas y una de sus peculiaridades es que los paquetes suelen estar hinchados (dando la sensación que están llenos) pero al abrirlos descubrimos que la cantidad de patatas en realidad solo ocupan la mitad del envase (algunas veces incluso hasta menos) y que el resto era aire.

Esto suele enfadar a los consumidores, quienes se sienten engañados. Pero en realidad no hay engaño alguno ya que en el propio envase indica el peso neto de producto que hay en el interior y si cogiésemos una báscula nos daríamos cuenta que pesa exactamente lo que pone en la bolsa.

Pero el hecho de que se comercialice de ese modo no es por un motivo caprichoso o de marketing  (para atraer al comprador) sino para conservar mucho mejor el producto y llegue al consumidor en óptimas condiciones.

En realidad las bolsas de patatas chips no están hinchadas por aire, sino que lo que llevan en su interior es gas nitrógeno, el cual ayuda a que se mantengan frescas y crujientes durante mucho más tiempo.

Además hay un segundo y lógico motivo. Como bien sabréis, se trata de un producto altamente delicado y por poco que las apretemos se romperán en varios pedazos. El ir envasadas en esas bolsas infladas hace que se mantengan enteras.

 

 

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Fuente de la imagen: picserver

El largo y curioso pene del pato sudamericano

Dentro de las singularidades que existen en el mundo animal podemos encontrarnos con el ‘Oxyura vittata’, nombre científico de un tipo de pato conocido comúnmente como ‘malvasía argentina’ y que habita en Sudamérica (concretamente en Argentina, Chile, Paraguay, Uruguay, el sur de Brasil y Perú).

El largo y curioso pene del pato sudamericano ‘malvasía argentina’ (Oxyura vittata)

La malvasía argentina tiene una longitud aproximada de 46 centímetros y su especie macho posee un pene que puede llegar a medir tanto como él, siendo, proporcionalmente, el miembro reproductivo más largo de todos los animales vertebrados.

Cuando está en estado de reposo (flácido) lo tiene enrollado en su interior, pero en el momento de la cópula sale disparado rápidamente hacia el exterior (a una velocidad vertiginosa de aproximadamente un solo segundo), que es lo que tarda en ponerse erecto.

El largo y curioso pene del pato sudamericano ‘malvasía argentina’ (Oxyura vittata)

Otra de las peculiaridades del pene de este curioso pato es poseer una especie de cerdas las cuales, según creen los expertos, le sirven para arrastrar y limpiar los restos de semen del orificio de la hembra y que podrían haber dejado otros patos machos antes que él, debido a la promiscuidad de esta especie. Ya sabes que en el mundo de la fauna animal predomina la cópula no por un acto de placer sino de reproducción.

 

 

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Fuentes de las imágenes: Wikimedia commons / Reddit

 

¿Sabías que tus gafas también tienen ‘talla’? (cómo saber qué montura es la que necesitas)

Es habitual entrar en una óptica (o comercio donde se vendan gafas, ya sean de sol o graduadas) y encontrar unos expositores de los que coger y probar para ver qué tal nos quedan.

¿Sabías que tus gafas también tienen ‘talla’? (cómo saber qué montura es la que necesitas)

Cogemos aleatoriamente, eligiendo el modelo de gafas que más nos gusta o que, creemos, mejor nos van a sentar. Unas nos van grandes, otras pequeñas, las hay en las que el puente (el arco que va entre las dos lentes sobre la nariz) es estrecho, muy bajo o demasiado alto.

Varios son los modelos que nos probamos hasta encontrar las gafas que nos quedan perfectamente.

Sin embargo, cuando somos atendidos por el dependiente u óptico la cosa es mucho más rápida. Tras decirle cuál es el tipo de modelo o montura que nos gustaría adquirir suele utilizar un pie de rey (herramienta de medición) por la cual sabe la ‘talla’ que necesitamos (tanto en la largura de las patillas como el ancho del mencionado puente o el diámetro de las lentes) y acto seguido saca el modelo exacto que necesitamos.

Eso es debido a que las gafas no se fabrican al tuntún, sino que tienen sus diferentes tallajes los cuales vienen especificados en el interior de una de las patillas.

En ese lugar suele aparecer el modelo (normalmente el nombre o iniciales de la marca) junto a un número de varios dígitos (en este aspecto cada fabricante tiene su propia nomenclatura) y a continuación, tras un espacio, aparecen tres grupos de números (en algunas marcas concretas tan solo dos o el tercero más alejado hacia la derecha e incluso volteado, como la imagen de muestra, pero no es la norma).

¿Sabías que tus gafas también tienen ‘talla’? (cómo saber qué montura es la que necesitas)

Esos tres grupos de números (que podrían ser, por poner un ejemplo, 63 [] 16 120) se trata de la talla de las gafas y se descifran de la siguiente manera: el primero de la izquierda 63 (antes del cuadradito []) es el diámetro del cristal, a continuación el 16 representaría el ancho del puente y finalmente el 120 se trata de la longitud de las patillas.

En la imagen bajo estas líneas (recogida de la web de la marca Ray-Ban) podrás saber de una manera fácil qué tamaño de lente es la que necesitas.

¿Sabías que tus gafas también tienen ‘talla’? (cómo saber qué montura es la que necesitas)

 

 

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Fuentes de consulta: specsavers / ray-ban / bluenty / visio-rx
Fuentes de las imágenes: health.mil / @yelqtls / ray-ban

¿De dónde proviene la expresión ‘Cuatro putas y un tambor’?

A través de Twitter recibo una consulta de @DvitoreS_ en la que me pregunta de dónde viene la expresión ‘cuatro putas y un tambor’.

¿De dónde proviene la expresión ‘Cuatro putas y un tambor’?

Esta es una de esas expresiones que están prácticamente en desuso (y a las que yo suelo referirme a ellas como ‘expresiones viejunas’) y como tal su origen es algo incierto y se pierde en el tiempo.

Durante bastante tiempo (y aquellos que aún la usan) se decía con la intención de señalar que en lugar había pocas personas (viene a ser como decir que ‘hay cuatro gatos’ e incluso la tan utilizada ‘no ha venido ni el Tato’).

Pero hay que destacar que mucho antes de que se utilizara con esa intención, la expresión ‘cuatro putas y un tambor’ se decía para hacer referencia al ruido y alboroto producido en algún lugar. Esto se sabe porque la locución está extraída de otra más larga que decía:

‘Cuatro putas y un tambor, arman un ruido atroz; pero menos, sin disputa, el tambor que las cuatro putas’

La búsqueda por encontrar el origen de la expresión original me llevó hasta el libro ‘Un viejo maestro de lengua: el refranero’ publicado en 2017 por Juan-Pablo García-Borrón Martínez. Tras contactar con el profesor García-Borrón en la Universidad de Barcelona, éste me indicó que lo había recogido del ‘Refranero General Ideológico’ de Luis Martínez Kleiser, publicado en 1953 y tras hacerme con un ejemplar (de gran tamaño y cerca de 800 páginas conteniendo 65.083 refranes) encontré que la única referencia que se hacía en ese voluminoso libro a la mencionada expresión era ‘Más de 21000 refranes castellanos no contenidos en la copiosa colección del maestro Gonzalo Correas allegolos de la tradición oral y de sus lecturas’ que el célebre paremiólogo sevillano Francisco Rodríguez Marín publicó en 1926, no hallando referencias que me llevaran más atrás ni a una explicación sobre el hecho que pudo haber originado el mencionado refrán.

 

 

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Fuente de la imagen: maxpixel