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"Cerré mi boca y te hablé de mil maneras silenciosas". Rumi

La agresión a Mariano Rajoy en Pontevedra desde la perspectiva de la comunicación no verbal

En el día de ayer, el actual presidente del gobierno Mariano Rajoy fue agredido por un chico de 17 años, durante un paseo electoral en Pontevedra. Vamos a analizar la secuencia desde la perspectiva no verbal para identificar detenidamente los elementos más relevantes de esta agresión.

Es interesante comenzar por el instante previo al golpe, el agresor (no podemos adjuntar fotogramas puesto que es menor) tiene inicialmente una mirada constante pero de reojo a Mariano Rajoy, y no solo a éste, también al equipo de escoltas que le rodea. Está aquí en un proceso de valoración cognitiva, piensa en cómo hacerlo, consecuencias, elección del momento adecuado, es más, cuando el escolta más próximo aparta la mirada, es cuando elige actuar.

Segundos después ya si fija frontal e intensamente su mirada en Rajoy, y realiza un movimiento significativo: se balancea, es decir, se prepara corporalmente para el ataque, me recuerda a ese pequeño salto que los luchadores de boxeo dan antes del combate. Esta acción tiene un sentido fisiológico, puesto que sirve para activar y aumentar la circulación sanguínea dotando de la mayor fuerza necesaria nuestro movimiento para iniciar el ataque. Justo cuando suelta el puñetazo el rostro del agresor es de odio e ira total, si lo analizamos fotograma a fotograma, vemos cómo hasta abre la boca en lo que parece ser un gruñido. Tras el golpe ya no mira a Mariano Rajoy, éste ya no le interesa, dirige su mirada inmediatamente al escolta que tiene más cerca, ya está preparado para recibir él ahora el contraataque.

Todo esto nos hace dictaminar que el ataque estaba bien meditado por el asaltante, que el golpe iba cargado fisiológicamente de toda la fuerza y energía necesaria para hacer daño, su motivación no era una llamada de atención o un ataque sin convicción emocional detrás, tiene todos los ingredientes de un asalto físico cargado de motivación y afecto negativos, para dañar al otro.

¿Qué podemos observar en Mariano Rajoy? Pues sobre todo, expresión (evidentemente) sincera de dolor intenso y conducta shock tras el trauma físico y psicológico recibido, no olvidemos que estos agravios en público duelen más internamente que físicamente. Se queda totalmente desorientado e inmediatamente baja la cabeza al suelo en un ademán por encontrar rápidamente sus gafas que cayeron al suelo. No lo consigue y mira a su alrededor, busca visualmente saber qué ha pasado, quién le ha atacado. Las personas que le rodean, le dan “golpecitos en la espalda” en señal de apoyo y ánimo, Rajoy los busca, mira a los lados y hacia atrás necesita sentirse rodeado por su gente y sentir de nuevo la seguridad perdida.

Mariano Rajoy intenta sobreponerse, retoma la marcha, lo más visible tras el agresivo suceso es el intenso sudor que se aprecia en su frente, por supuesto, producto de una alta tensión e incluso del miedo experimentado, aunque no podemos corroborarla en la expresión facial de Rajoy, dados los planos laterales y calidad de vídeo.

Inicia el paso con una postura erguida y con los brazos atrás, postura que denota exposición del cuerpo, no es una postura defensiva propia a de un ataque previamente sufrido, y por esto, no puede mantenerla más de unos segundos, aunque es lo que quiere e intenta, su impacto emocional ha sido fuerte y su cuerpo no le deja volver tan rápidamente a la calma, vuelve a posicionar los brazos lateralmente al tronco. Igual ocurre con su rostro, intenta sonreír cuando la gente se le acerca, pero en cuanto se marchan vuelve automáticamente a una seriedad muy marcada, mirada al suelo, algo perdida, sigue procesando lo que acaba de ocurrir. No sabe qué hacer con sus brazos, y se mete la mano izquierda en el bolsillo de la chaqueta, este gesto es un gesto manipulador, es decir, lo hace por hacer, no tiene sentido ya que no va a coger o guardar nada en este bolsillo, no hay utilidad en el acto, y por tanto es muestra de inquietud y nerviosismo. Su rostro sigue perdido, no fija la mirada, la gente se le acerca y le hace preguntas y responde con un “¿qué?” hasta dos veces, su cerebro tras el shock no puede procesar información.

Lo significativo quizás de este análisis es corroborar la sorpresa, la conmoción, el pasmo y la desorientación real de Rajoy tras el ataque. Sin lugar a dudas (y no me suelo mojar tanto) sus indicadores fisiológicos, corporales y actitudinales nos muestran que no se trata un hecho esperado por Mariano Rajoy sino más bien todo lo contrario.

Pasadas unas horas y ya en el mitin de A Coruña se palpa la estabilidad emocional y la reintegración en su conducta no verbal, aún se advierten las secuelas físicas como el hematoma o la sudoración intensa, pero no así ya las secuelas emocionales. Desde luego, es destacable la reposición del presidente en este caso ya que si analizamos el mitin no podemos imaginar (emocionalmente hablando) lo sucedido anteriormente: entra firme, concentrado, nada perdido, sonriendo y saludando, cuando habla no se le percibe acelerado, tiene pausa y rimo coherente en su discurso y ningún indicador nos hace sospechar de la tensión previa que sí que se filtraba a través de sus canales expresivos corporales en el momento crítico del ataque sufrido.

9 comentarios

  1. Dice ser Cristina

    Al agresor, todos los calificativos que se me pueden ocurrir para despreciarlo son pocos. A Mariano Rajoy, pues mucho ánimo y espero que la agresión no le deje secuelas emocionales. No coincido con él en sus ideas, pero al ver las imágenes de la agresión sentí un malestar muy grande y mucha lástima por el mal trago y el miedo que debió pasar.

    17 Diciembre 2015 | 4:40 pm

  2. Dice ser Gonzalo Calvo

    “No sabe qué hacer con sus brazos, y se mete la mano izquierda en el bolsillo de la chaqueta, este gesto es un gesto manipulador”, Efectivamente, la agresión es una baza fuerte y valiosa que se guarda en el bolsillo para manipular en su favor a a opinión pública, en plena elección, y en un momento clave en que su imagen pública había quedado muy tocada tras perder estrepitosamente el debate a dos con Pedro Sánchez.
    Es la clásica demagogia: Usar las emociones del pueblo para ganarse su favor.
    Y hoy aprendemos que el agresor es de su familia, hijo de una prima de su mujer. ¿Casualidad? Cabe dudarlo.

    17 Diciembre 2015 | 5:18 pm

  3. Dice ser Dckdave

    Excelente análisis. Espero que sigas haciendo estos análisis incluso después de la campaña electoral. Un saludo!!

    17 Diciembre 2015 | 5:52 pm

  4. Dice ser Sociólogo Astral

    Nuestro presidente es una gran persona. un hombre pacífico y educado que no se merece ninguna agresión ¿que no te gusta lo que hace? PUES VOTA A OTRO.

    17 Diciembre 2015 | 11:53 pm

  5. Dice ser albert

    Gonzalo..yo creo que estás exagerando un poco no?? precisamente hoy todo el mundo no entiende que Rajoy no quiera denunciar al chaval.. así que manipulación para las elecciones..poca..
    Es una vergüenza que este tipo de cosas ocurran en España, a este o a cualquier otro político! como bien dice Sociólogo astral, si no te gusta vota a otro, pero no crees conspiraciones judeo-masónicas, anda.

    18 Diciembre 2015 | 9:07 am

  6. Dice ser De viernes

    Yo creo que ya nos hemos vuelto todos locos en este país..me gustaría saber que habría pasado si esta misma agresión se hubiese dado con Obama…o con Merkel….

    18 Diciembre 2015 | 9:09 am

  7. Dice ser Vergonzoso

    Que buen análisis, la pena es que no se puedan acompañar las imágenes “porque es menor”..si claro, pobrecito que con 17 años hay que proteger su “imagen” cuando de forma plenamente consciente y preparada realiza una agresión en plena via pública delante de cientos de personas (y cámaras) no creo yo que el estuviese muy interesado en evitar que su imagen se hiciese pública..pero esto es España señores!

    18 Diciembre 2015 | 9:14 am

  8. Dice ser Alucinado

    Aún no me puedo creer lo que hizo este muchacho..sinceramente vergonzoso para su familia y amigos (los decentes claro) xq PRESUNTAMENTE parece que sus compañías son un poco extremistas…ese es el dialogo de la izquierda radical no?? a ver si salen condenando este ataque

    18 Diciembre 2015 | 9:16 am

  9. Dice ser David el gnomo

    Enhorabuena por el análisis del agresor y del agredido..un excelente trabajo!

    Acabemos ya con la violencia política y la intolerancia, por favor!

    18 Diciembre 2015 | 9:17 am

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