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Vivir es cabalgar un dragón y disfrutar del viaje

¿Qué opinan los profesores de los regalos que las familias les suelen hacer al final del curso?

Casi diez años de blog dan para mucho, y he escrito en dos ocasiones de los regalos que las familias le dan al final de curso a los profes, que se entregaron por toda España a lo largo de la pasada semana. Un tema que cada año, cuando acaba el curso (bueno, y también si el profesor se va antes por algún motivo o si se casa, es padre o incluso es su cumpleaños), es recurrente entre padres recientes.

Este año ha salido de nuevo a colación, por supuesto. En mi entorno, físico y virtual, hay gente que me pregunta si ya he escrito del tema. Gente que me comenta que participa sin estar de acuerdo por no ser el raro que no quiere entrar en la rueda del agradecimiento organizado, gente que sí que ha dado el paso de distanciarse de esta práctica, gente que lo defiende como un bonito gesto sin más complicación, gente que me cuenta que está de acuerdo en dar un detalle pero que se está yendo de madre y que ha visto regalos tipo iPad, viaje de tres días a un parador o bolsos de casi mil euros entregados a modo de regalo de despedida de curso.

Pero ya está bien de hablar de lo que los padres opinamos. He recordado que en aquellos dos viejos posts míos hubo muchos profesores dando su opinión. La última entró precisamente la semana pasada y fue la siguiente:

Manuel Rodríguez

Yo soy maestro y también padre. He vivido los malos rollos que se aparecen en torno al regalo del profesor desde estas dos vertientes. Por supuesto estoy totalmente en contra del regalo al profesor. Yo siempre hago saber a principios de curso a la madre delegada que no acepto regalos. Será mi educación, o seré tonto para algunos compañeros. Lo cierto es que desde pequeño mi padre me enseñó a no aceptar dinero de familiares. Fíjense tan pequeño y con 5 euros que me ponían en la mano para comprar caramelos… mi padre me educó en no aceptar regalos. Y también aprendí de pequeño que por encima del dinero existen sensaciones y sentimientos que no se pueden expresar con dinero ni nada material. Y por mucho que mi compañera me cuente lo bien que se lo pasó con el spa, el masaje para ella y su compañero… sigo con mis principios. Con el paso del tiempo mi postura de no aceptar regalos ha calado hondo en los padres y se está contagiando el deseo de no hacer regalos al profesor. Por mucho que le pese a algunos de mis compañeros.

Una vez me intentaron dar 150€ en tarjeta regalo de El corte inglés. Que no acepté. Al principio las madres se enfadaron conmigo porque no podían recuperar el dinero. En esa clase los niños me requerían mucho. Así que un sábado por la tarde convoque a todos los padres en El corte inglés (ya en verano), me ayudó la madre delegada, y con esos 150 euros hicimos un regalo a los niños y niñas. Y ese sábado fue inolvidable para mí y sobre todo para los padres. Cada vez que me los encuentro, me lo recuerdan, y comentario es, “esto que hicisteis aquel sábado si que fue un regalo que guardaré en mi corazón”.

Así que he decidido recuperar los que otros veintidós maestros y profesores me comentaron y traerlo aquí, a modo de reflexión y de invitación para que otros también opinen.

El anonimato de los comentarios de un blog invita a los indeseables, a los poco respetuosos con las opiniones ajenas, a los que tienen ganas de bronca, a los que disfrutan provocando… pero también pueden servir, como en este caso, a que se exprese lo tal vez no se puede de otra manera, porque es muy difícil decir “no gracias” o “preferiría que” ante un presente en nombre de unos niños.

Gema

Yo como maestra veo exagerado regalos caros, el propio profesor se ve en una situación incómoda y los padres no tienen esa obligación, pero en cambio siempre me ha gustado lo de regalar alguna manualidad, un álbum de fotos o un montaje de vídeo con fotos de todo el curso, ese tipo de detalles, cuesta mucho menos, hace más ilusión y yo creo que el profesor lo agradece más, yo por lo menos, creo que valoras más el trabajo del profesor si dedicas un poco de tu tiempo a recopilar y preparar unas fotos que simplemente recoger dinero y comprar cualquier cosa como si fuese un mero trámite.

Guillermo

Hola, soy maestro de Primaria con más de 20 años de dar clases. El tema de los regalos es muy espinoso. Particularmente he tenido años con regalos (algún bolígrafo, una placa, etc) y muchísimos que no ha habido nada. Particularmente, prefiero que no haya regalos. Me quedo con las caras de los niños cuando les dices que al año siguiente sigues con ellos o que no lo haces. Cuando te traen algo se lo agradeces, pero muchas veces sabes que es por no dar la nota frente a otros padres, sabiendo que esa madre no te puede ni ver aunque su hijo te adore. Ya pasaron los años de los aguinaldos, las propinas y los regalos al Maestro (fuerza viva del pueblo). Somos trabajadores como el resto, con una función que cumplir (aunque a diario hagamos de padres, psicólogos, enfermeros, etc mucho más de lo que nos obliga nuestro trabajo). Si alguien quiere agradecer a un maestro su trabajo, es muy fácil… un gracias y feliz verano, esperó verte en septiembre ! Es el mejor regalo para un docente de vocación.

Elsa

Como hija de maestra, con suerte emancipada en breve, he de decir que por lo menos para mi madre los detalles que hacen personalmente los niños, manualidades, cartas, bizcochos… son los que más ilusión le hacen, de hecho un año sí que quisieron regalarle bisutería los padres y ella lo rechazó, será porque es profesora de educación física. En todo caso en casa tiene su vitrina con las manualidades más extrañas. Concretamente uno que me emociona hasta a mí, es una carta que le escribió una niña colombiana que tuvo que volver a su país porque sus papás se quedaron sin trabajo. Destilaba amor, cariño y respeto, ¡hasta se la quería llevar con ella!. Desde mi opinión deberíamos dejar lugar a la imaginación de los niños dejar que ellos se expresen sobre ese maestro si le quieren y si les ha tratado y educado bien, en vez de irnos a lo materialista y capitalista que la mayoría de las veces son regalos vacíos. Esos sí que terminan en la basura porque no significan nada.

David

Para los que piensan que un maestro por ver que una familia no le ha hecho regalo, al año siguiente va a mirar mal a su hijo, no tienen ni idea de lo que sentimos por los 25 niños que al menos 25 horas semanales están a nuestro cargo. Y digo al menos porque otros se pasan casi 50 horas en el colegio. Intentamos hacer nuestro trabajo lo mejor que podemos y sabemos, y si alguien quiere tener un detalle con nosotros que lo tenga, como yo lo hago, regalándole un CD con las fotos que he ido haciendo durante el año o comprando materiales para el día de la madre. Porque me regalen algo valorado en 100 euros tu hijo no va a tener mejores notas. El mejor regalo es el último día de cole y un niño se te acerca y te dice que te va a echar de menos.

Juan

Soy profesor en secundaria y bachillerato. A mí no me regalan nada, ni lo espero; en los últimos diez años, solo la madre de un alumno al que ayude un poco un verano (nada, resolver alguna duda tomando un helado, recomendar alguna lectura interesante, poco más) tuvo el detalle de regalarme un libro como gesto de agradecimiento. También mis alumnos a veces me han sorprendido con algún pequeño detalle, como el primer curso del que fui tutor, hace años, que al finalizar el curso me regalaron una especie de diploma firmado por todos, que reconozco me hizo aflorar una lagrimilla y que guardo como un tesoro. Y los alumnos de 2º de bachillerato, que suelen tener algún detalle con sus profesores el día que se hace la fiesta de graduación (una botella de vino, cosas así). Caso distinto con sus tutores, a los que rivalizan por hacer el regalo más caro (relojes buenos, bonos de hotel, etc), cosa que ya me parece excesivo. Por otra parte, tengo una niña pequeña, todavía no va al cole, pero cuando vaya, sí que seré de los partidarios de obsequiar con pequeños detalles, no cosas caras ni importantes, a sus maestros, especialmente a los que le traten bien y le enseñen cosas buenas y útiles. Pienso que un maestro es algo más que un simple empleado con su sueldo, es un segundo padre/madre, enseñan cosas buenas y que duran toda la vida. No soy partidario de las cosas caras, pero alguna botellita de buen vino seguro que caerá, bastante atacados ya están desde el poder como para que la gente normal no les reconozcamos.


Ana

Soy profesora de secundaria. Y como profesora, me considero valorada cuando mis alumnos me reconocen la labor profesional que he ejercido a lo largo del curso. No necesito ningún regalo económico para considerarme feliz. A título personal he recibido este año (sin ir más lejos) varios regalos: mensajes, unas flores cogidas del campo y una tarjeta dedicada. Otros años me han regalado una placa, o un colgante o un ramo de flores o unos bombones. Normalmente me siento muy incómoda al recibir estos regalos, porque recibo un sueldo por ello, pero luego me acuerdo de la ilusión con la que yo hacía esos regalos a los profesores que apreciaba. No olvidemos que pasamos muchas horas con ellos, que muchas veces nos involucramos de más. Y no es por el regalo, es un detalle que tienen con el profesor. Particularmente, NO me gustaría recibir un regalo caro, tipo libro electrónico. Me sentiría muy mal. Pero sí me gusta recibir esas tarjetas escritas por mis alumnos, o un bizcocho hecho por una madre agradecida… hace que esto valga la pena, sobre todo con las putadas (y perdón por la palabra) que nos hacen día a día nuestros “jefes”. No nos equivoquemos, la educación es una cosa de todos, no es sólo un sector económico, es un futuro mejor para nuestros hijos. Y no somos mejor ni peor que otros sectores. Sólo tenemos algo demasiado importante entre nuestras manos.


RGB

Os daré mi opinión como profesora novata (de 1º y 2º ESO). Este año he recibido algunos detalles a título particular de algún alumno o alumna. La primera vez me quedé blanca, sin saber cómo reaccionar. El chico en cuestión, rojo como un tomate, me entregó en clase una bolsa (que no abrí delante de sus compañeros y compañeras). El regalito consistía en una pulserita y una postal de navidad. En ella, el niño redactó una parrafada para expresar lo bien que se lo pasaba en mis clases. Se me saltaron literalmente las lágrimas de emoción. Me fui flotando a casa (se la enseñé a amigos, familia, etc.). Lo mismo me pasó con una cartulina enorme que decoraron dos niñas y que me entregaron en fin de curso. Esa vez se me saltaron las lágrimas “in situ”; lo mismo me pasó cuando me encontré por la calle a una madre de otro alumno y espontáneamente me dio un abrazo para darme las gracias por lo contento que su hijo iba al colegio cuando a primera hora le tocaba conmigo.

Obviamente, me estaban felicitando por hacer el trabajo por el que fui contratada. Entiendo que muchas personas piensen que no es necesario agradecer a un profesor el trabajo que como tal tiene que hacer. No estoy de acuerdo. Creo que sí que lo es; como también lo es agradecer el trabajo bien hecho al portero, taxista, etc. A todos nos gusta que nos reconozcan nuestro trabajo cuando está bien hecho y no sólo nos gusta, a veces, también es necesario por mil circunstancias. Nos motiva y nos está diciendo “vas por buen camino”.
Igualmente, el reconocimiento a un buen trabajo no pasa por un regalo con un coste económico, para nada. Unas palabras con el profesor es más que suficiente. En mi caso, no podría aceptar los tipos de regalos que se han mencionado más arriba, básicamente porque hay familias que no se lo pueden permitir; porque crea desigualdades entre los alumnos y porque estamos dando un ejemplo a los niños que pienso que no es del todo bueno. Para que se me entienda, un paralelismo podría ser “si sacas buenas notas te compramos un ipad”, para mí es un gran error.

Dicho todo esto y en conclusión, no sabéis hasta qué punto se puede hacer feliz a un profesor o profesora con una simple nota de “me encantan tus clases”, “he aprendido mucho”, etc. En fin, hablo desde mi experiencia y desde mi propia sensibilidad, obviamente subjetiva.

Laura

Como maestra, agradezco todos los regalos. Claro que hace ilusión recibir detalles, sobre todo aquellas notas, cartas o tarjetas hechas por nuestros alumnos o de sus padres mostrando agradecimiento. Para un docente con vocación ese es el mayor de los regalos. También es cierto que, como comentáis por aquí, son obligaciones que las mismas familias se autoimponen. Asimismo, esto ocurre con mayor asiduidad en centros concertados o privados. Los papis buscan llamar la atención en ese círculo en el que se mueven y sentirse que no son menos (ellos o su hij@) por no participar. Una amiga que trabaja en un concertado ha recibido desde cajas estilo “La vida es bella” a joyas de Tous. !A mí me resulta increíble!

Ana G

Hola. Soy maestra de primaria en una escuela de barrio muy humilde. Cada año recibo muchos detalles de mis alumnos: bombones, pulseras, peluches, dibujos, cartas…y la verdad, me sabe fatal, sobre todo al tratarse de gente con pocos recursos. Pero también he de decir que me dejo la piel y lucho por ellos, y eso los padres lo notan y aunque sea con un detalle quieren agradecértelo. Yo haría mi trabajo igual, pero la verdad es que reconforta saber que valoran tu trabajo.

Inma

Soy profe, maestra y madre, debo decir que no me gustan ni acepto regalos que no vengan de los niños, los que habéis mencionados como particulares y manuales, un dibujo, una carta, unas letras… y como madre tampoco me gusta hacer otro tipo de regalos. Ese tipo de cosas también es verdad que se dan más en infantil y primaria que en secundaria, pero entiendo que tienen que ser por un vínculo especial que se establece entre maestro y alumno, porque como muy bien han dicho estamos haciendo nuestro trabajo en el que por supuesto lo emocional tiene mucho que ver. O un agradecimiento por todas esas cosas “extras” que los maestros y profes hacemos que no son parte de nuestro trabajo y lo hacemos con gusto, pero todo lo más unos bombones para compartir con todo el equipo y me sigue incomodando recibirlos.

MªJose

Mi marido lleva 30 años de maestro. Puedo contaros lo que ha llevado a casa este año al final del curso: 23 cartas de sus niños demostrándole lo que le quieren, fotos con ellos y sobre todo… las lágrimas de emoción cuando me contaba la visita de unos padres agradecidos por que habían logrado sacar adelante a 2 niños con problemas muy serios. Ni flores, ni bombones, ni aparatos electrónicos. ¡Ah! sus niños, llegan a ser los míos. Habla tanto de ellos, que me sé al detalle toda su evolución, y hasta me preocupan los problemas de algunos.

FLDH

Yo soy maestra, estudie para ello y hasta el día de hoy, cada día al despertar, me siento muy orgullosa de ello. Mi mayor regalo es ese abrazo desinteresado, un dibujo raro, el que con la sonrisa en la cara te digan; “el año que viene nos toca contigo seño”. La felicidad de los niños/as en cada viaje que organizamos y que te digan; “seño que bien nos lo estamos pasando”, el que el alumnado apruebe cada uno de los exámenes que planteas, porque eso significa que está bien. Y que un padre o madre vengan y solamente te diga, “Gracias”. No todos/as podemos ser maestros/as, yo por suerte lo conseguí y cada día me siento más segura y contenta de mi decisión.

Ricardo

Soy profesor y maestro, y el regalo que me gustan más con diferencia es una breve carta o nota o dibujo o placa diciéndome lo que he significado para ellos. Simple, barato y directo al corazón. No me hice docente para hacerme rico.

Profe

Soy profe de secundaria, y sí, he recibido regalos de vez en cuando. La primera vez quise devolvérselo al muchachejo que con todo el cariño me había comprado un pequeño libro y me lo había dedicado. Cuando vi su carilla de decepción, tuve que cogerlo. Sinceramente, no soy de las que esperan un regalo. Es mi trabajo y lo hago lo mejor que puedo. Doy cariño a los niños porque me nace de dentro y porque son seres en formación que necesitan (a pesar de ser ya mayores) muchas dosis de cariño, respeto y paciencia. Cuando un crío me da una nota, una carta, un montaje de fotos o simplemente un abrazo a final de curso… me gusta mucho más que cualquier otra cosa. Una pulsera de oro, un ipad… eso es una locura. NO creo que muchos de los docentes estemos de acuerdo en ello.

Gloria

MI opinión es la siguiente, yo soy maestra durante 27 años y creo que tengo alguna experiencia en el tema. En primer lugar ejerzo mi profesión en centros públicos y sí que creo que esto marca la diferencia, yo jamás he visto esos regalos excesivos, lo normal son las flores, regalos elaborados por los niños o a la sumo una caja de bombones. Ya sabemos todos que es nuestro trabajo, pero como madre también, hay modos y modos de hacerlo. El regalo es simplemente un reconocimiento a tu trabajo y dedicación, los niños no son ruedas de coche que todas son iguales, se trata de agradecer el que tu hijo ha tenido la dedicación adecuada y que el profesional se ha esforzado por sacar lo mejor de él. Por supuesto que no es ninguna obligación, pero está bien ser agradecidos. ¿Qué hacemos después con esos regalos? Personalmente los guardo y de ver en cuando los miro y veo la tarjeta de aquellas alumnas de hace 27 años y me pregunto hoy día que habrá sido de ellas, la verdad me hace mucha ilusión.

Profesor

Soy profesor y a mí nunca nadie me regala nada. Tampoco lo pretendo. Mi mayor satisfacción es mi trabajo bien hecho. De todas formas no sé si eso se estilará más en centros concertados o privados y en Infantil o Primaria. Yo, como profesor de la pública creo que debe haber un límite. Una cosa es un agradecimiento como unos bombones o que te paguen un café (soy de Secundaria) y otra cosa es pasarse. No vayamos a hacer como cierta política y los bolsos de Louis Vouitton.

Maestra

Esos compromisos al final son creados por los propios padres, ya que con ver la evolución de los niños y sus abrazos y cariño que demuestran cuando quieren a su profe no hay regalo ni dinero que lo pague. En mi caso, un curso fui maestra de unos niños que no podían permitirse ni ropa decente y no recibí regalos (tampoco lo habría aceptado) y fue el mejor año y con el que más cariño recuerdo de toda mi carrera profesional.

Beatriz

Yo soy maestra y recibo regalos. Siempre he tenido la filosofía de que un regalo tiene que ser personal, significar algo para quién lo recibe y que puede hacerse independientemente de una fecha determinada. Eso mismo lo llevo al aula, te encuentras con niños que vienen de familias que o no tienen nada o lo tienen todo. Coinciden muchas fechas de cumpleaños en clase y la diferencia económica se hace notar. Así que intento inculcar la ilusión de hacer algo por uno mismo, pensando en la persona que lo va a recibir y lo mucho que le va a gustar.

Por lo tanto los regalos, me los hacen mis niños: pulseras, cuadros, dibujos, poesías, dedicatorias, carteles, notas, lapiceros, etc. A mí recibir una notita con un simple “me gustan las mates” vale más que cualquier iPad o pulsera de oro macizo. Cuando acaba el curso también les regalo, y con la misma filosofía, algo manual. Es increíble ver la expectación semanas previas a finalizar el curso sabiendo que van a recibir algo, y sus caras de ilusión al recibirlo.

Con respecto a los padres, al finalizar un ciclo por norma general suelen regalar un ramo de flores y un álbum con fotos y dedicatorias de los peques y de ellos mismos. No es una obligación, ni deberían hacerlo; pero ese detalle, después de un curso escolar (con sus idas y venidas) me recuerda que tan mal no estoy haciendo mi trabajo.

Mary

Soy maestra de Educación Infantil y madre. La verdad es que se agradece un detalle al terminar el curso, aunque sea una simple flor, una foto o una cajita de caramelos, porque quien no esté en esta profesión no entenderá ni creerá que es muy dura y estresante. Hablo por mí y les aseguro que pongo mi corazón y todas mis fuerzas para sacar los niños adelante, no solo en los aspectos curriculares, sino también en valores y hábitos que preparen a los pequeños para afrontar la etapa de Primaria y sienten las bases para ser buenas personas en el futuro. Muchas veces he hecho casi de “madre suplente” con niños con grandes carencias afectivas y les aseguro que es un trago muy amargo. No es lo mismo trabajar delante de un ordenador o atendiendo detrás de un mostrador que ocuparse de lo más valioso de una familia y la grandísima responsabilidad que esto conlleva. En cuanto al valor monetario, la verdad es que a mí me daría muchísima vergüenza si me regalaran un IPad o una joya, sabiendo las penalidades que pasan muchas familias. No es nada pertinente. Y si me llegara a enterar de que preparan algo así hablaría con las madres y les daría mi opinión.

Como madre siempre he hecho regalos a los tutores de mis hijas en Navidad y a final de curso y especialmente cuando llevan a los niños de viaje, como agradecimiento por las muchísimas horas de más que echan fuera de la escuela y que nadie reconoce y porque sé lo que se cuece en las aulas, que es algo que no se paga con dinero.


Victoria

Soy profesora y madre, yo jamás he recibido ningún regalo, pero este año mi hija cambia de ciclo y como despedida a la profesora se le ha regalado un álbum con las fotos de los niños y un detalle, todo el mundo ha puesto 3 euros, algo que me parece razonable. Hasta este momento nunca se le había hecho ningún regalo. Todo lo que se está diciendo me parece exagerado. Si no lo hubiéramos hecho en conjunto seguramente yo lo hubiera comprado a nivel particular, todo esto de las obligaciones creadas me parece exagerado. Ningún profesor pide nada, y cualquiera puede decir y está en su derecho de no participar, así de sencillo.

Bel

Yo estudié Magisterio de Primaria aunque no ejerzo, y tengo que decir que los regalos deberían ser como en todos los ámbitos, espontaneo, por deseo propio y razonable. De mi breve experiencia en las prácticas que realicé, decir que yo estaba en una clase en donde la educación inclusiva apartaba de la participación activa en la clase a niños, estos niños en concreto eran extranjeros que o bien no entendían nada el castellano o llevaban muy poco tiempo, así como un chico autista, cuya adaptación curricular fue tener libros de cursos inferiores y de vez en cuando los sacaban de clase con la PT. Pues bien, llegué allí y el profesor no me consideró digna de dar ninguna clase, es más me apartaba de toda participación en la educación de ellos. Así que como estos chavales estaban apartados y sólo les dedicaba tiempo “cuando podía” me centré en ello, ya no sentía que le estaba robando el papel de profesor.

Un día una de las madres de estos niños vino con un conjunto de ropa típica de Pakistán para mí, me quedé entre agradecida y avergonzada, no me merecía aquel regalo, es más, era yo la agradecida, pero el profesor al ver que me había regalado eso, lo llamó a su mesa, y se dedicó un buen rato a sacarle al niño a quien de los dos iba dirigido ese regalo, imaginar el bochorno, cuando al cabo de un buen rato no pudo hacer que el niño hiciera entender que era para él, lo dejó estar. ¡Que vergüenza ajena pasé! A la salida del colegio fui a hablar con la madre de ese niño y por medio de otra madre le dije que no me merecía ese regalo que yo con sumo gusto estaba con sus hijo como con el resto y que la agradecida era yo por la confianza que me daban, al final la mujer se sentía ofendida y no tuve más remedio que aceptarlo. Cada vez que lo veo, me acuerdo del cariño que me ofrecieron unos padres y de su voto de confianza hacia mi trabajo, mucho más que una persona que llevaba más de 20 años trabajando.

Mi consejo, haced lo que queráis y si tenéis que dar la nota, hacedlo, no pasa nada, yo regalo a quien quiero y cuando quiero, pero si lo hacéis sea lo que sea, lo normal es que sea un recuerdo precioso, por lo menos para mí lo es.

Hombre de escuelas

He vivido en las escuelas toda mi vida. Y tengo que decir que la moda actual de los padres de dar un obsequio al profesor es muy negativo para la actividad docente. Muchos de los padres lo hacen con toda la buena fe. Otros, aunque no te puedan ver, se incluyen en el paquete. Otros, los pocos no participan del regalo colectivo al profesor, pero hacen llegar su agradecimiento por múltiples vías.

Lo que sustenta el regalo al profesor es realmente una falacia. Una falsedad que por mucho que se quiera no se puede evitar, y por mucho que se quiera argumentar, no se sostiene. No es un agradecimiento sincero, sino más bien, cumplir con lo establecido. Estoy en total desacuerdo con esta práctica porque divide y enfrenta a padres y profesores poniendo en peligro la vertebración de la clase y el buen funcionamiento del centro.

Hay padres que no entienden que existan otros padres que no estén de acuerdo con el regalo y recriminan a sus hijos, excluyéndolos de alguna forma, y de aquí surgen los problemas.
Luego se hacen regalos a unos profesores si y a otros no. Si cae bien la profe de inglés, se le hace el regalo, pero al de mates no, o viceversa. Lo cual además crea un mal rollo entre el profesorado, que hace que cada vez más rechacen este tipo de iniciativas.

Amén de que aceptar ciertos regalos está tipificado en el código penal, desde una perspectiva global, el regalo al profesor es una práctica muy negativa que enturbia la noble profesión del profesorado, y por esta razón debería de salir de las aulas. En muchos colegios se hace con buen criterio y los regalos si se dan, se hacen fuera del recinto educativo (en la calle). Ya que, si es algo que es negativo desde un punto de vista global, esto debe estar lo más alejado del aula posible. No se debe fomentar lo que en el fondo y en la forma es perjudicial para la actividad docente.

* Fotos: GTRES

29 comentarios · Escribe aquí tu comentario

  1. Dice ser Los padres/madres han perdido el norte

    Desde hace unos años muchos padres y madres han perdido el norte, y a la moda de las comuniones que parecen bodas, o los cumpleaños que parecen comuniones, ahora hay que sumar el regalo al profe, para quedar bien y demostrar poderío…
    El profesor hace su trabajo y percibe un sueldo por ello (justo para unos, injusto para otros, yo me encuentro entre los primeros porque su trabajo no es poca cosa) y listo. No hay que andar regalando nada a los maestros, como tampoco hay que regalarle nada al médico, etc.
    Vivimos en una sociedad totalmente mercantilizada donde todo es comprar y comprar, para quedar bien, aunque esa persona te caiga como una patada en el estómago. Y encima se generan rencillas, como varios casos que conozco porque “yo quiero que le dé el regalo mi niño” “y por qué el tuyo y no el mío”? en un ejercicio de inmadurez lamentable por parte de los padres y madres.

    27 Junio 2017 | 08:50

  2. Dice ser juana

    No soy partidaria de los regalos a los profesores porque parece que compras los aprobados para tus hijos. Pero si soy agradecida a quienes junto a los padres educan. Durante el período de estudios diversos de mis hijos no hice ningún regalo. Pero cuando abandonaron los distintos centros educativos, hice un detalle para el claustro de profesores, tanto los que impartieron clases a mis hijos como los que no. Bajo mi punto de vista todos fueron parte de la educación de ellos, directa o indirectamente.

    27 Junio 2017 | 09:06

  3. Dice ser Uno mas

    A mi unas veces me regalan todos los padres, otras todos los niños, otras por grupos, otras por individual y otras nada. Que ¿cómo lo veo? Si quieren tener un detalle por el año que te has tirado educando a niños “y a padres” lo veo estupendo. Al menos ayudar a paliar los sofocones creados. Pero “ojo”, un detalle, no más.

    27 Junio 2017 | 09:21

  4. Dice ser Andrea

    Pero hacer regalos a funcionarios públicos no está regulado y prohibido por el EBEP

    En el caso de esos regalos que se salen de lo simbólico o de la simple manualidad, no se está incurriendo en delito de cohecho o soborno a empleado público?

    27 Junio 2017 | 09:36

  5. Dice ser fer

    El simple hecho me da,escalofrios.

    Mal se,educa si solo lo material es regalo.

    Una merienda, algo así todavía.

    27 Junio 2017 | 09:54

  6. Sabes el regalo que les debemos a los maestros?
    Una gran manifestación para que les suban el sueldo.

    27 Junio 2017 | 10:23

  7. Dice ser Abys

    Gracias. Como madre, este artículo me ha resultado muy útil. Estoy harta de discutir con las madres porque cada vez que llueve, quieren hacer un regalo. Y no es por el dinero, es que no le veo sentido y además muchos padres no están en situación económica de hacer regalo a los profes en navidad, semana santa y fin de curso.

    27 Junio 2017 | 10:33

  8. Dice ser Atenta

    Madre estresada, que les suban el sueldo? Pues cuánto cobras tú que opinas que ellos cobran poco?
    En cualquier caso, ABAJO EL QUEDABIEN! Los propios maestros (que no profesores) lo dicen.

    27 Junio 2017 | 10:41

  9. Dice ser Paz

    La gratitud tambien se enseña.
    El bienquedismo no es gratitud.
    Los trabajos tan humanos como estos generan gratitud y es bueno expresarla. Hay que saber dar…y recibir!

    27 Junio 2017 | 10:53

  10. Dice ser Teresa

    Tengo dos niños y en cada clase los padres son de un tipo diferente, curiosamente todos en bloque. En la clase de mi hijo los padres son de lo mas normal, razonable y comedida. Regalamos a fin de curso a las maestras siempre detalles (de-ta-lles) en los que participan los nignos (estuches con la foto de la clase, o un delantal con las palmas de los nignos plasmadas con pintura de colores…) unido siempre a algo para la clase (unas estanterias… unas cajas nuevas para los libros… tonner para la impresora, folios… cosas que hacen falta porque donde yo vivo (Italia) la Educacion Publica va fatal de fondos y somos los padres los que tenemos que llevar hasta el papel higienico al colegio o pintar las paredes). Ponemos un fondo de 5 a 8 euros y con eso nos llega para el DETALLITO a las profes y el MATERIAL para la clase. Sin embargo en la clase de mi hija los padres (excepto 4 parejas) son de lo mas gilipollin, todo aparentar, todo exageracion, todo tonteria pura y dura. Piden fondos de 15 o 20 euros por familia solo para el regalo a las maestras… o sea, de locura. Una lucha cada agno. Asi que yo paso de poner fondo y lo tengo dicho, que yo o se pone fondo para regalo en plan DETALLITO mas MATERIAL de clase, o yo paso. Asi que al final he conseguido que en la clase de mi hija se hagan dos fondos, uno para el que quiera regalar algo a las profesoras (fondo en el que yo no participo porque hacen regalos de estar mal de la cabeza) y otro fondo para material de la clase, en el que obviamente participo. Esta bien reconocer el trabajo a los maestros, pero con detalles, no con regalos de locura como hacen algunos padres en plan boligrafos con Swarovski, o estancias de fin de semana en un spa, o joyas…. vamos, sin conocimento, ahi, como si nadasemos todos en la abundancia. Y lo gordo es que muchos padres, por no dar la nota, agachan la cabeza y ponen dinero para no ser criticados. Es penoso. Hay que tener caracter y defender los propios principios, pero por desgracia siempre hay un grupito pequegno de padres que llevan la voz cantante y el resto a seguirlos como borreguitos por no destacar. En fin… es una especie de representacion de la sociedad en general, cuatro jetas que tejemanejan todo y el resto, ignorante y manipulable, detras. Y los que nos salimos un poco nos ponen a caldo. En fin. De todos modos en muchos casos la “culpa” es del profesor, que sabiendo el “poder” de los que manejan al grupo de padres no evitan situaciones forzadas y desde el primer dia no dejan claro que no aceptaran regalos, solo detalles. Conozco casos de padres que van fatal de dinero y el grupo ha pedido un fondo de “X” euros para el regalo a las maestras, y esta gente ha tenido que hacer un sacrificio economico para no ser criticados por el grupo de padres. Y es que se me llevan los demonios, porque no todos los padres tienen suficiente caracter para negarse y de eso se aprovecha el grupo de mandones, digamoslo asi. Ya lo gordo es cuando el grupo pide pasta no solo para el regalito de turno de fin de curso si no tambien para el regalito de Navidad, para el regalito de la maestra que ha dado a luz, para el regalito de la maestra que ha sido operada, para el regalito… por amor de dios! Hay veces que yo flipo, padres que incluso se han llegado a presentar a la boda de una maestra!!!!! Para darle un regalo!!!!!! Es que vamos… hace falta ser lamecu… de verdad. Y luego ahi en el whatsapp a postar las fotos con la pobre/sufridora maestra en traje de boda y las madres/garrapatas sonriendo y “presumiento” de cercania con la profe de turno. Es que vamos… que ya otro tema es el whatsapp de madres/padres… te puedes mo-rir. Atroz. En fin… que lo del regalito a los profesores si, tiene tela marinera. Pa escribir un libro.

    27 Junio 2017 | 11:30

  11. Dice ser Alumna

    Yo soy alumna y paso a 4 de eso,siempre he ido a centros publicos,y siempre hacemos el mismo regalo,solo al tutor,un llavero cn nuestro curso grabado y un pergamino firmado por todos.Este año hemos cambiado,no le hemos regalado nada al tutor,pero a una maestra q se ha dejado la piel por nosotros y q queremos como si fuera nuestra hermana,una chica joven y cn ganas de enseñar,le escribimos una carta,a mano ,en hoja de cuadros, donde ponia todos nuestros telefonos y lo q sentiamos por ella,y se lo dejamos en el parabrisas del coche,al dia siguiente la vimos,y nos dijo q le habia echo mucha ilusion ese simple papel,yo me quedo cn la cara q puso cuando nos vio,y la ilusion q nos dio a todos nosotros verle esa cara de felicidad.

    27 Junio 2017 | 11:53

  12. Dice ser Carmina

    @ Madres estresadas
    Primero que te suban los impuestos a ti, que es muy fácil administrar dinero ajeno.

    27 Junio 2017 | 12:51

  13. Dice ser Lola

    Cuando éramos niños mi madre enviaba un regalo a los maestros por Navidad, no recuerdo que por fin de curso se hiciera, igual sí pero hace tantos años que no puedo estar segura, era una costumbre arraigada en esa época, años 50 en Cuba.
    En España, donde nació mi hija, siempre envié un detalle por fin de curso o Navidad, pero siempre dependiendo de si estaba satisfecha con la maestra que le había tocado en suerte. En ese tiempo los padres lo hacíamos a título individual y si había algunos que podían darse el lujo de enviar un cordero entero otros dábamos un pequeño detalle y fin de la cuestión.
    Hoy creo que las cosas se han salido de madre, al igual que el asunto de las comuniones como alguien más arriba ha comentado. No creo que se deba de obligar a ningún padre a participar en un regalo comunitario y por supuesto que debería de primar el sentido común, una cosa es un pequeño detalle de recuerdo y otra un regalo que puede alcanzar los 1000 euros. Pero en estas cosas como en otras nunca habrá consenso.

    27 Junio 2017 | 13:00

  14. Dice ser MAMAMACA

    Qué buen post… muchísimas gracias profesores, docentes y maestros. Muchísimas gracias por decir alto claro que vuestro trabajo, profesionalidad y buen hacer no se paga con regalos caros sino con algo más como son abrazos, besos, cartas, dibujos, meriendas/desayunos con vuestros alumnos, charlas o cafés. G R A C I A S!!!
    Cuando sale una noticia o post sobre este tema siempre opino porque me parece que a los padres, este tema, se nos ha ido de las manos. Siempre que se ha propuesto el famoso regalo fin de curso para la profe yo he propuesto una manualidad hecha por los niños, sí SÓLO una manualidad, NADA más! pues bien, mi propuesta SIEMPRE ha ido acompañada de los 5 o incluso de 10€ de rigor por niño porque al resto de mamás eso de no poner dinero les debe parecer de ser de poco agradecidos, no sé!; a mi lo que me parece es que poner dinero es de tener muy poquita imaginación y entender muy poco el trabajo de un docente, pero…. Hasta un IPad hemos pagado los padres, sí, increíble pero cierto.

    Cuando leí esto me sentí completamente identificada con esta madre; si queréis pasar un ratito divertido de lectura, clicad aquí: http://www.gestionandohijos.com/escenas-educativas-30-regalos-a-los-profes-basta-ya/

    Saludos y feliz verano!!!!

    27 Junio 2017 | 13:53

  15. Dice ser Profe y madre

    Hola a todos y todas. Yo soy profe de secundaria y madre de una niña que ha terminado infantil. Trabajo en un centro concertado en un barrio obrero de clase media-baja, con un alumnado que en su mayoría procede de otros lugares o con un nivel económico bajo. En mi centro está prohibido el hacer regalos a maestros y profesores. Sólo se aceptan aquellos que sean de tipo manual o sencillo, tipo un libro, álbum de fotos… Yo fui tutora el curso pasado y los alumnos/as me regalaron un libro, una pastilla de chocolate y cada uno una carta. Les dije que sus padres no tenían que gastar nada, que con las cartas ya estaba emocionada, pero me dijeron que sus padres no tuvieron nada que ver, ellos/as pusieron un euro para ese regalo. Este año, he sido tutora de otro grupo, un grupo difícil, que me ha hecho el mayor regalo del mundo: pasan todos de curso y quieren seguir los estudios. Me agradecieron uno a uno el que me preocupara por ellos, que los escuchara y comprendiera y les motivara para seguir adelante. Eso es lo que merece la pena. Yo les entregaba las notas con un cupcake casero, con gominolas, con lo que se me ocurría, para endulzar el momento. Me llevo un gran año lleno de cariño, de admiración y respeto por ellos y de ellos.
    Sin embargo, como madre he tenido mil y una movidas por el dichoso regalo. Tuve que pasar hasta por dirección del follón en el que me metieron unas madres. Al fin conseguimos que regalaran sólo un libro de fotos, porque poco más y mandan a la seño a los fiordos noruegos!!!!

    27 Junio 2017 | 13:59

  16. Dice ser q

    Qué cojones es ésto de regalar cosas a los porfesores por hacer su trabajo? y desde cuándo se viene haciend? Increible este país.. cunado tenga hijos sus profesores que no esperen ningún regalito.. si acaso, como dicen por ahí arriba, alguna tontería que mi hijo haga sólo si le apetece hacerla, si no, de qué? estamos gilipollas ya o qué? qué mierda de sociedad, de verdad.. no lo entiendo…

    27 Junio 2017 | 14:42

  17. Dice ser Maestra rural

    Yo soy maestra en un cole rural. Este año he tenido 14 alumnos, a los que, la verdad, he dedicado más horas que a nadie; los padres lo saben porque me han visto salir de la escuela muchos días hasta las 8 o las 9 de la tarde haciendo disfraces para carnaval, preparando juegos para inglés… ¡Hasta limpiando el aula porque una alumna alérgica al polvo las pasaba canutas con la poca limpieza contratada por el ayuntamiento!
    Ha sido la primera vez que me han hecho un regalo, una caja de bombones entre todos los padres. Me ha encantado, pero he de decir que si hubiera sido algo mucho más caro, no lo habría aceptado. Me gusta saber que mi trabajo está valorado, que mis alumnos están a gusto y que sus padres lo saben. Para eso no hace falta un regalo, obviamente, con unas palabras o un café me hubiera dado por satisfecha; pero dado que soy interina con pocas posibilidades de repetir destino, estos gestos emocionan. ¡Voy a echar tanto de menos a mis niños…!

    27 Junio 2017 | 15:06

  18. Dice ser la enseñanza

    El mejor regalo que un padre puede ofrecerle a lso profesores de su shijos creo que es el agradecerles que le expongan claramente sus actitudes durante el curso, su rendimiento, su evolución, sin proteccionismos nefastos, sin entender que tiene q aprobar para ser algo. Hay gente q no termina los estudios, lo acepta honestamente, sus familias también, y consigien avanzar en ese ambiente de aceptación de lo diverso, en otros ámbitos donde pueden ser súper necesarios..

    27 Junio 2017 | 18:35

  19. Dice ser Benito M. Olleros

    En contra de los regalos. Hace ya mucho tiempo, siendo jóvenes, un grupo de profes lo resolvimos proponiendo al consejo escolar el envío de una nota a cada fsmilia en la que se hacía constar que no se admitían regalos en nuestro centro. Asī de sencillo ( y asī de bien acogido por las familias). Otra cosa son los detalles que no implican coste alguno.

    27 Junio 2017 | 19:58

  20. Dice ser mari mar

    Pues a mí, me gusta hacer un detallito en nombre de toda la clase, siempre que sea eso, un detallito …y siempre que vaya acompañado de una tarjetita dando las gracias…..todo con connataciones afectivas…pues sí, me gusta, creo que todos necesitamos reconocimiento, y esto es una bonita forma de demostrarlo.

    27 Junio 2017 | 20:16

  21. Dice ser ali hernández carpio

    En Venezuela la costumbre es regalar a los maestros no solamente al final del año escolar, sino también en navidades, cumpleaños, Día del Maestro y otras tantas festividades. Y lo peor del caso es que los maestros no se niegan a aceptarlos. Veo en ello el génesis de la corrupción que azota a este país, porque ¿cómo una maestra o maestro puede aplazar a un estudiante que durante el año los ha colmado de regalos? Y los alumnos, que no son pendejos, se dan cuenta del detalle y lo ponen en práctica en el devenir de sus vidas.

    27 Junio 2017 | 22:07

  22. Dice ser Imanol12

    Fui profesor de secundaria hasta que me jubilé hace ya cuatro años y medio, el 22 de diciembre de 2012. En Puerto Rico es común que al final de curso algunos padres y estudiantes le hagan algún regalito a sus maestros, pero son recordatorios, nada de regalos caros, los más caros que recibí fueron una camisa y un perfume, los demás eran tazones, bolígrafos y materiales que utilizamos los maestros, nada caro. También en algunos años algunos de mis alumnos me celebraban el cumpleaños de sorpresa y era costumbre que yo le celebrara el cumpleaños a todos los que cumplieran en cada mes. Eso es lo que se llama socializar, ellos sabían que la calificación nada tenía que ver con los regalos, sabemos separar una cosa de la otra.

    Cuando estaba en la universidad también los alumnos lo hacíamos, ahora les voy a contar una anécdota que nos sucedió a los estudiantes de la Escuela Graduada de Historia de la Universidad de Puerto Rico. Un verano, la Universidad contrató a una profesora de una universidad de Madrid, España, para dar el curso de paleografía. Excelente profesora y excelente ser humano, además muy hermosa físicamente. Pero lo más valioso que tenía esta profesora española eran los valores morales que poseía.

    Resulta que cuando llegó el fin del curso, y antes del examen final, nosotros los estudiantes hicimos una recolecta para comprarle un regalo, nada caro, una artesanía de una casita de aquitectura española del Viejo San Juan. Todos firmamos la tarjeta de despedida que iba acompañando al regalo. Cuando terminó la última clase, una de las compañeras sacó el regalo y lo colocó frente a ella en la mesa. Aquella profesora se puso roja como un tomate, le dio con la mano al regalo que rodó por la mesa y se levantó gritando; “esto es un cohecho” , inmediatamente salió de la sala y nos dejó a nosotros mirándonos unos a otros preguntándonos, “qué pasó aquí”. Hablamos con el decano y él habló con la profesora para que entendiera que era una costumbre nuestra que nada tenía que ver con la calificación final de cada uno. Bueno, ahora sé, que hacer regalos nos viene de ustedes los españoles. Al final, la profesora entendió, aceptó el regalo y nos invitó a todos a tomarnos un café en el merendero de la Facultad de Humanidades.

    Fue un mal rato momentáneo, pero nos dijo mucho de los valores morales de aquella profesora. Mis saludos y respetos a ella que debe estar impartiendo clases en alguna universidad de Madrid. El nombre me lo reservo.

    27 Junio 2017 | 22:50

  23. Dice ser Juan

    La solución es muy fácil, avisar de que no se quieren regalos, y en el caso de que los hubiese, sortearlos entre los alumnos. Como anécdota, en las clases de mis hijas siempre se hicieron regalos, y siempre se aceptaron, pero es una anécdota.

    27 Junio 2017 | 23:20

  24. Dice ser lastmonkey

    Vaya tocho infumable.

    Solemos hacer regalo colectivo, el cual generalmente consta de dos partes:

    1) Album de fotos de los niños con el profesro elaborado por todo los padres y acompañado de algun dibujo de los peques.

    2) Detalle de unos 150€ aproximadamente, por ejemplo un fin de semana en un hotel para el profe y su pareja.

    Pero es todo, no regalamos nada más en ningún otro momento del año… y si os fijais no toca ni a 10€ x alumno.

    28 Junio 2017 | 01:25

  25. Dice ser Míriam

    Soy profesora de.Secundaria y los detalles de agradecimiento son preciosos. Siempre he recibido algún detalle de parte de mis alumnos mayores de 4° de ESO, realizado en grupo, algo que sabían que iba conmigo, conmi estilo y mi forma de pensar (es decir algo austero, sencillo y emotivo). Han sido desde una carta de grupo, a una foto enmarcada, un fulard hippie a juego con unos pendientes artesanos o un bolso…
    Este año que he sido tutora de chicos y chicas de 2° ellos me regalaron un mural y los regalos materiales han sido de.los padres. A mi me parece de agradecer. No es necesario, pero es bonito y yo lo valoro.

    28 Junio 2017 | 03:22

  26. Dice ser Xxx

    Esto apesta a americanada. Yo me niego en rotundo

    28 Junio 2017 | 06:48

  27. Dice ser Perico

    Tiene toda la pinta que a los profesores esto de los regalos o las graduaciones o celebraciones absurdas, etc no les apetece mucho pero al final se ven obligados a pasar por el aro por culpa de padres o madres que desean organizar historias o ser el centro de atención a través de los hijos. No comprometamos al profesor con tonterías por favor. Tiene derecho a salir del trabajo y descansar como es debido.

    28 Junio 2017 | 07:05

  28. Dice ser Víctor

    Yo creo que no hay nada malo detrás de un regalo que pueda recibir un profesor. Si los padres y/o alumnado sienten la necesidad de agradecer el esfuerzo y buena praxis de un docente a través de un pequeño detalle, que puede ser confeccionado por los propios alumnos o comprado entre todos, pienso que tienen el derecho a querer entregarlo. Cada profesor decidirá si aceptarlo o no, en mi caso, nunca he rechazado ningún regalo de alumnos universitarios (soy docente de universidad), pienso que si lo rechazo le parecería mal y a mi desde luego no me gustaría que me rechazasen un regalo.
    No estamos hablando de regalos lujosos ni ostentosos, estamos hablando de detalles que hacen a las personas únicas. Y lo mejor, es que en cierta manera están reconociendo nuestra labor como docentes, que en muchos casos es desprestigiada por otras personas.

    Pero bueno, respeto todo tipo de opiniones.

    29 Junio 2017 | 09:27

  29. Dice ser LaCestitadelBebe

    Hola,

    supongo que con regalo se refiere a un detalles por parte de los padres o de los niños bien, pero ellos ya tienen su sueldo y lo de dar dinero parece cuanto menos raro… me refiero a una camiseta o taza estampada a modo de recuerdo y más cuando ya no van a volver a ver a ese profe…

    Besos!

    Anabel!

    05 Julio 2017 | 08:47

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