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Lo que no nos cuentan Lo que no nos cuentan

"Cerré mi boca y te hablé de mil maneras silenciosas". Rumi

¿Llegas tarde? Cuidado, el tiempo también comunica

conejo_blancoEl tiempo también comunica, ya sea de una forma pasiva, aportando una valiosa información cultural, o bien de una forma activa, modificando o reforzando el significado de los elementos del resto de sistemas de comunicación humana. El estudio de la influencia de la temporalidad se ha denominado cronémica, que se define como la concepción, estructuración y uso que hace del tiempo el ser humano. La cronémica forma parte de la comunicación no verbal, ya que actúa generalmente, transformando o completando el significado de los elementos más básicos de comunicación, añadiendo información social o cultural al contexto particular de un individuo.

Atendiendo a la actitud general ante el tiempo que tienen diferentes culturas podemos hablar de culturas monocrónicas y culturas policrónicas. Las primeras se caracterizan por ser muy conscientes del tiempo y los horarios, y tienden a promover ciertas expectativas sobre la puntualidad, la rapidez, la planificación y la priorización. Suelen percibir el tiempo como algo lineal y secuencial, con la realización de una única actividad en cada momento y la realización de diferentes actividades de forma serial. Por el contrario, las culturas policrónicas conciben el tiempo de un modo cíclico y más flexible, permitiendo la realización de diferentes tareas simultáneamente.

Por ejemplo, Estados Unidos es considerada una cultura altamente policrónica, tiende a venerar el tiempo como si fuese un bien escaso, lo que se refleja en su actitud de ‘el tiempo es oro’, patrocina el valor de la puntualidad y la rapidez. La planificación y los horarios son lo más importante en las culturas policrónicas, las cuales están al servicio del reloj. China está también considerada una cultura policrónica, aunque algo menos que Estados Unidos. En China, por ejemplo, se espera la puntualidad en los individuos de bajo rango social, pero no en los de alto rango.

Por lo tanto, la puntualidad y el tiempo de espera nos comunican los diferentes estatus y el prestigio. Concretamente hay algunas clasificaciones que pueden darnos pista de esta cuestión:

  • Tiempo de espera o ‘waiting-time’: nos indica la posición de poder o subordinación de un individuo respecto a alguien, ya que el sujeto que debe esperar a otro implica que su tiempo es menos importante respecto al que hace esperar.
  • El ‘walk-time’: se basa en que una persona subordinada tarda menos en responder que uno superior, que se toma su tiempo. Además, la duración del habla se ve afectada por el estatus relativo de los sujetos que interactúan, donde el individuo de menor estatus sigue al de mayor estatus.
  • Tiempo de trabajo o ‘work-time’: los individuos de mayor estatus tienen la libertad de desperdiciar el tiempo de los otros mientras esperan por parte de los demás que se respeten sus horarios.

Ya disponemos de otra variable más a tener en cuenta en las relaciones interpersonales y, sobre todo, a la hora de viajar por el mundo, ojo con llegar tarde.

Si queréis conocer mucho más sobre los entresijos de la comunicación no verbal y el análisis de diferentes personajes públicos os dejo mi intervención en el programa “5 segundos” de Radio Internacional, la duración de la entrevista es de 1 hora, ¡ahí es nada! 🙂

 

1 comentario

  1. Dice ser Cerrando que ya es viernes

    Personalmente me molesta mucho que alguien piense que su tiempo es más valioso que el mío. Soy una persona bastante ocupada que aprovecha al máximo cada hora del día, por lo que el no poder utilizar esa hora con mi pareja porque alguien piense que su tiempo es más preciado que el mío, me cabrea bastante!

    23 septiembre 2016 | 8:26 pm

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