Deportes

Archivo de enero, 2019

La ignorancia del Levante salvará (previsiblemente) al Barça

Chumi, jugador del Barça B. (FCB)

Chumi, jugador del Barça B. (FCB)

El Levante denunciará, pero quizá ya no será suficiente. Una alineación indebida que hizo saltar todas las altertas este jueves podría haber clasificado al equipo de Paco López para cuartos de la Copa del Rey, pese a perder la eliminatoria ante el Barça (4-2). Y es que el KO podría haber sido para el Barça, pero anticipado. No obstante, el tiempo es el mejor aliado ahora de los azulgranas. Y también la ignorancia del Levante.

Hasta que lo ha hecho público el diario El Mundo este jueves, el Levante no se ha dado cuenta de que Valverde convocó y puso a Chumi (Juan Brandáriz, jugador del filial) en el partido de la ida pese a que no podía. Según el reglamento, el jugador (sancionado con el Barça B al acumular cinco tarjetas amarillas) no debería haber jugado:

Cuando se trate de futbolistas que pudieran ser reglamentariamente alineados en otros equipos de la cadena del principal o en alguno de los equipos de un club patrocinador, el futbolista sancionado no podrá intervenir en ninguno de estos equipos o clubes, hasta que transcurra, en la categoría en la que se cometió dicha infracción, el número de jornadas a que haga méritos la sanción

Quieren denunciarlo este viernes, fuera de tiempo, una semana después, porque no tenían constancia de ello. Pero los plazos juegan en su contra. El equipo levantino tenía un plazo de 48 horas (hasta el viernes) para denunciar ante la RFEF que había alineación indebida y no lo hizo. Algo que salvará previsiblemente a los azulgranas. Tanto que, según ha podido saber Marca, “la Federación considera que no hay caso porque no ha habido denuncia alguna”. Y, cuando la haya, el Comité de Competición la estudiaría de forma urgente.

Veremos a ver qué pasa…

Ante la duda, decisión del VAR en contra del Real Madrid

VAR

VAR (EFE).

No había demasiadas dudas sobre lo que iba a pasar. Canales había marcado el empate para el Betis, se había señalado fuera de juego, y el VAR entraba a revisar la jugada. Mientras, la televisión ofrecía la acción. Parecía que el cántabro estaba ligerísimamente adelantado. Muy justo, sí, pero fuera de juego. Como decíamos, no había demasiadas dudas sobre lo que iba a pasar. El gol, por supuesto, era concedido. Antes, en el primer gol del Madrid, el videoarbitraje había revisado la jugada desde casi tres minutos antes, no sea que encontrara algún motivo para poder anularlo.

 

Así llevamos un par de jornadas, con mucha confusión alrededor del VAR (fueron numerosos los árbitros que la semana pasada dijeron que había habido penalti sobre Vinícius y que tenía que haber entrado el videoarbitraje) y la sensacion de que los que mandan harán lo que les dé la gana. Las decisiones dudosas, mientras tanto, caen una detrás de otra en contra del Real Madrid. Que sí, que este equipo juega mal. Que está en un desastroso momento. Que falta gol, e incluso algo de talento. Vale a todo, y bien que se ha analizado, pero eso no quiere decir que haya que callarse ante cada decisión en contra, sobre todo cuando parecen todas demasiado injustas y reiteradas.

Y lo que más escama es el oscurantismo, ese no saber cómo se toma esa decisión, quién y cómo se traza esa línea para ver si es fuera de juego o no. Porque, recordemos, antes en las realizaciones televisivas sí se trazaban esas líneas y las podía ver todo el mundo… hasta que se destapó que éstas no eran rectas.

El VAR ha venido para quedarse y para ayudar a los árbitros, pero en nada ayuda que dé la sensación de que es tan arbitrario como las decisiones en el campo de un colegiado.

PD: Y mientras Simeone, quejándose del VAR, el día que al Atlético una muy polémica decisión le ha dado dos puntos. La Liga está peligrosamente preparada, ya saben.

¿Perdonará la afición colchonera las mofas de Morata si acaba fichando por el Atleti?

La escena se produjo en 2014, en las celebraciones de la Décima Champions del Real Madrid, conseguida en Lisboa tras derrotar al Atlético de Madrid en la final. En el balcón del Palacio de Correos, sede de la Comunidad de Madrid, Álvaro Morata agarró el micrófono y entonó un cántico: “Que se enteren los indios quién manda en la capital” (los indios son los aficionados del Atleti, en contraposición de los vikingos, que son los del Real Madrid).

Ahora, cinco años después, el delantero (que por cierto, surgió de las categorías inferiores del club rojiblanco) podría recalar en el Atlético del Cholo. Mi compañero Raúl Rioja comentaba el otro día en este mismo blog que sería un perfil idóneo para los de Simeone. Estoy bastante de acuerdo con él. Pero más allá de lo deportivo, me consta que hay muchos atléticos que no quieren tener a un reciente exmadridista en sus filas, y el vídeo que abre este artículo ilustra perfectamente algunas de sus justificaciones.

En mi opinión, creo que habría que darle menos importancia a estos exabruptos de los jugadores. Igual que nadie en el Bernabéu (que yo sepa) echa en cara a Courtois aquello de “salta, salta, pequeño canguro…” ni antes lo hicieron cuando Figo llamó llorones a los madridistas. Que los futbolistas, a veces, demuestren poca madurez, no significa que los hinchas deban hacerlo también.

Morata y su cántico (YOUTUBE).

¿Es la Messidependencia el mayor problema del Barça?

Leo Messi en un partido con el Barça. EFE

Leo Messi en un partido con el Barça. EFE

Parece que todos los problemas del Barça se solucionan cuando Leo Messi está sobre el campo y cuando tiene un buen día (casi siempre). Es el jugador más determinante del club azulgrana. Encabeza la clasificación de tiros, goles y asistencias de La Liga, y sus ausencias, aunque sean pocas y en partidos no demasiado trascendentales, se notan. Solo hay que ver la ida de los octavos de la Copa del Rey ante el Levante de este jueves. No estaba Messi y un Barça que lleva una temporada casi impecable se deshinchó. Esto deja constancia de la dependencia que el club que dirige Ernesto Valverde tiene del crack.

Entonces, ¿Es la Messidependencia el mayor problema del Barça? Yo digo no. Cualquier club que tenga al mejor jugador del mundo nota su ausencia. Incluso si tienes a uno de los mejores. El Real Madrid también está sufriendo la ausencia de Cristiano Ronaldo esta temporada. Era uno de los mejores jugadores, se fue, y ahora lo echa de menos. Añoran sus goles, aunque algunos no lo quieran admitir.

Cualquier jugador de calidad similar deja huella en el equipo. Y eso no es malo. Al revés. Lo peor llega cuando el resto de los jugadores del equipo se acostumbran a estar rodeados de los mejores y, cuando estos falta, tampoco saben aprovechar la oportunidad. El problema no es la Messidependencia. El problema es que quienes tienen que dar la talla en un momento dado no la den y esperen a que llegue Leo Messi (que, apostemos, seguramente jugará la vuelta de la Copa en el Camp Nou) para resolver el desaguisado.

Háganselo mirar y dejen de echar las culpas a Messi o a Valverde.

¿Sería el exmadridista Morata un buen fichaje para el Atlético?

Álvaro Morata

Álvaro Morata en una imagen de archivo con el Real Madrid (EFE).

El Atlético está interesado en el fichaje de Álvaro Morata, según informan este miércoles varios medios de comunicación. Un exmadridista, y además de corazón muy blanco, para reforzar al rival vecinal, que anda cojo en esa posición.

La aventura inglesa ha sido muy decepcionante para el jugador madrileño, y una parte de mí hay que reconocer que se alegra. Morata tomó una decisión absurda, la de marcharse del Madrid porque no tenía los minutos que quería (aun gozando de bastantes, ojo), y el tiempo ha demostrado lo equivocado de su decisión.

Lo tenía todo para triunfar de blanco. Metía muchos goles en los minutos que disponía, tenía el apoyo incondicional del público por su condición de español y canterano y su rival por el puesto era Benzema, un jugador eternamente cuestionado y encima ya veterano. Es decir, tenía la guerra ganada a poco que hubiera sido un poco paciente. Era el ‘9’ del futuro muy cercano del Real Madrid, nada menos.

Pero como decimos, Morata fue impaciente, o se creyó mucho mejor de lo que en realidad era. En Inglaterra no ha cuajado, y su caché ha bajado muchísimo. En este mercado invernal, se ha interesado por él el Sevilla, aunque ahora parece que se ha entrometido el Atlético. Su potente zancada, su buen remate de cabeza y su conocimiento de la Liga española hacen que a Simeone, al que siempre le ha gustado, le parezca el complemento perfecto para un Diego Costa que tiene demasiados problemas con las lesiones.  Estoy de acuerdo con el Cholo, es un jugador que mejora mucho la delantera colchonera. Y este año hay final de la Champions en el Wanda…

Lo que indigna al madridismo: ¿por qué el VAR no entró en el clarísimo penalti a Vinícius?

Vinícius y Rulli

Vinícius y Rulli (EFE).

Indignarse por el juego de este Real Madrid ha pasado a ser ya algo absurdo por repetitivo. Pero como una cosa no quita la otra, es lógico que sí haya indignación por lo sucedido en la acción en la que Vinicius sufrió un aparente claro penalti.

El partido comenzó con una acción que también fue bastante clara, una pena máxima de Casemiro sobre Merino que el colegiado no dudo en señalar. Ya en la segunda parte, Martínez Munuera tampoco dudó al expulsar a Lucas Vázquez con la segunda amarilla tras una falta a destiempo. Se trata de un colegiado con personalidad, de eso no hay duda.

Ya con 10, llegó la acción clave. Vinícius le gana la acción a un defensa, sobrepasa a Rulli, el portero argentino va al suelo y derriba, aparentemente de manera clara, al brasileño. Sorprendentemente, el colegiado no lo estima así. Sin embargo, lo más increíble es que el VAR no entrara a avisar en una jugada que la repetición demostró ser muy clara. Bastante más que, por ejemplo, el penalti que sí se señaló a Varane después de que el videoarbitraje entrara en acción.

Y eso es lo que molesta, la sensación de que el VAR no cambia nada, que si al árbitro (o árbitros, contando al de la sala VAR) no le da la gana, no va a pitar el penalti, por muy claro que sea. Y esta vez, pocas dudas había. Así, normal la indignación del madridismo. ¿Por qué ni siquiera se revisó la acción? ¿Por qué el VAR no avisó para que el colegiado viera al menos de nuevo la jugada? ¿Es este el sistema más adecuado?

Messi y lo único que tiene que envidiar a Maradona

Bate todos los récords, tanto individuales como con su equipo. Supera a todos los cracks del momento (por mucho que los trofeos de 2018 no lo avalen). Y aún así, Leo Messi tiene que seguir demostrando en cada partido que es el mejor futbolista del mundo. Y quizás de la historia del fútbol.

Eso sí, para opiniones, colores. Ya que no piensan lo mismo ex estrellas de este deporte como Pelé o Zico, ambos brasileños. Para ellos, Messi está aún por debajo del mejor Maradona. Los argumentos expuestos este miércoles por Zico para incendiar con polémica el comienzo de año ha sido:

Maradona siempre jugaba con un marcador individual. Maradona siempre destacó en las grandes competiciones. Diego no jugó en un equipo como el que tiene Messi ahora y quedó campeón

Unas declaraciones que llegan poco menos de un mes después de que su compatriota dijera que tampoco tiene nada que envidiar el Pelusa a la Pulga:

Para mí, Maradona fue uno de los mejores jugadores que ha habido. Si usted me pregunta, ¿fue mejor que Messi? Fue. Mucho mejor. También están Beckenbauer, Cruyff. Jugadores excelentes también

Pelé hizo además una comparación en función de la calidad de cada uno:

Es cuestión de gustos. Cómo se puede comparar a alguien que cabecea bien, patea con la derecha, con la izquierda, con otro que patea apenas con una, sólo tiene habilidad y no cabecea bien. No se puede comparar”

Leo Messi y Diego Armando Maradona en una imagen de archivo del Mundial 2010. (EFE)

Leo Messi y Diego Armando Maradona en una imagen de archivo del Mundial 2010. (EFE)

Lo dicho, es cuestión de gustos Y quizá de épocas. Seguramente todos los hinchas del Barça y amantes del buen fútbol en general —incluso me atrevería a decir que la mayoría de los que vieron jugar a Maradona— creen que Leo Messi está un escalón por encima. Porque hay a quien no le hace falta cabecear bien para marcar goles y demostrar su valía. Con tirar faltas, dar asistencias y chutar con toda la delicadeza y precisión es suficiente.

Además, si nos fijamos en las cifras, trofeos y títulos conseguidos, el palmarés de Messi es mucho más abrumador que el de Maradona (basta con consultar la Wikipedia de ambos para corroborarlo). Sí está claro que el equipo en el que juega y los jugadores que lo rodean hacen de Messi un jugador mejor. Pero es lo normal en el fútbol actual: los mejores equipos del mundo se pegarían (y seguro que lo hacen) por tenerlo entre sus filas. Alguien como Messi tiene que estar en un ‘grande’ para hacerlo todavía mejor.

Por todo ello, en realidad, solo hay una cosa que tiene que envidiarle el actual jugador del Barça a Maradona. Y no es la (mala) fama lograda tras su retirada. Sino haber ganado un Mundial con Argentina. Es lo único que podría hacer que la balanza se decantara a favor del Pelusa. En cualquier caso, Messi no se retirará antes del próximo Mundial (Catar 2022) y todavía puede superar al 100% a su máximo competidor en las apuestas por ser el mejor jugador de la historia del fútbol. Nadie podrá hacerle sombra ni criticar (o envidiar) su valía.