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"Cerré mi boca y te hablé de mil maneras silenciosas". Rumi

La sonrisa de Hillary Clinton eclipsó a la agresividad de Donald Trump en el primer debate

(Foto EFE)

Quedé gratamente sorprendida con Hillary Clinton en el primero de los tres debates presidenciales con Donald Trump, (pincha aquí para acceder al análisis del contenido), ya que si nos centramos en el análisis comparativo que hice previamente entre Clinton y Obama la imagen de la actual líder demócrata siempre quedaba en un segundo plano, superada por la imponente figura de su predecesor, pero está claro que Hillary se crece ante la adversidad y ha superado con creces las expectativas expresivas para este significativo momento político.

Se le atribuye a Shakespeare la frase: “Es más fácil conseguir lo que se desea con una sonrisa que con la punta de la espada”. Y Clinton dio buen ejemplo de ello, las emociones positivas eclipsan la fuerza y fiereza de las negativas, una sonrisa transmite mucho más, proyecta acercamiento y apertura al público, reconforta y está asociada a la inocencia, la pureza y la bondad. Nos anima a que nos aproximemos a ella, creando un ambiente acogedor y confiado.

Lo cierto es que Trump estuvo más calmado ‘de lo normal‘, sobre todo en la primera parte, pero creo que precisamente le hizo ir descontrolándose esa calma y buen estado emocional de su rival, pareciera que le sacara de quicio la sonrisa relajada que él no conseguía ejecutar. El líder del partido republicano entró en ataques personales, repletos de expresiones emocionales de ira, asco y desprecio, su ceño fruncido y la sonrisa de medio lado fueron los protagonistas en sus intervenciones. Estaba nervioso e impertinente, interrumpiendo constantemente a su oponente y al moderador. Su proyección era tosca, poco amistosa, provocando rechazo en el observador, nos impulsa a alejarnos.

1528256Los gestos igualmente iban en consonancia y armonía con el estado emocional de cada uno de ellos. Los gestos de Clinton eran dinámicos pero serenos, apuntillados, ilustrando mucha concisión y claridad de ideas. Los gestos de Trump eran bastante más agresivos, más rápidos, descontrolados y expansivos, acaparaba mucho espacio para dominar la situación y utilizaba gestos de látigo y dedos acusadores que señalaban contundentemente a su adversaria. Es destacable cómo le daba pequeños toques por la espalda a Hillary para dominarla, hacía constar que él dirigía la situación y la controlaba, mostrando superioridad.

La apariencia de Clinton no fue nada arbitraria, han transcendido sus complicaciones de salud y está claro que ha querido superar esa supuesta debilidad con una imagen imponente, de un rojo pasión, asociado primitivamente al fuego y la sangre, es un color tradicionalmente bélico que evoca poder y masculinidad, energía, atracción, salud y belleza.

Parece que todas las encuestas dan como ganadora del encuentro a Hillary Clinton, y seguramente mucho tenga que ver su expresión emocional y gestual ante los ataques de Trump. Demostró que se había preparado el debate y estaba lista para cualquier comentario de su rival, ella misma lo reconocía así: “Trump solo me acusa de haberme preparado el debate. ¿Y sabes para qué más me he preparado? Para ser presidente”. Así es, Hillary Clinton se mostró más presidencial que su adversario Donald Trump.

 

1 comentario

  1. Dice ser El ultimo

    Esta claro que Hillary finalmente ha encontrado el camino para convertirse en presidenta, al menos para presentar batalla a su rival, aún así mas vale que siga preparándose porque en el siguiente debate, no creo que su oponente vaya a caer en los mismos errores

    29 septiembre 2016 | 3:51 pm

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